El ajo, un alimento medicinal1

Las propiedades medicinales del ajo (Allium sativum) son conocidas desde la época de Hipócrates (unos 400 años antes de nuestra era). Procede de Asia central, pero se cultiva desde épocas remotas en toda la cuenca mediterránea. La parte utilizada son los bulbos, donde se concentra su acción medicinal.

El principal componente activo del ajo es la aliína, responsable de su olor característico. También contiene pequeñas cantidades de vitaminas (A, B1, B2, B6 y C), adenosina y sales minerales de hierro, sílice, azufre, yodo, selenio y germanio.

En los herbolarios comercializamos perlas de ajo para evitar el fuerte olor característico. Las perlas de ajo evitan también la inflamación y el ardor que puede producir la ingesta excesiva de ajo crudo.

Cabeza de ajo blanco.
Las propiedades del ajo son conocidas desde la época de Hipócrates.

Beneficios del aceite macerado de ajo para la salud

  • Destaca por sus beneficios a nivel del sistema sanguíneo. Tiene un papel importante como fluidificante sanguíneo, ya que reduce la viscosidad plasmática a nivel coronario y pulmonar. Es un vasodilatador periférico. Es hipolipemiante (inhibe la síntesis de colesterol y triglicéridos) y hipoglucemiante (reduce los niveles de glucosa en sangre). Es eficaz en casos de hipertensión arterial y arteriosclerosis y reduce el riesgo de trombosis y embolias.
  • A nivel respiratorio, los componentes sulfurados del ajo que se eliminan por vía pulmonar desempeñan un papel importante en enfermedades infecciosas del aparato respiratorio como gripe, resfriados, sinusitis, faringitis y bronquitis. También se observan mejorías en casos de asma.
  • Destaca por ser antioxidante, evitando así el envejecimiento celular prematuro y reduciendo el riesgo de enfermedades degenerativas.
  • Es considerado un “antibiótico natural” por su amplio campo de actividad contra gran variedad de microorganismos: virus, bacterias, espiroquetas, amebas y hongos.
  • Alivia alteraciones del sistema digestivo como gastritis, flatulencias y trastornos hepatobiliares.
  • Combate parásitos intestinales. Evita el crecimiento de bacterias perjudiciales para la flora intestinal a nivel de colon, sin dañar aquellas que ejercen una acción beneficiosa.
  • Ayuda a combatir la fiebre.
  • Alivia molestias y dolores articulares en casos de reuma, artritis, gota y ciática.
  • Estimula el funcionamiento de diversos órganos y glándulas: hígado, páncreas, tiroides y suprarrenales.

El ajo negro, cada vez más popular

En los últimos años se está popularizando el ajo negro, que no es más que el ajo blanco sometido a un proceso de fermentación en una determinadas condiciones de temperatura, humedad y tiempo. Este proceso de maduración natural le confiere el color negro, una textura más blanda y un sabor más suave. Pero lo que es más importante es que los beneficios del ajo negro se ven aumentados.

Ajo negro.
Las propiedades del ajo negro se ven aumentadas.
  • Ayuda a reforzar el sistema inmunitario, con lo cual es un alimento a tener en cuenta en otoño e invierno, cuando nuestras defensas están más debilitadas.
  • Tiene unas propiedades antioxidantes mayores que el ajo común.
  • Es útil para reducir el colesterol y los triglicéridos.
  • Es un energizante natural, adecuado tanto para deportistas como para estudiantes.

Encontrarás más información sobre el ajo negro en:

http://www.dmedicina.com/vida-sana/alimentacion/nutricion/2016/03/16/ajo-negro-beneficios-110161.html

http://www.natursan.net/ajo-negro-beneficios-y-propiedades/