Es época de resfriados, es tiempo de própolis0

Estamos en otoño, época de los primeros resfriados. Por suerte, la naturaleza nos proporciona un gran antibiótico natural: el própolis (también llamado propóleo). Este producto de la colmena destaca por sus propiedades bactericidas, antiinflamatorias y cicatrizantes.

De hecho el própolis es esencialmente una resina de las yemas y las cortezas de ciertos árboles (álamo, castaño, pino, sauce, abeto, encina, roble, abedul…). Lo que ocurre es que rara vez encontramos própoleo en estado puro. Más bien se obtiene de la colmena, ya que un pequeño número de abejas especializadas se encargan de recolectar esta resina y la enriquecen añadiéndole sustancias como el polen. Así, en la composición del própolis, encontramos resinas y bálsamos (50%), cera (25-35%), polen (5%) y otras sustancias (5%) como las vitaminas A y B3, los minerales y oligoelementos, y los flavonoides.

Colmena de abejas

Las abejas depositan el própolis en la entrada y en el interior de la colmena para protegerla del viento y del frío, de insectos, de microorganismos infecciosos, etc. También lo emplean para sellar o pegar fuertemente partes móviles o rompibles de la colmena y así evitar que se puedan desprender. La colmena se considera el lugar más estéril de la naturaleza y eso da una idea de las posibilidades que el propóleo ofrece para nuestra salud.

Beneficios del própolis:

  • Tiene una acción antimicrobiana, bactericida, antifúngica y antiviral. Para tratar gripes y resfriados destacamos productos como el jarabe de própolisy el suplemento de equinácea, própolis y vitamina C.
  • Estimula las defensas para prevenir y tratar infecciones (infecciones de orina, infecciones bucales), estados febriles, y afecciones de otorrinolaringología (anginas, faringitis, laringitis, rinitis, sinusitis y otitis). Como protector de la cavidad bucofaríngea destacamos productos como el spray de própolis y la tintura de própolis.
  • Es regenerador y cicatrizante. Está muy indicado en enfermedades de la piel: contusiones, heridas, grietas, quemaduras, llagas, forúnculos, supuraciones, úlceras, verrugas, durezas, callosidades, eczemas, psoriasis, micosis y herpes. En este sentido, el ungüento de própolis puede ser un buen aliado.
  • Es antiinflamatorio y posee una acción de anestesia local. También es utilizado en casos de reumatismo.
  • Es eficaz en afecciones de boca y dientes: higiene bucal (Pasta DentríficaPrópolis), aftas, gingivitis y dolores e infecciones bucales.
  • También en afecciones gastrointestinales: gastritis, úlceras, colitis, disquinesias biliares, colecistitis crónica…
  • Da buenos resultados en afecciones genitourinarias: infecciones e inflamaciones (cistitis y vaginitis).
  • El própolis también se emplea en muchos productos de cosmética para el cuidado del cabello, como el Champú de Própolis.

 Curiosidades sobre el própolis

Las virtudes del propóleo se conocen desde la antigüedad. En el Papiro de Ebers, uno de los primeros tratados médicos conocidos ­(redactado en Egipto 1.500 años antes de Cristo) ya se habla de las propiedades de esta resina. Además, los egipcios utilizaban el própolis para embalsamar las momias.

Los griegos empleaban el própolis para elaborar perfumes, mientras que la importancia del propóleo en la Antigua Roma ha quedado plasmado en la mitología: se dice que Júpiter transformó la bella Melisa en una abeja para que pudiera producir própolis, una milagrosa sustancia curativa.

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