Remedios naturales para aliviar resfriados y gripes en bebés y niños3

En esta época del año, cuando más bajan las temperaturas, es el momento en que aparecen gripes, resfriados y catarros. Los bebés y los niños son especialmente susceptibles a este tipo de enfermedades. ¿Sabías que hay remedios naturales especialmente recomendados para prevenir y curar los resfriados en los más pequeños? En este artículo te explicamos cómo preparar vahos, baños nasales y gargarismos, además de otros remedios, como los cataplasmas o el aceite descongestivo, ideales para aliviar los síntomas de los resfriados y gripes en bebés y niños.

Cómo hacer vahos, baños nasales y gargarismos

Vahos

En un litro de agua añadimos tres cucharadas soperas de una mezcla de plantas antisépticas, balsámicas y descongestivas: la Tisana Vahos, baños nasales y gargarismos compuesta por eucaliptus, yemas de pino, romero, espliego, gordolobo y manzanilla de Mahón.

Los vahos para bebés se pueden hacer poniendo una olla con hierbas en su habitación. Otra opción natural es colar el agua de hierbas en su bañerita y pasar una pequeña esponja bañada en infusión por el pecho, la espalda y la nariz del bebé. Esto se puede hacer desde que son pequeños, y a todas las edades.

En el caso de adultos y niños más mayores, al finalizar la ebullición recogeremos el vaho, aspirándolo y buscando su impacto sobre la zona nasal, durante 4 o 5 minutos.

Tisana para vahos.
Tisana para vahos.

Baños nasales

Una vez realizado el vaho, colar un poco del agua utilizada en una taza, añadir una pizca de sal y cuando esté templada hacer un baño nasal durante 1 o 2 minutos. Se puede hacer directamente o mediante de una lota. En el baño nasal, si es posible respirar por la boca.

Gargarismos

En caso de que haya mucosidad en el cuello o aparezca carraspera se puede colar otra pequeña cantidad del agua de los vahos, añadirle un poco de zumo de limón y hacer gargarismos.

Cómo preparar aceite anti-catarral descongestivo

Las calefacciones resecan mucho la mucosa nasal. Por eso en esta época del año es bueno hidratarla para evitar problemas de mucosidad o dolor de garganta. El aceite nasal descongestivo es una solución natural y fácil de preparar, que podemos aplicar a bebés y niños desde pequeños.

El aceite nasal descongestivo contiene, entre otras plantas, pino, eucalipto, espliego, helicriso y tomillo. Para prepararlo necesitaremos un pequeño cazo, preferentemente de cerámica. Incorporaremos 50 gramos de la mezcla de hierbas, cubriéndolas con aceite de oliva de primera presión. Herviremos al baño maría durante 15 minutos, y luego lo dejaremos reposar 12 horas. Posteriormente, lo colaremos y lo guardaremos en un frasco de vidrio opaco bien cerrado y al amparo de la luz. Recomendamos aplicar un toque de este aceite con algodón hidrófilo o con una varilla adecuada a las fosas nasales 2 o 3 veces al día.

Este sencillo aceite hidratante lo puede utilizar toda la familia, desde el bebé hasta los más mayores, tiene tres funciones principales:

  • Lubrifica e hidrata los conductos nasales, permitiendo una respiración adecuada por la nariz.
  • Descongestiona todo el laberinto nasal.
  • Su capacidad de absorción protege de agentes externos (ácaros, polen, humedad, etc.)

Cómo preparar cataplasmas calmantes emolientes

La acción de los cataplasmas se extiende a gran profundidad, mejorando notablemente la respiración en caso de gripes y catarros. Los cataplasmas también están indicados para niños de todas las edades.

En este caso utilizaremos tres cucharadas soperas de la mezcla por ¼ de litro de leche, cocer agitándolo hasta que adquiera consistencia. Una vez retirado del fuego, mezclar una cucharada de miel y extenderlo entre dos gasas. Recomendamos cubrir con franela para mantenerlos calientes.

Cómo preparar mucolítico infantil

Es importante recordar que una buena higiene nasal practicada con regularidad es ideal para prevenir resfriados. Un buen cuidado del conducto nasal es una garantía de salud.

El mucolítico infantil de Manantial de Salud, especialmente indicado para los más pequeños de la casa, contiene malva, malvavisco, llantén, brotes de pino y anís verde. Se trata de una infusión muy recomendada para los más pequeños. Se la podemos dar a los bebés en cucharaditas o un biberón, o también a niños y niñas un poco más mayores.

Añadimos una cucharadita de la mezcla por vaso de agua y lo hervimos todo un par de minutos. Lo dejamos reposar unos 5 minutos y se puede tomar durante el día.

Higiene nasal y remedios naturales0

Una buena higiene nasal practicada con regularidad aporta muchos beneficios para la salud. Por citar algunos, refuerza la función defensiva de las mucosas, mejora el drenaje lagrimal, previene resfriados y reduce la respuesta alérgica por desensibilización de las mucosas. Una buena higiene nasal también alivia la otitis (especialmente en niños) y estimula el funcionamiento de las glándulas adenoides y las amígdalas.

Por otra parte, la higiene nasal mejora las funciones auditivas, olfativas y gustativas, produce un bienestar general, despeja la cabeza y, por consiguiente, aumenta la capacidad mental.

Funciones de la mucosa nasal

La nariz, junto con la boca, es la puerta de entrada más importante del organismo. A través de ella penetra el aire que después de atravesar varios conductos llega a los alveolos pulmonares y, desde allí, se obtiene la energía necesaria para que nuestro cuerpo realice todas sus funciones vitales. La mucosa nasal, membrana que tapiza las fosas y conductos nasales, tiene tres funciones principales:

  • Filtrar y limpiar el aire.
  • Acondicionarlo para que llegue a los pulmones con la humedad y temperatura adecuadas.
  • Actuar como organismo sensorial para la captación de olores.

Cuando la mucosa nasal está limpia y fisiológicamente activa, existe menos riesgo de enfermar, ya que está preparada para defendernos en caso de infecciones respiratorias. Para ello cuenta con tres dispositivos:

  • La mucosa fabrica el moco que recubre los conductos respiratorios con una fina capa. El moco captura impurezas y es capaz de destruir numerosos gérmenes que hay en el aire.
  • El movimiento de los Cilios (estructuras microscópicas en forma de pelo), que arrastra el moco hacia la faringe para ser neutralizado después en el aparato digestivo.
  • Una red linfática interna fabrica los macrófagos, células especializadas en destruir los microbios que puede contener el aire respirado.
Una buena opción para la higiene nasal es respirar vahos.
Una buena opción para la higiene nasal es respirar vahos.

Tratamientos naturales para una buena higiene nasal

  • Calor húmedo. Se trata de respirar vahos. En un litro de agua, hay que añadir tres cucharadas soperas de una mezcla de plantas antisépticas, balsámicas y descongestivas: la Tisana Vahos, baños nasales y gargarismos, compuesta por eucaliptus, yemas de pino, romero, espliego, gordolobo y manzanilla de Mahón. Recogemos el vaho aspirándolo y buscando su impacto sobre la zona nasal. Una vez realizada la inhalación, hay que colar un poco de agua en una taza, añadiendo una pizca de sal. Cuando el agua de la taza está templada, es el momento de hacerse un baño nasal durante 1 o 2 minutos, ya sea directamente o con la ayuda de una lota. En caso de que haya mucosidad en el cuello o aparezca carraspera, habrá que colar una pequeña cantidad del agua sobrante de los vahos, añadirle un poco de zumo de limón y hacer gargarismos.
  • Aceite nasal descongestivo. Se elabora con una mezcla de plantas muy similar a la que hemos utilizado para hacer los vahos. En un pequeño cazo de cerámica, hay que incorporar 50 gramos de la mezcla, cubriéndola con aceite de oliva de primera presión. Es necesario hervir la mezcla al baño maría durante 15 minutos y después dejarla reposar 12 horas. Luego habrá que colarla y guardarla en un frasco de vidrio opaco bien cerrado y resguardado de la luz. Con la ayuda de algodón o con una varilla, se pueden aplicar toques de este aceite en las fosas nasales 2 o 3 veces al día. Es un aceite que puede utilizar toda la familia (tanto bebés como personas mayores). El aceite nasal descongestivo lubrifica e hidrata los conductos nasales, facilitando la respiración, y nos protege de agentes externos (ácaros, polen, humedad, etc.).
  • Agua de mar. Con el agua de mar aceleramos los procesos curativos, drenando y descongestionando las vías respiratorias. Se puede aplicar de muchas maneras, desde la más clásica a través de una lota, hasta fórmulas más avanzadas como son la ducha, el aerosol o la pulverización.

Foto: Salud Pasión