Diabetes: qué es y cómo controlarla de forma natural0

La diabetes es una enfermedad crónica ocasionada por la dificultad del organismo para procesar el azúcar que proviene de los alimentos. Como consecuencia de ello, la concentración de glucosa aumenta a nivel sanguíneo (aumento de glucemia) y es la detección de esta hiperglucemia la que sirve de diagnóstico. La insulina, una hormona secretada por el páncreas, es la encargada de pasar la glucosa de la sangre al interior de las células de nuestro organismo, donde se metabolizará generando básicamente energía. Se diferencian tres tipos de diabetes.

 

Tipos de diabetes

  • Diabetes tipo 1: se da en aquellos casos en que el páncreas no produce insulina o no produce la suficiente. Este tipo de diabetes suele diagnosticarse en la infancia, aunque hay pacientes que reciben el diagnóstico cuando tienen más de 20 años y aparece de forma brusca y con sintomatología clásica (polidipsia, poliuria, adelgazamiento…). Son insulinodependientes (tienen que inyectarse insulina a diario). No se sabe la causa de esta enfermedad, aunque la genética, los virus y los problemas inmunitarios pueden favorecer su aparición.
  • Diabetes tipo 2: es la más habitual y generalmente se presenta en la edad adulta (aunque cada vez hay pacientes más jóvenes). Normalmente no se manifiesta sintomatología en su inicio y su comienzo es lento y gradual. Aparece cuando las células del cuerpo no responden a la insulina. Las causas de la diabetes tipo 2 tienen que ver con la obesidad y el sedentarismo, a pesar de que existe una predisposición genética clara y una asociación con el síndrome metabólico que incluye altos niveles de colesterol y problemas cardiovasculares. Normalmente se compensa con la dieta y el ejercicio, aunque según el caso pueden ser necesarios fármacos que movilicen la insulina o bien que desciendan la glucosa sanguínea (hipoglucemiantes orales). No son insulinodependientes.
  • Diabetes gestacional: se produce sólo durante el embarazo y suele desaparecer después. Sin embargo, es importante controlarla para la buena salud del feto.

 

Cómo se diagnostica la diabetes

Algunos de los síntomas de la diabetes son: visión borrosa, sed excesiva, fatiga, micción frecuente, hambre en exceso y pérdida de peso. No obstante, debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunos pacientes con niveles altos de glucemia no presentan síntomas.

En un análisis de orina se puede buscar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas, pero esta prueba por si sola no diagnostica la diabetes. En necesario alguno de estos exámenes de sangre:

  • Glucemia en ayunas: se diagnostica diabetes si se obtiene un resultado mayor de 126 mg/dl en dos analíticas.
  • Hemoglobina A1c: es una prueba empleada para ayudar a los pacientes tratados con fármacos a vigilar sus niveles de glucosa en sangre. En 2010, la American Diabetes Association recomendó este análisis para diagnosticar la
  • Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dl después de 2 horas de ingerir una cantidad controlada de glucosa.

 

Tratamiento de la diabetes

La mayoría de personas con diabetes pueden llevar una vida normal equilibrando su dieta, practicando ejercicio y, si es necesario, utilizando medicación. Los objetivos a largo plazo son reducir los síntomas y prevenir complicaciones (ceguera, insuficiencia renal, cardiopatías y problemas circulatorios periféricos). El paciente tendrá que controlar parámetros tales como la presión arterial, el colesterol y los niveles de glucemia. Cabe decir que hay plantas medicinales que pueden ser una ayuda complementaria para mejorar la regulación de la diabetes.

 

Plantas para regular los niveles de azúcar

  • Canela (Cinnamomum zeylanicum). Puede ser una aliada para los pacientes de diabetes tipo 2. Parece ser que uno de los componentes de la canela (el polímero metil-hidroxi-chalcona o MHCP) puede mejorar la forma en que las células responden a la insulina. Aparentemente el MHCP imita parte de la actividad de la insulina y mejora su eficacia. Además también ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos, siendo una herramienta para tratar el síndrome metabólico. Se recomienda tomar ½ cucharadita de postre al día.
Plantas para regular los niveles de azúcar (diabetes): estevia, canela y copalchi.
Plantas para regular los niveles de azúcar: estevia, canela y copalchi.
  • Vainas de judías (Phaseolus vulgaris). Tradicionalmente se ha utilizado la infusión de vainas de judías para mejorar el aprovechamiento de la glucosa en personas con diabetes tipo 2. Sus componentes amargos ejercen una acción que mejora el aprovechamiento de la insulina para controlar la glucosa. Se deben tomar tres infusiones al día antes de las comidas. Para preparar la infusión necesitamos una cucharada sopera rasa de vainas de judías Se infusionan en un vaso de 200 ml. de agua. Se deja reposar 5 minutos y se cuela antes de tomar.
  • Copalchi (Coutarea latiflora D.C.). Se comercializa la corteza del tallo, rica en un heterósido amargo llamado coutareósido, responsable de la acción reguladora del azúcar. Debido a su sabor amargo, lo mejor es tomarla macerada en frío. Se recomienda dejar macerar durante toda la noche una cucharada de postre de copalchi en un vaso de 200 ml. A la mañana siguiente, se cuela y se toma en ayunas. Se pueden tomar hasta tres vasos al día si es necesario.
  • Estevia (Stevia rebaudina Bertoni). Las hojas de estevia mejoran la respuesta a la insulina y son un buen apoyo para controlar los niveles de azúcar. Además, su sabor extremadamente dulce, es utilizado por la industria alimentaria para la elaboración de distintos formatos edulcorantes (líquidos, comprimidos, sobres, etc.) pobres en calorías y aptos para diabéticos.

20 especias que no pueden faltar en tu cocina0

Las especias son consideradas desde la antigüedad como un auténtico tesoro. A lo largo de la historia, las especias han sido empleadas por distintas civilizaciones dadas sus propiedades conservantes, como condimentos, como remedios naturales, como moneda de cambio, como herramienta para ritos mágicos o religiosos y hasta como regalo propio de reyes y dioses. Hoy en día también valoramos las especias porque dan un toque saludable extra a nuestros platos. En este artículo enumeramos 20 especias que no pueden faltar en tu cocina.

Especias para la cocina.
Las especias son consideradas desde la antigüedad como un tesoro.

Especias para dar un toque saludable a nuestros platos

  • Alhabaca. Sus hojas, frescas o secas, se añaden al final de la preparación del plato para conservar su aroma. La alhabaca se caracteriza por sus propiedades estomacales y relaja el tubo digestivo. Combina con huevos, pescados, mariscos, legumbres y tomates.
  • Anís verde. Aromatiza panes y dulces. Posee gran eficacia carminativa: ayuda a combatir las flatulencias. El anís verde está recomendado incluso para paliar los cólicos del recién nacido.
  • Azafrán. Se obtiene de las flores de una planta que florece solo durante dos semanas al año. Su cultivo, recolección y manipulación tan delicados explican su elevado precio. El azafrán es anticatarral, expectorante y sudorífico. Se emplea acompañado de arroces y pescados.
  • Canela. Obtenida de la corteza interior del árbol “Canelera de Ceilán”, es una de las especias más usadas mundialmente para endulzar postres y helados. La canela es carminativa y aromatizante. También estimula el sistema nervioso, circulatorio y gastrointestinal.
  • Clavo. Es una especia muy aromática utilizada habitualmente para condimentar salsas, carnes e incluso pasteles. El clavo es un buen antiséptico y desinfectante. Por sus propiedades analgésicas, se emplea también para mitigar el dolor de muelas.
  • Cúrcuma. Todas las especias picantes destacan por facilitar las digestiones. La cúrcuma, además, evita los gases. A esta planta se le reconocen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, anticancerígenas y como protector hepático.
  • Eneldo. Es muy aromático y dulce. Combina muy bien con otras plantas aromáticas y se suele utilizar en la elaboración de salsas, caldos, verduras, huevos, pescados y mariscos. El eneldo es un excelente carminativo, útil en casos de cólicos, gases y trastornos intestinales.
  • Hinojo. Da un sabor anisado que combina bien con ciertos pescados, ensaladas y salsas. El hinojo es bajo en calorías y rico en fibra, minerales, vitamina B3, provitamina A y ácido fólico.
  • Jengibre. Esta especia es muy utilizada al cocinar galletas, panes, caramelos y bizcochos. El jengibre facilita la digestión y combate la acidez. Además, mejora el flujo sanguíneo. También se le reconocen propiedades para mitigar la sensación de mareo y vértigo.
  • Laurel. Aromatiza todo tipo de platos, especialmente sopas y estofados. Facilita la digestión y la eliminación de líquidos. Si partimos ligeramente las hojas de laurel al añadirlas al guiso, potenciaremos su sabor.
  • Menta. De aroma característico, es una de las especias más utilizadas para decorar postres. La menta facilita las digestiones y evita las flatulencias. Es muy adecuada para aquellas personas a las que les gustan las comidas fuertes pero tienen un estómago delicado.
  • Mostaza. Es una de las especias utilizadas en más gastronomías del mundo. Normalmente se emplea en semillas, aunque también se comercializa en polvo, en aceite y en salsa. La mostaza estimula el apetito y facilita las digestiones.
  • Nuez moscada. Elimina el mal aliento, rebaja la fiebre, alivia el dolor de cabeza y previene las flatulencias. La nuez moscada es considerada afrodisíaca por algunas culturas. Esta especia es útil para acompañar patatas, carnes, quesos, cremas de verduras y algunos postres.
  • Orégano. Es una especia muy típica de la cocina griega e italiana. Alivia la tos y el asma, facilita la digestión y combate el meteorismo (hinchazón del abdomen por acumulación de gases). El orégano sirve para acompañar quesos, ensaladas, arroces, pizzas y pasta.
  • Perejil. Su aroma suave y sus propiedades para realzar el sabor de otras plantas aromáticas, hacen del perejil una especia útil para condimentar casi cualquier tipo de plato. Es recomendable para dolencias estomacales y tiene cierto poder diurético.
  • Pimentón. Dulce o picante, ejerce una acción tónica y estimulante del aparato digestivo. El pimentón combina bien en guisos así como estofados de carnes, verduras y legumbres.
  • Romero. Es una de las especias más empleadas en el mundo, dando a los platos un toque fresco y alimonado. El romero combina muy bien en guisados, carnes (pollo y cordero) y pescados.
  • Tomillo. Es de las especias más conocidas de la cocina mediterránea. Ayuda a aromatizar estofados, carnes o pastas. El tomillo favorece las digestiones, es rico en fitoesteroles, que ayudan a reducir el colesterol, posee gran cantidad de fibra y aporta muchos minerales: hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo y selenio.
  • Vainilla. Su alto precio se explica por la dificultad para obtenerla. La vainilla se utiliza para endulzar todo tipo de postres, cremas, helados, natillas y tartas. Actúa como estimulante digestivo y aperitivo (para abrir el apetito). También se emplea en casos de disminución de la libido, por su leve carácter afrodisíaco.