Propósitos de Año Nuevo: hacer ejercicio0

Llevas una vida sedentaria. A menudo notas contracturas y otras molestias. Tu ritmo de vida es estresante. Y, por si fuera poco, has aumentado de peso en las Fiestas Navideñas. ¿Verdad que ya hace tiempo que vienes pensando en que deberías hacer ejercicio? Pues ha llegado el momento en que hacer deporte se convierta en un propósito para este Año Nuevo.

Resérvate unos momentos cada semana para la práctica deportiva. Cuando veas que te sientes mejor, esos momentos se convertirán en imprescindibles y querrás ampliarlos. Quizás notes que todo tu organismo funciona mejor porque has eliminado toxinas. Te sentirás bien porque has quemado grasas y has bajado peso. Tu sistema músculo-esquelético también se beneficiará: poco a poco desharás esas contracturas y desaparecerán los dolores. Hacer ejercicio, además, te ayudará a gestionar el estrés (mens sana in corpore sano) y rendirás más en tu quehacer diario.

hacer ejercicio
Consejos para hacer ejercicio

¿Por dónde empiezo?

En el post Cómo empezar a hacer deporte ya te hacíamos algunas recomendaciones y dábamos una breve explicación sobre diversas prácticas deportivas. Lo más importante es que se adapten a tus aptitudes personales, a tu edad y a tu nivel de forma. ¡Hay que tener cabeza!

Si hace tiempo que no practicas ningún deporte, seguramente antes de empezar a correr tendrás que salir unas semanas a caminar 30 minutos cada día a un ritmo rápido. Quizás al cabo de 15 días puedas empezar a correr suavemente y después ya irás incrementando la intensidad.

Es importante que estires antes y después de hacer un ejercicio intenso. Es la mejor manera de prevenir lesiones. Otra buena opción para no correr ese riesgo es optar por la natación. Es un deporte muy completo, beneficioso para toda la cadena muscular e ideal para aliviar los dolores de espalda.

Si practicas deporte intenso (running, bicicleta, deportes de competición, actividades guiadas en el gimnasio, etc.), sobre todo en épocas de calor, es necesario hidratarse bien, bebiendo agua, bebidas isotónicas o agua de coco. Si prefieres un ejercicio más suave, existen opciones como el pilates, el yoga o el tai-chi.

Suplementos alimenticios para realizar deporte

También te aconsejamos una serie de complementos de gran utilidad si haces ejercicio físico:

  • Colágeno con magnesio y vitamina C. En cápsulas o en polvo, puede ser un buen aliado para tus articulaciones y musculatura si realizas deporte regularmente. Para evitar un desgaste prematuro de las articulaciones, tómalo como preventivo antes de notar molestias.
  • Cartílago de tiburónContiene sulfato de condroitina y glucosamina. Protege las articulaciones y mejora su movilidad, además de reducir la inflamación y el dolor.
  • Si sueles sufrir tendinitis, tomar silicio reforzará tus músculos y tendones y a la larga notarás que también fortalece tu cabello y tus uñas.
  • Polen. ¡Que no te falte la energía! Si después de la jornada laboral practicas deporte, toma polen por la mañana y al mediodía para no acabar agotado.
  • L-carnitiva. Si quieres definir tu musculatura y perder grasa corporal, toma carnitiva antes de tu práctica deportiva.
  • Agua de coco. La restauración completa de líquidos y electrolitos tras el ejercicio físico es fundamental para el rendimiento y la recuperación del tono muscular. Para conseguir una correcta hidratación después de un entrenamiento exigente (largo e intenso, con temperaturas o humedad extremas…) es necesario recurrir a las bebidas isotónicas, con una composición en electrolitos equivalente a los líquidos perdidos. El agua de coco se ha convertido en una alternativa a las bebidas específicas para deportistas por su bajo contenido calórico y por su aporte natural de agua y electrolitos.
  • Alcohol vitaminadoEs un macerado de plantas tradicionalmente empleadas por sus propiedades antiinflamatorias y calmantes del dolor: árnica, harpagofito, hipérico, lavanda y romero. Esta loción de uso externo tonifica la musculatura y favorece la recuperación tras el ejercicio.

Plantas para el dolor4

Existen numerosos trastornos caracterizados por el dolor: neuralgia, gota, reuma… El progresivo envejecimiento de la población hace que cada vez sean más habituales dolencias como la artritis y la artrosis. En este artículo os presentamos 3 plantas para el dolor.

Harpagofito

El harpagofito (Harpagophytum procumbens), planta originaria de Kalahari, en el suroeste de África, es muy valorado por las propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Es un excelente antirreumático. Su efecto global como analgésico y antiinflamatorio no se debe a un principio activo concreto sino a la acción conjunta de todos ellos (es mucho más efectiva la planta entera que alguno de sus principios aislados). Es importante destacar que, entre las plantas para el dolor, la raíz del harpagofito es mucho más eficaz en procesos crónicos que en crisis agudas de dolor. No se aconseja su empleo durante el embarazo.

Harpagofito
Entre las plantas para el dolor, el harpagofito destaca por su poder antiinflamatorio y analgésico.

Sauce

El sauce (Salix alba) es un árbol que puede encontrarse en todo el hemisferio norte, en terrenos húmedos cercanos a ríos. Las hojas del sauce y sobre todo su corteza son ricas en glicósidos fenólicos, entre ellos la salicina, con propiedades parecidas a la aspirina. La corteza del sauce se emplea como tonificante, para hacer bajar la fiebre y por sus propiedades antirreumáticas. Entre las plantas para el dolor, está especialmente indicada en procesos reumáticos de tipo inflamatorio, gota (niveles altos de ácido úrico) y neuralgias.

Sauce
El sauce, entre las plantas para el dolor, está especialmente indicada en casos de reuma y gota.

Uña de gato

La uña de gato (Uncaria tomentosa) es un arbusto trepador originario de Perú y se encuentra en amplias zonas del centro y del sur del continente americano. En la corteza de la uña de gato se han aislado hasta seis tipos de alcaloides, entre los que destacan la pteropodina y la rynchofilina. Destaca por su propiedad antitumoral, actuando como inhibidor de enfermedades degenerativas, especialmente las que afectan al sistema inmunitario. Si hablamos de plantas para el dolor, la uña de gato se ha utilizado tradicionalmente para el tratamiento de las neumonías y las alergias. Es también un buen antiinflamatorio.

Uña de gato
Si hablamos de plantas para el dolor, la uña de gato se emplea para neumonías y alergias.