El polen, un revitalizador físico y mental0

Los granos de polen (o microesporas) son el producto de secreción de los órganos masculinos de la flor para fecundar otra flor. Los granos de polen están compuestos por capas concéntricas, dentro de las cuales se halla la célula masculina, que es la parte viva y que es capaz de fecundar el óvulo floral. La célula masculina es muy rica en nutrientes.

El polen alimentario procede del polen que producen las flores que las abejas recolectan. El grano de polen es resistente pero las abejas, al cosecharlo y para facilitar su transporte, lo aglutinan en bolitas a las que añaden néctar y enzimas digestivos que reblandecen las capas protectoras de la célula masculina del polen. Así facilitan su aprovechamiento nutricional y enriquecen el valor nutritivo del polen. Cada una de esas bolitas pesa de 6 a 8 miligramos y contiene cerca de 4 millones de granos de polen. El trabajo desarrollado por las abejas facilita, a su vez, la polinización de las flores y asegura la descendencia de la especie botánica de la que obtienen el polen. Es un ejemplo de colaboración ecológica.

De la composición nutricional del polen, cabe destacar sus proteínas, ricas en aminoácidos esenciales; las vitaminas (todas las del grupo B y vitamina A, D, E y C); y los minerales y oligoelementos (potasio, silicio, magnesio, fósforo, manganeso, azufre, cloro, hierro y cobre).

Polen
El trabajo de las abejas facilita la polinización de las flores. Es un ejemplo de colaboración ecológica.

Beneficios terapéuticos del polen

  • Aumenta la vitalidad y favorece el vigor muscular.
  • Levanta el estado de ánimo y es un buen aliado ante la depresión.
  • Mejora las funciones intelectuales: lucidez mental, concentración, atención… Vence la fatiga mental y favorece un sueño reparador.
  • Regula las funciones intestinales.
  • Refuerza las defensas ante infecciones provocadas por microbios y virus.
  • Favorece la función hepática.
  • Es eficaz en problemas de próstata.
  • Aumenta la producción de glóbulos rojos y las tasas de hemoglobina en sangre. Es útil en situaciones de anemia, sobre todo infantil.
  • Disminuye los efectos secundarios de la radioterapia.
  • Favorece la recuperación de peso en personas delgadas y ayuda a recuperar el apetito en los casos de anorexia.
  • Mejora la cicatrización de heridas.
  • Actúa como regulador del ritmo cardíaco.

Cómo tomar el polen

  • Es mejor tomarlo en ayunas y nunca mezclarlo con líquidos calientes.
  • Para beneficiarse de todos los efectos positivos del polen, es necesario consumirlo durante al menos 3 meses.
  • En adultos, bastará con una cucharada sopera rasa (10 o 15 gramos) diaria de polen, sola o mezclada con zumo. Se puede tomar hasta 30 gramos, repartidos en tres tomas al día.
  • En niños de 3 a 5 años, la dosis debe ser de 1 cucharada de postre diaria.
  • Pueden tomar polen tanto las personas diabéticas como aquéllas alérgicas al polen floral. También hay que decir que, a pesar de su alto valor energético, el polen no engorda. Sólo hace ganar peso a las personas muy delgadas con carencias nutricionales.
  • El polen debe guardarse en frascos bien tapados, protegido del calor y la humedad.

¿Sabes cómo se recolecta el polen?

Para poder recolectar las bolitas de polen, el apicultor coloca una rejilla en la entrada de la colmena. Las aperturas de la rejilla son suficientemente grandes como para que pueda pasar la abeja, pero estrechas como para que parte del polen caiga en un cajón donde se recoge este nutriente. Así se recolecta entre el 5 y el 10% del polen transportado por las abejas y que se destinará al consumo humano. Las abejas depositan el resto de polen en las celdas y lo recubren con miel (se transforma en pan de abeja) para alimentar a los habitantes de la colmena.

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Foto: www.defondos.com

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