Ensalada, fuente de vitaminas0

Ensalada, fuente de vitaminas

 

Las ensaladas pueden ser un plato altamente nutritivo y completo,  con una gran variedad de ingredientes y sabores: hojas verdes, fruta, frutos secos, hortalizas, germinados, lácteos, pasta, hasta carnes y pescados.  Es un plato fácil y rápido de preparar y admite diseños de lo más atractivos. Vamos a analizar los beneficios que nos aportan los principales componentes.

Ensalada

 

Hortalizas y verduras

En este grupo encontramos una gran variedades de lechugas, con sabores y texturas características y, aunque el valor nutricional puede variar ligeramente, de forma general podemos resumir que son bajas en calorías, ricas en agua, fibra, minerales y vitaminas. Están indicadas en dietas depurativas, de control de peso, estreñimiento, reguladoras de los niveles de colesterol y azúcar, debilidad muscular y para mejorar el estado de la piel. La zanahoria es otro de los ingredientes que solemos encontrar, un aporte de beta-carotenos y antioxidantes, beneficiosas para la piel y la vista. La cebolla, rica en vitamina C, antioxidantes y sustancias antimicrobianas. Es diurética y beneficiosa para el aparato digestivo, combate procesos infecciosos y favorece la salud cardiovascular. El tomate, fuente de licopeno, antioxidante aliado del corazón. Aporta vitaminas, minerales y fibra. Es diurético, facilita la digestión y se piensa que su consumo está asociado a la prevención de algunos tipos de cáncer.

 

Frutos secos

Aportan energía inmediata, para aquellos con un desgaste físico o mental importante, proteína vegetal completa, especialmente recomendada para vegetarianos y convalecientes, ácidos grasos mono y poliinsaturados, beneficiosos para el sistema cardiovascular, ricos en minerales, oligoelementos y elementos fitoquímicos (sustancias antioxidantes, fitoesteroles, isoflavonas, etc.)

 

Germinados

Alimentos vivos, rico en vitaminas, minerales, enzimas digestivas y antioxidantes, facilitan y estimulan el proceso digestivo.  Son depurativos y contribuyen en la síntesis de nuevas sustancias como la vitamina C y la clorofila. Además, cada variedad de germinado aporta nutrientes específicos y beneficios adicionales para el organismo.

 

Frutas

Se aconseja consumir frutas de temporada que se encuentran en su máximo esplendor para poder disfrutar de todas sus propiedades. Las frutas deshidratadas son nutritivas y beneficiosas para el organismo con la ventaja que podemos disponer de ellas durante todo el año. La cantidad de hidratos de carbono y por tanto de calorías en este caso se ve incrementada durante el proceso de secado y deberemos tenerlo en cuenta si seguimos una dieta baja en azúcares.

 

Aliño

La salsa de la vida, ayuda a potenciar el sabor de los ingredientes y da un toque especial al plato. Escoger aceites vegetales de primera presión en frío. Evitar utilizar sales refinadas y sustituirlas por sal del Himalaya, con una gran concentración de minerales. Los zumos naturales de frutas, darán acidez a los platos, potasio, antioxidantes y vitamina C. La Miel, aporta dulzor además de multitud de nutrientes. El vinagre de manzana, especialmente para dietas de control de peso. Especias, aportan sabor, aroma y favorecen el proceso digestivo.

 

Ensalada invernal: rica y nutritiva

Ingredientes:

  • Hojas verdes (escarola, lechuga, brotes tiernos, etc.)
  • ½ granada
  • 75g de almendras crudas fileteadas
  • 1 aguacate
  • 2 cucharadas de cebollino picado
  • Para la salsa:
  • 3 cucharaditas de vinagre de manzana
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva de primera presión en frío
  • Salsa de soja o tamari
ingredientes ensalada

Preparacion:

  • Lavar bien las hojas, trocearlas y disponerlas en el fondo de la ensaladera
  • Pelar el aguacate, cortar a dados y repartir sobre las hojas
  • Desgranar media granada y repartirlos por la ensalada.
  • Elaborar la salsa: mezclar el aceite, el vinagre y un poco de salsa de soja y batir con las varillas
  • Rociar la ensalada con la salsa
  • Por último tostar ligeramente en una sartén las almendras laminadas crudas y esparcirlas por encima de la ensalada junto con el cebollino picado.

Buen provecho!

El magnesio, un mineral energizante y calmante para el organismo2

El magnesio es un elemento químico esencial para el ser humano. En primer lugar diremos que actúa como energizante y calmante del organismo. La pérdida de este mineral puede deberse a diferentes causas, aunque la más habitual es el estrés físico y mental. A mayor estrés, mayor es la pérdida de este mineral, que es liberado por las células al torrente sanguíneo y posteriormente eliminado del organismo a través de la orina o de las heces.

La mayor parte del magnesio se encuentra en los huesos y sus iones desempeñan papeles de importancia en la actividad de muchas coenzimas y en la obtención de energía celular. También tiene una función estabilizadora de la estructura de cadenas de ADN y ARN. Interviene, además, en la formación de neurotransmisores y neuromoduladores, en la repolarización de las neuronas y en la relajación muscular (destacando su acción en el músculo cardíaco).

Alimentos ricos en magnesio

Dependiendo del peso y la altura, la cantidad diaria recomendada es de 300-350 mg de magnesio. Es una cantidad que puede obtenerse fácilmente puesto que este mineral se encuentra en muchos alimentos:

  • Frutos secos: girasol, sésamo, almendras, pistachos, avellanas y nueces.
  • Cereales: mijo, arroz y trigo.
  • Legumbres: soja, alubias, garbanzos y lentejas.
  • Germen de trigo y levadura de cerveza.
  • Y en los germinados, ya que la clorofila contiene magnesio.
Frutos secos como las nueces son ricos en calcio.
Frutos secos como las nueces son ricos en magnesio.

Síntomas de la carencia de magnesio

Algunos de los síntomas asociados a la falta de magnesio son irritabilidad e inestabilidad emocional, disminución de los reflejos, descoordinación muscular, apatía y debilidad, estreñimiento, trastornos premenstruales, falta de apetito, nauseas, vómitos, diarreas, confusión y temblores. Otros síntomas son el mantenimiento de la osteoporosis, las caries y la reducción del calcio en la sangre.

El exceso de calcio disminuye la absorción de magnesio, por lo que no hay que abusar de la leche. El exceso de fósforo también produce una mala absorción, así como también los fosfatos de algunos tipos de salchichas, quesos, helados y refrescos de cola.

Beneficios del magnesio para el organismo

Es un tranquilizante natural que mantiene el equilibrio energético en las neuronas y actúa sobre la transmisión nerviosa. Está ampliamente recomendado en tratamientos antiestrés y antidepresión. Otros beneficios del magnesio son:

  • Es un relajante muscular, útil en casos de rampas y eficaz para deportistas para favorecer la recuperación.
  • Ayuda a fijar el calcio y el fósforo en huesos y dientes.
  • Previene los cálculos renales, ya que moviliza el calcio.
  • El magnesio en carbonato puede resultar un buen laxante.
  • Es efectivo en las convulsiones del embarazo: previene los partos prematuros, manteniendo el útero relajado.
  • Interviene en el equilibrio hormonal, disminuyendo los dolores premenstruales.
  • Controla la flora intestinal y nos protege de enfermedades cardiovasculares.
  • Es recomendable para aquellas personas que padezcan hipertensión.
  • Actúa sobre el sistema neurológico, favoreciendo el sueño y la relajación.
Magnesio en cápsulas.
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Alimentación en otoño e invierno: consejos dietéticos0

Detrás de muchas enfermedades físicas y emocionales, a menudo hay una dieta inadecuada. Una buena alimentación en otoño e invierno debe priorizar aquellos alimentos que nos proporcionan la energía específica necesaria para adaptarnos a los cambios de temperatura y a la humedad. También utilizamos la energía de estos alimentos para regenerar distintos órganos.

El otoño es tiempo de interiorización. Nuestro organismo, como la propia naturaleza, necesita recogerse, relajarse y volverse a concentrar en las tareas y estudios habituales. Es el momento de reforzar el sistema inmunitario y de generar calor interno para prevenir gripes y resfriados. Nuestra alimentación en otoño e invierno debe tener en cuenta que éstas son las estaciones para mimar pulmones, riñones, intestino grueso y vejiga. Todo lo que hagamos por ellos en estos meses tendrá un efecto preventivo y curativo. 

Principales productos de la alimentación en otoño e invierno

Cereales

  • Debemos consumir sobre todo mijo, quinoa, arroz de grano medio y corto, arroz salvaje, avena y trigo sarraceno. De manera más ocasional, tomaremos cuscús, bulgur, pan y pasta.
  • Estilos de cocción: en olla a presión, hervidos sin previo remojo, salteados con verdura y un poco de aceite una vez cocidos. Con restos de cereales se pueden hacer croquetas o enriquecer sopas y otros platos.

Alimentos proteicos

  • La alimentación en otoño e invierno debe incluir pescado, seitán y leguminosas: judías, lentejas, garbanzos, soja y sus derivados (azuki, tofu, tempeh…). Debe reducirse el consumo de carne, huevos y lácteos. De manera ocasional, podemos realizar algún frito.
  • Las cocciones tienen que ser más largas, más lentas y con menos agua. Cuanto más frío haga, añadiremos un poquito más de aceite de 1ª presión. Es época para hacer estofados y cocinar al horno. También podemos cocinar la carne a la plancha (después de haberla macerado con tamari y hierbas aromáticas).

Verduras

  • Aconsejamos principalmente las redondas y de raíz (zanahoria, nabo, chirivía, calabaza, cebolla, daikon…), complementándolas con verduras de hoja verde (perejil, berro, judía verde…). Es también un buen momento para el brócoli, la col, la coliflor y las algas. Hay que comer menos patata, boniato, tomate, berenjena y pimiento.
  • La alimentación en otoño e invierno debe incluir verduras al horno, consomés, caldos con algas, sopas remineralizantes y cremas de verduras. Hay que reducir las ensaladas crudas en favor de las ensaladas tibias con verduras escaldadas.
Verduras propias de la alimentación en otoño e invierno.
Verduras propias de la alimentación en otoño e invierno.

Aceites

  • De oliva de 1ª presión en frío. Aporta energía y calor al organismo, al mismo tiempo que favorece la salud cardiovascular.
  • Semillas: sésamo, calabaza, girasol… Con ellas podemos enriquecer los salteados, las cremas de verduras, etc.
  • Los frutos secos (avellanas, nueces, almendras, piñones…) preparan el organismo para el frío.

Frutas

Debemos apostar por las frutas del tiempo y tomar sólo ocasionalmente frutas tropicales. Es el momento de hacer compotas, tartas o cocinar frutas al vapor y al horno.

Otros alimentos

  • Hierbas aromáticas secas y especias: canela, jengibre, clavo y nuez moscada, ya que generan calor interno.
  • Bebidas calientes de leches vegetales (avena, arroz, soja, almendras o avellanas) sin azúcar y con café de cereales.

Complementos para reforzar la alimentación en otoño e invierno

  • Productos de la colmena (polen, jalea real, própolis, miel).
  • Oligoelementos.
  • Plantas medicinales (en infusiones, jarabes, viales, extractos líquidos, comprimidos o cápsulas) para prevenir y tratar afecciones típicas de la época de frío: alteraciones del sistema inmune, resfriados, bronquitis, laringitis, sinusitis… ¡Déjese asesorar por su herbolario para saber cuál es la mejor planta en cada caso!

Frutos secos y sus bondades para la salud4

Incorporar frutos secos en nuestra dieta habitual nos ayudará a reducir el colesterol y a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorará nuestro sistema inmunológico y evitará el envejecimiento prematuro. Además nos da un aporte extra de energía para enfrentarnos a las temperaturas más bajas clásicas de la estación invernal.

La naturaleza es sabia. Nos da lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos. Todos los frutos de otoño son muy buenos paras la salud. Los de color rojizo, violeta o amoratado, como los arándanos, las moras, los escaramujos, las bayas de sauco o los frutos del granado son ricos en antioxidantes y antocianósidos. Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas, piñones, etc.) son ricos en nutrientes, muy especialmente en ácidos grasos omega 3 y omega 6. También son una fuente de vitaminas (principalmente de vitamina E) y ricos en minerales (calcio, magnesio, fosforo y zinc). Hay que destacar, además, que los frutos secos contienen fibra de alta calidad, que nos ayuda a regular el tránsito intestinal. La característica común de todos los frutos secos es que en su composición natural tienen menos de un 50% de agua.

Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.
Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.

Frutos secos de cáscara dura

  • Almendras. Son ricas en proteínas, además de una de las pocas fuentes de proteínas vegetales que contiene arginina, aminoácido esencial para los niños. Aportan ácido oleico, que disminuye el colesterol y por tanto ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Por su alto contenido en fibra y bajo en azúcares, son ideales para personas con diabetes. También son ricas en minerales (calcio, magnesio, potasio, cobre, fósforo y zinc).
  • Anacardos. Son ricos en proteínas, fibra y ácidos grasos insaturados y contienen vitaminas B-1 y B-2, vitamina E, omega 3, omega 6, calcio, ácido fólico y magnesio. Son energéticos, fortalecen la memoria y disminuyen el nerviosismo. Reducen el colesterol y los triglicéridos, son beneficiosos para el corazón, fortalecen el sistema inmunológico, favorecen el tránsito intestinal, previenen el cáncer de colon, evitan el envejecimiento y ayudan a controlar la obesidad.
  • Avellanas. Contienen ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y vitamina E. Ayudan a reducir el colesterol y disminuyen el riesgo de enfermedades cardiacas. Son energéticas y una buena fuente de calcio para luchar contra la descalcificación y la osteoporosis.
  • Nueces. Destacan por sus aceites vegetales poliinsaturados y son una buena fuente de vitamina E, vitamina C, vitamina B, omega-3, omega-6, zinc y calcio. Rebajan el colesterol y ayudan a prevenir hasta un 50% las enfermedades cardiovasculares. Mantienen el buen estado de la piel, el cabello y los huesos. Se recomiendan para prevenir la osteoporosis.
  • Pistachos. Destacan por su alto contenido en ácido fólico (vitamina B-9) y su nivel proteico. Es el fruto seco con más vitamina A. Son ricos en potasio, calcio, hierro y fósforo. Reducen el colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por su contenido en fibra y tomados con moderación, son ideales para regular el tránsito intestinal.
  • Piñones. Aportan energía y nutrientes. Son ricos en ácidos grasos y minerales (calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro y ácido fólico). Son aconsejables en las etapas de crecimiento como complemento a los lácteos. También están indicados para combatir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares, así como para estados carenciales, cansancio y anemias.

Frutos secos provenientes de frutas desecadas

  • Uvas pasas. Ricas en hidratos de carbono simples y azúcares, así como en minerales (potasio, calcio y hierro). Son una fuente excelente de provitamina A (beta-caroteno), esencial para la visión, buen estado de la piel, del cabello, de los huesos, de las mucosas y del buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.
  • Higos secos. Son nutritivos y ricos en hidratos de carbono, ácidos orgánicos y sales como potasio, calcio y vitaminas A, B-1, B-2, B-3 y C. Mejoran el tránsito intestinal.
  • Orejones. Representan un concentrado de vitaminas, minerales y nutrientes. Un puñado de orejones puede ser una alternativa a la ingesta de pastillas de vitamina A. Contienen hierro, muy beneficioso para la prevención de la anemia. Su riqueza en potasio ayuda a los problemas de hipertensión y circulatorios, facilitando la expulsión de líquidos. Están considerados como una medicina natural para el sistema nervioso, gracias a la vitamina B-3, que combate el nerviosismo, la ansiedad, la depresión y el insomnio.