Esencias de invierno: aromaterapia para prevenir afecciones respiratorias0

La difusión de aceites esenciales nos permite crear un entorno armonioso con nuestro estado emocional. Con la aromaterapia también purificamos y desodorizamos el ambiente. Las esencias de invierno son aquellas que destacan por sus propiedades anti-infecciosas, inmunoestimulantes, antivirales y tonificantes para prevenir y tratar las afecciones respiratorias de esta estación.

Para la difusión de las esencias de invierno podemos utilizar un quemador de aceites esenciales. Después de llenar el receptáculo con agua, hay que añadir 3 o 4 gotas de la esencia de invierno que hayamos elegido. Así evitamos quemar directamente el aceite esencial y sólo se calienta para favorecer sus dispersión. Otro tipo de vehículos utilizados en aromaterapia son los difusores de esencias, los cuales dispersan en el ambiente gotas minúsculas de aceite esencial para que puedan ser inhaladas para conseguir el efecto deseado. En este artículo te presentamos cuatro esencias de invierno: eucaliptus radiata, romero, pino silvestre y ravintsara.

Esencias de invierno: romero, eucaliptus...
Esencias de invierno: romero, eucaliptus…

Eucaliptus radiata (Eucalyptus radiata)

El eucaliptus pertenece a la familia de las mirtáceas. Originario de Australia, es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Sus hojas jóvenes son redondeadas y sus hojas adultas, estrechas lanceoladas. El aceite esencial de eucaliptus radiata se obtiene mediante destilación de las hojas. Tiene un olor suave y agradable. Las moléculas aromáticas más abundantes son el 1,8-cineol y el α-terpineol. Es ideal para toda la familia, incluso para los niños.

El aceite esencial de eucaliptus es recomendable para prevenir y tratar trastornos invernales. En difusión contribuye a disminuir considerablemente los riesgos de contagio. Entre las esencias de invierno, este aceite esencial es conocido por sus propiedades anticatarrales, expectorantes, antivirales, inmunoestimulantes, antibacterianas y vigorizantes.

Romero (Rosmarinus officinalis)

El romero es una planta vivaz, de hoja verde grisácea en forma de aguja, con flores blancas-azuladas. El aceite esencial de romero se obtiene por destilación de la sumidad florida. Entre las esencias de invierno destaca por su aroma intenso, fresco y herbal.

El aceite esencial de romero tiene propiedades antibacterianas, fungicidas, anticatarrales, expectorantes y mucolíticas. Está especialmente indicado en casos de infección respiratoria con congestión mucosa, como sinusitis, catarro bronquial y congestión pulmonar.

Pino silvestre (Pinus sylvestris)

El pino silvestre se encuentra ampliamente distribuido en Europa y Asia. Es un árbol perennifolio, con hojas aciculares rígidas que miden de 3 a 10 centímetros. El aceite esencial de pino silvestre se obtiene de la destilación de las agujas. Es una esencia de invierno rica en pineno y limoneno.

El aceite esencial de pino silvestre destaca por su actividad antibacteriana, antiséptica respiratoria, descongestionante y balsámica. Se emplea para combatir la gripe y la tos, en particular en forma de inhalaciones. También es de gran utilidad en caso de rigidez muscular y reumatismo aplicado sobre la zona afectada.

El aceite esencial de pino silvestre combina bien con los aceites esenciales cítricos, maderas, herbales y resinas, si es que se quiere utilizar esta esencia de invierno para purificar el ambiente.

Ravintsara (Cinnamomum camphora qt cineol)

Es un árbol originario de Madagascar, que crece silvestre en los bosques tropicales y que puede alcanzar los 15 metros de altura. Las hojas de ravintsara son ovales, alternas, coráceas y largas, resistentes y brillantes por la parte superior. De la destilación de las hojas obtenemos el aceite esencial de ravintsara. Sabineno, 1,8-cineol y α-terpineol son sus moléculas aromáticas más destacadas.

El aceite esencial de ravintsara presenta una potente actividad antiviral y antibacteriana, inmonoestimulante, expectorante y vigorizante. Numerosos estudios avalan la eficacia de esta esencia de invierno en casos de infecciones virales de todo tipo, deficiencia inmunitaria, bronquitis y como tónico en casos de fatiga.

¿Cómo utilizaremos las esencias de invierno?

Otras alternativas a la difusión ambiental de esencias son la realización de vahos y el masaje. Para realizar vahos, hay que añadir 2 o 3 gotas en un recipiente con agua a punto de ebullición. Al hacer las inhalaciones se deben mantener los ojos cerrados para evitar posibles irritaciones.

Para hacer el masaje se deben diluir las gotas de aceite esencial de pino silvestre en un aceite vehicular (el más utilizado es del almendras dulces). Para calcular la proporción se debe dividir el volumen del aceite vehicular entre 2, si se quiere lograr una dilución normal (2,5% de AE), o entre 4, si se busca una dilución débil (1% de AE). Por ejemplo, para preparar 20ml de una mezcla al 2,5% de AE de pino silvestre en aceite de almendras dulces, mezclaremos en 20 ml de aceite de almendras / 2 = 10 gotas de aceite esencial de pino silvestre.

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Aromaterapia en primavera

Aromaterapia en primavera0

La primavera es la época del año caracterizada por las grandes oscilaciones térmicas y el alargamiento del día. En nuestro país, son frecuentes las lluvias, aunque también hay sol, que luce cada vez con más fuerza. En primavera son habituales las alergias producidas por el polen en el ambiente. Los síntomas típicos son la congestión nasal, los dolores de cabeza y la sensación de agotamiento y confusión mental. Además, muchas personas se plantean la idea de una renovación física, como por ejemplo la pérdida de peso o la depuración. También solemos dormir menos horas. La aromaterapia nos proporciona diferentes soluciones para cada caso. En este artículo hablamos de los mejores aceites esencialesen primavera.

  • Aceites esenciales para la desintoxicación. Ciprés (Cupressus sempervirens), hinojo (Foeniculum vulgare), geranio (Pelargonium graveolens), Pomelo (Citrus paradisi), helicriso (Helichrysumitalicum), enebro (Juniperuscommunis), limón (Citrus limonum), mandarina (Citrus reticulata), naranja (Citrus aurantium) y romero (Rosmarinus officinalis). Un método de aplicación es mezclados en arcilla en forma de emplastos, disueltos en sales de baño o en peelings corporales.
  • Aromaterapia para los síntomas de la alergia. A menudo los síntomas de la alergia y de la fiebre del heno se ven aumentados por una congestión del hígado y la linfa. En este sentido, son muy aconsejables los aceites esenciales para desintoxicar el hígado, como ciprés (Cupressus sempervirens), helicriso (Helichrysum italicum), enebro (Juniperus communis), limón (Citrus limonum) y naranja (Citrus sinensis).
  • Aceites esenciales para la congestión nasal. Ayudan a descongestionar la nariz a la vez que actúan como antihistamínico el ciprés (Cupressus sempervirens), la menta (Mentha piperita) y el eucalipto (Eucaliptus globulus, Eucaliptus radiata). Se pueden inhalar vahos de eucalipto y/o menta. También son eficaces la ravintsara (Cinnamomum camphora), el romero (Rosmarinus officinalis) y el pino silvestre (Pinus sylvestris).
  • Aromaterapia para el dolor de cabeza. Lavanda (Lavandula angustifolia), mejorana (Origanum majorana) y menta (Mentha piperita).
  • Aceites esenciales para dormir bien. Si tienes un sueño inquieto, despertares frecuentes o dificultades de conciliación, prueba los aceites esenciales de lavanda (Lavandula angustifolia), mejorana (Origanum marjorana), naranja (Citrus aurantium), manzanilla alemana (Matricaria recutita) o manzanilla romana (Anthemis nobilis).
Aromaterapia en primavera
Aromaterapia en primavera: hay multitud de esencias para tratar las molestias de esta época.

Las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales puros son muy potentes, al estar altamente concentrados. Por eso es importante la dosis: una poca cantidad es suficiente para lograr la respuesta fisiológica, tanto si se usan sobre la piel (siempre deben estar diluidos en un aceite base) como si se emplean en vaporizaciones.

Al ser tan concentrados, los aceites esenciales requieren algunas precauciones:

  • Como norma general no hay que utilizar los aceites esenciales directamente sobre la piel, deben diluirse en un aceite o crema vehicular.
  • Se debe evitar el contacto con los ojos y las mucosas.
  • La aromaterapia no es recomendable para mujeres embarazadas ni para bebés hasta los 18 meses.
  • Para niños hasta 12 años, las dosis de aceites esenciales deben ser mucho más reducidas que para adultos (de una cuarta parte a la mitad).
  • El uso de aceites esenciales vía interna debe ser bajo prescripción de un terapeuta

Dosis generales para administrar aceites esenciales

  • Masaje: el aceite esencial o la mezcla de aceites esenciales se deben diluir en un aceite vehicular (el más utilizado es el de almendras dulces). Se debe dividir el volumen del aceite vehicular entre 2, si se quiere lograr una dilución normal, o entre 4, si se busca una dilución débil. Ejemplo: 20 ml de aceite de almendras / 2 = 10 gotas del aceite esencial elegido (o de la mezcla empleada).
  • Vaporización / Inhalación: bastarán 3 ó 4 gotas de aceite esencial añadidas sobre el agua con que se llena un quemador de esencias. Si la vaporización se realiza con un humificador, 3 ó 4 gotas también serán suficientes. En casos de vahos, bastará con 2 ó 3 gotas en un recipiente con agua hirviendo. Para evitar irritaciones, al realizar inhalaciones, se deben mantener los ojos cerrados.
  • Baño: Hay que emulsionar previamente 8-10 gotas de aceite esencial en un vaso con lecitina, leche entera o el jabón del baño y añadirlo a la bañera.
  • Baños locales: Se debe añadir de 4 a 5 gotas al agua caliente para baños de pies, baños de asiento, lavados genitales, etc.

En caso de duda, consulta siempre un herbolario experto en aromaterapia.

Aprende a gestionar el estrés0

El estrés es un conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción ante una situación que percibe como amenazante. El lado bueno del estrés es que nos mantiene activos y nos ayuda a poner en marcha nuevos recursos, incrementando así nuestra autoestima y posibilidades de éxito.

El problema aparece cuando la causa del estrés se prolonga en el tiempo. El cuerpo intenta adaptarse y se esfuerza de manera constante para mantener el equilibrio hasta que acaba agotado. La reacción ante una determinada circunstancia varía de persona a persona e incluso puede ser distinta en un mismo individuo en diferentes periodos de su vida. Los factores estresantes pueden ser de cualquier tipo: el entorno laboral, un nuevo jefe, un nuevo puesto de trabajo, los problemas familiares, una separación, una mudanza, un fallecimiento, una enfermedad… ¡Incluso las fiestas navideñas originan estrés!

Gestionar el estrés de manera natural
El lado bueno del estrés es que nos mantiene activos y nos ayuda a poner en marcha nuevos recursos, incrementando así nuestra autoestima y posibilidades de éxito.

El estrés continuado puede conllevar problemas de salud

Ya hemos dicho que las consecuencias negativas aparecen cuando el estrés se presenta con demasiada frecuencia o se prolonga en el tiempo. Es entonces cuando tiene efectos en nuestra salud.

  • Respuestas psicofisiológicas. El aumento de la tasa cardíaca, de la presión sanguínea o de la respiración son ejemplos de respuestas que se desencadenan de manera involuntaria.
  • Trastornos emocionales. El estrés puede generar ansiedad, depresión, impaciencia, frustración, insomnio, nerviosismo, trastornos alimenticios, pérdida del sentido del humor, del apetito y de la memoria, fatiga y dolores y contracturas musculares.
  • Trastornos físicos graves. Si el estrés persiste puede originar alteraciones cardíacas y enfermedades inflamatorias, deprimir el sistema nervioso  y producir alteraciones metabólicas, por citar algunos ejemplos.

¡Gestiona el estrés de manera natural!

El hecho de aprender a gestionar el estrés es esencial para nuestra calidad de vida. En las siguientes líneas te proponemos cuatro maneras de lograrlo.

  • Hábitos de vida saludables: sal a pasear, practica algún deporte, mantén relaciones gratificantes y haz ejercicios de relajación. Contribuirás a mejorar tu mundo emocional.
  • Flores de Bach. La terapia floral del Dr. Edward Bach no es un tratamiento para dolencias particulares. Sin embargo, como nuestro cuerpo responde de manera positiva o negativa al modo que pensamos o sentimos, al ayudarnos a sentir más positivamente, nuestro cuerpo tendrá la oportunidad de responder de forma igualmente positiva.
  • Aceites esenciales. Además de aliviar los síntomas físicos que suelen manifestarse en situaciones de estrés, nos ayudarán a recuperar la calma. Algunos aceites esenciales para combatir el estrés y restablecer el equilibrio son la mejorana, la mandarina, la bergamota, la lavanda, la manzanilla romana, el naranjo amargo y la ravintsara.
  • Triptófano. Es un aminoácido esencial poco abundante en los alimentos. Es el precursor de la serotonina, el neurotransmisor que estabiliza el estado de ánimo, combate la depresión y facilita un sueño reparador. La serotonina también ayuda a estabilizar la hiperactividad infantil, reduce el estrés, es beneficiosa para el corazón y contribuye a controlar el peso (al reducir el apetito y la ansiedad por comer). El triptófano se obtiene sólo a través de la alimentación y abunda en los huevos, el amaranto, la leche, los cereales integrales, el chocolate, la avena, los dátiles, las semillas de sésamo, los garbanzos, las pipas de girasol, las pipas de calabaza, los cacahuetes, los plátanos, la calabaza y la alga espirulina. Si tu dieta no incluye la cantidad suficiente de estos alimentos, puedes presentar una deficiencia de triptófano y, por lo tanto, corres mayor riesgo de padecer estrés. Con todo, también puedes tomar triptófano como complemento alimenticio.

Celulitis: cómo eliminarla con remedios naturales4

La celulitis es una alteración del tejido conjuntivo de la piel. La piel adquiere un aspecto acolchado y, al palparla, incrementa su volumen, disminuye su movilidad en la parte más profunda, aumenta la sensibilidad y se aprecian nódulos cutáneos, que se suelen describir como piel de naranja. 

La formación de la celulitis es un proceso de varios años. Primero aumenta el tamaño de las células grasas del tejido adiposo (adipocitos), que se aglomeran dando lugar a la comprensión venosa. La dificultad de circulación sanguínea produce una retención de agua y toxinas, que favorece la formación de edema. Finalmente, todo ello conduce a la fijación de estructuras grasas sobre las fibras de colágeno, que se endurecen y degeneran. La piel se endurece, pierde su elasticidad y se forma la piel de naranja.

Factores que favorecen la formación de la celulitis

  • Existe un componente hormonal (los estrógenos) que determina la distribución diferente de células grasas entre hombres y mujeres. Así la mujer es más propensa a la celulitis en situaciones de desequilibrio hormonal (pubertad, embarazo, postparto, anticonceptivos orales, menopausia…)
  • Predisposición genética.
  • Alteraciones del sistema nervioso (estrés, ansiedad,…) que influyen en la regulación de la microcirculación sanguínea.
  • Trastornos circulatorios provocados por varices, prendas de vestir ajustadas o posturas incorrectas (por ejemplo, sentarse con las piernas cruzadas).
  • Sobrepeso.
  • Enfermedades tiroideas, hepáticas o digestivas.
  • Estreñimiento.
  • El consumo de fármacos como anticonceptivos y corticoides.
  • La falta de ejercicio y la vida sedentaria. 

Para eliminar la celulitis es necesario reducir el tamaño de las células grasas mediante el ejercicio y una dieta que permita una reducción de peso gradual para permitir la reestructuración del tejido subcutáneo. También hay que mejorar la circulación sanguínea y linfática de la zona afectada, así como potenciar la integridad de las estructuras del tejido conjuntivo para lograr un mejor estado de la piel.

Se puede aplicar la crema anticelulítica después de la ducha usando un guante de crin.
Se puede aplicar la crema anticelulítica después de la ducha usando un guante de crin.

Tratamiento anticelulitis con aromaterapia

El objetivo de combinar aceites esenciales es tonificar músculos y piel, dar flexibilidad y favorecer la microcirculación sanguínea superficial y linfática. En la elaboración de mezclas puede haber más de un tipo de aceite vehicular (el más habitual es el de almendras dulces) y más de un aceite esencial, según cada caso concreto.

Aceites esenciales:

  • Limón (Citrus limonum). Estimula la microcirculación y mejora la nutrición de los tejidos. No hay que aplicarlo antes de tomar el sol. El aceite esencial de pomelo (Citrus paradisii) actúa de forma similar.
  • Ciprés (Cupressus sempervirens). Es muy polivalente: descongestionante venoso y linfático, vasoconstrictor, antiespasmódico y antiinflamatorio. Mejora el tono de la piel y de los músculos. Está indicado para pieles grasas.
  • Enebro (Juniperus communis). Evita la retención de líquidos y facilita la eliminación de toxinas.
  • Eucalipto (Eucaliptus globulus). Disminuye la inflamación y activa la microcirculación.
  • Geranio (Pelargonium sp). Estimula el sistema linfático. Se usa para equilibrar la producción de grasas. Es apropiado para pieles extremadamente secas o grasas.
  • Romero (Rosmarinus officinalis). Tonificante. Regula la secreción de grasa.

Aceites macerados:

  • Hiedra (Hedrea hélix). Favorece la irrigación y el drenaje vascular y linfático.
  • Árnica (Arnica montana). Favorece la circulación sanguínea.

Para aplicar cremas anticelulíticas, el momento más adecuado es después de una ducha, de un masaje o de hacer ejercicio. Estas prácticas tienen un efecto positivo porque activan la circulación sanguínea. Es recomendable utilizar un guante de crin para activar aún más la circulación. La piel absorbe mejor los principios activos y el tratamiento resulta más eficaz. La mejor manera de aplicar la crema es masajeando en círculos la zona afectada. El masaje activa tanto la circulación linfática como sanguínea y fortalece el tejido conjuntivo.

En un próximo artículo nos centraremos en consejos dietéticos y plantas medicinales para la celulitis.

Foto: www.ellahoy.es