Aceites vegetales para realzar tu belleza0

Los aceites vegetales son extraídos de los frutos o semillas de las plantas. Ricos en proteínas, carbohidratos y vitaminas, los aceites vegetales nutren la piel –en algunos casos se usan también para el cuidado del cabello–, favorecen la elasticidad, otorgan brillo, previenen el envejecimiento prematuro y actúan como regeneradores y cicatrizantes.

Los aceites vegetales son absorbidos por la piel de manera fácil y homogénea. Sus principios activos se incorporan al metabolismo con eficacia y rapidez. Aconsejamos utilizar preferentemente aceites vegetales de primera prensada en frío, procedentes de plantas de cultivo ecológico y libres de conservantes y aditivos. En este artículo te presentamos 12 aceites vegetales para realzar tu belleza. Eso sí, como siempre decimos, sus resultados se verán aumentados si sigues un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales.

Aceites vegetales para el cuidado de tu piel

  • Almendras dulces. Se obtiene del fruto de Prunus amigdalis dulcis. Dada su buena relación calidad-precio, se suele utilizar como base en mezclas con otros aceites vegetales. Es suave, ideal para todo tipo de pieles, especialmente las más delicadas.
  • Aguacate. Procede del fruto de Persea gratissima. Es muy nutritivo y actúa como regenerador celular. Se emplea en preparados para problemas de eczemas, arrugas y heridas.
  • Argán. Está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales y contiene grandes cantidades de vitamina E. Extraído de los frutos del árbol Argania spinosa, el aceite de argán es apreciado por su efecto antiaging, dada su riqueza en antioxidantes y poder curativo. Además tiene un efecto contra gérmenes y hongos.
  • Cacahuete. Está especialmente indicado para el masaje articular por sus virtudes antiinflamatorias, y en preparados para uso dermatológico por sus propiedades nutritivas y antioxidantes. El aceite vegetal de cacahuete se extrae de las semillas de Arachis hypogaea.
  • Coco. Proviene de Cocos nucifera. A este aceite vegetal de uso universal se le atribuyen propiedades de filtro solar. Es muy utilizado para fortalecer el cabello y para evitar su sequedad y la aparición de caspa.
  • Germen de trigo. Obtenido de Triticum vulgare, contiene una buena proporción de vitamina E. Así se usa como aceite vegetal antiaging, anti-arrugas y para tratar eczemas. Está especialmente indicado para el contorno de ojos.
  • Jojoba. El aceite vegetal de jojoba procede de las semillas de Simmondsia chinensis. Es un potente antioxidante, regenerador celular y regulador de la producción sebácea. Es excelente para pieles secas o envejecidas y para prevenir las puntas abiertas del cabello.
  • Onagra. Obtenido de las semillas de Oenothera biennis, es rico en ácidos grasos poliinsaturados. Es uno de los mejores aceites vegetales para el tratamiento antiaging de la piel. El aceite vegetal de onagra también se usa en casos de eczemas y psoriasis y para cabellos secos y con caspa.
  • Pepitas de uva. Procedente de las semillas de Vitis vinífera, es rico en ácidos grasos y vitamina E. Suaviza, regenera, hidrata y repara la piel. Una pequeña cantidad de este aceite vegetal aplicado sobre las arrugas del contorno de ojos y labios, ayudará a suavizarlas y a frenar su aparición.
  • Ricino. Se utiliza para preparar bálsamos labiales, para endurecer las uñas, para acelerar el crecimiento de las pestañas y para fortalecer cejas y cabello. Proviene de Ricinus communis.
  • Rosa mosqueta. Extraído de las semillas de Rosa rubiginosa, es rico en ácidos grasos poliinsaturados de gran valor. El aceite vegetal de rosa mosqueta es muy indicado para problemas dérmicos especiales: úlceras tróficas, eczemas, dermatitis de contacto… Contribuye a la cicatrización de las heridas. Es uno de los aceites vegetales más usados en cosmética por sus efectos antiaging y anti-arrugas.
Entre los aceites vegetales, el de rosa mosqueta destaca por sus efectos antiaging y antiarrugas, y por contribuir a cicatrizar heridas.
Entre los aceites vegetales, el de rosa mosqueta destaca por sus efectos antiaging y antiarrugas, y por contribuir a cicatrizar heridas.
  • Sésamo. Es uno de los aceites vegetales más empleados como revitalizador de la piel en tratamientos contra la flacidez. Obtenidos de las semillas de Sesamum indicum, el aceite vegetal de sésamo es adecuado en casos de cabellos secos y descamación del cuero cabelludo. También tiene reconocidas propiedades como filtro solar. La medicina ayurveda lo emplea caliente para nutrir el organismo y tranquilizar el sistema nervioso.

Aceite de argán, el oro líquido de Marruecos4

Durante siglos, el aceite de argán ha sido utilizado por las tribus bereberes del suroeste de Marruecos como complemento básico de su dieta y como elemento de la medicina tradicional. Además, los diferentes análisis químicos de los años noventa confirmaron las valiosas propiedades del aceite de argán para el cuidado de la piel (tratamiento para el acné, las arrugas y las heridas leves).

El árbol de argán (Argania spinosa) pertenece a la familia de las sapotáceas, de hoja coriácea, flores pequeñas y amarillas y un fruto como un dátil verdiamarillo. El árbol de argán, que puede alcanzar hasta los 10 metros de altura, soporta muy bien el calor. Se encuentra en Marruecos, en ciertas zonas de Méjico y existen algunos ejemplares en Andalucía.

El aceite de argán se extrae del fruto, que tiene el tamaño de una nuez y es de color amarillo, o, a veces, rojo. Está formado por una cáscara carnosa que cubre el hueso. El fruto del árbol de argán empieza a madurar con los primeros calores de junio.

El aceite de argán está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales (ácido linoléico (50%), ácido alfalinolénico (15%), ácido oleico (12%), ácido araquidónico (1%), ácido gammalinolénico(3%)) y contiene grandes cantidades de tocopheroles (vitamina E) –casi tres veces más que el aceite de oliva– y phytosteroles.

Tres características distinguen al aceite de argán:

–        Su olor. Un buen aceite de argán cosmético carece de olor extraño o desagradable. Los olfatos más sensibles pueden percibir un olor sutil que es el del fruto de argán.

–        Su color. Color natural dorado, si es muy claro es que ha sido refinado y si es excesivamente oscuro es que ha sido calentado.

–        Su capacidad de penetración. El aceite de argán se caracteriza por su capacidad de hidratación profunda. Una simple aplicación y un suave masaje circular consiguen una total penetración al cabo de un par de minutos.

Aceite de argán
El aceite de argán se caracteriza por su capacidad de hidratación profunda.

El aceite de argán, el aceite más caro del mundo

El aceite de argán también es llamado “el oro líquido de Marruecos” y es que se trata de uno de los aceite más caro del mundo debido a que la extracción del aceite se lleva a cabo de forma totalmente artesanal. De cada 100 kilos de fruta madura tan sólo 3 corresponden a las pipas de donde se extrae el aceite de argán con un método ancestral. Cada hueso del fruto contiene tres pipas similares a las pipas de calabaza.

El aceite de argán y sus aplicaciones cosméticas

  • Previene el envejecimiento por sus propiedades antioxidantes
  • Su riqueza en ácidos grasos y escualeno lo convierten en idóneo para atenuar las arrugas, cicatrices y queloides.
  • Nutre la piel, aumentando la oxigenación y proporcionando elasticidad.
  • Gran poder de hidratación y regeneración.
  • Protección frente a agresiones externas y del medio ambiente.
  • Revitaliza el cuero cabelludo aportando vitalidad y brillo.
  • Fortalece las uñas quebradizas.
  • Aplicado con calor a las articulaciones aporta un efecto calmante.
  • Se recomienda su uso en quemaduras solares e irritaciones cutáneas. Alivia la sensación de ardor, picor y tirantez.
  • El masaje corporal con aceite de argán nos permite unir el placer sensual del masaje con el beneficio de la vitamina E aportando nutrientes y suavidad a la piel después del baño o ducha.

El aceite de argán en la cocina

Hoy en día, el aceite de argán sigue siendo muy apreciado por la cocina marroquí y por la nouvelle cusine. Es un aceite ligero y transparente –más digestivo que el aceite de oliva–, de color marrón claro y sabor fuerte y agradable.

Foto: Otra Medicina