Varices y otros trastornos de la circulación venosa0

Pesadez en las piernas, varices, sensación de hinchazón, dolor y picores… Estas molestias en las piernas son síntomas habituales en los meses de más calor y nos indican que hay un trastorno de la circulación venosa.

La circulación venosa fluye en sentido ascendente hacia el corazón gracias a las contracciones musculares de las piernas y a la presencia de unas válvulas en el interior de las venas que impiden que la sangre retroceda hacia abajo. Cuando estas válvulas dejan de funcionar bien por la dilatación continuada de la pared de las venas, entonces aparecen las varices. ¿Sabías que entre un 20% y un 40% de la población tiene varices? La incidencia de las varices en las mujeres es 4 veces mayor que en los hombres.

Factores que aumentan las posibilidades de desarrollar varices

  • Factores hormonales (embarazo, menopausia…).
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Hábitos de vida: sedentarismo o tener un trabajo que te obliga a estar de pie muchas horas.
  • La toma de medicamentos y anticonceptivos.
  • El consumo de alcohol y tabaco.

Plantas medicinales para mejorar la circulación venosa

La fitoterapia dispone de plantas que protegen las paredes vasculares, promueven una circulación más fluida, mejoran el retorno venoso y, por lo tanto, disminuyen las posibilidades de formación de microhemorragias, hematomas superficiales y varices.

Algunas de estas plantas medicinales son: castaño de Indias (Aesculus hippocastanum), ginkgo (Ginkgo biloba), arándano (Vaccinium myrtillus), grosellero negro (Ribes nigrum), vid roja (Vitis vinífera), rusco (Ruscus aculeatus), ciprés (Cupressus sempervirens), hamamelis (Hamamelis virginiaca) y meliloto (Melilotus officinalis).

Son plantas que se pueden tomar solas o asociadas incluso con plantas de acción diurética y antiinflamatoria como cola de caballo (Equisetum arvense), abedul (Betula alba) o llantén (Plantago major). En caso de hemorroides es buena la combinación con plantas astringentes y antisépticas como milenrama (Achillea millefolium), nogal (Juglans regia) o gordolobo (Verbascum thapsus). En caso de flebitis se utilizará preferentemente el meliloto (Melilotus officinalis) y la vid roja (Vitis vinífera), de gran actividad descongestiva venosa y linfática. A estas plantas podemos asociar el harpagofito (Harpagophytum procumbens), que reducirá la inflamación y disminuirá la sensación de dolor.

Plantas medicinales para la circulación sanguínea: ginkgo biloba
Ginkgo biloba

Consejos para una buena circulación venosa

  • No permanecer de pie o sentados durante largos periodos.
  • Practicar ejercicio físico suave y continuado (caminar, ir en bicicleta, nadar…).
  • Evitar el calor en las piernas, así como la ropa apretada (ligas, fajas, medias cortas…).
  • Utilizar zapatos cómodos: tacones bajos y con el talón bien sujeto.
  • Mantener la piel hidratada, aplicando cremas o aceites naturales después del baño.
  • Son beneficiosos los baños de contraste, alternando agua fría y caliente.
  • Dormir con las piernas ligeramente elevadas, utilizando un alza. También ayuda el poner las piernas verticales durante al menos un minuto para vaciar las venas, al mismo tiempo que se realiza un suave masaje en las pantorrillas.
  • La dieta tiene que ser rica en fibra, con frutas y verduras frescas por su aporte de bioflavonoides y vitamina C (favorecen la reparación de los vasos sanguíneos). Hay que disminuir el aporte de grasas saturadas (animales), que obstruyen la circulación sanguínea.

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