Intolerancia a la lactosa1

La intolerancia a la lactosa es un fenómeno que se hace más habitual a medida que avanza la edad de la persona. La lactosa es un hidrato de carbono que se encuentra en la leche. Está formada por una glucosa y una galactosa. Para poder digerir la lactosa, necesitamos un enzima llamado lactasa que se halla en el intestino. La lactasa rompe la lactosa en sus dos componentes para absorberlos y después utilizarlos. Cuando no disponemos de suficiente cantidad de lactasa o ésta no realiza su función transformadora, la digestión se ve dificultada y aparecen los síntomas de la intolerancia a la lactosa:

  • Dolor, espasmo e hinchazón abdominal.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Flatulencias.
  • Vómitos (algunas veces).

Los trastornos causados por la intolerancia a la lactosa son debidos a que la lactosa no digerida en el intestino delgado, pasa al intestino grueso. Allí es fermentada por las bacterias de la flora intestinal, produciendo gases.  Es importante detectar y tratar la intolerancia a la lactosa puesto que seguir tomando lactosa empeorará la lesión en la mucosa intestinal y agravará el problema.

También hay que decir que, con la edad, disminuye la presencia o la actividad de la lactasa en el intestino. De hecho este enzima es más activo en las primeras etapas de la vida, cuando la lactosa es un componente primordial en la dieta humana.

Intolerancia a la lactosa
El dolor abdominal es un síntoma frecuente de la intolerancia a la lactosa.

Factores que determinan la intolerancia a la lactosa

El primer factor es genético, puesto que hay personas que no producen el enzima lactasa. Existen, sin embargo, otros factores que pueden alterar la función de este enzima (es cuando hablamos de intolerancia secundaria):

  • Problemas intestinales producidos por virus, bacterias o parásitos (principalmente Giardia lamblia).
  • Intolerancia al gluten.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn).
  • Intolerancia a las proteínas de la leche de vaca o de las de soja.
  • Tratamientos de quimioterapia.
  • La toma de ciertos antibióticos.
  • El consumo excesivo de alcohol.
  • En general, situaciones que provoquen la destrucción del equilibrio de la flora intestinal.

Pautas dietéticas

Como existen diferentes grados de intolerancia, cuando la deficiencia de lactasa es parcial, se pueden tomar pequeñas cantidades de leche sin que se produzcan trastornos.

  • En el caso de intolerancia total, hay que evitar completamente la leche. Los bebés deberán tomar una leche adaptada que, en lugar de lactosa, contiene un hidrato de carbono llamado dextrinomaltosa.
  • Si la intolerancia a la lactosa es parcial, habrá que observar la cantidad de leche tolerada de forma individual y repartir la ingesta de leche en varias tomas. También se pueden consumir preparados enzimáticos que contengan lactasa.

Alimentos aconsejados

  • Para bebés, papillas infantiles no lacteadas.
  • Alimentos con calcio (sésamo, almendras, berro, col rizada, perejil, higos secos…) y vitamina D para garantizar la reconstrucción de la masa ósea.
  • Leches vegetales (leches de soja, avellana, almendra, arroz…).
  • Tofu.
  • Postres no lácteos con soja.
  • Tortas de arroz.
  • Legumbres.
  • Verduras.

Alimentos permitidos (según el grado de intolerancia a la lactosa)

  • Yogur, ya que contiene bacterias que ayudan a digerir la lactosa.
  • Quesos curados.
  • Otras leches fermendadas (kéfir).

Alimentos a evitar

  • Leche de vaca.
  • Batidos de leche.
  • Queso fresco.
  • Cremas de leche.
  • Postres lácteos (arroz  con leche, natillas, flanes…).
  • Salsas elaboradas con leche como la bechamel.

Plantas medicinales

No hay una planta específica para el tratamiento de la intolerancia a la lactosa, pero se puede favorecer la recuperación de los trastornos digestivos e intestinales con plantas medicinales de acción digestiva (manzanilla, anís verde, regaliz y hierba luisa) y con regeneradoras de la flora intestinal (semillas de lino, zaragatona y aloe vera).

Para restablecer el equilibrio de la flora intestinal, también se recomiendan los probióticos y prebióticos.

El polen, un revitalizador físico y mental0

Los granos de polen (o microesporas) son el producto de secreción de los órganos masculinos de la flor para fecundar otra flor. Los granos de polen están compuestos por capas concéntricas, dentro de las cuales se halla la célula masculina, que es la parte viva y que es capaz de fecundar el óvulo floral. La célula masculina es muy rica en nutrientes.

El polen alimentario procede del polen que producen las flores que las abejas recolectan. El grano de polen es resistente pero las abejas, al cosecharlo y para facilitar su transporte, lo aglutinan en bolitas a las que añaden néctar y enzimas digestivos que reblandecen las capas protectoras de la célula masculina del polen. Así facilitan su aprovechamiento nutricional y enriquecen el valor nutritivo del polen. Cada una de esas bolitas pesa de 6 a 8 miligramos y contiene cerca de 4 millones de granos de polen. El trabajo desarrollado por las abejas facilita, a su vez, la polinización de las flores y asegura la descendencia de la especie botánica de la que obtienen el polen. Es un ejemplo de colaboración ecológica.

De la composición nutricional del polen, cabe destacar sus proteínas, ricas en aminoácidos esenciales; las vitaminas (todas las del grupo B y vitamina A, D, E y C); y los minerales y oligoelementos (potasio, silicio, magnesio, fósforo, manganeso, azufre, cloro, hierro y cobre).

Polen
El trabajo de las abejas facilita la polinización de las flores. Es un ejemplo de colaboración ecológica.

Beneficios terapéuticos del polen

  • Aumenta la vitalidad y favorece el vigor muscular.
  • Levanta el estado de ánimo y es un buen aliado ante la depresión.
  • Mejora las funciones intelectuales: lucidez mental, concentración, atención… Vence la fatiga mental y favorece un sueño reparador.
  • Regula las funciones intestinales.
  • Refuerza las defensas ante infecciones provocadas por microbios y virus.
  • Favorece la función hepática.
  • Es eficaz en problemas de próstata.
  • Aumenta la producción de glóbulos rojos y las tasas de hemoglobina en sangre. Es útil en situaciones de anemia, sobre todo infantil.
  • Disminuye los efectos secundarios de la radioterapia.
  • Favorece la recuperación de peso en personas delgadas y ayuda a recuperar el apetito en los casos de anorexia.
  • Mejora la cicatrización de heridas.
  • Actúa como regulador del ritmo cardíaco.

Cómo tomar el polen

  • Es mejor tomarlo en ayunas y nunca mezclarlo con líquidos calientes.
  • Para beneficiarse de todos los efectos positivos del polen, es necesario consumirlo durante al menos 3 meses.
  • En adultos, bastará con una cucharada sopera rasa (10 o 15 gramos) diaria de polen, sola o mezclada con zumo. Se puede tomar hasta 30 gramos, repartidos en tres tomas al día.
  • En niños de 3 a 5 años, la dosis debe ser de 1 cucharada de postre diaria.
  • Pueden tomar polen tanto las personas diabéticas como aquéllas alérgicas al polen floral. También hay que decir que, a pesar de su alto valor energético, el polen no engorda. Sólo hace ganar peso a las personas muy delgadas con carencias nutricionales.
  • El polen debe guardarse en frascos bien tapados, protegido del calor y la humedad.

¿Sabes cómo se recolecta el polen?

Para poder recolectar las bolitas de polen, el apicultor coloca una rejilla en la entrada de la colmena. Las aperturas de la rejilla son suficientemente grandes como para que pueda pasar la abeja, pero estrechas como para que parte del polen caiga en un cajón donde se recoge este nutriente. Así se recolecta entre el 5 y el 10% del polen transportado por las abejas y que se destinará al consumo humano. Las abejas depositan el resto de polen en las celdas y lo recubren con miel (se transforma en pan de abeja) para alimentar a los habitantes de la colmena.

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Foto: www.defondos.com

Própolis: un antibiótico natural0

El própolis  (o propóleo) es un producto de la colmena fabricado por un número relativamente pequeño de abejas especializadas. El própolis destaca por sus propiedades bactericidas, antiinflamatorias y cicatrizantes. Podríamos decir que es un antibiótico natural, un producto eficaz para evitar o tratar resfriados. El propóleo está compuesto por resinas que las abejas recolectan de las yemas y cortezas de determinados árboles como el álamo, el castaño, el pino, el sauce, el abeto, la encina, el roble o el abedul. Además, las abejas enriquecen estas resinas añadiéndoles sustancias elaboradas por ellas mismas.

El color del própolis es variable y va desde el amarillo verdoso hasta el pardo rojizo o el marrón oscuro. El olor del propóleo recuerda al incienso y su sabor es acre-amargo. El própolis es sólido (se funde entre los 60 y 70 grados centígrados) e insoluble en agua fría.

Composición del própolis

  • Resinas y bálsamos (50%)
  • Cera (25-35%)
  • Aceites esenciales (10%)
  • Polen (5%)
  • Otras sustancias (5%), entre las cuales destaca:
  • Vitaminas: provitamina A y vitamina B3 (niacina)
  • Minerales y oligoelementos (aluminio, bario, calcio, cromo, cobalto, cobre, estaño, hierro, manganeso, níquel, silicio, estroncio, titanio, vanadio y zinc).
  • Flavonoides: acetanina, ácido benzoico, ácido caféico, ácido cinámico, ácido fenólico, crisina, dimetoxiflavona, galangina, quercetina…

Beneficios terapéuticos del própolis

  • Estimula las defensas para prevenir y tratar infecciones (infecciones de orina, infecciones bucales…), estados febriles y afecciones de otorrinolaringología (anginas, faringitis, laringitis, rinitis, sinusitis y otitis). Favorece la producción de anticuerpos.
  • Tiene una acción antimicrobiana, antibactericida, antiviral (gripe, resfriados…) y antifúngica. Es eficaz contra hongos como la Candida albicans, que en exceso produce la candidiasis.
  • Es regenerador y cicatrizante. Es muy indicado en enfermedades de la piel: contusiones, heridas, sabañones, grietas, quemaduras, abscesos, llagas, forúnculos, supuraciones, úlceras, lesiones anales y perianales, verrugas, durezas, callosidades, eczemas, psoriasis, micosis y herpes.
  • Es un antioxidante muy utilizado en cosmética como conservante.
  • Es antiinflamatorio y posee una acción de anestesia local.
  • Da buenos resultados en afecciones genitourinarias: infecciones e inflamaciones (cistitis y vaginitis).
  • Es eficaz en afecciones de boca y dientes: higiene bucal, aftas, gingivitis y dolores e infecciones bucales.
  • También en afecciones gastrointestinales: gastritis, úlceras, colitis, disquinesias biliares, colecistitis crónica…
  • Y en inflamaciones del ojo y anexos: orzuelos y blefaritis.
  • También es utilizado en casos de reumatismo.
El própolis  lo elaboran un pequeño número de abejas especializadas.
El própolis lo elaboran un pequeño número de abejas especializadas.

Presentaciones comerciales de propóleo

  • Jarabe de própolis. Previene y protege las vías respiratorias y fluidifica las mucosidades. Un adulto debe tomar una cucharada sopera antes de cada comida. En el caso de los niños, una cucharada de postre antes de cada comida. Está compuesto por sirope de trigo, agua, miel, zumo concentrado de sauco y limón, extracto de própolis, de salvia, de plántago y de tomillo, pectina y ácido.
  • Cápsulas de equinácea, própolis y vitamina C. Excelente aliado para prevenir y tratar resfriados. Está compuesto por extracto de equinácea, que ayuda a aumentar las defensas, extracto de própolis y vitamina C. Su formulación lo hace un complemento ideal para afrontar los cambios de estación o para personas que trabajan en un entorno con mucho contacto físico (como profesores, personal hospitalario o personal geriátrico…). Se recomienda la toma de dos cápsulas al día con un buen vaso de agua.
  • Tintura de própolis. Indicado como protector natural de la cavidad buco-faringe (hacer gárgaras 3 veces al día con 12 gotas en medio vaso de agua tibia, tragando el último sorbo). También es eficaz para desórdenes gastrointestinales (12 gotas en un vaso de agua tibia, 2 veces al día). Contiene etanol y própolis. También disponemos de una tintura sin alcohol).
  • Spray de própolis. Indicado para la higiene de la cavidad buco-faringe, problemas de las vías respiratorias superiores y mal aliento. Actúa como antiséptico bucal. Está compuesto por agua, glicerina, extractos de própolis, salvia, limón, árbol de té y miel.
  • Ungüento de própolis.  Se utiliza como cicatrizante, regenerador celular y problemas de piel. Se debe aplicar 1 ó 2 veces al día en la zona afectada. Está compuesto por aceite de oliva y karité, cera de abeja y própolis.

El propóleo se conserva fácilmente, aunque es preferible guardarlo en frascos de color topacio, bien cerrados y en lugares frescos. Permanece durante largos periodos sin alterar su composición química ni sus propiedades antibacterianas.

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El tomillo y sus múltiples propiedades0

El tomillo (Thymus vulgaris) es una planta herbácea de la familia de las labiadas. Existen más de 30 especies en todo el hemisferio norte y, especialmente, en la cuenca mediterránea. Por sus múltiples propiedades, el tomillo es quizás la planta medicinal más utilizada en nuestra cultura. Alcanza unos 20 centímetros de altura, muestra hojas opuestas, lanceoladas y densamente pilosas. Sus flores, de color rosado y blanquecino, son diminutas y se agrupan en racimos densos. Se recolecta en plena floración, durante los meses de abril y mayo. En la composición del tomillo encontramos flavonoides, saponinas, ácidos fenólicos y un aceite esencial compuesto sobre todo por timol.

Utilidades del tomillo

  • En el aparato digestivo: actúa sobre los intestinos, ayudando a reducir los gases y a eliminarlos. Mejora las digestiones. También alivia las gripes intestinales.
  • En el aparato respiratorio: es eficaz en las afecciones respiratorias, favoreciendo la expectoración y moderando los espasmos de la tos. Es un excelente mucolítico en procesos catarrales. Aplicado en gargarismos, el tomillo es eficaz en casos de faringitis y amigdalitis.
  • Es tónico y energizante a nivel físico, mental y emocional. Mejora la memoria.
  • El tomillo mejora la circulación. Un baño caliente de pies con agua de tomillo activa la circulación de manera inmediata.
  • En uso externo, la infusión de tomillo puede usarse como loción sobre heridas infectadas, infecciones (aftas), en baños de asiento para casos de cistitis, uretritis o vaginitis.
  • En la cocina mediterránea, el tomillo es la planta más utilizada como condimento. Combina bien con estofados, escabeches y todo tipo de salsas. Si se utiliza en platos muy grasos, facilita su digestión y realza el sabor.
Tomillo en floración.
Tomillo: existen más de 30 especies y es muy común en la cuenca mediterránea.

Preparar una infusión de tomillo

  • Una cucharada de tomillo por vaso de agua.
  • Infusionar con agua hirviendo. Hay dos maneras de hacerlo: echar el tomillo en el cazo cuando el agua empiece a hervir y apagar el fuego, o bien verter el agua hirviendo en un recipiente donde haya el tomillo. Después dejarla reposar tapada durante 5 minutos antes de tomarla.
  •  Nunca hay que hervir el tomillo, ya que se evapora el timol de su aceite esencial y pierde propiedades.
  • Tómate cada mañana, en ayunas o  después de desayunar, un vaso de infusión de tomillo. Te sentará muy bien y te sentirás mucho mejor.

Receta de la sopa de tomillo

  • Poner al fuego un cazo con dos vasos de agua, una pizca de sal y una cucharada sopera (o un ramillete) de flores y hojas de tomillo.
  • En un plato de sopa, cortar pan a rodajas, aliñándolo con aceite de oliva virgen.
  • Una vez arranca el hervor del agua con tomillo, apagar el fuego, colar encima del plato y taparlo durante tres minutos.
  • Se puede potenciar el gusto incorporando al pan un diente de ajo cortado en dados pequeños.

Roser Vargas: “Las mascotas detectan nuestros estados de ánimo y actúan en reflejo”2

La terapia floral del Dr. Edward Bach es un sistema de 38 esencias florales, cada una de las cuales es capaz de corregir una emoción negativa. Cada vez es más conocida la aplicación de esta disciplina en personas, pero las flores de Bach pueden actuar en todos los seres vivos. Roser Vargas es psicóloga y terapeuta, y lleva años colaborando en Manantial de Salud. Esperamos que con esta entrevista nos aclare algunas de nuestras dudas sobre el empleo de la terapia floral para mascotas y plantas.

—¿Cuáles son las emociones negativas más habituales en las mascotas y hasta qué punto tienen que ver con el contacto con los humanos?

—Es obvio que intentar adaptar la vida de un animal a la de un humano (especialmente en temas de espacio y horarios) es un factor de estrés para ellos. También les afectan cambios en la convivencia (nuevo miembro en la familia, traslados…) y detectan nuestros estados de ánimo y actúan en reflejo. También es cierto que hay animales que tienen un carácter propio que quizá convenga limar para facilitar la convivencia y su propio bienestar. Las consultas más habituales son por agresividad, nerviosismo o inquietud, y miedos.

Roser Vargas, terapeuta del Espacio de Salud del Manantial, administra terapia floral a mascotas.
Roser Vargas, terapeuta del Espacio de Salud del Manantial, administra terapia floral a mascotas.

—¿El espectro de emociones de los perros y los gatos es tan complejo como el humano? ¿En ellos también se utilizan la totalidad de las 38 esencias del sistema que ideó el Dr. Edward Bach?

—El espectro quizá no sea tan amplio, entendiendo que ellos se libran de los corsés sociales y culturales que los humanos tenemos. Sin embargo, hay que pensar que las 38 esencias no son algo rígido y exactamente delimitado; son lo que llamamos dinámicas, porque entre ellas se relacionan, se complementan y/o se potencian. No hay ninguna exclusiva para humanos.

—En el caso de las mascotas, ¿se suelen combinar diferentes esencias florales como con las personas?

—La fórmula para mascotas se personaliza igual que para humanos. La única diferencia es que en ocasiones no ponemos el conservante (brandy, glicerina vegetal o vinagre de manzana) para que el animal la acepte mejor. Incluso en Manantial de Salud disponemos de algunas fórmulas ya preparadas para ciertos tipos de comportamientos habituales que se presentan en ocasiones habituales: San Juan (o cualquier fiesta con petardos o ruidos fuertes), visita al veterinario, etc.

—¿Cómo se administran las flores de Bach a las mascotas?

—Dependiendo del tipo de mascota será más fácil la administración. Normalmente se recomiendan las 4 gotas 4 veces al día (ajustándolo en cada caso) directamente o mezclada con un poco de comida. Pero si el animal puede morder el gotero o lo rechaza, pondremos toda la cantidad del día en su dispensador del agua.

—Además de perros y gatos, ¿te encuentras con más tipos de mascotas cuyos dueños quieran ayudarles con terapia floral?

—Hasta ahora sólo me he encontrado el caso del dueño de un caballo, pero sería aplicable a conejos, hurones, etc.

—¿Podrías ponernos ejemplos de cómo las flores de Bach actúan en plantas?

—Los trasplantes son un shock para ellas, así que una de las aplicaciones de la terapia floral en plantas es en estos casos. También se utilizan en plagas, para depurar y reforzar sus defensas.

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