Rhodiola rosea: mejora tu resistencia física y di adiós al estrés11

La Rhodiola rosae (Rhodiola rosae L., Crassulaceae) –o hierba rhodiola– es una planta medicinal cuya raíz aromática se ha utilizado durante siglos para tratar la fatiga y la mala resistencia física, los desórdenes del sistema nervioso, las infecciones e incluso para estimular la fertilidad. La Rhodiola rosae crece en las regiones más frías de Europa y Asia y en las zonas alpinas de altura.

Históricamente, los vikingos usaban la Rhodiola rosae para estimular la fuerza y la resistencia física. En la actualidad sigue siendo en el norte de Europa donde el uso de la Rhodiola rosae está más extendido. Sólo en Escandinavia se han vendido más de 400 millones de dosis de Rhodiola rosae en los últimos 20 años.

Rhodiola rosae
La Rhodiola rosae tiene propiedades antidepresivas: mejora el insomnio y la inestabilidad emocional.

Principales usos de la Rhodiola rosae

  • La Rhodiola rosae está indicada contra la fatiga y en estados de convalecencia. Es especialmente útil en estados asténicos: en casos de poca energía, debilidad, susceptibilidad ante el estrés físico y emocional y capacidad de placer disminuida.
  • Está clasificada como una planta adaptógena, es decir, que protege el organismo frente a un amplio rango de factores estresantes haciendo que causen el mínimo impacto.
  • La Rhodiola rosae actúa como estimulante y sedante del sistema nervioso central y, por consiguiente, tiene efectos anti-estrés. Incrementa la capacidad de concentración y la función cognitiva en general, la energía y resistencia física, mental y sexual, sobre todo bajo situaciones de estrés.
  • Es útil en pacientes con el sistema inmune disminuido y en deportistas, ya que posee propiedades ergogénicas: incrementa el rendimiento físico, especialmente la resistencia.
  • La Rhodiola rosae mejora la respuesta del organismo frente a influencias externas perjudiciales como patógenos, contaminantes y estresantes ambientales, ya que refuerza la función tiroidea, del timo y adrenal.
  • Posee propiedades antidepresivas para pacientes con depresión leve o moderada. También mejora síntomas específicos como el insomnio, la inestabilidad emocional y los niveles de somatización. Además, no tiene efectos secundarios.
  • La Rhodiola rosae también evita que el estrés afecte el sistema cardíaco, previene las arritmias y tiene cierta capacidad antioxidante y anticancerígena.

Foto: Alpine Garden Society

Marta Martínez: “Gestionar el estrés es recuperar la integridad para tener más calidad de vida”0

Marta Martínez es licenciada en Psicología desde 1983. Por su forma de entender al ser humano se formó en terapia humanista Gestalt, bioenergética, arteterapia, movimiento y, actualmente, coach sistémico. Ahora colabora con Manantial de Salud impartiendo talleres psicoeducativos en Inteligencia EmocionalGestión del Estrés y con terapias individuales como psicóloga.

Como psicóloga perteneces a la llamada “línea Humanista”. ¿Porqué decides seguir esta corriente?

Mi primera experiencia con la psicología empezó verdaderamente cuando recibí mi primera época de terapia en la línea psicoanalista. Más tarde tuve la suerte de ser invitada a una “dinámica de grupo alternativa”. Esta experiencia me cautivó. Fue un primer contacto con la Psicología Humanista Rogeriana y la Gestalt. Fue entonces cuando me pude decir a mi misma: ”Así entiendo yo al ser humano: mente, emociones, cuerpo, contacto, encuentro con el terapeuta”. Me sentí vista. Cuidada. Comprendida. Y desde entonces he seguido formándome en la línea Gestaltica”.

El oficio de psicoterapeuta necesita de tiempo de vida: atravesar el dolor muchas veces, autoconocerse, formarse, viajar, encontrar respuestas, crecer, aprender de los maestros, seguir haciéndose preguntas y, en definitiva, ser una persona más integra. Y desde 1994 estoy trabajando en consulta privada y en colaboración con otros compañeros.

En noviembre empezarás a impartir un taller de técnicas antiestrés en Manantial de Salud. ¿Por qué un taller sobre este tema?

Porque el estrés forma parte inevitable de nuestra vida, tanto si sentimos dolor físico como psicoemocional. También el momento actual hace sentir al ser humano, de alguna manera, en peligro de extinción, y como mecanismo de defensa las personas se desconectan de sí mismas, perdiendo entonces la posibilidad de encontrar caminos de solución. Entonces el ser humano se aísla y le cuesta mantener o restablecer el contacto con lo demás. El objetivo de un taller de gestión del estrés es recuperar la integridad para tener más calidad de vida.

Marta Martínez, psicóloga.
Marta Martínez, psicóloga. Imparte talleres de inteligencia emocional y de gestión del estrés.

¿Qué herramientas utiliza la psicología humanista para trabajar el estrés?

Utiliza  terapias de tercera generación. Esto quiere decir que se combinan todo el conocimiento de la mente humana explorado hasta ahora, tanto a nivel emocional como cognitivo, y que se añade además toda la percepción corporal y la implicación del propio individuo en su proceso de sanación y curación. Entonces el terapeuta es un acompañador y el cliente se vuelve el protagonista de su curación.

Las herramientas que utiliza son:

  • Conciencia corporal.
  • Sentir las emociones.
  • Captar los pensamientos.
  • Aprender nuevas técnicas de respiración fáciles.
  • Elementos de la técnica de Mindfulness.
  • Meditación guiada o visualizaciones creativas.
  • Ejercicios de automasaje. Estiramientos prácticos.
  • Y aromaterapia, como apoyo para producir emociones constructivas.

¿Qué es el Mindfulness?

El mindfulness es una técnica antiestrés surgida en un hospital universitario en Massachusetts por el doctor Jon Kabat-Zinn. Se basa en enfocar la mente en el aquí y ahora. A esto se le llama conciencia plena o atención plena.

¿Qué podemos conseguir con el conjunto de técnicas antiestrés?

Para reducir y manejar el estrés se requiere que estemos presentes. Sólo cuando estamos en el presente podemos optimizar nuestra capacidad de:

  • Encontrar espacios de quietud, autorregulación y autocuidado.
  • Responder, en vez de reaccionar ante la amplia variedad de demandas.
  • Observar nuestros hábitos como generadores del estrés/sufrimiento.
  • Reconocer claramente el estrés/los estresores.
  • Ser conscientes de la interacción mente-cuerpo y su influencia en los procesos de salud/enfermedad.
  • Reconocer los estilos de comunicación que obstaculizan o abren nuevas vías de diálogo.
  • Desarrollar la empatía.
  • Y mejorar la forma en que manejamos las emociones ante situaciones complejas.