Própolis: un antibiótico natural0

El própolis  (o propóleo) es un producto de la colmena fabricado por un número relativamente pequeño de abejas especializadas. El própolis destaca por sus propiedades bactericidas, antiinflamatorias y cicatrizantes. Podríamos decir que es un antibiótico natural, un producto eficaz para evitar o tratar resfriados. El propóleo está compuesto por resinas que las abejas recolectan de las yemas y cortezas de determinados árboles como el álamo, el castaño, el pino, el sauce, el abeto, la encina, el roble o el abedul. Además, las abejas enriquecen estas resinas añadiéndoles sustancias elaboradas por ellas mismas.

El color del própolis es variable y va desde el amarillo verdoso hasta el pardo rojizo o el marrón oscuro. El olor del propóleo recuerda al incienso y su sabor es acre-amargo. El própolis es sólido (se funde entre los 60 y 70 grados centígrados) e insoluble en agua fría.

Composición del própolis

  • Resinas y bálsamos (50%)
  • Cera (25-35%)
  • Aceites esenciales (10%)
  • Polen (5%)
  • Otras sustancias (5%), entre las cuales destaca:
  • Vitaminas: provitamina A y vitamina B3 (niacina)
  • Minerales y oligoelementos (aluminio, bario, calcio, cromo, cobalto, cobre, estaño, hierro, manganeso, níquel, silicio, estroncio, titanio, vanadio y zinc).
  • Flavonoides: acetanina, ácido benzoico, ácido caféico, ácido cinámico, ácido fenólico, crisina, dimetoxiflavona, galangina, quercetina…

Beneficios terapéuticos del própolis

  • Estimula las defensas para prevenir y tratar infecciones (infecciones de orina, infecciones bucales…), estados febriles y afecciones de otorrinolaringología (anginas, faringitis, laringitis, rinitis, sinusitis y otitis). Favorece la producción de anticuerpos.
  • Tiene una acción antimicrobiana, antibactericida, antiviral (gripe, resfriados…) y antifúngica. Es eficaz contra hongos como la Candida albicans, que en exceso produce la candidiasis.
  • Es regenerador y cicatrizante. Es muy indicado en enfermedades de la piel: contusiones, heridas, sabañones, grietas, quemaduras, abscesos, llagas, forúnculos, supuraciones, úlceras, lesiones anales y perianales, verrugas, durezas, callosidades, eczemas, psoriasis, micosis y herpes.
  • Es un antioxidante muy utilizado en cosmética como conservante.
  • Es antiinflamatorio y posee una acción de anestesia local.
  • Da buenos resultados en afecciones genitourinarias: infecciones e inflamaciones (cistitis y vaginitis).
  • Es eficaz en afecciones de boca y dientes: higiene bucal, aftas, gingivitis y dolores e infecciones bucales.
  • También en afecciones gastrointestinales: gastritis, úlceras, colitis, disquinesias biliares, colecistitis crónica…
  • Y en inflamaciones del ojo y anexos: orzuelos y blefaritis.
  • También es utilizado en casos de reumatismo.
El própolis  lo elaboran un pequeño número de abejas especializadas.
El própolis lo elaboran un pequeño número de abejas especializadas.

Presentaciones comerciales de propóleo

  • Jarabe de própolis. Previene y protege las vías respiratorias y fluidifica las mucosidades. Un adulto debe tomar una cucharada sopera antes de cada comida. En el caso de los niños, una cucharada de postre antes de cada comida. Está compuesto por sirope de trigo, agua, miel, zumo concentrado de sauco y limón, extracto de própolis, de salvia, de plántago y de tomillo, pectina y ácido.
  • Cápsulas de equinácea, própolis y vitamina C. Excelente aliado para prevenir y tratar resfriados. Está compuesto por extracto de equinácea, que ayuda a aumentar las defensas, extracto de própolis y vitamina C. Su formulación lo hace un complemento ideal para afrontar los cambios de estación o para personas que trabajan en un entorno con mucho contacto físico (como profesores, personal hospitalario o personal geriátrico…). Se recomienda la toma de dos cápsulas al día con un buen vaso de agua.
  • Tintura de própolis. Indicado como protector natural de la cavidad buco-faringe (hacer gárgaras 3 veces al día con 12 gotas en medio vaso de agua tibia, tragando el último sorbo). También es eficaz para desórdenes gastrointestinales (12 gotas en un vaso de agua tibia, 2 veces al día). Contiene etanol y própolis. También disponemos de una tintura sin alcohol).
  • Spray de própolis. Indicado para la higiene de la cavidad buco-faringe, problemas de las vías respiratorias superiores y mal aliento. Actúa como antiséptico bucal. Está compuesto por agua, glicerina, extractos de própolis, salvia, limón, árbol de té y miel.
  • Ungüento de própolis.  Se utiliza como cicatrizante, regenerador celular y problemas de piel. Se debe aplicar 1 ó 2 veces al día en la zona afectada. Está compuesto por aceite de oliva y karité, cera de abeja y própolis.

El propóleo se conserva fácilmente, aunque es preferible guardarlo en frascos de color topacio, bien cerrados y en lugares frescos. Permanece durante largos periodos sin alterar su composición química ni sus propiedades antibacterianas.

Enlaces relacionados:

 

Foto: www.thenonblonde.com

Dejar un comentario