Anís verde: mucho más que una planta para el aparato digestivo0

El anís verde (Pimpinella anisum) es una planta de más de medio metro de altura procedente del Oriente Medio. Su cultivo, sin embargo, se ha ido extendiendo por todos los países cálidos del Mediterráneo y, de hecho, España se ha convertido en uno de los principales productores. Quizás las propiedades más conocidas del anís verde tienen que ver con el aparato digestivo, pero lo cierto es que también es de ayuda durante la lactancia, en algunos problemas hormonales y como especie culinaria.

En cuanto a las características de esta planta diremos que los frutos del anís verde, ovoides y estriados, se recolectan anualmente, bien entrado el verano. Desprenden un olor agradable. En su composición encontramos el aceite esencial anetol (2-6%), además de otras sustancias como fenoles, ácido málico, azúcares y colina.

Anís verde (Pimpinella anisum).
Anís verde (Pimpinella anisum).

Aplicaciones del anís verde

  • Digestión: la infusión de frutos de anís verde tiene una acción directa en el aparato digestivo. Tiene propiedades carminativas (expulsa los gases del tubo digestivo), aperitivas (abre el apetito) y como tónico estomacal. Limpia los intestinos de fermentaciones y putrefacciones. Junto con la alcaravea, el hinojo y el cilantro, el anís verde forma parte de la “tisana de las cuatro simientes”, de la cual el botánico Pio Font Quer asegura que no hay flato que se le resista.
  • Lactancia: las semillas de anís verde tienen una acción galactógena, es decir, aumentan la producción de leche. Una tisana media hora antes de amamantar a la criatura, tres veces al día, es una buena y sana ayuda para la mamá lactante. El anís se elimina precisamente por la leche. Así pues, al tomar la tisana, las madres benefician también a los bebés. A los niños y lactantes les resulta eficaz tomar la infusión de anís en caso de gases o diarreas malolientes. Es una buena costumbre dar pequeños sorbos de la infusión a los lactantes, a modo de refresco.
  • Problemas hormonales: en casos de menstruaciones difíciles, reglas dolorosas o cuando aparecen de manera irregular, se aconseja tomar tres tazas diarias de la infusión.
  • Gárgaras y enjuagues bucales: mezclar anís con salvia, menta, llantén y flor de malva es muy adecuado para realizar gárgaras en casos de anginas, laringitis o faringitis; o enjuagues bucales en caso de úlceras en la boca.
  • En la cocina: entre especias culinarias, el anís verde se utiliza en la elaboración de platos y pasteles de todo tipo. También se emplea para aromatizar sopas o estofados o puede añadirse en la cocción de legumbres para que sean menos flatulentas. 

Aromaterapia: aceite esencial de anís verde

La infusión o decocción de anís no tiene contraindicaciones, no así el aceite esencial de anís verde (enlace a la tienda virtual), ya que una vez extraído de la planta hay que utilizarlo con mucha prudencia y está totalmente desaconsejado en caso de embarazo. El aceite esencial de anís verde, aplicándolo diluido en un aceite base, se emplea para masajes circulares sobre la barriga, siempre en el sentido de las agujas del reloj. Ayuda a mejorar las digestiones y a aliviar gases. El aceite esencial de anís verde también es apto para el consumo. Se pueden añadir 2 ó 3 gotas en un vaso de agua o infusión después de las comidas para mejorar la digestión.

Añadiremos, por último, que no hay que confundir el anís verde (Pimpinella anisum) con el anís estrellado (Illicium verum).

 Foto: www.blogdefarmacia.com 

 

Plantas digestivas. ¡Di adiós a esas molestias!1

La digestión es uno de los momentos más importantes para nuestro cuerpo, y a menudo se ve afectada por el ritmo de vida que llevamos o los alimentos que tomamos. Así, nuestro sistema digestivo sufre trastornos leves pero molestos, que podemos aliviar con plantas digestivas. A continuación revelamos las plantas digestivas más efectivas para problemas como las digestiones lentas o pesadas, flatulencias y la acidez o ardor de estómago, así como los gases en bebés y niños.

Remedio natural para las digestiones pesadas o lentas

Para aliviar las digestiones pesadas o lentas, recomendamos tomar infusiones de hojas de boldo (Peumus boldus). El boldo es una planta digestiva originaria de Chile, rica en principios amargos, lo que la hace excelente para favorecer la producción de jugo gástrico. Después de las comidas más importantes, podemos infusionar siete hojas de boldo en un vaso de agua, lo dejamos reposar y lo colamos antes de tomar.

Plantas digestivas para evitar flatulencias

Los alimentos como ensaladas, legumbres y ciertas verduras suelen ser propensos a generar flatulencias. Para evitarlo debemos insistir mucho en masticar bien y no hacer interrupciones mientras estamos comiendo. Además, podemos utilizar especias para cocinar como el orégano, la albahaca y el comino en polvo no sólo mejora el sabor de los platos sino que también facilitan la digestión.

Para las personas que sufren de flatulencias, son ideales las tisanas a base de cuatro semillas carminativas como el coriandro (Coriandrum sativum), el comino (Cominum cinimum), el hinojo (Foeniculum vulgare) y el anís verde (Pimpinella anisum). También se puede añadir semillas de anís estrellado (Ilicum verum). De esta mezcla de plantas digestivas tomaremos, a partes iguales, una cucharadita de postre en 250 ml. de agua, lo hervimos conjuntamente durante tres minutos y, una vez reposado, colamos el agua y tomamos la tisana después de cada comida. De esta manera aliviaremos rápidamente las molestias derivadas de las flatulencias.

Anís verde, una de las plantas digestivas indicada tanto para adultos como para niños.
Anís verde, una de las plantas digestivas indicada tanto para adultos como para niños.

Manantial de Salud dispone de una Tisana Carminativa muy recomendable en casos de flatulencias. Se trata de una combinación de semillas de hinojo, anís verde, anís estrellado, alcaravea y coriandro, ideal para ayudar a realizar el proceso digestivo, evitando la sensación de gases, hinchazón y malestar.

Plantas digestivas para la acidez o ardor de estómago

Los problemas de acidez se agudizan en primavera y otoño y también debido al cambio de alimentación. Cuando bajan las temperaturas, las comidas suelen ser más copiosas y contienen alimentos más pesados de digerir. Se recomienda masticar bien, comer más frecuentemente y en menos cantidad.

Para los que sufren de acidez o ardor de estómago, a menudo provocado por un reflujo de jugo gástrico o una hernia de Hiato, lo mejor es tomar extracto puro de regaliz. Esta planta contiene glizirricina. Ésta reduce la producción de jugo gástrico (con lo que la sensación de ardor desaparece) y aumenta la producción de mucosa gástrica, para que el estómago recupere su tonicidad digestiva y se reduzcan las molestias. Sin embargo, desaconsejamos el uso de extracto de regaliz a las personas con problemas de hipertensión.

Si debido a la acidez aparece una irritación de las mucosas, se puede tomar jugo de aloe vera. Manantial de Salud dispone de un Jugo de Aloe ecológico sin filtrar cuyo único conservante es el extracto de semillas de pomelo. Recomendamos tomar una cucharada sopera 20 minutos antes de cada comida para tratar irritaciones del aparato digestivo, y 20 minutos después para tratar irritaciones del esófago producidos por el reflujo gástrico. 

Remedios naturales para los gases en recién nacidos

Es muy común que, durante los primeros meses de vida, los recién nacidos presenten gases difíciles de eliminar. El anís verde está indicado para paliar los dolores abdominales y facilitar la expulsión de aire. La infusión se prepara con una taza de agua hirviendo y una cucharadita del fruto de anís, se deja reposar cinco minutos, se cuela y se da a pequeños sorbos después de la toma de la leche. Si la madre amamanta al bebé, las virtudes del anís pasarán a la leche, aliviando al pequeño. Además, el anís verde mezclado con galega (Galega officinalis), hinojo (Foeniculum vulgare) y comino (Cuminium cyminum) sirve para estimular la secreción láctea. Es importante no confundir el anís verde con el anís estrellado. Esta última está contraindicada para niños pequeños y en ningún caso debe darse a un bebé.

20 especias que no pueden faltar en tu cocina0

Las especias son consideradas desde la antigüedad como un auténtico tesoro. A lo largo de la historia, las especias han sido empleadas por distintas civilizaciones dadas sus propiedades conservantes, como condimentos, como remedios naturales, como moneda de cambio, como herramienta para ritos mágicos o religiosos y hasta como regalo propio de reyes y dioses. Hoy en día también valoramos las especias porque dan un toque saludable extra a nuestros platos. En este artículo enumeramos 20 especias que no pueden faltar en tu cocina.

Especias para la cocina.
Las especias son consideradas desde la antigüedad como un tesoro.

Especias para dar un toque saludable a nuestros platos

  • Alhabaca. Sus hojas, frescas o secas, se añaden al final de la preparación del plato para conservar su aroma. La alhabaca se caracteriza por sus propiedades estomacales y relaja el tubo digestivo. Combina con huevos, pescados, mariscos, legumbres y tomates.
  • Anís verde. Aromatiza panes y dulces. Posee gran eficacia carminativa: ayuda a combatir las flatulencias. El anís verde está recomendado incluso para paliar los cólicos del recién nacido.
  • Azafrán. Se obtiene de las flores de una planta que florece solo durante dos semanas al año. Su cultivo, recolección y manipulación tan delicados explican su elevado precio. El azafrán es anticatarral, expectorante y sudorífico. Se emplea acompañado de arroces y pescados.
  • Canela. Obtenida de la corteza interior del árbol “Canelera de Ceilán”, es una de las especias más usadas mundialmente para endulzar postres y helados. La canela es carminativa y aromatizante. También estimula el sistema nervioso, circulatorio y gastrointestinal.
  • Clavo. Es una especia muy aromática utilizada habitualmente para condimentar salsas, carnes e incluso pasteles. El clavo es un buen antiséptico y desinfectante. Por sus propiedades analgésicas, se emplea también para mitigar el dolor de muelas.
  • Cúrcuma. Todas las especias picantes destacan por facilitar las digestiones. La cúrcuma, además, evita los gases. A esta planta se le reconocen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, anticancerígenas y como protector hepático.
  • Eneldo. Es muy aromático y dulce. Combina muy bien con otras plantas aromáticas y se suele utilizar en la elaboración de salsas, caldos, verduras, huevos, pescados y mariscos. El eneldo es un excelente carminativo, útil en casos de cólicos, gases y trastornos intestinales.
  • Hinojo. Da un sabor anisado que combina bien con ciertos pescados, ensaladas y salsas. El hinojo es bajo en calorías y rico en fibra, minerales, vitamina B3, provitamina A y ácido fólico.
  • Jengibre. Esta especia es muy utilizada al cocinar galletas, panes, caramelos y bizcochos. El jengibre facilita la digestión y combate la acidez. Además, mejora el flujo sanguíneo. También se le reconocen propiedades para mitigar la sensación de mareo y vértigo.
  • Laurel. Aromatiza todo tipo de platos, especialmente sopas y estofados. Facilita la digestión y la eliminación de líquidos. Si partimos ligeramente las hojas de laurel al añadirlas al guiso, potenciaremos su sabor.
  • Menta. De aroma característico, es una de las especias más utilizadas para decorar postres. La menta facilita las digestiones y evita las flatulencias. Es muy adecuada para aquellas personas a las que les gustan las comidas fuertes pero tienen un estómago delicado.
  • Mostaza. Es una de las especias utilizadas en más gastronomías del mundo. Normalmente se emplea en semillas, aunque también se comercializa en polvo, en aceite y en salsa. La mostaza estimula el apetito y facilita las digestiones.
  • Nuez moscada. Elimina el mal aliento, rebaja la fiebre, alivia el dolor de cabeza y previene las flatulencias. La nuez moscada es considerada afrodisíaca por algunas culturas. Esta especia es útil para acompañar patatas, carnes, quesos, cremas de verduras y algunos postres.
  • Orégano. Es una especia muy típica de la cocina griega e italiana. Alivia la tos y el asma, facilita la digestión y combate el meteorismo (hinchazón del abdomen por acumulación de gases). El orégano sirve para acompañar quesos, ensaladas, arroces, pizzas y pasta.
  • Perejil. Su aroma suave y sus propiedades para realzar el sabor de otras plantas aromáticas, hacen del perejil una especia útil para condimentar casi cualquier tipo de plato. Es recomendable para dolencias estomacales y tiene cierto poder diurético.
  • Pimentón. Dulce o picante, ejerce una acción tónica y estimulante del aparato digestivo. El pimentón combina bien en guisos así como estofados de carnes, verduras y legumbres.
  • Romero. Es una de las especias más empleadas en el mundo, dando a los platos un toque fresco y alimonado. El romero combina muy bien en guisados, carnes (pollo y cordero) y pescados.
  • Tomillo. Es de las especias más conocidas de la cocina mediterránea. Ayuda a aromatizar estofados, carnes o pastas. El tomillo favorece las digestiones, es rico en fitoesteroles, que ayudan a reducir el colesterol, posee gran cantidad de fibra y aporta muchos minerales: hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo y selenio.
  • Vainilla. Su alto precio se explica por la dificultad para obtenerla. La vainilla se utiliza para endulzar todo tipo de postres, cremas, helados, natillas y tartas. Actúa como estimulante digestivo y aperitivo (para abrir el apetito). También se emplea en casos de disminución de la libido, por su leve carácter afrodisíaco.