Diez razones saludables para comer algas1

Hoy en día se conocen unas 24.000 especies de algas, pero sólo una pequeña parte de ellas es empleada con fines culinarios o medicinales. Desde la antigüedad, muchos pueblos del mundo las han incorporado en su dieta por sus beneficios para la salud. Una pequeña cantidad de algas en cada comida (1 ó 2 cucharadas), integrándolas en sopas, caldos o salteados de verduras, será suficiente, puesto que es más importante la frecuencia de su consumo y la variedad de algas que la cantidad que se tome.

Las algas se pueden consumir desde la temprana edad. Los lactantes pueden tomarlas a través de la leche materna. Cuando los bebés empiezan a comer sólidos, se puede incorporar una pequeña cantidad de ellas en las cremas. A partir del año, ya se puede comer toda la variedad de algas, empezando por las más suaves como la wakame o la agar-agar.

Las algas son una importante fuente de salud a cualquier edad.
Las algas son una importante fuente de salud a cualquier edad.

Diez motivos para incluir las algas en tu dieta

  • Las algas contienen entre 10 y 20 veces más minerales que las verduras terrestres (magnesio, potasio, calcio, hierro, fósforo…).
  • Neutralizan los efectos nocivos de la acidez que se genera con dietas excesivas en proteínas o como consecuencia del estrés de larga duración y es que, dada su abundancia de minerales, las algas producen un efecto alcalinizante y desintoxicante de la sangre.
  • Las algas son ricas en yodo, un mineral difícil de obtener de otra fuente. Así, previenen el bocio (hipertrofia de la glándula tiroides).
  •  También ayudan a disolver grasas y depósitos de mucus que aparecen debido al alto consumo de grasas saturadas, carnes y productos lácteos.
  • Son ricas en calcio y tienen un efecto calcificante de los huesos (especialmente las algas hiziki, wakame, arame, cochayuyo y kombu).
  • Refuerzan el sistema inmunitario por su riqueza en vitaminas y oligoelementos.
  • Las algas unicelulares (espirulina, chlorella y klamath) aportan vitamina B12, tan necesaria en circunstancias como una dieta vegetariana, el embarazo o en casos de fatiga o estrés.
  • Son capaces de expulsar del organismo metales contaminantes, radiactivos y nocivos.
  • Las algas facilitan la eliminación de toxinas gracias a su contenido en ácido algínico.
  • El agua sobrante empleada para remojar o cocinar las algas se puede utilizar en el agua de baño a modo de balneario casero para cuidar la piel.

Foto: www.mis-recetas.org

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