Verano con energía y salud0

El verano es una época de descanso, de relajación. El sol nos transmite toda la energía que necesitamos para recuperar las fuerzas que hemos ido perdiendo durante el año, mejora nuestro estado de ánimo, refuerza nuestro sistema inmunitario, aumenta la producción de vitamina D lo que hace que nuestros huesos se fortalezcan. El aire libre, el mar, los paseos por la montaña… Es una estación que nos da la posibilidad de disfrutar al máximo de la naturaleza y beneficiarnos de todo lo que nos ofrece.

También es un tiempo que nos brinda la posibilidad de disfrutar de hobbies algo desatendidos, de hacer algún viaje, de proporcionar tiempo de calidad a la familia… aunque para disfrutar al máximo de esta estación tendremos en cuenta algunas precauciones y recomendaciones.

Verano con salud
¡Que paséis un verano lleno de salud y energía!

Consejos de salud para el verano

  • Protección solar. Nos protegeremos de los rayos solares aplicando un protector solar de alta graduación media hora antes de la exposición solar, aplicándolo uniformemente sobre la piel seca. Tendremos especial consideración con el medio ambiente si elegimos un protector solar biodegradable y que no perjudique el ecosistema acuático. Asimismo, utilizaremos gorra o sombrero con visera y gafas de sol para prevenir insolaciones y daños oculares. Y aplicaremos aloe vera después de la exposición solar para prevenir irritaciones y pequeñas quemaduras, además de que nos proporcionará una agradable sensación de frescor.
  • Hidratación. Debemos mantener un buen nivel de hidratación ya que en verano tendemos a sudar en exceso. Por lo tanto, es muy importante que bebamos mucha agua así como zumos. Los helados, la fruta y las bebidas refrescantes también nos ayudan a prevenir la sensación de fatiga y posibles desvanecimientos. Hay que recordar que debemos posponer los baños después de las comidas. Dejar pasar 2 horas es un tiempo prudencial para evitar un posible corte de digestión.
  • Infecciones urinarias y gastroenteritis. Merecen una atención especial. Las infecciones urinarias inciden más en mujeres, niños y ancianos. El arándano rojo y las hojas de gayuba son los dos remedios naturales con mayor actividad antiséptica en las vías urinarias. En cuánto a la gastroenteritis, ésta puede ser ocasionada por un virus, por bacterias o por parásitos adquiridos por agua o alimentos contaminados. La primera medida que debemos adoptar es la reposición de agua y minerales. Por ello, la ingesta de agua de avena es un buen remedio para restablecer el equilibrio hídrico. Las plantas astringentes como la salicaria, el té o el nogal favorecen la reducción de las deposiciones. Los probióticos restablecerán la flora intestinal dañada, en caso de un brote agudo de diarrea.
  • Picaduras de insectos. ¿Y qué decir de esas molestas picaduras de mosquito? Encontraremos diversos productos naturales que actúan como repelente de insectos. Los aceites esenciales a base de citronela, geranio, lavanda o árbol de té son los más eficaces. Una vez que nos hayan picado, podemos utilizar el aceite esencial de caléndula o própolis para calmar el picor y facilitar la recuperación de la piel. El própolis también está indicado en caso de rasguños o heridas superficiales.
  • Insomnio. ¿Con el calor te cuesta conciliar el sueño? Te ayudará tener la habitación ventilada, tomar una infusión o algún preparado a base de amapola, lúpulo y pasiflora o incluso tomar melatonina para prevenir el insomnio.
  • De viaje. Y llegado el esperado día de salir de viaje, tendremos en cuenta que existen caramelos de jengibre que pueden sernos útiles en caso de mareo así como aplicar un poco de agua de colonia en muñecas y cervicales.

Nos aseguraremos de llevar la documentación necesaria (DNI o pasaporte, tarjeta sanitaria…) además de un botiquín de vacaciones con productos esenciales para prevenir posibles complicaciones. Todo está listo para reponer fuerzas.

¡Que tengáis un feliz verano y unas vacaciones llenas de salud y energía!

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