Alpiste: un cereal ideal para perder peso y reducir el colesterol0

El alpiste es un cereal de la familia de las gramíneas, originario de las Islas Canarias y del norte de África. De hecho, actualmente el alpiste se cultiva en la mayoría de países con climas templados y cálidos, puesto que este cereal es cada vez más valorado por su propiedades medicinales. La medicina tradicional considera el alpiste como hipolipemiante (reduce las grasas en la sangre), demulcente (ejerce una acción protectora local en casos de estomatitis, gastroenteritis, faringitis, tos…) y diurético (facilita la eliminación de agua del organismo a través de la orina). En Canarias también se ve al alpiste como un remedio para los cálculos renales y un alimento refrescante ideal para soportar el calor.

En cuanto a la planta del alpiste diremos que su tallo mide entre 50 y 60 centímetros, y que presenta unos nudos fibrosos que terminan en una floración en forma de panícula (espiga) de forma ovalada y compacta. Dentro de esta panícula se encuentran las semillas de alpiste, que es la parte del cereal utilizado en la alimentación.

Composición alimenticia del alpiste

En el alpiste encontramos carbohidratos (es el componente mayoritario); proteínas, en las que destaca su alto contenido en ácido glutámico; grasas en poca cantidad; fibra insoluble; y minerales, sobre todo fósforo, magnesio y zinc. El alpiste también es rico en vitaminas del grupo B. Para su uso alimentario, el alpiste debe ser libre de fibra silica. Así pues, debe ser sometido a un proceso especial en el cual se separa la fibra de silica y se evita la pérdida de nutrientes.

Propiedades nutritivas del alpiste

  • Es una excelente fuente de antioxidantes.
  • Destaca por sus proteínas vegetales de alta calidad.
  • Ayuda a eliminar el exceso de líquidos.
  • Contiene lipasa, una enzima que ayuda a depurar las grasas nocivas de las venas.
  • Es ideal en dietas de control de peso.
  • Ayuda a bajar el colesterol (veáse también el artículo sobre recomendaciones dietéticas en caso de colesterol).
  • Es refrescante.
Leche de alpiste
La leche de alpiste es nutritiva y da energía para afrontar el día.

Tres formas de tomar alpiste

  • Triturado: se puede tomar alpiste ligeramente triturado en ensaladas, sopas, zumos, etc.
  • Caldo: se puede preparar un caldo hirviendo 4 cucharadas de alpiste en 1,5 litros de agua durante media hora. Acto seguido lo licuaremos todo con la batidora y luego lo colaboremos. Es un caldo muy saludable.
  • Leche de alpiste: se prepara poniendo en remojo 5 cucharadas de alpiste en 1,5 litros de agua durante toda la noche. Por la mañana, habrá que eliminar el agua y poner el alpiste en la licuadora, añadiéndole agua, leche de soja o zumos de frutas. Finalmente licuaremos la bebida  y la endulzaremos con miel. La leche de alpiste es muy nutritiva y energética para empezar el día.

Foto: www.1001consejos.com

Semillas de sésamo, un alimento nutritivo y versátil2

Las semillas de sésamo (Sesamum indicum) son un alimento altamente nutritivo, completo y equilibrado, debido a la cantidad y calidad de nutrientes que contiene. También conocidas como ajónjoli, alegría o haholi, las semillas de sésamo siempre han sido muy apreciadas por su carácter nutritivo y oleaginoso. El hombre ha cultivado sésamo –originario de India y del este de África– desde tiempos muy antiguos.

Características nutricionales de las semillas de sésamo

La proteína de las semillas de sésamo es rica en metionina (da energía y mejora el rendimiento muscular), triptófano (libera serotonina, neurotransmisor involucrado en la regulación del sueño y el placer), histidina (mejora las defensas y mantiene los tejidos sanos) y colina (elimina toxinas y protege el hígado). Las semillas de sésamo son ricas en hierro, fósforo y magnesio. Tienen una perfecta relación calcio/fósforo como calcificante óseo. El aceite de semillas de sésamo es rico en ácidos grasos poliinsaturados (reducen el colesterol, descienden la presión arterial y tienen una función protectora del corazón) y lecitina (previene enfermedades cardíacas). También contiene un fitoesterol denominado sesamol con un gran poder antioxidante.

Beneficios de las semillas de sésamo

  • Son útiles en la edad de crecimiento o en cualquier época en la que el organismo necesite realizar un gran esfuerzo físico o psíquico.
  • Son beneficiosas en casos de arteriosclerosis y para reducir niveles altos de colesterol.
  • La decocción de las semillas de sésamo ayuda a la producción de leche durante la lactancia y actúa como regulador menstrual.
  • Regulan la función intestinal debido a su contenido en mucílago.
  • Son un complemento alimenticio adecuado en casos de osteoporosis.
  • Tienen un alto poder antioxidante.
  • Son tónicas y antifebrífugas.
Semillas de Sésamo
Las semillas de sésamo se pueden tomar como condimento de ensaladas, sopas, etc.

Cómo tomar semillas de sésamo

  • Directamente con una cucharadita, junto con un vaso de agua o de zumo de frutas. Las semillas de sésamo, tostadas a fuego mínimo, mejoran su sabor y resultan más digestivas. Hay que tener en cuenta que, a temperaturas más altas de 60 grados centígrados, se destruyen sus fosfolípidos (lecitinas).
  • Se pueden espolvorear las semillas de sésamo por encima de otros alimentos (sopas, ensaladas, pasteles o pan) como condimento.
  • Con las semillas se sésamo se puede preparar una horchata muy apreciada en afecciones febriles.
  • Se pueden condimentar los platos con gomasio (en japonés significa sal de sésamo; véase receta más abajo) y puede sustituir el uso de sal común.
  • En puré (llamado tahín por los turcos).
  • Con aceite de sésamo se pueden condimentar las ensaladas.
  • Se pueden hacer germinar (4 ó 5 horas de remojo y 2 ó 3 días de germinación).
  • Tienen múltiples aplicaciones en la cocina.

Receta de gomasio

El gomasio, respecto a la sal de mesa, tiene la ventaja de evitar la sed. Se asimila más fácilmente y mejora la digestibilidad de los cereales.

Ingredientes: 10 partes de sésamo y 1 parte de sal marina. Esta proporción puede variar según los gustos y necesidades.

Preparación: Se tuestan ligeramente y por separado las semillas sésamo y la sal. Después se tritura la mezcla en un mortero o con un suribachi, mortero oriental con surcos en su interior que no deja que las semillas resbalen y facilita su trituración.

Recomendaciones: Una vez preparado, no hay que guardarlo más de 4 ó 5 días. El gomasio no se debe cocinar. Se espolvorea sobre ensaladas y cremas.

Receta de tahín

Ingredientes: 100 gramos de semillas de sésamo, 5 cucharadas de aceite de sésamo, sal marina y agua.

Preparación: Se tuestan ligeramente las semillas de sésamo en una sartén seca, sin aceite, a fuego medio. Acto seguido, se trituran las semillas tostadas en el mortero o con la batidora. Se añade un poco de agua para emulsionar la pasta hasta alcanzar la textura deseada y se añade sal al gusto.

Recomendaciones: El tahín se toma extendido sobre pan, como base para preparar salsas o se añade a platos tradicionales como el puré de garbanzos (hummus).

Foto: www.mis-recetas.org

Colesterol: suplementos dietéticos y plantas medicinales para controlarlo3

Para controlar los niveles de colesterol, tal como explicamos en el artículo anterior, es necesario llevar una dieta adecuada y tener unos hábitos de vida saludables. En este contexto, hay suplementos dietéticos y plantas medicinales que pueden contribuir a mantener el colesterol a raya.

Suplementos dietéticos para control del colesterol

  • Lecitina de soja. La soja (y también los huevos) contienen una sustancia llamada fosfatidilcolina, que tiene la capacidad de dividir la grasa en particulas pequeñas y ponerlas en suspensión. La lecitina posee, además, ácidos grasos saludables (linoleico, linolénico, inositol, colina y fósforo). La lecitina de soja actúa contra el colesterol desde tres frentes: tiende a expulsarlo de los lugares donde suele haber más concentración; como decíamos, divide las grasas en partículas más pequeñas y mejora la proporción de colesterol bueno (HDL – lipoproteínas de alta densidad) respecto al colesterol malo(LDL – lipoproteínas de baja densidad); también tiene un poder antioxidante que hace que el colesterol se oxide menos y forme menos placas.
  • Salvado de avena. Entre sus múltiples propiedades, cabe destacar que disminuye el colesterol malo y aumenta el colesterol bueno. La avena posee fibra soluble que absorbe agua, toxinas y colesterol circulante en sangre. Además, proporciona un efecto saciante que ayuda a adelgazar. En Manantial de Salud disponemos del Micro-oat22, un salvado de avena micronizado con más cantidad de beta-glucanos.
  • Omega-3 o semillas de chía. Las semillas de chía son la fuente vegetal con una más alta concentración de omega-3, un ácido graso esencial que regula la tensión arterial, reduce el nivel de colesterol y triglicéridos, y fluidifica la sangre.
  • Levadura de arroz rojo. Entre las virtudes de este suplemento tan utilizado por la medicina tradicional china destaca la de disminuir los niveles de colesterol malo e incrementar los de colesterol bueno. Reduce la producción de plaquetas y, por lo tanto, tiene un efecto protector sobre la circulación arterial. Además facilita la disolución de las grasas triglicéridos gracias a su acción drenante sobre el hígado. En Manantial de Salud disponemos del suplemento Colestop Extra Forte, unas cápsulas formuladas con levadura de arroz rojo, alcachofera, alpiste, policosanol y CoQ10, entre otros componentes para el control del colesterol.
Para controlar el colesterol es necesario hacer una dieta adecuada y tener unos hábitos saludables.
Para controlar el colesterol es necesario hacer una dieta adecuada y tener unos hábitos saludables.

Plantas medicinales para reducir el colesterol

La mejor manera de disminuir los elevados niveles de colesterol con plantas medicinales es preparar infusiones en las que se asocien hierbas que ayuden a la reducción total del colesterol y al aumento del colesterol bueno; plantas que actúen sobre la excreción del colesterol y la estimulación de la vesícula biliar; y hierbas que protejan el hígado. Algunas de estas plantas son guggul (Commiphora mukul), té de java (Ortosiphon aristatus), travalera (Centaurea aspera), centaura menor (Erytraea centaurium), cardo mariano (Silybum marianum), alcachofera (Cynara scolymus) y romero (Rosmarinus officinalis).

Desde Manantial de Salud proponemos una mezcla específica, la Tisana Col. Se trata de una combinación de plantas tradicionalmente utilizadas para ayudar a mantener los niveles normales de colesterol. Se recomienda tomarla dos veces al día, preferiblemente antes de las comidas. Para prepararla, pondremos una cucharada sopera de la mezcla en un vaso de agua. Lo pondremos a hervir durante 1 minuto y luego lo dejaremos en reposo 5 minutos. Una vez colada la mezcla, ya estará lista para tomar. La Tisana Col está compuesta por las siguientes plantas: Centaurium linariifolium (Centaura, sumidad florida), Fumaria officinalis (Fumaria, planta florida), Rosmarinus officinalis (Romero, sumidad florida); Fucus vesiculosus (Fucus, talos); Taraxacum officinale (Diente de león, planta); Medicago sativa (Alfalfa, hojas); Cynara scolymus (Alcachofera, hojas), Paliurus aculeatus (Paliure, fruto) y Celtis australis (Almez, hojas).

Foto: www.alimmenta.com

Colesterol: recomendaciones dietéticas para mantenerlo a raya0

El colesterol es un tipo de grasa fundamental en el organismo e interviene en diferentes funciones vitales. Entre los papeles que desempeña el colesterol, hay que destacar que forma parte de la estructura de las membranas celulares; es un precursor de la vitamina D (que, junto con la luz solar, contribuye a la fijación del calcio); y es necesario para la producción de hormonas como la adrenalina, los estrógenos y los andrógenos.

Colesterol ‘bueno’ y colesterol ‘malo’

El colesterol puede tener un origen interno (producido por el hígado) o externo (incorporado a través de los alimentos). En la sangre, el colesterol se une a unas moléculas llamadas lipoproteínas, que se encargan de transportarlo. El exceso de colesterol puede ser perjudicial según el tipo de lipoproteína al que vaya unido.

  • Colesterol malo. El que se une a las lipoproteínas de baja intensidad (LDL, en sus siglas en inglés) puede depositarse en las paredes de los vasos sanguíneos y llegar a formar ateromas. Por ello se le conoce como colesterol malo.
  • Colesterol bueno. El que va unido a las lipoproteínas de alta intensidad (HDL) puede ser recuperado por el hígado y transformarlo en otras sustancias para eliminarlo o reciclarlo. Es el colesterol bueno.

Así pues, el colesterol no es malo en sí. El problema es el exceso de colesterol, que resulta aún más perjudicial si se oxida. Si las paredes arteriales están en buen estado, es difícil que el colesterol se acumule en su interior ya que resbala. Ahora bien, cuando las arterias están dañadas, el colesterol se puede adherir a sus paredes llegando a provocar alteraciones como ateromas y arteriosclerosis, que se complicarán con la presencia de hipertensión arterial.

Aspectos dietéticos a potenciar para una alimentación baja en colesterol

  • Basar la alimentación en una dieta equilibrada y natural, intentando mantener un peso saludable.
  • Fraccionar la dieta en 5 comidas al día y establecer horarios regulares para las comidas ayuda a mantener un nivel de lípidos regular en sangre.
  • Aumentar el consumo de fibra. Ayuda a la eliminación del exceso de colesterol. Hay que tomar todo tipo de frutas y verduras frescas (preferiblemente las de temporada y, si es posible, de cultivo ecológico) y de algas. Es necesario comer hortalizas y verduras frescas (mínimo 2 raciones al día, 1 de ellas en crudo). También es bueno consumir ajo (preferentemente crudo) y cebolla. Debemos consumir cereales integrales en grano (arroz, mijo, cebada, avena, quinoa…) y derivados como el pan o la pasta integrales. Es necesario comer legumbres 2 o 3 veces por semana, que además de aportar fibra soluble, contienen esteroles vegetales que inhiben la absorción de colesterol.
  • Consumir alimentos ricos en antioxidantes naturales: frutas y verduras de colores intensos, cítricos, té verde
  • Comer pescados blancos y sobre todo azules, preferiblemente los de tamaño pequeño: sardina, boquerón, caballa…
  • Racionalizar el consumo de huevos. Se permiten 4 a la semana, según el caso. No hay que tomar más de 1 yema al día.
  • Incorporar en la dieta el tofu, el seitán y el tempeh.
  • Potenciar el consumo de aceite de oliva virgen (tanto en crudo como para cocinar), ya que aporta grasas monoinsaturadas y antioxidantes (aumenta el colesterol bueno, reduce el malo y evita que se oxide).
  • Aumentar el consumo de ácidos omega-3. Están presentes en los pescados azules y en las semillas de chía y de lino. Favorecen la fluidez de la sangre y previenen la formación de trombos.
  • Consumir semillas y frutos secos de manera moderada, especialmente nueces, almendras y avellanas.
  • Optar por técnicas de cocción que aporten menos grasa (hervido, vapor, rehogado, horno…). Hay que quitar la grasa visible de la carne antes de consumirla y desgrasar los caldos de carne o de ave en frío.
  • Utilizar aliños y condimentos variados que contengan zumo de limón, vinagres de buena calidad, hierbas aromáticas (albahaca, hinojo, laurel, tomillo, orégano…) y especias suaves (jengibre, comino, canela, curry, pimentón dulce…). Así, la comida será más apetitosa y reduciremos el consumo de sal.
  • Apostar por leches vegetales, especialmente de avena.
  • Son alimentos permitidos: carnes blancas (pollo, pavo, conejo…) sin piel ni grasa visible y magras (magro de cerdo y de ternera); jamón cocido magro o de ternera; lácteos desnatados (yogurt, kéfir y quesos frescos bajos en grasa); y caldos desgrasados.
Para mantener el colesterol a raya también es importante hacer ejercicio y evitar el estrés.
Para mantener el colesterol a raya también es importante hacer ejercicio y evitar el estrés.

Hábitos alimenticios a reducir para mantener el colesterol a raya

  • Consumir pocas grasas saturadas (lácteos grasos, vísceras, carnes rojas y grasas, embutidos…) y de grasas hidrogenadas (galletas, bollería industrial, frituras a altas temperaturas, margarinas…). Contienen sustancias que sobrecargan el hígado, aumentan la concentración de lípidos en sangre y favorecen los procesos oxidativos en el organismo. También hay que reducir el consumo de patés, salchichas y hamburguesas; dulces y chocolate; pescado en conserva y ahumado y marisco; coco y leche de coco.
  • Quitar de la lista de la compra alimentos como platos precocinados, galletas, bollería industrial, conservas, bebidas y zumos envasados, frutas en almíbar y confitadas…
  • En cuanto a las técnicas de cocción, hay que evitar los fritos y los guisos.
  • Mantener a raya el azúcar, el alcohol y el café y evitar el tabaco. Son sustancias potencialmente tóxicas para el hígado y dificultan su buen funcionamiento. Si se consume alcohol, debe ser de baja graduación, especialmente vino tinto).
  • Evitar el consumo innecesario de medicamentos.

También es importante…

  • Hacer ejercicio físico regularmente. Además de aportar múltiples beneficios, ayuda a aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL) y a eliminar el colesterol sobrante.
  • Evitar el estrés mantenido e intentar tener un buen estado de ánimo.

En un próximo artículo hablaremos de los suplementos dietéticos y las plantas medicinales para regular el colesterol.

Foto: tododieta.com

Aloe Vera, para cuidarnos por dentro y por fuera1

El Aloe Vera –o sábila– es un gran conocido en la cosmética natural, pero quizás no son tan populares sus propiedades protectoras y regeneradoras para tratar alteraciones como las úlceras de estómago, su capacidad para regular el colesterol o el papel que desempeña para estimular las defensas del organismo, por citar algunas de sus virtudes.

El uso medicinal del Aloe Vera se remonta a los orígenes de la humanidad y ha sido usado por grandes civilizaciones de la antigüedad: asirios, babilonios y egipcios. También aparece en los textos chinos y en tradiciones hebreas, hindúes y africanas. En España, el valor terapéutico del Aloe Vera fue olvidado durante décadas. En Europa, se recuperó su uso durante la II Guerra Mundial, por su acción regeneradora epitelial.

Del Aloe Vera se utilizan las hojas basales  de la planta adulta (más de tres años), de las cuales se obtiene el acíbar y el gel.

  • El acíbar es el látex que se obtiene por incisión de la hoja fresca. Cuando es desecado, queda cristalizado en piedrecitas oscuras con un alto contenido en antraquinonas, un principio activo de acción laxante o purgante.
  • El gel de Aloe Vera, de gran interés medicinal, es una sustancia blanquecina mucilaginosa. Se extrae del parénquima central de las hojas del Aloe Vera (la pulpa). Está formado por mucopolisacáridos (MPS) que le dan la textura de gel. Esta fracción del aloe no debe contener antraquinonas laxantes.
Aloe Vera
Aloe Vera.

Propiedades del Aloe Vera

  • Protector de la mucosa gástrica e intestinal.
  • Efecto antiinflamatorio intestinal, gástrico y artrítico.
  • Antiulceroso por su efecto cicatrizante y amortiguador del pH gástrico.
  • Antibacteriano. El Aloe Vera inhibe el crecimiento de la bacteria Helicobacter pylori por la presencia de pequeñas cantidades del principio activo aloe-emodina.
  • Hipoglucemiante. Controla los niveles de azúcar en la sangre.
  • Depurativo y tonificante. Actúa como desintoxicante de residuos metabólicos y toxinas en afecciones hepato-biliares, reumatismos, artritis, procesos alérgicos, dermatitis, eczemas…
  • Facilita la eliminación del exceso de colesterol y regula los niveles de triglicéridos en sangre.
  • Analgésico. Controla la producción de leucotrienos y prostaglandinas inflamatorias.
  • Inmunoestimulante frente a un amplio número de microorganismos. El Aloe Vera bloquea la producción de bacterias (Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes…), hongos y virus como el del herpes. Estimula la actividad de monocitos, macrófagos y bloquea la producción de leucotrienos y prostaglandinas, evitando las inflamaciones. Previene estados de inmunopresión inducidos por radiación ultravioleta y tratamientos de radioterapia.

Uso del Aloe Vera para la piel

  • Protector cutáneo. Protege de las lesiones producidas por tratamientos de radioterapia.
  • Cicatrizante en lesiones epidérmicas, dada su gran capacidad de regeneración celular. Favorece el correcto entrelazado de las fibras de colágeno y una mayor rapidez en la curación de lesiones, además de una mejoría en el flujo sanguíneo y en la sensibilidad de la zona afectada.
  • Mitigador de las molestias cutáneas como quemaduras, sarpullido, erupción cutánea, picadura de insectos, escoceduras, acné…
  • Humidificador de la piel. El Aloe Vera actúa facilitando la absorción de nutrientes y agua, a la vez que crea una barrera que previene la pérdida de humedad de la piel.
  • Sobre las placas de psoriasis, favorece la humectación y regeneración de la zona afectada. Mejora la curación de brotes de psoriasis.
  • Efecto antiedad, ya que el Aloe Vera previene del fotoenvejecimiento cutáneo. Estimulando la síntesis de colágeno y de elastina, previene la acumulación de melanina en la piel, evitando la aparición de zonas hiperpigmentadas.

Foto: www.lareserva.com

Frutos secos y sus bondades para la salud4

Incorporar frutos secos en nuestra dieta habitual nos ayudará a reducir el colesterol y a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorará nuestro sistema inmunológico y evitará el envejecimiento prematuro. Además nos da un aporte extra de energía para enfrentarnos a las temperaturas más bajas clásicas de la estación invernal.

La naturaleza es sabia. Nos da lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos. Todos los frutos de otoño son muy buenos paras la salud. Los de color rojizo, violeta o amoratado, como los arándanos, las moras, los escaramujos, las bayas de sauco o los frutos del granado son ricos en antioxidantes y antocianósidos. Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas, piñones, etc.) son ricos en nutrientes, muy especialmente en ácidos grasos omega 3 y omega 6. También son una fuente de vitaminas (principalmente de vitamina E) y ricos en minerales (calcio, magnesio, fosforo y zinc). Hay que destacar, además, que los frutos secos contienen fibra de alta calidad, que nos ayuda a regular el tránsito intestinal. La característica común de todos los frutos secos es que en su composición natural tienen menos de un 50% de agua.

Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.
Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.

Frutos secos de cáscara dura

  • Almendras. Son ricas en proteínas, además de una de las pocas fuentes de proteínas vegetales que contiene arginina, aminoácido esencial para los niños. Aportan ácido oleico, que disminuye el colesterol y por tanto ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Por su alto contenido en fibra y bajo en azúcares, son ideales para personas con diabetes. También son ricas en minerales (calcio, magnesio, potasio, cobre, fósforo y zinc).
  • Anacardos. Son ricos en proteínas, fibra y ácidos grasos insaturados y contienen vitaminas B-1 y B-2, vitamina E, omega 3, omega 6, calcio, ácido fólico y magnesio. Son energéticos, fortalecen la memoria y disminuyen el nerviosismo. Reducen el colesterol y los triglicéridos, son beneficiosos para el corazón, fortalecen el sistema inmunológico, favorecen el tránsito intestinal, previenen el cáncer de colon, evitan el envejecimiento y ayudan a controlar la obesidad.
  • Avellanas. Contienen ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y vitamina E. Ayudan a reducir el colesterol y disminuyen el riesgo de enfermedades cardiacas. Son energéticas y una buena fuente de calcio para luchar contra la descalcificación y la osteoporosis.
  • Nueces. Destacan por sus aceites vegetales poliinsaturados y son una buena fuente de vitamina E, vitamina C, vitamina B, omega-3, omega-6, zinc y calcio. Rebajan el colesterol y ayudan a prevenir hasta un 50% las enfermedades cardiovasculares. Mantienen el buen estado de la piel, el cabello y los huesos. Se recomiendan para prevenir la osteoporosis.
  • Pistachos. Destacan por su alto contenido en ácido fólico (vitamina B-9) y su nivel proteico. Es el fruto seco con más vitamina A. Son ricos en potasio, calcio, hierro y fósforo. Reducen el colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por su contenido en fibra y tomados con moderación, son ideales para regular el tránsito intestinal.
  • Piñones. Aportan energía y nutrientes. Son ricos en ácidos grasos y minerales (calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro y ácido fólico). Son aconsejables en las etapas de crecimiento como complemento a los lácteos. También están indicados para combatir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares, así como para estados carenciales, cansancio y anemias.

Frutos secos provenientes de frutas desecadas

  • Uvas pasas. Ricas en hidratos de carbono simples y azúcares, así como en minerales (potasio, calcio y hierro). Son una fuente excelente de provitamina A (beta-caroteno), esencial para la visión, buen estado de la piel, del cabello, de los huesos, de las mucosas y del buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.
  • Higos secos. Son nutritivos y ricos en hidratos de carbono, ácidos orgánicos y sales como potasio, calcio y vitaminas A, B-1, B-2, B-3 y C. Mejoran el tránsito intestinal.
  • Orejones. Representan un concentrado de vitaminas, minerales y nutrientes. Un puñado de orejones puede ser una alternativa a la ingesta de pastillas de vitamina A. Contienen hierro, muy beneficioso para la prevención de la anemia. Su riqueza en potasio ayuda a los problemas de hipertensión y circulatorios, facilitando la expulsión de líquidos. Están considerados como una medicina natural para el sistema nervioso, gracias a la vitamina B-3, que combate el nerviosismo, la ansiedad, la depresión y el insomnio.