Los beneficios del DHA0

El DHA (ácido docosahexaenoico), es un ácido graso poliinsaturado que pertenece al grupo de las grasas omega 3. En principio, no se considera un nutriente esencial porque el organismo lo puede producir a partir de los ácidos alfa-linolénico (omega 3). Sin embargo, debido a que la formación es limitada y su importancia en el desarrollo visual y neurológico es tan importante, se considera un nutriente condicionalmente esencial, especialmente en etapas tempranas de la vida y en la prevención de la enfermedad cardiovascular. Se encuentra en alta proporción los tejidos grasos de ciertos pescados (salmón, atún, sardina, caballa, boquerón, etc), en un tipo de crustáceo (krill) y en algunos vegetales como las semillas de lino y de chía.

¿Qué beneficios tiene el DHA?

  • Es un componente mayoritario de las membranas de las células cerebrales y participa en el desarrollo, crecimiento y mantenimiento neuronal.

    Se asocia el consumo alto de DHA con un mejor aprendizaje y una mayor memorización. En adultos ejerce un efecto neuroprotector de las funciones cerebrales y previene el deterioro cognitivo.

  • Importancia durante el embarazo.

    A lo largo del embarazo la demanda de DHA es superior a lo habitual, por lo que es necesario un aporte extra. Diferentes estudios demuestran que unos niveles adecuados de DHA a lo largo del embarazo contribuyen a una menor incidencia de depresión post-parto y a una mayor protección frente a aumentos de la presión sanguínea de la madre. A nivel fetal, se reduce el riesgo de partos prematuros, un mayor peso al nacer, además de mejorar la agudeza visual y el desarrollo del sistema nervioso.

  • En niños mejora la capacidad de concentración.

    Niveles bajos de DHA se han relacionado con depresión, dificultad de retención, dislexia, hiperactividad, asma, problemas visuales, etc.

  • Salud ocular.

    Proporciona una correcta formación y mantenimiento de la retina, dónde se encuentra en gran cantidad. Parece ser que la deficiencia de DHA podría estar implicada en el origen de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), principal causa de ceguera en las personas mayores. El consumo de DHA mejora la agudeza visual, al tiempo que protege frente alteraciones de la superficie ocular, como ojo seco o úlceras corneales.

  • Beneficioso para el aparato circulatorio.

    Contribuye al refuerzo y elasticidad de los vasos sanguíneos, reduce los niveles de triglicéridos y de colesterol, tiene una actividad antitrombótica y vasodilatadora y ayuda a regular la presión arterial. Tiene un efecto protector ante las enfermedades cardiovasculares.

  • Presenta una acción antiinflamatoria.

    Suele recomendarse en caso de artritis reumatoide, dismenorrea, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa y síndrome premenstrual.

  • Tiene un efecto positivo en la respuesta inmunitaria.

    Está indicado en trastornos autoinmunes como lupus y psoriasis.

 

En caso que el aporte no sea suficiente, exista una carencia o una mayor demanda por el organismo, podemos optar por la ingesta de complementos alimenticios de DHA. Según la Comisión Europea, los efectos beneficiosos en el cerebro y la visión se obtienen con una ingesta diaria de 250mg de DHA.

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