Melisa: calma los nervios de manera natural0

El estrés, el trabajo o algunas situaciones personales pueden causar ansiedad, depresión, tensión nerviosa, dolores de estómago o malestares digestivos… ¿Quieres descubrir una manera natural de tratarlos? En este artículo te presentamos las propiedades de la melisa, una planta medicinal relajante y tonificante del sistema nervioso.

Melisa ("Melissa officinalis")
Hojas de Melisa

La melisa (Melissa officinalis), también conocida como toronjil, es originaria de la cuenca del Mediterráneo. Es una hierba perenne de la familia de las lamiáceas y crece de forma silvestre.

Propiedades medicinales de la melisa:

  • Relajante: como planta medicinal tiene propiedades sedantes, relajantes y es buena para el insomnio. Además de calmar la sobreexcitación, esta planta medicinal es muy buena para aliviar los dolores de cabeza.
    En las palpitaciones o taquicardias de origen nervioso la melisa tiene la propiedad de relajar el músculo cardíaco y restablecer el ritmo normal del corazón. También se le atribuyen propiedades antiespasmódicas; se emplea en la reanimación de desmayados y como tranquilizante o calmante natural.
  • Antidepresiva: se han encontrado propiedades antidepresivas, ansiolíticas y antioxidantes en los compuestos de la melisa.
  • Antivírica: es eficaz contra las paperas, la varicela, y en la cicatrización de afecciones como herpes labial.
  • Mejora la digestión: como infusión también se usa para curar el dolor de estómago y está indicada para mejorar la digestión.
  • Aromática: sus partes herbáceas se utilizan en aromaterapia ya que poseen un intenso aroma a limón cuando se machacan, debido a su contenido en terpenos, citronella, citronelol, citral y geraniol.
  • Se utiliza como repelente de mosquitos, sin afectar a niños ni bebés. El toronjil es utilizado en algunos dentífricos, debido a sus propiedades antisépticas, antibacterianas y aromáticas.

La melisa es una planta medicinal muy fácil de cultivar, lo cual es una gran ventaja. Se puede cultivar en maceta, de manera que la tengamos siempre a mano. Se la debe proteger del frío en invierno.

Es una planta de mata densa, frondosa, erecta y perenne, que puede llegar a crecer un metro de altura. Tiene flores blancas, ricas en néctar, que atraen a las abejas y sus hojas son muy grandes y ovaladas. La recolección de sus partes aéreas debe realizarse antes de que florezca, en verano, porque al florecer se pierden principios activos.

Cómo tomar melisa:

  • Infusión: sólo tienes que colocar un puñadito de hojas verdes frescas o secas en una taza, agregarle agua hirviendo y dejar reposar 15 minutos.
    Recomendamos tomar una dosis de 20 a 50 gramos por litro, 3 ó 4 veces diarias para problemas de tensión nerviosa, depresión o agotamiento nervioso. La misma dosis sirve para afecciones de estómago, indigestión o náuseas.
    La infusión caliente de las hojas de melisa o toronjil está indicada también para resfriados y gripes. También se puede utilizar una infusión diluida para los niños con varicela.
  • Loción: agrega 1 ml (20 gotas) de aceite esencial de melisa a 100 ml de aceite de jojoba y obtendrás una loción para aplicarse sobre la piel como repelente de insectos.
  • Aceite para masaje: para obtenerlo añade 5-6 gotas de aceite esencial a 15 ml de aceite de coco y aplícalo masajeando, para la depresión, tensión, asma o bronquitis; o con suaves toques sobre las llagas en cuanto aparezcan.
  • Crema: el aceite esencial diluido en crema o ungüento se puede aplicar sobre llagas, calenturas, heridas que no cicatrizan o picaduras de insecto.
  • Condimento: además de ser una planta medicinal, podemos usar melisa para cocinar, como condimento, gracias a su olor a limón. Sus  hojas se usan tanto frescas como secas, para aromatizar ensaladas, salsas, sopas, carnes y postres.

Baobab, munición nutricional0

El Baobab (Adansonia) es un árbol majestuoso que encontramos en la extensa sábana africana así como en Madagascar y Australia. Es conocido comúnmente por los africanos como “Árbol Mágico”, “Árbol Farmacia” o “Árbol de la Vida” por sus múltiples propiedades y beneficios para el organismo. También conocido como “Árbol botella” por la forma de su tronco. Cuenta la leyenda que era un árbol tan presumido que un dios le dio la vuelta. Por esta razón, parece que las ramas están enterradas y las raíces crecen hacia arriba.

En África se ha utilizado el fruto del baobab durante siglos para tratar tanto fiebre, malaria y problemas gastrointestinales como deficiencia de vitamina C, ya que tiene un alto valor nutritivo. Es una baya seca o una gruesa cápsula con forma de melón alargado que parece un gran coco verde y en su interior están las semillas y la pulpa, de color crema, que se consume en forma de polvo.

Fruto del Baobab

Propiedades y beneficios del fruto del baobab:

  • Fibra prebiótica que estimula y equilibra la flora intestinal, mejorando la digestión y favoreciendo el tránsito intestinal ya que posee un 45% de fibras alimenticias muy ricas en taninos, pectina y mucilágenos.
  • Alto contenido en vitamina C, que ayuda al organismo a formar colágeno y elastina para que nuestra piel luzca tersa y con elasticidad. El consumo de vitamina C ayuda a mantener las venas fuertes y tonificadas, evitando las venas varicosas. Además ayuda a mejorar nuestro sistema inmunitario. Tan sólo 25 gr. de pulpa de baobab cubren nuestras necesidades diarias (10 veces más que la naranja).
  • Protector hepático, ligado a varios componentes de su pulpa.
  • Fortalece los huesos ya que posee 3 veces más calcio que la leche.
  • Alto valor nutritivo, indicado especialmente para niños en edad de crecimiento o con carencias nutricionales o personas que deseen aumentar su rendimiento deportivo.
  • Riqueza de minerales: calcio, hierro, fósforo, zinc, potasio y magnesio.
  • Antiinflamatorio. Antioxidante celular que ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades degenerativas y otros signos de envejecimiento. Posee 3 veces más cantidad de antioxidantes que los arándanos.
  • Aporte de vitaminas esenciales (B1, B3 y B6) así como betacarotenos (vitamina A y E).
  • Fuente de omega-3: 27 mg. por cada gramo de producto (polvo seco).

Un nuevo “topping” con el que enriquecer batidos, zumos, yogures y leches vegetales, si les añadimos 1 ó 2 cucharadas al día de polvo.

¡Disfruta de los beneficios de incluir baobab a tu dieta diaria!

¿Tienes invitados? ¡Ofréceles ratafía!2

Ya hemos entrado en los meses más calurosos del año. Si además vas a recibir invitados en casa, es un símbolo de hospitalidad ofrecerles ratafía. La ratafía catalana es un licor dulce elaborado artesanalmente a base de aguardiente o anís, nueces verdes, plantas medicinales y aromáticas, y especias. Se sirve bien fría o con hielo, ya sea como aperitivo o como licor digestivo a la hora de los postres. Combina muy bien con helado, y es por eso que apetece más que nunca en los meses de verano. Publicamos este artículo ahora para que tengas tiempo de preparar tu propia ratafía, puesto que la mayoría de ingredientes deben recolectarse por San Juan, cuando el aroma de las plantas y sus virtudes están en el máximo esplendor.

Ratafía
Ratafía

Receta de la ratafía catalana

La ratafía es una bebida milenaria cuya receta se ha transmitido en cada casa generación tras generación. Es por eso que hay tantas recetas como familias o como personas. Aquí os proponemos una de las muchas posibles.

Necesitamos los siguientes ingredientes para cada litro que queramos elaborar:

  • ½ litro de aguardiente (de 50 grados alcohólicos aproximadamente). En su defecto se puede emplear anís seco.
  • 5 nueces verdes. La tradición catalana dice que se deben recolectar en la noche de San Juan.
  • Hierbas medicinales (una cucharada de cada): hipérico o hierba de San Juan (Hypericum perforatum), tomillo (Thymus vulgaris), hierbaluisa (Aloysia citrodora), romero (Rosmarinus officinalis), ajedrea (Satureja hortensis), hierbabuena (Mentha spicata), espliego (Lavandula angustifolia), hisopo (Hyssopo officinalis), salvia (Salvia officinalis) y melisa (Melissa officinalis).
  • Corteza de 1 limón, 4 clavos de olor (Syzgium aromaticum), media nuez moscada (Myristica fragrans) y 3 vainas de anís estrellado (Illicium verum).
  • Almíbar hecho con 6 cucharadas soperas de azúcar por cada ½ litro de agua. De esta manera, endulzamos y bajamos la graduación del licor resultante a unos 25 grados alcohólicos).

Para preparar la ratafía:

  • Entre las festividades de San Juan y San Pedro (a finales de junio), aplastamos las nueces verdes con un mazo y las mezclamos con el resto de hierbas y especias. Introducimos toda la mezcla y el aguardiente en una gran garrafa de cristal de cuello ancho, removemos y tapamos.
  • Lo dejamos a la intemperie durante 40 días, período en el cual recibirá los rayos del sol, el frescor de las noches y el agua de la lluvia. Lo removemos una vez por semana.
  • Pasados los cuarenta días, ya bien entrado agosto, colamos el líquido con un papel de filtro o con un trapo de hilo; le añadimos el almíbar, que dará el sabor dulce y la graduación deseada a la ratafía; y se deja reposar durante dos meses más en una garrafa de cristal o en una bota de roble, en un lugar fresco y resguardado.
  • Después de estos sesenta días, volvemos a colar el licor y lo embotellamos. ¡Y ya está la ratafía lista para servir!

Mil y una maneras de elaborar ratafía

Ya hemos adelantado antes que hay innumerables recetas para elaborar la ratafía catalana. Depende, entre muchos otros factores, de si empleamos aguardiente o anís; de si las plantas utilizadas son secas o acabadas de recolectar; y evidentemente de la combinación de plantas elegidas. Hay recetas con combinaciones de 20, 30 y hasta 100 plantas, siempre dando prioridad a aquellas que tienen propiedades estomacales y digestivas. También podemos jugar con el color de la ratafía. Si quieres que tenga un tono verde, añade más menta. Si la prefieres amarilla, súmale manzanilla. O si la prefieres roja, ponle hibisco o frutos del bosque.

Los más entendidos consideran que el mejor día de la semana para preparar la ratafía es el viernes… ¿Te atreves a hacer una?

¡¡Salud!!

Tomillo, un desinfectante ideal0

El tomillo (farigola o timó, en catalán) es una hierba aromática de la familia de las labiadas, de flores purpúreas, rosadas o blancas que florece de marzo a junio. Se cría sobre todo en lugares soleados, calizos o arcillosos.

Se puede cultivar en casa o recolectar de la naturaleza (no debe confundirse entonces con el serpol). Se recogen algunas ramitas a media mañana de un día soleado y se dejan secar a la sombra, en un lugar ventilado, procurando hacer pequeños ramilletes, teniendo en cuenta que habría que dejar algunas flores en la planta y no arrancar de raíz la mata entera.

El Thymus vulgaris ya se conocía en la Antigüedad. En Egipto se elaboraban pócimas y ungüentos que se utilizaban en los embalsamamientos. Los griegos creían que tenía poderes curativos. Galeno ya afirmó que curaba enfermedades respiratorias y articulares. En cambio los romanos introdujeron su uso en la cocina, como especia para aromatizar vinos y quesos. Y en la Edad Media se regalaba tomillo a los caballeros para desearles suerte y protegerlos en las batallas.

Actualmente, se utiliza en la cocina como planta aromática para condimentar platos pero también se utilizan las hojas y las flores con fines más terapéuticos.

Propiedades del tomillo:

  • Antivírico. Se utiliza en cualquier tipo de infección vírica, ya sea de vías respiratorias como del aparato digestivo.
  • Expectorante y mucolítico. Tomar infusiones de tomillo podrá ayudar a eliminar la mucosidad y reducir la tos en caso de resfriado.
  • Desinfectante, cicatrizante y antiséptico. Por ello el tomillo es muy apropiado para tratar heridas. Es necesario hervirlo en un cazo con agua, dejarlo enfriar, colarlo y aplicar el líquido resultante sobre la herida mojando una gasa esterilizada. Hay que repetir este proceso tantas veces al día como sea conveniente hasta que la herida esté totalmente cicatrizada.
  • Antiinflamatorio y fungicida que ayuda a eliminar las llagas o aftas bucales mediante enjuagues.
  • Digestivo, ya que una infusión de tomillo después de las comidas principales favorece la buena digestión. Asimismo evita la formación de gases y puede resultar útil en casos de indigestión, dolores estomacales o flatulencias.
  • Repelente de insectos. Se utiliza el aceite de tomillo para protegerse de las picaduras de insectos.

Receta de la sopa de tomillo:

Entre nosotros son bien conocidas estas propiedades y por ello ya nuestros antepasados hacían habitualmente un plato exquisito conocido como “sopa de farigola” que les ayudaba a prevenir ciertas dolencias. ¿Queréis saber cómo se prepara?

Sopa de tomillo
Sopa de tomillo

Los ingredientes para 4 personas son 1,5l agua mineral, pan seco, 2 ajos, 1 ramita de tomillo, aceite y sal. Se pone el agua en una olla y cuando empiece a hervir, añadimos los ajos pelados (también puede ser ajo negro) y el pan seco, con un poco de sal y aceite. Lo removemos y dejamos cocer durante 5 minutos. Después incorporamos el tomillo y lo dejamos infusionar tapado y apartado del fuego durante 10 minutos más. Lo servimos, ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y ya está lista para tomar. Para hacerla más apetitosa podemos tirar huevo batido por encima y decorar con unas hojitas de menta. El pan seco también puede cortarse en finas láminas y añadirse al final para que quede más crujiente.

¡Como veis, es importante tener siempre algunas ramitas de tomillo en casa y ahora es un buen momento para ir al campo a recogerlas y disfrutar del espectacular paisaje!

Salvia: hay muchos motivos para incluirla en tu botiquín natural0

La salvia (Salvia officinalis) es una planta herbácea de la familia de las labiadas. El tallo de la salvia es leñoso y sus hojas, lanceoladas. Las hojas son ricas en aceites esenciales  (1-3%) y, en su composición, también encontramos sustancias estrogénicas, flavonoides, taninos y ácidos fenólicos. Las flores de salvia, de color azul con matices violáceos, se pueden ver durante el verano en las llanuras áridas de Cataluña, la Comunidad Valenciana, Aragón y Castilla.

Las propiedades medicinales de la salvia son conocidas desde la antigüedad. Dioscórides ya nos habla del poder curativo de las hojas de salvia en su De Materia Medica (siglo I). En medicina natural, la salvia se emplea especialmente por sus propiedades como tónico nervioso, antiespasmódico, digestivo, estrogénico, antioxidante, tónico amargo y antiséptico. Pero detengámonos un momento para explicar más ampliamente algunas de las principales virtudes de esta planta.

La salvia en la mujer

La salvia es un tónico del  aparato reproductor femenino. Está especialmente recomendada en  menstruaciones escasas, retrasadas o en ausencia de las mismas, así como para paliar los efectos de los calambres menstruales. Tiene un efecto estrogénico, excelente para los problemas de la menopausia, en especial los sofocos y los sudores nocturnos. Detiene el flujo de leche materna por lo que puede ser de valiosa ayuda en el destete. Precisamente por sus propiedades estrogénicas, la salvia no debe utilizarse durante el embarazo y la lactancia.

La salvia en la digestión

La salvia favorece el flujo de enzimas digestivas.  Su aceite esencial y los principios amargos tienen un efecto sobre los músculos del aparato digestivo, estimulando el apetito y mejorando las digestiones. Es carminativa (ayuda a la expulsión de gases) y colérica (estimula la secreción de bilis, descongestiona el hígado y facilita la digestión).

Plantas de salvia
La salvia está recomendada en menstruaciones escasas, retrasadas o ausencia de ellas.

Y además…

  • La salvia tiene una acción hipoglucemiante (reduce los niveles de glucosa en la sangre).
  • Es una planta tónica y estimulante, pero no desvela como el café.
  • También es un buen tonificante del sistema nervioso. Se recomienda en estados depresivos y astenias.
  • La salvia es un poderoso antioxidante que ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento, reduciendo los efectos de los radicales libres.
  • Por su gran aroma y sabor, es muy utilizada como planta culinaria.
  • La salvia fortalece el sistema inmunitario y ayuda a prevenir infecciones y problemas inmunológicos. Es un antiséptico (destruye los microbios causantes de las infecciones).
  • En uso externo, las hojas de salvia son un excelente vulnerario. Muy útil para lavado de llagas, úlceras y vahos en casos de sinusitis.
  • La salvia también es empleada en forma de gargarismos para tratar afecciones de la boca y la faringe: alivia la inflamación de las encías, la amigdalitis o la faringitis, calma las irritaciones en el cuello, y es un buen blanqueador dental.

Como reconocimiento a las propiedades de la salvia, recogemos esta sentencia de la Escuela de Salerno (siglo XIII):“Cur moriatur homo cui salvia crescit in horto?”, es decir, “¿De qué podrá morir el hombre que tiene salvia en el huerto?”.

Foto: https://paramisonenigmas.wordpress.com