Beneficios de las dietas depurativas en primavera: cómo eliminar toxinas0

Los expertos recomiendan depurar el organismo una o dos veces al año, dependiendo del estado de cada persona. La primavera es un buen momento para llevar a cabo dietas depurativas, puesto que preparan el cuerpo para soportar el calor del verano y ante los posibles excesos propios de la época vacacional.

Los motivos para hacer una dieta depurativa radican en la necesidad de eliminar toxinas y productos de desecho que genera nuestro organismo o sustancias perjudiciales que nos llegan a través de una mala alimentación. El cuerpo ya las expulsa de manera natural por diferentes vías, pero si hay un exceso puede saturarse, es entonces cuando pueden aparecer algunas sintomatologías que pueden alertarnos de la necesidad de realizar una limpieza. Si sientes fatiga generalizada, caída del cabello, decaimiento, insomnio, irritación cutánea, eccemas… y el médico te ha dicho que no tienes ningún problema de salud, quizás sea un buen momento para renovar nuestro organismo.

Los beneficios de una dieta depurativa son múltiples. Incrementa la energía, mejora la digestión, refuerza las defensas ante infecciones, facilita la función circulatoria y de drenaje (evita así alteraciones como la celulitis, la hipertensión y la sensación de pesadez en las piernas o de hormigueo), da un buen aspecto a la piel, mejora la función intestinal si hay problemas de estreñimiento, aumenta la flexibilidad y agilidad de las articulaciones, facilita la capacidad de concentración y memoria y reduce los problemas de insomnio. En definitiva, mejora el estado físico y mental del organismo. 

Es necesario seguir una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable. Todas las maneras de depurar el cuerpo pasan por seguir una dieta rica en frutas, verduras, caldos vegetales, agua y que evite los excesos de grasas, hidratos de carbono y proteínas. Se recomienda cocinar los alimentos al vapor, hervidos o a la plancha y mantener a raya las frituras y salsas. También son perjudiciales y entorpecen la correcta actividad celular productos tóxicos como el café, el alcohol, el tabaco, los medicamentos, los aditivos y los alimentos refinados.

Algunas plantas con propiedades depurativas pueden ayudarnos con este proceso.

Una infusión a base de diente de león (Taraxacum officinale), alcachofera (Cynara scolymus), abedul (Betula pendula), cola de caballo (Equisetum arvense), fumaria (Fumaria officinalis), bardana (Arctium lappa) y zarzaparrilla (Smilax aspera). Con ellas depuraremos el hígado, los riñones y la sangre. Bastará con tomar un vasito antes del desayuno y otro antes de la cena.

La avena, es otra planta depurativa y reconstituyente, rica en minerales. Se recomienda en personas que realizan algún ayuno o están convalecientes.

Algunas algas como la Chlorella presentan propiedades desintoxicantes, especialmente eficaz para eliminar metales pesados.

La toma de sirope de savia es una de las dietas depurativas más populares. Es una dieta restrictiva ya que, durante 7 ó 10 días, solamente se puede consumir la mezcla de sirope de arce, agua y zumo de limón.

Si la persona se siente débil al hacer una dieta depurativa, es recomendable el suplemento de polen, puesto que es un aporte vitamínico y de energía.

 

No se recomiendan las dietas depurativas estrictas ni los ayunos a personas convalecientes, que tomen medicación o que padezcan alguna enfermedad crónica, ni a mujeres embarazadas y niños, a no ser que se realicen bajo supervisión médica.

PERILLA0

PERILLA (Perilla frutescens)

Esta planta, también conocida como Albahaca china o menta púrpura, de porte erecto, hojas ovaladas y bordes dentados, de color purpura-violáceo, necesita mucho sol para lucir todo su esplendor y la fuerza de sus colores. Se cultiva tradicionalmente en China, Japón, India, Corea, Tailandia y otros países asiáticos.

En sus hojas encontramos vitaminas, minerales, ácidos grasos de la serie omega-3, ácido alfa- lipoico así como altos niveles de ácido rosmarínico que le proporciona una acción antioxidante, antiinflamatoria y antimicrobiana.

 

Usos de la Perilla

– En la medicina tradicional China se emplea para calmar la tos, los resfriados y el asma.

– Ayuda a reducir las náuseas

– Alergias

– Insolaciones

– Espasmos musculares

– Rinoconjuntivitis alérgica

– Para prevenir la intoxicación alimentaria

 

Su acción antialérgica se debe esencialmente en la presencia de flavonoides, antioxidantes importantes en la prevención de alergias y la capacidad de acción que posee respecto de la immunoglobulina E, disminuyendo los altos valores de este anticuerpo que típicamente acompañan una reacción alérgica. En los países asiáticos la perilla es muy utilizada en casos de intoxicaciones alimentarias debidas al pescado. Estudios recientes indican que puede ser útil  para reacciones anafilácticas severas, como las producidas por alergia al marisco. La infusión o el extracto seco de esta plata  se usan con éxito para las alergias primaverales, también refuerza el sistema inmunológico.

Para uso interno preparar una infusión con una cucharada sopera rasa de estas hojas, hervir 2 minutos y tomar 2 o 3 vasos al día. Al tener un sabor amargo puede combinarse con plantas como el anís verde o añadir un poco de zumo de limón.

Perilla

 

Para uso externo  aplicar en forma de compresas en la zona afectada o preparar un macerado oleoso. Dejaremos en maceración las hojas de perilla en un aceite vegetal durante un mínimo de 40 días en un recipiente de cristal ámbar cerrado, alejado de la luz directa y de las fuentes de calor. Una vez pasado este tiempo podremos filtrarlo y aplicarlo sobre las zonas que presentan irritación, inflamación, picor, descamación u otros síntomas alérgicos.

 

Precauciones de uso

Por falta de datos de seguridad no se recomienda tomarla durante el embarazo o la lactancia.

La perilla puede tener un ligero efecto sedante en algunas personas, por lo que hay que tenerlo en cuenta en la conducción o manejo de máquinas.

El Alambique y la destilación de plantas aromáticas0

 

El Alambique y la destilación de plantas aromáticas

El alambique o alquitara, es un instrumento utilizado para la destilación de líquidos, con la finalidad de obtener productos concentrados, como licores o aceites esenciales.

En este artículo, hemos querido centrarnos en la utilización del alambique para la extracción de aceites esenciales.  Considerados para muchos autores el alma de las plantas aromáticas, son sustancias volátiles muy activas cuyas propiedades terapéuticas son la base de la aromaterapia. Para su extracción una de las técnicas empleadas es la destilación por arrastre de vapor con un alambique, mediante un proceso de evaporación por calentamiento y posterior condensación por enfriamiento.

Descripción.

El material del alambique suele ser de cobre, de acero inoxidable o de vidrio. Existen varios tipos, uno de los más empleado es el de pera con serpentín. Consta de un depósito o caldera en el que colocaremos la materia vegetal, un depósito con un serpentín de enfriamiento y un tubo o cuello de cisne que une los dos depósitos por el que viaja el vapor. Las destilaciones industriales utilizan alambiques de gran capacidad por donde pasan los vapores arrastrando los aceites esenciales.

 

Primer paso: Preparar el alambique

Antes de empezar debemos limpiarlo en profundidad. A la hora de montarlo se aconseja ubicarlo en un jardín o espacio donde pueda montarse y desmontarse fácilmente y cerca de una toma de agua.

El montaje suele ser muy sencillo ya que las piezas encajan con facilidad entre ellas. Debemos sellar perfectamente todas las piezas para evitar la pérdida de vapor.  Podemos aplicar una mezcla de harina y agua (a modo de cemento) sobre todas las juntas para que quede hermético. Una vez montado tiene que quedarnos de la siguiente manera: depósito principal donde se introduce el agua y las plantas unido al tubo de arrastre que conecta con el depósito de serpentín.

Segundo paso: Destilar

En el depósito principal introducimos la planta y la cubrimos con agua. Cerramos con el capitel o cuello de cisne y llenamos con agua fría el depósito del serpentín.  Colocaremos  el depósito principal a destilar sobre una fuente de calor, como un hornillo eléctrico o de gas. Encendemos el fuego al principio al máximo. Sellamos todas las juntas con la masa de harina y agua. Al aumentar la temperatura se  liberará la esencia de las fibras del vegetal y creará un “vaho aromático” que ascenderá y será transportado por el tubo hasta el condensador. Éste  se encuentra rodeado por un serpentín  con agua fría que enfría el vapor y lo devuelve a su estado líquido.  El depósito de refrigeración consta de un orificio superior al que conectaremos una manguera para extraer el agua caliente y un orificio inferior para insertar una manguera con grifo que irá introduciendo agua fría. La finalidad es que cuando agua del depósito de refrigeración empiece a calentarse debemos de refrigerar el serpentín y eso se consigue abriendo una manguera que introduzca agua mientras otra desde arriba del todo del depósito vaya vaciándola. Debemos regular el grifo de manera que consigamos que el agua entrante y saliente sea la misma y de este modo nos aseguraremos que el nivel de agua y la temperatura se mantenga constante durante todo el proceso.

Tercer paso: El hidrolato y el aceite esencial

Ahora que ya tenemos el alambique en marcha debemos preparar botes de cristal herméticos donde iremos depositando el hidrolato. Es importante observar que la salida del hidrolato sea en forma de “hilillo”, que no salga ni a borbotones (fuego muy fuerte) ni gota a gota (fuego muy flojo). El hidrolato es la mezcla resultante en la destilación de plantas aromáticas de agua y aceites esenciales. Ningún alambique destila los aceites esenciales puros y es por eso que los hidrolatos deben de decantarse por medio de un vaso Florentino. Consiste en un cono invertido o embudo de cristal con un grifo que nos sirve para separar el hidrolato del aceite esencial puro. El sistema es muy sencillo pues consiste en introducir el destilado o hidrolato en este embudo de cristal y dejarlo reposar. Se formará una línea superior oscura flotante, cuando la observemos abrimos el grifo depositando el hidrolato en vasos de cristal y cerramos el grifo justo en el momento en que el aceite más oscuro se acerca al grifo. Nos quedará entonces el aceite esencial puro, que recogeremos en otro recipiente adecuado.  Guardaremos todos los productos en un lugar seco y oscuro, con una etiqueta identificativa en el que conste la fecha de destilación, la parte de la planta utilizada y la especie botánica.