Neopuntia: para perder peso de forma natural2

Neopuntia es un suplemento nutricional capaz de absorber grasas y muy indicado para el control de peso. Neopuntia es una mezcla de fibras dietéticas extraídas de las hojas carnosas del cactus Opuntia ficus indica. Actúa como un secuestrador de grasas, disminuyendo la biodisponibilidad de la grasa ingerida en la dieta y eliminándola de manera natural.

Neopuntia absorbe el 28,3% del total de las grasas ingeridas, es decir, 2,4 veces más que el Nopal y 1,3 veces más que el Chitosán, según las investigaciones de los doctores Minekus y Cardinal, del YNO Nutrition and Food Resarch Netherlands. Así pues, se puede afirmar que actualmente Neopuntia es el bloqueador de grasas más efectivo que hay en el mercado.

Neopuntia es un producto desarrollado por el equipo técnico del Laboratorio Serae y por el Dr. Villarem, de la Universidad de Ciencia de Toulouse, en Francia. Los dos principios activos de este suplemento nutricional son las fibras dietéticas llamadas Neofiber y Neomicel. El Neofiber tiene la capacidad de absorber las grasas, mientras que el Neomicel genera un fluido gelatinoso que estabiliza las interacciones del Neofiber con las grasas dietéticas.

Neopuntia
Neopuntia se extrae del cactus Opuntia ficus indica.

Cómo se utiliza Neopuntia

Se ha comprobado que la dosis óptima es de 1 ó 2 gramos del producto, entre 30 minutos y 1 hora después de las comidas.

Seguridad de Neopuntia

Se han realizado estudios de toxicidad en ratones con una dosis individual de 5 gr/Kg de peso y no ha habido efectos secundarios. También se ha llevado a cabo investigaciones clínicas con humanos para poder evaluar la aceptabilidad del producto y tampoco se ha observado ningún tipo de molestia.

Foto: Wikipedia

Consejos dietéticos para las comidas de Navidad0

En las comidas de Navidad no tenemos por qué privarnos de placeres como comer un poco de turrón. Solamente debemos ser moderados con la cantidad de comida que ingerimos, puesto que es el comer desenfrenadamente grandes cantidades lo que nos puede dañar. Conviene evitar, por otro lado, la mezcla de muchos alimentos distintos, dado que eso nos provocará una digestión más lenta y es fácil que produzca putrefacciones y fermentaciones que acaben generando gases, inflamación de vientre e intestinos, e incluso mal aliento. También te animamos a seguir las siguientes recomendaciones.

Consejos dietéticos a tener en cuenta en las comidas Navidad

  • Incluir verduras en los menús. Las tradicionales comidas de Navidad suelen ser ricas en proteínas, azúcares y grasas. Para compensarlo y para acompañar los platos, deberemos incluir más verduras: ensaladas, canapés, verduras rellenas o croquetas vegetales, cocas, pinchitos o empanadas, cremas de verduras servidas con pan tostado, consomés vegetales y patés vegetales (remolacha, zanahoria, berenjena, humus…).
  • Tomar postres más ligeros. Sin privarnos de los turrones y los polvorones, en las comidas de Navidad recomendamos intercalar postres ligeros y que se puedan confeccionar sin azúcar añadido: macedonia de frutas, peras al jengibre, gelatina de frutas…
  • Sustituir las proteínas animales. Los más atrevidos pueden cambiarlas por platos de origen vegetal equivalentes: canelones o rustidos de seitán, albóndigas de tofu… También podemos incluir algas en las empanadas, caldos, cremas y ensaladas. Las algas Arame, Hiziki y Wakame ayudan a disolver depósitos de grasa, a digerir, a alcalinizar la sangre y a remineralizar el organismo.
  • Preparar cenas ligeras. Así nos reequilibraremos después de las pesadas comidas de Navidad. Cenar en exceso sobrecarga y agota el metabolismo, ya que por naturaleza la energía del organismo ya va enfocada hacia el reposo. Ejemplos de cenas ligeras pueden ser: una manzana y un yogurt natural sin azúcar, compota de manzana, crema de verduras, sopa de cebolla con copos de avena o un caldo vegetal.
  • Tomar verduras depurativas. Hay verduras que también nos ayudarán a reequilibrarnos: nabo, rabanitos, champiñones, proteínas vegetales y verdura verde (berros, brócoli, perejil, col verde, apio, puerro…).
Comidas de Navidad
En las comidas de Navidad no es necesario privarse del turrón, siguiendo estas pautas dietéticas.

Recomendaciones para digerir mejor

  • Masticar bien los alimentos. No sólo nos ayuda en la digestión, sino que también hace que comamos menos y que disminuya la ansiedad.
  • Digerir mejor las proteínas animales. Enzimas como la papaína (proviene de la papaya) y la bromelaína (está en la piña) ayudan a mejorar la digestión de proteínas animales. Podemos incluir estas frutas en los menús y en las ensaladas, o tomar algún complejo a base de estas enzimas, si tenemos una digestión lenta.
  • Tomar plantas medicinales. Para después de las comidas de Navidad, podemos preparar tisanas a base de plantas carminativas y digestivas como Anís, Hierba Luisa, Melisa, Poleo… Las plantas hepáticas amargas (Boldo, Alcachofera, Cardo mariano…) ayudan al hígado en sus funciones y a mantenerlo limpio, además de contribuir a la digestión de grasas. También podemos tomar Aloe Vera para proteger nuestro epitelio gástrico de la acidez y además obtener un efecto depurativo. Y en caso de estreñimiento, se recomendamos tomar un regulador intestinal a base de semillas de lino o zaragatona. 
  • Mantener la grasa a raya con suplementos como la lecitina de soja, la neopuntia o Fat Burner.
  • No abusar del café, de la sal, del alcohol ni de refrescos con gas.

Y si tenemos invitados…

  • Plantear el menú con antelación. Así tendremos en cuenta todos los detalles en las comidas de Navidad: si hay personas mayores o niños, si comen de todo o son vegetarianos…
  • Apostar por menú sencillos. No es momento de hacer experimentos y acabar con un ataque de nervios en el último momento. A veces las cosas más sencillas, presentadas de modo diferente, son las que más éxito tienen. En las comidas de Navidad, podemos jugar con creatividad en la mezcla de colores, texturas y sabores, y hacer de esa comida algo totalmente especial.
  • Cocinar con amor. El estado de ánimo también influye en los resultados.

Dieta para después de las Navidades

Tras las comidas de Navidad, durante 2 ó 3 días deberemos hacer una dieta muy ligera a base de:

  • Arroz integral con verduras (preparadas al vapor, hervidas, escaldadas o al horno).
  • Compotas de manzana sin azúcar.
  • Caldos vegetales a base de cebolla, apio, col blanca, nabo, perejil, hojas de lechuga, un poco de calabaza o zanahoria e incluso un trocito de alga Kombu. Este caldo lo podemos tomar como: base para otras sopas; consomé de primer plato, añadiéndole un poco de miso (pasta fermentada de soja); o tomarlo en ayunas, media hora antes de desayunar, con un poco de zumo de limón para ayudar a depurar.
  • Cremas de verduras sin añadirle cremas de leche ni quesos (sólo un poco de aceite de oliva crudo al final de la cocción).
  • Licuados de verduras como el de zanahoria, apio y col.
  • Al cabo de 2 días, podemos incluir ensaladas crudas y entre horas alguna fruta cruda de temporada (preferiblemente de una sola clase) y, si toleramos los lácteos, tomaremos algún yogurt natural sin azúcar.
  • Si tomamos proteína animal, al cabo de 2 ó 3 días, podemos empezar a incluir un poco de pescado blanco en la dieta (cocido al vapor, al horno o a la plancha).
  • Evitaremos los fritos, sofritos y comidas precocinadas.
  • También nos puede ayudar el suplemento dietético Herbo Dep.

Foto: www.hogarutil.com

Cosméticos del mar Muerto0

Los cosméticos del mar Muerto son muy valorados sobre todo para el cuidado de la piel. El mar Muerto –situado entre Israel, Cisjordania y Jordania, a 416,5 metros bajo el nivel del mar– es la mayor depresión de la Tierra. El calor seco de la zona evapora lentamente el agua dejando que la sal se acumule en condiciones especiales. La alta concentración de sales y oligoelementos de sus aguas hace que sus barros y lodos sean recomendados para muchas enfermedades de la piel y los huesos. El barro del mar Muerto también es la mejor base para la elaboración de cosméticos.

Cosmética del mar Muerto
Las aguas del mar Muerto son recomendadas para enfermedades de piel y huesos.

Foto: www.tusdestinos.net

  • Sales minerales del mar Muerto. Por su alta concentración salina y la combinación de 25 tipos de minerales y oligoelementos (magnesio, potasio, calcio, hierro, cinc, cobre, sodio, azufre…), las sales del mar Muerto, disueltas en el agua de la bañera, tienen la capacidad de regular el intercambio iónico-osmótico entre las células y los conductos de drenaje, además de aportar bienestar y vitalidad a todo el organismo. Utilizadas como pediluvio, reducen los dolores de las articulaciones de los pies y las dolencias de origen reumático y artrítico.
  • Barro mineral del mar Muerto. Su riqueza en minerales le confiere propiedades para el tratamiento de la psoriasis y de las dermatitis en general, aplicado como emplasto en la cara y el cuerpo. Ejerce una acción purificante y limpiadora de toxinas, útil para pieles grasas y para el acné. La capacidad limpiadora del barro mineral del mar Muerto recupera el aspecto fresco y sano de la piel. También incrementa el aporte de oxígeno, dejando la piel llena de luz y vida.
  • Crema hidratante de zanahoria. Está enriquecida con aceite de zanahoria, vitaminas A, B-2, B-1, C y E, así como con filtros solares en una base de minerales del mar Muerto. Se usa en todo tipo de pieles. Tiene un gran poder regenerador y protector. Restaura los niveles de microelementos y protege de las radiaciones solares. Es útil como base de maquillaje.
  • Crema hidratante de centella asiática. Elaborada con minerales del mar Muerto y enriquecida con centella asiática, es utilizada por sus propiedades cicatrizantes, sedantes, analgésicas y antimicrobianas. Calma las irritaciones, estimula la síntesis del colágeno y protege la piel frente al envejecimiento.
  • Contorno de ojos. Enriquecida con minerales del mar Muerto, esta crema está formulada para la delicada piel del contorno de los ojos y el cuello. Flexibiliza la piel y ayuda a eliminar manchas y rojeces de ésta.
  • Mascarilla capilar de barro mineral. Suaviza e hidrata el cabello. Está enriquecida con minerales del mar Muerto, además de contener aloe vera, aceite de jojoba y vitaminas. Se aplica sobre el cabello limpio –seco o húmedo– y se mantiene 5 minutos. Después hay que enjuagar con agua abundante. Cuida el pelo y vigoriza el cuero cabelludo.
  • Mascarilla capilar con miel y própolis. Restaura los microelementos perdidos por someter el pelo a tratamientos químicos, tintes, permanentes o excesiva exposición al sol. El pelo queda hidratado y recupera su pH natural, apareciendo suave y  brillante. Esta mascarilla contiene miel, própolis, jalea real, esencias de plantas, vitamina B-5, vitamina E y minerales del mar Muerto.
Cosméticos del mar Muerto
Cosméticos del mar Muerto

Frutos secos y sus bondades para la salud4

Incorporar frutos secos en nuestra dieta habitual nos ayudará a reducir el colesterol y a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorará nuestro sistema inmunológico y evitará el envejecimiento prematuro. Además nos da un aporte extra de energía para enfrentarnos a las temperaturas más bajas clásicas de la estación invernal.

La naturaleza es sabia. Nos da lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos. Todos los frutos de otoño son muy buenos paras la salud. Los de color rojizo, violeta o amoratado, como los arándanos, las moras, los escaramujos, las bayas de sauco o los frutos del granado son ricos en antioxidantes y antocianósidos. Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas, piñones, etc.) son ricos en nutrientes, muy especialmente en ácidos grasos omega 3 y omega 6. También son una fuente de vitaminas (principalmente de vitamina E) y ricos en minerales (calcio, magnesio, fosforo y zinc). Hay que destacar, además, que los frutos secos contienen fibra de alta calidad, que nos ayuda a regular el tránsito intestinal. La característica común de todos los frutos secos es que en su composición natural tienen menos de un 50% de agua.

Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.
Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.

Frutos secos de cáscara dura

  • Almendras. Son ricas en proteínas, además de una de las pocas fuentes de proteínas vegetales que contiene arginina, aminoácido esencial para los niños. Aportan ácido oleico, que disminuye el colesterol y por tanto ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Por su alto contenido en fibra y bajo en azúcares, son ideales para personas con diabetes. También son ricas en minerales (calcio, magnesio, potasio, cobre, fósforo y zinc).
  • Anacardos. Son ricos en proteínas, fibra y ácidos grasos insaturados y contienen vitaminas B-1 y B-2, vitamina E, omega 3, omega 6, calcio, ácido fólico y magnesio. Son energéticos, fortalecen la memoria y disminuyen el nerviosismo. Reducen el colesterol y los triglicéridos, son beneficiosos para el corazón, fortalecen el sistema inmunológico, favorecen el tránsito intestinal, previenen el cáncer de colon, evitan el envejecimiento y ayudan a controlar la obesidad.
  • Avellanas. Contienen ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y vitamina E. Ayudan a reducir el colesterol y disminuyen el riesgo de enfermedades cardiacas. Son energéticas y una buena fuente de calcio para luchar contra la descalcificación y la osteoporosis.
  • Nueces. Destacan por sus aceites vegetales poliinsaturados y son una buena fuente de vitamina E, vitamina C, vitamina B, omega-3, omega-6, zinc y calcio. Rebajan el colesterol y ayudan a prevenir hasta un 50% las enfermedades cardiovasculares. Mantienen el buen estado de la piel, el cabello y los huesos. Se recomiendan para prevenir la osteoporosis.
  • Pistachos. Destacan por su alto contenido en ácido fólico (vitamina B-9) y su nivel proteico. Es el fruto seco con más vitamina A. Son ricos en potasio, calcio, hierro y fósforo. Reducen el colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por su contenido en fibra y tomados con moderación, son ideales para regular el tránsito intestinal.
  • Piñones. Aportan energía y nutrientes. Son ricos en ácidos grasos y minerales (calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro y ácido fólico). Son aconsejables en las etapas de crecimiento como complemento a los lácteos. También están indicados para combatir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares, así como para estados carenciales, cansancio y anemias.

Frutos secos provenientes de frutas desecadas

  • Uvas pasas. Ricas en hidratos de carbono simples y azúcares, así como en minerales (potasio, calcio y hierro). Son una fuente excelente de provitamina A (beta-caroteno), esencial para la visión, buen estado de la piel, del cabello, de los huesos, de las mucosas y del buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.
  • Higos secos. Son nutritivos y ricos en hidratos de carbono, ácidos orgánicos y sales como potasio, calcio y vitaminas A, B-1, B-2, B-3 y C. Mejoran el tránsito intestinal.
  • Orejones. Representan un concentrado de vitaminas, minerales y nutrientes. Un puñado de orejones puede ser una alternativa a la ingesta de pastillas de vitamina A. Contienen hierro, muy beneficioso para la prevención de la anemia. Su riqueza en potasio ayuda a los problemas de hipertensión y circulatorios, facilitando la expulsión de líquidos. Están considerados como una medicina natural para el sistema nervioso, gracias a la vitamina B-3, que combate el nerviosismo, la ansiedad, la depresión y el insomnio. 

Cómo preparar un té: todo lo que necesitabas saber0

El es originario de China, aunque progresivamente fue extendiéndose su cultivo por Japón, Java, Ceilán y la India. Todos los tés proceden de la misma especie botánica (Thea sinensis) y las diferencias entre ellos se deben al tipo de procesado (grado de oxidación o fermentación), a la zona de origen (clima y tierra de cultivo) y a la parte de la planta utilizada (brotes más tiernos, hojas más viejas o ramitas).

Cómo prepararlo

Si lo preparamos en una tetera, hay que calentar la tetera y después poner una cucharada de por taza, más una cucharada extra. Hay que tapar la tetera y dejar reposar el té sin agua durante 5 minutos. Transcurrido ese tiempo, añadiremos agua a una temperatura de 70-80 grados centígrados (que no llegue a hervir). Después lo dejaremos reposar durante 1-2 minutos (té verde) o 4 minutos (té negro). Por último, se retirarán las hojas de y ya estará listo para servir.

Si lo preparamos en la taza, hay que calentarla. Después habrá que poner una cucharadita (tamaño de postre) de en un colador de bola, cerrarlo y dejarlo en la taza. Luego añadiremos agua caliente sin que llegue a la ebullición (70-80 grados). Finalmente lo dejaremos reposar el tiempo necesario según el tipo de .

Recuerda que el debe guardarse en un lugar seco y fresco, alejado de olores fuertes, ya que absorbe los aromas con gran facilidad.

Taza de té
El té debe guardarse en un lugar seco y fresco, alejado de olores fuertes.

Qué té elegir

Para quienes aprecian las cualidades refrescantes y aromáticas del té verde, son ideales los tés de China y Japón. El té verde es de color claro, de tonalidad dorada. Su sabor es suave y delicado, pero con personalidad. Entre sus propiedades, destaca su acción antioxidante y desintoxicante, así como su capacidad para mejorar la eficiencia celular para quemar grasas.

Los que son aficionados a las infusiones más fuertes, pueden elegir un té negro. Y quienes deseen disfrutar de los sentidos, pueden optar por mezclas aromatizadas con frutos secos y flores.

Selección de tés

  • Té negro (de Ceilán). Su consumo está muy extendido. El color de la infusión es oscuro, con tonalidades rojizas. El aroma es más fuerte y denso que el té verde. Se puede tomar solo, con leche o con limón.
  • Té Darjeeling. Procede de una región de India situada a 2.200 metros de altitud. De sabor a nuez moscada, también picante, fresco y áspero, es un excelente energético.
  • Té Earl Grey. Té negro aromatizado con aceite esencial natural de bergamota. Sabor cítrico y refrescante. Ideal para cualquier hora del día. Se puede tomar solo o con leche.
  • Té a la menta. Mezcla de té con hojas de menta, al estilo marroquí. Muy aromático, refrescante, digestivo y tónico. Se toma solo.
  • Té de canela. Mezcla de té con trocitos de canela. De agradable sabor especiado.
  • Té de frutas del bosque. Té negro de China, enriquecido con fresa, frambuesa y mora. Sabor afrutado. Se toma solo o con leche.
  • Té mil y una noches. Mezcla de té negro y té verde con flores y frutas tropicales. Sabor suave y aromático. Se toma solo o con leche.
  • Té verde (Gunpowder). En su elaboración, las hojas se enrollan en pequeñas bolas que parecen perlas o que recuerdan a las bolas de pólvora (“Gunpowder”, en inglés). Contiene poca teína y tiene un sabor suave.
  • Sen Cha (Té verde). Es la modalidad más popular en Japón. Sus hojas son grandes, de un tono verde oscuro y con forma de aguja. Contiene poca teína, tiene un sabor de verduras y ligeramente astringente (acción antiinflamatoria y antihemorrágica).
  • Kukicha. Se extrae de las ramas de la planta del té. Sabe ligeramente a heno. Se toma solo.
  • Té Mao Feng (Té Blanco). Su producción es limitada por su elaboración especial. Las yemas nuevas se recolectan antes de que se abran, se dejan que pierdan la humedad de forma natural y después se desecan. Se obtiene una infusión de color pálido y sabor suave.
  • Té desteinado (de Ceilán). Conserva las características de los grandes tés sin contener teína. El método de desteinado se realiza empleando vapor a alta temperatura. Es ideal para horas de la tarde y noche.
  • Té rojo o Pu Erh. Es original de la provincia de Yunnan, conocida como la región de la eterna primavera. Se conoce como el té de la salud por sus propiedades curativas. Actúa sobre las energías que regulan las funciones del cuerpo y recientes estudios científicos indican que es un té bajo en ácidos tánicos y teína y, por lo tanto, lo pueden tomar las personas con el estómago delicado. En China se bebe tradicionalmente para reducir grasas y el nivel de colesterol al activar el metabolismo del hígado. Refuerza el hígado y el bazo, desintoxica y depura, y estimula la secreción de todas las glándulas digestivas.

Mezclas especiales

  • Té Chay. Té negro, canela, vainilla, cardamomo verde, amapola, jengibre y clavo.
  • Yogi té. No contiene té. Es una mezcla reequilibrante con canela, jengibre, cardamomo, pimienta negra y clavo.
  • Té de la polaridad. No contiene té. Es una mezcla de lino, regaliz, anís verde, fenogreco, menta y jengibre.
  • Té Mu. No contiene té. Mezcla de raíz de peonía, raíz de perejil japonés, canela, raíz de jengibre, palo de regaliz, ralladura de mandarina, ciprés, clavo y ginseng. Es beneficiosa para problemas respiratorios, circulatorios, enfermedades del aparato genital femenino, debilidad, cansancio y alteraciones del sistema nervioso central. Purifica la sangre, es diurético, tonifica y vigoriza el cuerpo.

Otras infusiones

  • Té rooibos. No procede de la planta del té, sino de un arbusto que crece en Sudáfrica (Aspalathus lineraris). Su infusión es suave y digestiva, antioxidante y tiene la capacidad de frenar la producción de histamina en procesos alérgicos.

Mezclas de frutas y flores para infusionar solas o para aromatizar los tés

  • Frutos silvestres: Hibisco, uvas pasas, piña, papaya, arándano, limón, mango y rosal silvestre.
  • Karcadé: pétalos de flor de Hibisco.

Foto: El alma zen verde