Aceites macerados para el cuidado de la piel2

Los aceites macerados tienen las propiedades de los componentes con los que se elaboran. Es decir, por un lado, las propiedades de las plantas medicinales escogidas; y por otro, se aprovecha la acción suavizante del aceite utilizado como base, ya sea el de almendras dulces, el de oliva virgen o el de sésamo, por citar tres de los más utilizados.

Cómo se preparan los aceites macerados

  • Se utilizan 100 gramos de la planta seca elegida (por ejemplo, flores de caléndula, sumidades floridas de hipérico o de ruda). Se introducen en una botella de boca ancha y se vierte sobre ellas 1 litro del aceite básico elegido.
  • Se tapa bien la botella. Se pone boca abajo para asegurarse de que queda herméticamente cerrada. Debe mantenerse en esa posición 40 días y 40 noches a la intemperie.
  • Todos los días hay que agitar suavemente la botella.
  • Pasados los 40 días, hay que filtrar el aceite y guardarlo en botellitas de cristal bien tapadas. Siempre es mejor que las botellas sean de color ámbar.
  • Para una mejor conservación de aceites macerados, deben guardarse en un lugar fresco y oscuro.

Éste es el método de elaboración que el botánico Pio Font i Quer propone en su libro El Dioscórides Renovado (Editorial Península).

Propiedades medicinales de aceites macerados para el cuidado de la piel

  • Aceite macerado de caléndula (Calendula officinalis).Es excelente para pieles secas, delicadas y sensibles que se irritan con facilidad. Se emplea tanto para niños como para personas mayores. Tiene propiedades antiinflamatorias, antisépticas y fungicidas (contra virus, bacterias y hongos) y cicatrizantes. Acelera el proceso de curación de heridas, escoceduras, picaduras de insectos, dermatitis, eccemas y vulvovaginitis.
  • Aceite macerado de gordolobo (Verbascum thapsus). Es un calmante útil en caso de quemaduras, sabañones y hemorroides. Aplicado sobre el cabello, mantiene el color rubio dorado de los cabellos teñidos, los hidrata y les da brillo.
  • Aceite macerado de ruda (Ruta graveolens). Activa la circulación sanguínea y protege venas y arterias. También tiene la capacidad de enrojecer la piel y provocarle sensación de calor. Es muy indicado en dolores osteoarticulares, en contusiones sin heridas y en unturas externas sobre el oído cuando hay problemas de falta de riego sanguíneo que se manifiesta en forma de acúfenos (golpes o sonidos en el oído) o ligera sordera.
  • Aceite macerado de hipérico (Hypericum perforatum). Es útil en tratamientos regeneradores: quemaduras, llagas, heridas, contusiones (en catalán se conoce popularmente como oli de cop), acné, eccemas y psoriasis. Calma el dolor y activa la circulación sanguínea, por eso también es empleado en caso de hemorroides. Tiene un efecto antiviral en uso tópico para el herpes labial. Es importante evitar la exposición solar después de su aplicación.
  • Aceite macerado de árnica (Arnica montana). Tiene una acción cicatrizante, antiinflamatoria, antiséptica y antifúngica (contra virus, bacterias y hongos). Da muy buenos resultados en inflamaciones articulares, contusiones, torceduras, golpes, chichones e irritaciones cutáneas. No debe emplearse nunca en heridas abiertas.
Aceite macerado de árnica
El aceite macerado de árnia da buenos resultados en inflamaciones articulares, contusiones, torceduras, golpes, chichones e irritaciones cutáneas.

Foto: Biovegetalis.blogspot.com.es

Oli de cop o aceite macerado de hipérico: un remedio tradicional para golpes y quemaduras0

Con las flores del hipérico  (Hypericum perforatum), popularmente también llamada  corazoncillo o hierba de San Juan, podemos elaborar un excelente aceite macerado, conocido en la Cataluña rural como oli de cop (aceite para los golpes) con múltiples y probadas propiedades medicinales.

Es muy fácil de preparar. Debemos recolectar las flores cuando la planta está en plena floración (mes de junio). Después, las dejamos secar a la sombra uno o dos días a fin de eliminar el exceso de agua y luego las ponemos a macerar con aceite de oliva en un envase de cristal herméticamente cerrado. Hay que dejarlo macerando durante aproximadamente seis semanas al amparo de la luz . Pasado este tiempo, lo filtramos y lo guardamos en un recipiente de cristal. Obtendremos un aceite de color rojizo listo para usar. Es el oli de cop.

El oli de cop es un remedio tradicional y más eficaz que otros productos elaborados en sofisticados laboratorios. Su eficacia ha quedado demostrada a través de cientos de años  y contrastada de generación en generación. Actúa como buen antiinflamatorio, antiséptico, analgésico y antiviral. También para curar heridas, eccemas y ulceras, para minimizar las consecuencias de un golpe,  para calmar dolores abdominales, en  forma de masajes en la barriga para tranquilizar a niños pequeños, para neuralgias especialmente del trigémino y muy especialmente como regenerador en caso de  quemaduras. El oli de cop recién preparado, mantiene toda su actividad durante un año.

Oli de cop
Flores de hipérico, para preparar el aceite macerado conocido como oli de cop.

Os cuento mi experiencia personal. Trabajaba en el Laboratorio y se me cayó un cazo de aceite hirviendo encima del dedo  índice de la mano derecha y también en el tobillo, quemando el calcetín y llegando a la piel. Tenía a mano un frasco de aceite de hipérico. Enseguida unté una gasa con abundante aceite y  con ella envolví el dedo dañado. En el caso del tobillo, me lo limpié con agua después de sacar el calcetín. Al día siguiente fui al médico y me realizaron las curas correspondientes en el tobillo. El dedo  seguía estando cubierto con una gasa empapada de aceite de hipérico. Resultado: el dedo estuvo curado en 15 días y el tobillo aún lo tenía vendado a los tres meses. Después de 30 años del accidente, aún se notan las marcas de la quemadura  en el tobillo, mientras que en el dedo no hay ninguna marca. Una vez más  el oli de cop hizo el milagro.

L. Teixé

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Fotografía: Costumari de Malla