Aceite de argán, el oro líquido de Marruecos4

Durante siglos, el aceite de argán ha sido utilizado por las tribus bereberes del suroeste de Marruecos como complemento básico de su dieta y como elemento de la medicina tradicional. Además, los diferentes análisis químicos de los años noventa confirmaron las valiosas propiedades del aceite de argán para el cuidado de la piel (tratamiento para el acné, las arrugas y las heridas leves).

El árbol de argán (Argania spinosa) pertenece a la familia de las sapotáceas, de hoja coriácea, flores pequeñas y amarillas y un fruto como un dátil verdiamarillo. El árbol de argán, que puede alcanzar hasta los 10 metros de altura, soporta muy bien el calor. Se encuentra en Marruecos, en ciertas zonas de Méjico y existen algunos ejemplares en Andalucía.

El aceite de argán se extrae del fruto, que tiene el tamaño de una nuez y es de color amarillo, o, a veces, rojo. Está formado por una cáscara carnosa que cubre el hueso. El fruto del árbol de argán empieza a madurar con los primeros calores de junio.

El aceite de argán está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales (ácido linoléico (50%), ácido alfalinolénico (15%), ácido oleico (12%), ácido araquidónico (1%), ácido gammalinolénico(3%)) y contiene grandes cantidades de tocopheroles (vitamina E) –casi tres veces más que el aceite de oliva– y phytosteroles.

Tres características distinguen al aceite de argán:

–        Su olor. Un buen aceite de argán cosmético carece de olor extraño o desagradable. Los olfatos más sensibles pueden percibir un olor sutil que es el del fruto de argán.

–        Su color. Color natural dorado, si es muy claro es que ha sido refinado y si es excesivamente oscuro es que ha sido calentado.

–        Su capacidad de penetración. El aceite de argán se caracteriza por su capacidad de hidratación profunda. Una simple aplicación y un suave masaje circular consiguen una total penetración al cabo de un par de minutos.

Aceite de argán
El aceite de argán se caracteriza por su capacidad de hidratación profunda.

El aceite de argán, el aceite más caro del mundo

El aceite de argán también es llamado “el oro líquido de Marruecos” y es que se trata de uno de los aceite más caro del mundo debido a que la extracción del aceite se lleva a cabo de forma totalmente artesanal. De cada 100 kilos de fruta madura tan sólo 3 corresponden a las pipas de donde se extrae el aceite de argán con un método ancestral. Cada hueso del fruto contiene tres pipas similares a las pipas de calabaza.

El aceite de argán y sus aplicaciones cosméticas

  • Previene el envejecimiento por sus propiedades antioxidantes
  • Su riqueza en ácidos grasos y escualeno lo convierten en idóneo para atenuar las arrugas, cicatrices y queloides.
  • Nutre la piel, aumentando la oxigenación y proporcionando elasticidad.
  • Gran poder de hidratación y regeneración.
  • Protección frente a agresiones externas y del medio ambiente.
  • Revitaliza el cuero cabelludo aportando vitalidad y brillo.
  • Fortalece las uñas quebradizas.
  • Aplicado con calor a las articulaciones aporta un efecto calmante.
  • Se recomienda su uso en quemaduras solares e irritaciones cutáneas. Alivia la sensación de ardor, picor y tirantez.
  • El masaje corporal con aceite de argán nos permite unir el placer sensual del masaje con el beneficio de la vitamina E aportando nutrientes y suavidad a la piel después del baño o ducha.

El aceite de argán en la cocina

Hoy en día, el aceite de argán sigue siendo muy apreciado por la cocina marroquí y por la nouvelle cusine. Es un aceite ligero y transparente –más digestivo que el aceite de oliva–, de color marrón claro y sabor fuerte y agradable.

Foto: Otra Medicina

Preparar la piel para el verano con tratamientos naturales0

La piel es la primera barrera defensiva de nuestro cuerpo, la protección ante los agentes externos. Por eso es tan importante cuidarla. Una alimentación sana es imprescindible para garantizar la salud de la piel. La dieta debe ser abundante en frutas, verduras y ácidos grasos omega 3, 6 y 9. Semillas como el lino y la chía son un aporte vegetal de omega-3 y omega-6. El aceite de oliva del que disfrutamos en la dieta mediterránea contiene omega-9. El objetivo de este artículo, sin embargo, es presentar algunos tratamientos naturales para preparar la piel para el verano y tratar problemas cutáneos habituales.

Suplementos alimenticios para el bronceado

Conseguir una piel bronceada conlleva riesgos. Antes de exponernos al sol, es necesario aplicarnos fotoprotectores del nivel adecuado para nuestra piel. De manera complementaria podemos tomar suplementos alimenticios con aportes de alga espirulina y zanahoria, ricas en betacaroteno y por lo tanto precursores de la vitamina A.

Hay múltiples aceites vegetales para cuidar la piel y prepararla para el verano.
Hay múltiples aceites vegetales para cuidar la piel y prepararla para el verano.

Aceites vegetales para el cuidado de la piel

  • Rosa mosqueta. Es uno de los aceites vegetales más usados en cosmética para tratamientos anti-envejecimiento, anti-arrugas y anti-estrías. También sirve para atenuar las manchas oscuras de la piel, si se aplica a largo plazo (después de que un dermatólogo haya certificado que son manchas de hiperpigmentación). Es muy indicado para tratar problemas de piel como úlceras tróficas, eczemas, dermatitis de contacto, queloides, así como para cicatrizar heridas y evitar sus secuelas.
  • Aguacate. Es un buen protector para la piel para antes de la exposición al sol. Tiene una textura untuosa, por lo que se mezcla con aceite de almendras para facilitar su extensibilidad. Es muy nutritivo y un gran regenerador celular. Por eso se emplea en preparados para problemas de eczemas, arrugas y heridas.
  • Sésamo. Tiene reconocidas propiedades como filtro solar, aunque es insuficiente para pieles blancas. En algunos aspectos, como nutritivo cutáneo, es similar al aceite de rosa mosqueta.
  • Coco. También se le atribuyen propiedades de filtro solar, pero tampoco es recomendable para pieles blancas.
  • Argán. Es apreciado por su efecto anti-envejecimiento, debido a la gran cantidad de antioxidantes, y por sus poderes curativos.

Todos los aceites vegetales citados protegen la hidratación de la piel, están indicados para hacer masajes y se pueden emplear como base para el masaje con aceites esenciales.

El uso de estos aceites sobre la piel debe ceñirse a horas de sol muy bajo o por la noche, para recuperar la hidratación perdida tras un día de playa. Hay que ser cuidadosos con los rayos solares ya que la exposición al sol con la piel untada de aceite podría dar un efecto muy indeseado: generar manchas y quemaduras en la piel.