¿Dolor de muelas? Usa el clavo de olor0

Los clavos de olor son los botones o capullos de las flores secas del “árbol del clavo” o también llamado “clavero”, perteneciente a la familia del mirto. Se considera una especia por su amplio uso alimentario pero también posee propiedades medicinales. Por vía interna se utiliza por su acción en el aparato digestivo, el eugenol que contiene estimula la regeneración de la mucosa gástrica en caso de úlcera y disminuye la acidez. Pero por lo que realmente se conoce y destaca el uso del clavo de olor es por su efecto antiséptico y desinfectante con un discreto poder anestésico. Ésta es una de las razones por las que la esencia de clavo es tan utilizada por los dentistas en el tratamiento de caries dentaria, pulpitis y dolores de dientes, en forma de enjuagues bucales.

Clavo de olor
Clavo de olor, para los dolores de muelas

Se utiliza también en la mayoría de cocinas del mundo, puesto que es una de las especias más antiguas. Forma parte de muchos tipos de salsas y se usa en la preparación de galletas, purés de legumbres, carnes, conservas de frutas, bebidas, licores, etc. ¿Sabías que la salsa kétchup también contiene clavo de olor? Pues sí, y es que esta especia se emplea en numerosos preparados alimentarios Industriales.

El sabor del clavo de olor es intenso, fresco, ligeramente apimentado y con un toque oriental. Hay quien dice que el clavo es la especia que representa con mayor fidelidad el alma asiática. Proporciona un aroma intenso, estimulante y limpio. Hay que utilizarlo con prudencia, en dosis pequeñas, para que el sabor no resulte demasiado punzante.

El clavo de olor en las distintas cocinas del mundo

  • Asia: Es muy utilizado en China. El clavo es un ingrediente de la salsa de cinco especias, junto con la canela, el anís, el anís estrellado y el jengibre. Se dice que esta mezcla reúne los cinco sabores básicos de la cocina china: dulce, salado, amargo, agrio y uanami (éste último es el quinto sabor de la cocina oriental y significa sabroso en japonés).
  • África: El uso del clavo de olor es habitual en el norte del continente, sobre todo en países como Marruecos, Argelia y Túnez. El clavo suele estar en la receta del couscous, plato base de estos países, elaborado con sémola de trigo duro molido en trozos grandes. El trigo se cocina en un caldo en el que se han vertido una serie de especias.
  • América: Se emplea fundamentalmente en América del sur, junto con el comino y la canela. En la cocina latinoamericana es importante el uso de especias, sobre todo para la elaboración de postres.
  • Europa: En el Viejo Continente no está muy extendido el uso del clavo de olor porque se considera que es una especia demasiado fuerte (se utiliza, por ejemplo, para preparar un arroz hervido, al que se le añaden dos clavos, para darle más sabor).

Sin embargo, en Europa sí que tiene más presencia como especia para elaborar vinos, licores y bebidas refrescantes. La mayoría de los vinos calientes, especiados y azucarados de los países nórdicos, llamados “Glogg”, llevan el clavo como ingrediente. Estos vinos son semejantes a lo que los alemanes llaman “Glühwein”, un tipo de vino rojo caliente y dulce que se prepara con canela en rama, azúcar y clavos. Son bebidas que suelen servirse en Navidad. Los países nórdicos suelen añadir también jengibre, pasas y trocitos de almendra. Algunas veces se sustituye el vino de uca por el vino de grosellas negras para lograr una bebida no alcohólica. Asimismo se hacen este tipo de vinos en otras partes del mundo y equivale más o menos a lo que los franceses llaman “vin chaud”, los brasileños “quentao”, los chilenos “navegando” y los rusos “Glintwein”.

Y como no… un truco muy práctico es el que te explicamos a continuación. Si partimos un limón por la mitad y clavamos unos cuántos clavos de olor e introducimos esas mitades en diferentes partes de la nevera, podremos conseguir que huela bien y se eliminen por completo los malos olores.

20 especias que no pueden faltar en tu cocina0

Las especias son consideradas desde la antigüedad como un auténtico tesoro. A lo largo de la historia, las especias han sido empleadas por distintas civilizaciones dadas sus propiedades conservantes, como condimentos, como remedios naturales, como moneda de cambio, como herramienta para ritos mágicos o religiosos y hasta como regalo propio de reyes y dioses. Hoy en día también valoramos las especias porque dan un toque saludable extra a nuestros platos. En este artículo enumeramos 20 especias que no pueden faltar en tu cocina.

Especias para la cocina.
Las especias son consideradas desde la antigüedad como un tesoro.

Especias para dar un toque saludable a nuestros platos

  • Alhabaca. Sus hojas, frescas o secas, se añaden al final de la preparación del plato para conservar su aroma. La alhabaca se caracteriza por sus propiedades estomacales y relaja el tubo digestivo. Combina con huevos, pescados, mariscos, legumbres y tomates.
  • Anís verde. Aromatiza panes y dulces. Posee gran eficacia carminativa: ayuda a combatir las flatulencias. El anís verde está recomendado incluso para paliar los cólicos del recién nacido.
  • Azafrán. Se obtiene de las flores de una planta que florece solo durante dos semanas al año. Su cultivo, recolección y manipulación tan delicados explican su elevado precio. El azafrán es anticatarral, expectorante y sudorífico. Se emplea acompañado de arroces y pescados.
  • Canela. Obtenida de la corteza interior del árbol “Canelera de Ceilán”, es una de las especias más usadas mundialmente para endulzar postres y helados. La canela es carminativa y aromatizante. También estimula el sistema nervioso, circulatorio y gastrointestinal.
  • Clavo. Es una especia muy aromática utilizada habitualmente para condimentar salsas, carnes e incluso pasteles. El clavo es un buen antiséptico y desinfectante. Por sus propiedades analgésicas, se emplea también para mitigar el dolor de muelas.
  • Cúrcuma. Todas las especias picantes destacan por facilitar las digestiones. La cúrcuma, además, evita los gases. A esta planta se le reconocen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, anticancerígenas y como protector hepático.
  • Eneldo. Es muy aromático y dulce. Combina muy bien con otras plantas aromáticas y se suele utilizar en la elaboración de salsas, caldos, verduras, huevos, pescados y mariscos. El eneldo es un excelente carminativo, útil en casos de cólicos, gases y trastornos intestinales.
  • Hinojo. Da un sabor anisado que combina bien con ciertos pescados, ensaladas y salsas. El hinojo es bajo en calorías y rico en fibra, minerales, vitamina B3, provitamina A y ácido fólico.
  • Jengibre. Esta especia es muy utilizada al cocinar galletas, panes, caramelos y bizcochos. El jengibre facilita la digestión y combate la acidez. Además, mejora el flujo sanguíneo. También se le reconocen propiedades para mitigar la sensación de mareo y vértigo.
  • Laurel. Aromatiza todo tipo de platos, especialmente sopas y estofados. Facilita la digestión y la eliminación de líquidos. Si partimos ligeramente las hojas de laurel al añadirlas al guiso, potenciaremos su sabor.
  • Menta. De aroma característico, es una de las especias más utilizadas para decorar postres. La menta facilita las digestiones y evita las flatulencias. Es muy adecuada para aquellas personas a las que les gustan las comidas fuertes pero tienen un estómago delicado.
  • Mostaza. Es una de las especias utilizadas en más gastronomías del mundo. Normalmente se emplea en semillas, aunque también se comercializa en polvo, en aceite y en salsa. La mostaza estimula el apetito y facilita las digestiones.
  • Nuez moscada. Elimina el mal aliento, rebaja la fiebre, alivia el dolor de cabeza y previene las flatulencias. La nuez moscada es considerada afrodisíaca por algunas culturas. Esta especia es útil para acompañar patatas, carnes, quesos, cremas de verduras y algunos postres.
  • Orégano. Es una especia muy típica de la cocina griega e italiana. Alivia la tos y el asma, facilita la digestión y combate el meteorismo (hinchazón del abdomen por acumulación de gases). El orégano sirve para acompañar quesos, ensaladas, arroces, pizzas y pasta.
  • Perejil. Su aroma suave y sus propiedades para realzar el sabor de otras plantas aromáticas, hacen del perejil una especia útil para condimentar casi cualquier tipo de plato. Es recomendable para dolencias estomacales y tiene cierto poder diurético.
  • Pimentón. Dulce o picante, ejerce una acción tónica y estimulante del aparato digestivo. El pimentón combina bien en guisos así como estofados de carnes, verduras y legumbres.
  • Romero. Es una de las especias más empleadas en el mundo, dando a los platos un toque fresco y alimonado. El romero combina muy bien en guisados, carnes (pollo y cordero) y pescados.
  • Tomillo. Es de las especias más conocidas de la cocina mediterránea. Ayuda a aromatizar estofados, carnes o pastas. El tomillo favorece las digestiones, es rico en fitoesteroles, que ayudan a reducir el colesterol, posee gran cantidad de fibra y aporta muchos minerales: hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo y selenio.
  • Vainilla. Su alto precio se explica por la dificultad para obtenerla. La vainilla se utiliza para endulzar todo tipo de postres, cremas, helados, natillas y tartas. Actúa como estimulante digestivo y aperitivo (para abrir el apetito). También se emplea en casos de disminución de la libido, por su leve carácter afrodisíaco.