Envejecer con salud: los mejores suplementos nutricionales0

A medida que nos hacemos mayores, nos damos cuenta de que no podemos realizar las mismas actividades de igual manera que lo hacíamos en nuestra juventud. El envejecimiento es un proceso continuo, heterogéneo, universal e irreversible que determina una pérdida de la capacidad de adaptación. En las personas sanas, muchas funciones fisiológicas se mantienen normales, pero un episodio de estrés (un traumatismo, una enfermedad o la pérdida de un ser querido,…) nos hace ver que ese equilibrio era frágil.

Envejecer con salud

La mejor manera de envejecer con salud y buena calidad de vida es mantener una dieta sana y equilibrada y reforzarla con suplementos nutricionales según las necesidades, para ayudar así a que el organismo trabaje lo más eficazmente posible y estimule su propio poder natural de autoreparación.

Suplementos para la tercera edad

La toma de suplementos nutricionales se debe personalizar y por eso es tan importante acudir a un profesional de la salud de nuestra confianza.

  • Productos apícolas. Tanto la jalea real como el polen incrementan las defensas del organismo y nos dan vitalidad. El polen, además, mejora las funciones intelectuales (atención, concentración, lucidez,…) y levanta el estado de ánimo.
  • Antioxidantes. Los podemos adquirir mediante la dieta y nos servirán para retrasar el envejecimiento celular (arrugas y manchas en la piel). Fortalecen los huesos y las articulaciones. También tienen una acción preventiva contra enfermedades degenerativas como el Alzheimer y Parkinson.
  • Ginkgo biloba. Su principal virtud es que mejora la circulación sanguínea. También se han demostrado sus beneficios para reducir la pérdida de memoria, mejorar los problemas de vértigo o los ruidos auditivos (tinitus).
  • Lecitina de soja. Es un aliado para cuerpo y mente. Refuerza el rendimiento físico a la vez que favorece la memoria y la capacidad de concentración. Además ayuda a regular los niveles de colesterol.
  • Levadura de cerveza. Nos aporta un mejor bienestar, reforzando el sistema nervioso frente a trastornos como la irritabilidad, la ansiedad, el insomnio y la depresión. Es muy rica en vitaminas del grupo B, zinc y aminoácidos que nos proporcionan brillo y fuerza en cabello, uñas y piel.
  • Alga espirulina. Rica en vitaminas y minerales, está considerada como un superalimento por su alto valor nutricional. Es un protector cardiovascular y celular. Protege el organismo de la degradación y el envejecimiento.
  • Enzimas digestivas. Al hacernos mayores son más habituales los problemas digestivos como la acidez y la pesadez de estómago. Existen suplementos de enzimas digestivas que nos ayudarán a asimilar mejor los alimentos pesados como las proteínas y las grasas.
  • Cartílago de tiburón. Es un suplemento para tratar el dolor en las articulaciones. Favorece el movimiento y reduce la inflamación de las articulaciones.
  • Coral calcio marino. Es un calcio altamente biodisponible que favorece la remineralización de los huesos (muy indicado en caso de osteoporosis). También reduce el dolor crónico de la artritis y la artrosis.
  • Isoflavonas. Pensadas especialmente para la mujer, las isoflavonas son unos estrógenos vegetales, que reducen las molestias propias de la menopausia. También mejoran la salud ósea, reduciendo la incidencia de la osteoporosis. Otros de sus beneficios son que regulan los niveles de colesterol, mejoran la salud cardiovascular y aumentan las defensas.
  • Onagra/borraja. También es un suplemento especialmente indicado para la mujer. Es una importante fuente de omega 6. Ayuda a mantener joven y fuerte el cabello, las uñas y la piel. También equilibra el sistema nervioso y previene trastornos cardiovasc
  • Espino Amarillo (omega-7). Especialmente indicado para la sequedad en la piel y las mucosas (ojos, boca y genitales).

Algunas de estas opciones naturales podrían mejorar alguno de los trastornos que suelen aparecer en la edad madura, por ello es importante conocerlos.

Alivia los síntomas de la menopausia con remedios naturales1

Las plantas con fitoestrógenos, ideales para compensar el desajuste hormonal

La menopausia es el momento de la vida de una mujer en que deja de tener la menstruación. Es importante saber que la regla no desaparece bruscamente, sino que, durante un período de tiempo, las mujeres tienen fallos de unos cuantos meses y, posteriormente, vuelven a tener la menstruación. Hablamos de menopausia cuando la mujer no ha tenido la regla en los últimos 12 meses.

¿A qué edad se produce la menopausia?

La edad de la menopausia es muy variable, pero suele ocurrir alrededor de los 50 años. Hablamos de menopausia precoz si la última regla se produce antes de los 40-45 años, y de menopausia tardía si todavía existen menstruaciones después de los 55 años.

¿Cómo afecta la menopausia a las mujeres?

La alteración hormonal más importante es el descenso de los estrógenos y la progesterona. Los efectos más comunes que esto comporta son:

  • Cambio en las menstruaciones: más o menos duraderas, más o menos profusas, con más o menos tiempo entre los períodos
  • Calores y sudoración nocturna
  • Dificultad para dormir
  • Sequedad vaginal
  • Cambios de humor
  • Dificultad para concentrarse
  • Menos cabello y más vello facial

Fitoestrógenos, la alternativa natural a los productos sintéticos

 ¿Sabías que estos cambios se pueden aliviar de forma natural? Existe una serie de plantas que contienen fitoestrógenos naturales. Son de gran ayuda en este período de la vida de la mujer, para compensar el descenso de los estrógenos sin tener que recurrir a productos sintéticos.

  • Trébol Rojo: es considerado como una de las fuentes más ricas de isoflavonas, unos compuestos químicos solubles en agua que actúan como los estrógenos. Resultan muy útiles para reducir sofocos, sudores nocturnos, insomnio y el estrés emocional y psicológico. Además ayudan a frenar el proceso de pérdida de masa ósea.
  • Wild Yam: coniene diosgenia, un compuesto que equilibra las hormonas Tradicionalmente se ha utilizado para mitigar los calambres menstruales. Por su acción antiespasmódica, puede usarse para cualquier tipo de espasmo muscular, dolor de ovarios y útero. Esta planta es un excelente remedio natural debido a su efecto relajante, antiinflamatorio y analgésico. Además, amplía los vasos sanguíneos y aumenta la libido.
  • Cimicífuga: la cimicífuga o cohosh negro (Cimicifuga racemosa) es una planta medicinal originaria de norteamérica. Su raíz alivia los sofocos, la depresión, el dolor de cabeza y la atrofia vaginal. A diferencia de los estrógenos sintéticos es capaz de adherirse a los receptores de éstos sin activarlos. Es una planta muy bien tolerada y segura.
Menopausia - Cimicífuga
Cimicífuga
  • Savia y Lúpulo: tienen una acción estrogénica y suavizan la transición de la producción de estrógenos de los ovarios a las glándulas suprarrenales. Por su riqueza en fitoestrógenos son muy indicadas para aliviar y reducir las sofocaciones. Además, el lúpulo aporta serenidad y reduce los estados de ansiedad, insomnio y decaimiento anímico.
menopausia - Salvia
Salvia

 

menopausia - Lúpulo
Lúpulo

Prueba FITO-COMPLEX Menopausia

Manantial de Salud ha reunido estos elementos en un nuevo producto: Fito-Complex Menopausia. Este complemento alimenticio ha sido creado especialmente para minimizar los síntomas de la menopausia. Gracias a la combinación de sus ingredientes alivia sofocos, ansiedad, insomnio, decaimiento, disfunción sexual y osteoporosis.

Su composición a base de Trébol Rojo, Wild Yam, Cimicífuga, Salvia y Lúpulo convertirá Fito-Complex Menopausia en tu mejor aliado para este período vital. Además, contiene Vitamina E y Selenio que previenen el envejecimiento prematuro, y Magnesio, vitaminas D3 y K2 que contribuyen al mantenimiento de los huesos.

Isoflavonas y lignanos: para las molestias de la menopausia0

Las isoflavonas y los lignanos son una especie de estrógenos vegetales que actúan de manera similar a los estrógenos humanos (sin producir un efecto tan potente). Esto los convierte en la alternativa para combatir las molestias de la menopausia, especialmente la sudoración y los sofocos de aparición repentina.

La disminución de la producción de estrógenos durante la menopausia se produce hacia los 40 años y es la causa de muchos trastornos. Para compensar el descenso de estrógenos, la mujer segrega dos hormonas: la folículoestimulante (FSH) y la luteinizante (LH). La segregación se da por impulsos, provocando sofocos y crisis de sudoración. Por otro lado, la carencia de estradiol acelera la disminución de masa ósea. La reducción de la densidad del hueso es lo que conocemos como osteoporosis.

Isoflavonas y lignanos
Encontramos isoflavonas en los múltiples derivados de la soja.

Beneficios de las isoflavonas y los lignanos para la mujer

Las isoflavonas y los lignanos tienen un espectro de actividad similar a los estrógenos. La combinación de ambos es el mejor modo de dotar al organismo femenino de una óptima provisión de fitoestrógenos vegetales.

Las dos clases de isoflavonas más habituales son la genisteína y la adidzeína. Encontramos isoflavonas en las habas de soja, harina de soja, leche de soja, tofu, tempeh, miso… Los lignanos son compuestos químicos de menor peso molecular. Los hallamos en las semillas de lino, salvado de trigo, grano integral… Isoflavonas y lignanos producen diferentes efectos beneficiosos:

  • Efecto estrogénico. Gracias al efecto estrogénico, muchas mujeres orientales que consumen productos ricos en fitoestrógenos padecen mucho menos las molestias de la menopausia: estimulan el metabolismo óseo y disminuyen los sofocos.
  • Anticancerígeno. Impiden la actividad de la tirosincinasa, enzima que estimula el crecimiento de células cancerosas. Además, la genisteína retrae la formación de nuevos vasos sanguíneos, necesarios para que los tumores sean abastecidos de sangre. Las dietas tradicionalmente ricas en productos de soja, lino y brécol raramente experimentan cáncer de mama, de útero y de próstata.
  • Antioxidante. Dejan inactivas las moléculas reactivas de oxígeno, esto es, los llamados radicales libres.
  • Inmunoestimulante. Diferentes estudios han demostrado que la daidzeína activa las células defensivas, estimulando sobre todo los macrófagos y los linfocitos, imprescindibles para mantener un sistema inmunitario en perfecto estado.

 

Isoflavonas de soja, nuestras aliadas durante la menopausia0

El interés por las isoflavonas de soja empezó al observarse que las mujeres japonesas y de otros países asiáticos suelen tener una menopausia más tardía respecto de las mujeres occidentales, así como menores trastornos y un menor índice de osteoporosis. Se creyó que la alimentación, concretamente el consumo de soja, tiene una marcada influencia en este hecho ya que la soja es una fuente importante de vitaminas, proteínas, minerales, fibras vegetales, lípidos e isoflavonas. La soja es un alimento muy presente en la dieta de los países orientales, en cambio casi ausente en la dieta de los países occidentales. Aunque se conocía con anterioridad que los componentes de ciertas plantas presentaban efectos estrogénicos, no fue hasta 1946 que se produjo la primera observación científica.

Una de las características más interesantes de los fitoestrogénos en general y de las isoflavonas de soja en particular es que en su forma original, es decir, tal y como se encuentran en la planta, son inactivas. Requieren de la acción enzimática de las bacterias intestinales para pasar a su forma activa y poder ser absorbidas.

Los fitoestrógenos se encuentran en plantas como las lentejas, los cereales, la alfalfa o las coles, y poseen una actividad similar a la de los estrógenos, siendo las isoflavonas de soja las que presentan una mayor concentración de este elemento.

Isoflavonas de soja y menopausia

La ingestión de isoflavonas de soja durante la etapa anterior a la menopausia resulta muy beneficiosa ya que aumenta la duración del ciclo menstrual.

Durante la menopausia, los efectos de las isoflavonas  son útiles en: sofocos, riego cardiovascular, osteoporosis y atrofia genitourinaria. Asimismo, existen estudios que demuestran que el consumo de isoflavonas y concentrados de soja hace disminuir el colesterol LDL (lo que conocemos como colesterol malo) y los triglicéridos mientras que aumenta el HDL (colesterol bueno), lo que se traduce en un menor riesgo de enfermedades cardíacas y cardiovasculares.

Además, las isoflavonas de soja presentan una intensa actividad antioxidante (contrarrestando la actividad de los radicales libres). También una actividad antiagregante plaquetar al inhibir la síntesis de protombina en la placa aterosclerótica, una actividad protectora a nivel vascular.

Isoflavonas de soja.
Las isoflavonas de soja ayudan a disminuir los síntomas de la menopausia y fortalecen la salud de los huesos.

Isoflavonas de soja y osteoporosis

En cuanto a la osteoporosis, se ha demostrado que las isoflavonas de soja tienen actividad in vitro sobre los osteoblastos y osteoclastos. Diversos estudios han argumentado que el consumo de isoflavonas aumenta la densidad ósea al disminuir la reabsorción ósea que se acentúa durante la menopausia.

En el ámbito de la atrofia genitourinaria, las isoflavonas de soja tienen un efecto estrogénico muy positivo en la citología vaginal.

Beneficios de las isoflavonas de soja para la salud

Por lo tanto, podemos resumir que el consumo de isoflavonas de soja proporciona los siguientes beneficios para la salud:

  • Disminuye el colesterol malo y aumenta el colesterol bueno.
  • Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • Beneficia la salud de los huesos, reduciendo la incidencia de la osteoporosis.
  • Ayuda a disminuir los síntomas propios de la menopausia.

Foto: www.diariofemenino.com