AGUA DE MAR, FUENTE DE SALUD1

Bañarse en el agua de mar, respirar la brisa, pasear por la playa, escuchar y sentir las olas, es una sensación muy gratificante que nos proporciona un agradable estado de felicidad. Pero más allá de una experiencia mística resulta muy beneficiosa para nuestra salud.

El agua de mar o agua salada es una fuente de recursos minerales en la que, con mayor o menor concentración, se encuentran todos los elementos químicos conocidos. La concentración media de sales minerales disueltas es del 3,5% y su punto de congelación está alrededor de -2°C. De todos los mares abiertos el Mar Rojo es el que presenta mayor salinidad (4%) y el Báltico es el de salinidad menor.

El agua de mar presenta una elevada conductibilidad eléctrica, a la que contribuyen la polaridad del agua y la abundancia de iones disueltos. El agua marina es ligeramente alcalina, el valor de su pH varía entre 7,5 y 8,4.

Las células, para poder desarrollar sus funciones correctamente, deben disfrutar de un medio interno equilibrado como método para evitar que los órganos terminen deteriorándose. Y ese medio interno es análogo al gua de mar.

Eurípedes, Hipócrates o Dioscórides ya señalaban los múltiples beneficios del agua de mar en la salud de las personas, pero fue a finales del siglo XIX cuando el francés René Quinton, desarrolló una teoría científica sobre la terapia marina. Hoy toda la comunidad médica reconoce los beneficios del agua de mar.

A nivel externo son reconocidas sus propiedades en afecciones de la piel (dermatitis, psoriasis, acné, etc.) o como relajante muscular.

A nivel interno debe emplearse agua preparada y apta para el consumo. Según algunos autores, tomar un vasito cada mañana de  una solución de agua marina nos ayudará a regenerar las células dañadas de nuestro hígado. También ayuda a rejuvenecer nuestros tejidos, mejorar el riego sanguíneo, aliviar afecciones o paliar las crisis asmáticas y las afecciones respiratorias. Al tomarla antes de las comidas nos ayudará a controlar nuestra ansiedad, excelente antiséptico si con ella realizamos enjuagues bucales. También es un buen regulador del tránsito intestinal.

Si queremos aprovechar todos sus nutrientes podemos elegir entre agua de mar hipertónica (sin rebajar) o isotónica (rebajada  en la proporción de 3 partes de agua dulce por 1 de agua de mar). Tanto en una forma como en otra, se puede mejorar el sabor añadiéndole por ejemplo zumo de limón. La solución hipertónica la beberemos a pequeños sorbos y la isotónica espacia entre sí para evitar que la acumulación de sal en el intestino tenga efecto laxante. Sustituir cualquier tipo de sal que utilicemos en la cocina por agua de mar es una forma ideal de mantener el equilibrio mineral.

Como siempre, su consumo debe ser moderado y siguiendo las indicaciones del profesional de la salud, ya que un exceso podría provocar retención de líquidos, hipertensión y alterar la función renal.

1 comentario

  1. Uriel

    Buen post !
    Para el hígado, el vasito de cada mañana es hipertónico o isotónico ?
    Muchas gracias.

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