Horchata reconstituyente. ¡Siéntete más vital!1

Cada vez hace más sol y calor. Ha llegado el momento de una bebida muy extendida en los meses de verano: la horchata. Hoy queremos proponerte una receta diferente a la horchata tradicional. ¿Estás list@ para preparar una horchata tónica y reconstituyente?

Horchata reconstituyente
Horchata reconstituyente.

Ingredientes

Para cada ración o vaso de agua, necesitaremos:

  • 5 avellanas.
  • 10 almendras.
  • 3 cacahuetes.
  • 15 hojas de alfalfa verde.
  • 10 chufas.
  • 1 higo seco.
  • 3 piñones.
  • 3 dátiles.
  • 1 zanahoria.
  • 9 hojas de perejil.
  • ½ nuez.
  • 1 cucharadita de ortiga (Urtica dioica) en polvo.

Es importante que respetes estas cantidades exactas para obtener el máximo de sustancias nutritivas y reconstituyentes.

Preparación

  • Todos los ingredientes se pasan por la batidora y se filtran.
  • La horchata tónica y reconstituyente se toma endulzada con una cucharadita de miel.

Propiedades de la horchata reconstituyente

El conjunto de ingredientes de esta horchata aporta componentes esenciales para el buen funcionamiento del organismo: minerales, oligoelementos, vitaminas, aminoácidos y principios activos según el ingrediente. ¡Ya verás como al tomar esta bebida te notarás más vital!

  • Avellanas: regulan el metabolismo. Contienen ácidos grasos polinsaturados (linoleico y linolénico) y monoinsaturado (ácido aleico). Son ricas en hierro, manganeso, cobalto y cobre.
  • Almendras: son desintoxicantes y tienen una acción laxante suave. Son una excelente fuente de calcio, fósforo, magnesio, flúor, hierro, potasio y vitaminas E y B3.
  • Cacahuetes: son ricos en proteína y ácidos polinsaturados (linoleico) y monoinsaturados. Contienen vitamina E y aportan vitaminas B1 y B3. Son una rica fuente de potasio, fósforo, magnesio, flúor y yodo.
  • Alfalfa verde: es digestiva y tiene una acción remineralizante y antihemorrágica. Contiene fitoesteroles, sales minerales (calcio, fósforo, hierro, zinc, cobre, selenio, sílice y manganeso), vitaminas A, B1, B6, B12, E y K, ácidos orgánicos, carotenoides y clorofila.
  • Chufas: son energéticas y reconstituyentes.
  • Higos secos: destacan como laxante natural. Además diluyen las secreciones y mucosidades bronquiales y ayudan a eliminarlas mediante la expectoración. Aportan calcio, fósforo, potasio, manganeso, cobre y aluminio.
  • Piñones: son energéticos. Respecto a otros frutos secos, son ricos en hidratos de carbono. Contienen fósforo y hierro.
  • Dátiles: también son energéticos y ricos en hidratos de carbono, de tipo fructosa. Aportan calcio, fósforo, magnesio, manganeso y cobre.
  • Zanahoria: es depurativa, diurética, aperitiva (ayuda a abrir el apetito) y refrescante. Contiene hidratos de carbono. Es rica en betacarotenos (provitamina A) y vitamina D. Es remineralizante por su contenido en fósforo, calcio, hierro, magnesio, potasio, azufre, cobre, bromo y yodo.
  • Perejil: es aperitivo y tiene acción diurética. Es rico en vitamina C y en carotenos. También destaca por su riqueza en minerales (potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro, selenio y níquel).
  • Nuez: tiene acción laxante. Es rica en proteínas y en ácidos grasos poliinsaturados. Es una fuente de fósforo, magnesio, flúor, cobre, cobalto y vitamina E.
  • Ortiga: esta planta destaca por sus múltiples propiedades. Es remineralizante y reconstituyente. Es una fuente de calcio, magnesio, silicio y zinc. Contiene ácidos orgánicos que ayudan al metabolismo. Tiene todos los aminoácidos esenciales. Por todo ello se le han descrito virtudes hemostáticas (eficaz para detener hemorragias), astringentes y antidiarreicas, y diuréticas. Favorece la eliminación de cloruros y de urea. Tiene una actividad antioxidante y aperitiva.
  • Miel: además de dar buen sabor a la horchata reconstituyente, contiene minerales, trazas de oligoelementos y propiedades específicas según la procedencia de la miel. Si quieres saber el valor terapéutico de cada tipo de miel, haz clic en este enlace.

Ahora que ya conoces todas las propiedades de la horchata reconstituyente, ¿a qué esperas para prepararla? ¡Combate el calor y recupera la energía!

Fuentes de proteína vegetal0

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos ha puesto en estado de alerta al relacionar el consumo de carne roja o carne procesada con un mayor riesgo de padecer cánceres terminales y enfermedades cardiovasculares. Algunos ejemplos de carnes procesadas son el jamón, el bacon y los embutidos, las salchichas, butifarra, morcilla, chistorra, lasañas precocinadas, patés, etc. Las hamburguesas y la carne picada se consideran carnes procesadas si se les ha añadido sal o aditivos químicos para su conservación. Lo cierto es que en nuestro país se abusa de este tipo de alimentos. Por eso hemos creído necesario presentarte algunas fuentes de proteína vegetal que pueden ayudar a equilibrar la dieta.

 

Proteínas de origen vegetal

  • Legumbres como las judías, los garbanzos, las lentejas o la soja y sus derivados. La soja puede tomarse como azuki (legumbre similar a la judía), como miso (fermentado natural de legumbres de soja), tofu (leche de soja con cloruro de magnesio en escamas: es ideal salteado en la sartén para luego acompañar ensaladas), tempeh (proteína de alto valor nutricional y con fibra) y lecitina de soja (ideal para reducir el colesterol), entre otros derivados.
  • Seitán. Es considerado como una auténtica carne vegetal, tanto por su alto contenido en proteínas como por su aspecto y su sabor. El seitán nos facilita el paso a una dieta más vegetariana. ¿Te acuerdas de nuestro artículo sobre recetas con seitán?
  • Semillas como la chía, el lino o el cáñamo. Las semillas de chía son ricas en omega 3, proteínas, fibra y minerales, y destacan por sus propiedades antioxidantes. Las semillas de lino también son ricas en omega 3, fibra, vitaminas y minerales, y en proteínas. Tienen un pobre contenido en hidratos de carbono. La proteína de cáñamo (no tiene propiedades psicóticas como la marihuana, aunque proceda de la misma planta) es un polvo rico en fibra y proteína de alta calidad. Se puede añadir a batidos, ensaladas y cereales.
  • Quinoa. Decimos que la quinoa es una proteína completa porque en ella encontramos todos los aminoácidos esenciales (los aminoácidos que forzosamente debemos obtener a través de la alimentación). Como explicamos en un artículo anterior, la quinoa aporta proteínas de alto valor biológico, es fácil de digerir y ayuda a mantener una buena salud cardiovascular, entre otros beneficios.
  • También son importantes fuentes de proteína vegetal los granos enteros (trigo, arroz, maíz…) y los frutos secos (almendras, anacardos, nueces…). Los frutos secos, además, ayudan a reducir el colesterol, fortalecen nuestras defensas y tienen propiedades antioxidantes. Para conocer con más detalle sus virtudes, puedes consultar el post que escribimos sobre los beneficios de los frutos secos.
Fuentes de proteína vegetal.
Fuentes de proteína vegetal.

 

Proteína vegetal y proteína completa

Todas las proteínas están hechas a base de aminoácidos. Estos actúan como componente estructural de las células, forman los músculos y los huesos, transportan nutrientes y actúan como enzimas y hormonas. Los aminoácidos también son fuente de energía, ya que cuando los digerimos son transformados en glucosa. Hay 20 tipos de aminoácidos. Los aminoácidos esenciales (leucina, metionina, isoleucina, lisina, fenilalanina, triptófano, valina, treonina, histidina y arginina) se obtienen sólo mediante la alimentación, mientras que los aminoácidos no esenciales (asparagina, alanina, ácido glutámico, ácido aspártico, glutamina, glicina, prolina, serina, cisteína y tirosina) los puede producir nuestro organismo.

Si un alimento contiene 8 de los 10 aminoácidos esenciales se considera una proteína completa o de alto valor biológico. Esto no siempre ocurre con la proteína vegetal. Por eso a menudo es necesario mezclar dos proteínas de origen vegetal para obtener una proteína completa (equivalente a la carne roja). Al unir un grano entero con una leguminosa, obtenemos una proteína completa. Es tan fácil como preparar un sándwich de pan de trigo integral con crema de cacahuete (que es leguminosa y no un fruto seco) o bien elaborar un plato de arroz con lentejas.