Consejos para cuidarse en primavera0

Primavera quiere decir más horas de luz, paisajes llenos de color o temperaturas más cálidas. Todo ello hace que nos sintamos más alegres y vitales. Como consecuencia del mayor número de horas de sol y debido a los cambios que se producen en la meteorología, también se producen cambios en nuestro organismo. Seguro que muchos de nosotros los notamos y por ello os ayudamos a paliarlos con los siguientes remedios.

Consejos de primavera Manantial de Salud
Consejos de primavera

Alergias

Para regular el exceso de producción de histamina así como para mantener controlados los síntomas que se le asocian (rinitis, urticaria, asma, conjuntivitis…) tenemos productos en la naturaleza que nos ayudarán:

  • Plantas como el té rooibos, la perilla o el helicriso, tienen un efecto antihistamínico y nos ayudarán a sobrellevar mejor las alergias. En alergias respiratorias también nos ayudará mantener una buena higiene nasal (los vahos nasales y las limpiezas nasales con o sin lota pueden ser un buen aliado) así como mantener bien hidratada la mucosa nasal. Para los vahos hay plantas muy específicas como el eucalipto, romero, espliego, pino, manzanilla Mahón y gordolobo que pueden ser de gran interés.
  • Cuando las alergias nos afectan los ojos, nada mejor que unas compresas oculares a base de eufrasia, aciano, saúco, tomillo, manzanilla Mahón y rosas.
  • Aceite hidratante nasal: lubrifica y protege las fosas nasales. Macerado en aceite de oliva de manzanilla, espliego, romero, eucalipto, pino, helicriso, tomillo, cola de caballo, hipérico y salvia. Está muy indicado en caso de rinitis, congestión nasal, sequedad. Podemos aplicarlo en las fosas nasales tantas veces al día como necesitemos.
  • Aromaterapia: existe una mezcla descongestiva nasal que nos proporcionará bienestar al vaporizar la estancia.

Memoria

Para reforzar nuestra memoria podemos incorporar algunos suplementos alimenticios a base de lecitina de soja (aporta fósforo, colina e inositol), omega-3 (favorece la conexión neuronal), ginko biloba (mejora la circulación sanguínea a nivel cerebral), eleuterococo (aumenta la concentración intelectual). La primavera suele ser época de exámenes para muchos…

Astenia primaveral

Al alterarse nuestros ritmos, a veces nos sentimos cansados o algo fatigados. Para facilitar el proceso de adaptación al cambio estacional podemos tomar:

  • Jalea real: aporte natural de vitaminas y minerales. Se comercializa tanto fresca como en perlas o ampollas.
  • Polen: aporta aminoácidos, vitaminas y minerales. Hay en cápsulas o gránulos.
  • Levadura de cerveza / Germen de trigo: ejerce un efecto fortalecedor del organismo. Se puede encontrar en copos, comprimidos o perlas.
  • Espirulina: complemento del hierro y B12 además de otras vitaminas y minerales. En escamas o comprimidos.
  • Wheatgrass (Hierba de trigo): es un concentrado de nutrientes de fácil absorción que contribuyen a aumentar tu vitalidad. Disolver 2 cucharadas soperas en líquido.

Piel

El objetivo que debemos marcarnos en primavera es regenerar la piel para afrontar el verano, mejorar su aspecto y reparar la sequedad generada durante el invierno. Para ello tenemos que suplementar nuestra dieta con un aporte especial de beta-carotenos que favorecen el bronceado y mejoran la calidad de la piel. Los antioxidantes también son importantes para evitar el envejecimiento prematuro de la piel.

La hidratación también es fundamental, así que beber mucha agua y aplicarnos cremas o aceites regeneradores es importante. La rosa mosqueta, la zanahoria, la centella asiática o el aloe vera son ingredientes que pueden reforzar las propiedades hidratantes de tu crema. También es importante cuidar zonas delicadas como el contorno de los ojos o el pelo, que también sufre una fuerte deshidratación en verano. El aceite de jojoba te ayudará a lucir una melena sana y brillante. ¡Ah, y no olvides tu protector solar!

La lecitina de soja: un complemento para absorber las grasas y reducir el colesterol0

La lecitina de soja es un producto natural obtenido del germen de la soja. Se emplea como complemento gracias a sus propiedades nutricionales. Uno de los principales beneficios de la lecitina de soja es que contribuye a la disolución de las grasas en agua. Si tenemos en cuenta que los líquidos del organismo, el plasma y las secreciones digestivas son medios acuosos, nos daremos cuenta de la importancia de la lecitina. También reduce el colesterol y, con ello, el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

De hecho, la lecitina ya se encuentra ampliamente distribuida en nuestro cuerpo. Es un fosfolípido imprescindible que forma parte de las membranas celulares. El organismo produce la lecitina en el hígado, pero su producción se ve limitada si falta alguno de los componentes básicos, como el fósforo o algunas vitaminas. Es recomendable entonces que la dieta se complemente con lecitina de soja.

Lecitina de soja
La lecitina de soja contribuye a mejorar el aprendizaje y la memorización.

La lecitina es necesaria en el organismo porque:

  • Participa en la digestión de las grasas de la dieta.
  • Facilita la absorción de las vitaminas liposolubles A, D, E y K.
  • La lecitina, en la sangre, ayuda a mantener los lípidos en general y el colesterol en particular, evitando que se deposite en las paredes de los vasos sanguíneos. Así se reduce el riesgo de padecer arteriosclerosis y sus complicaciones.
  • Favorece la síntesis hepática de lipoproteínas de alta densidad (más conocidas como colesterol bueno), que transportan el colesterol que ha quedado depositado en las paredes vasculares y lo devuelven al hígado para ser reciclado. Una dieta complementada con lecitina de soja reduce el colesterol total en sangre y disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • La lecitina es una fuente importante de fosfatidilcolina, que aporta colina y fósforo, ambos implicados en la función cerebral y en la mejora del aprendizaje y la memorización.
  • La colina es también indispensable para el normal funcionamiento del hígado. La lecitina es un excelente protector de la célula hepática.

Cantidad recomendada de lecitina de soja

Al no tratarse de un nutriente esencial, no existen necesidades cuantificadas. La dosis mínima, según los expertos, sería unos 2 gramos diarios de lecitina de soja, cantidad suficiente para que la lecitina ejerza sus efectos en los diferentes órganos y sistemas de nuestro cuerpo. No obstante, las necesidades de lecitina varían en función del estado de salud, la edad, el esfuerzo intelectual o el grado de actividad física. Así, en determinados casos, sería aconsejable incrementar la ingesta de lecitina de soja hasta 10 ó 12 gramos diarios, o asociar a la lecitina otras sustancias específicas, como por ejemplo el germen de trigo.

Foto: www.eslasalud.com

Colesterol: suplementos dietéticos y plantas medicinales para controlarlo3

Para controlar los niveles de colesterol, tal como explicamos en el artículo anterior, es necesario llevar una dieta adecuada y tener unos hábitos de vida saludables. En este contexto, hay suplementos dietéticos y plantas medicinales que pueden contribuir a mantener el colesterol a raya.

Suplementos dietéticos para control del colesterol

  • Lecitina de soja. La soja (y también los huevos) contienen una sustancia llamada fosfatidilcolina, que tiene la capacidad de dividir la grasa en particulas pequeñas y ponerlas en suspensión. La lecitina posee, además, ácidos grasos saludables (linoleico, linolénico, inositol, colina y fósforo). La lecitina de soja actúa contra el colesterol desde tres frentes: tiende a expulsarlo de los lugares donde suele haber más concentración; como decíamos, divide las grasas en partículas más pequeñas y mejora la proporción de colesterol bueno (HDL – lipoproteínas de alta densidad) respecto al colesterol malo(LDL – lipoproteínas de baja densidad); también tiene un poder antioxidante que hace que el colesterol se oxide menos y forme menos placas.
  • Salvado de avena. Entre sus múltiples propiedades, cabe destacar que disminuye el colesterol malo y aumenta el colesterol bueno. La avena posee fibra soluble que absorbe agua, toxinas y colesterol circulante en sangre. Además, proporciona un efecto saciante que ayuda a adelgazar. En Manantial de Salud disponemos del Micro-oat22, un salvado de avena micronizado con más cantidad de beta-glucanos.
  • Omega-3 o semillas de chía. Las semillas de chía son la fuente vegetal con una más alta concentración de omega-3, un ácido graso esencial que regula la tensión arterial, reduce el nivel de colesterol y triglicéridos, y fluidifica la sangre.
  • Levadura de arroz rojo. Entre las virtudes de este suplemento tan utilizado por la medicina tradicional china destaca la de disminuir los niveles de colesterol malo e incrementar los de colesterol bueno. Reduce la producción de plaquetas y, por lo tanto, tiene un efecto protector sobre la circulación arterial. Además facilita la disolución de las grasas triglicéridos gracias a su acción drenante sobre el hígado. En Manantial de Salud disponemos del suplemento Colestop Extra Forte, unas cápsulas formuladas con levadura de arroz rojo, alcachofera, alpiste, policosanol y CoQ10, entre otros componentes para el control del colesterol.
Para controlar el colesterol es necesario hacer una dieta adecuada y tener unos hábitos saludables.
Para controlar el colesterol es necesario hacer una dieta adecuada y tener unos hábitos saludables.

Plantas medicinales para reducir el colesterol

La mejor manera de disminuir los elevados niveles de colesterol con plantas medicinales es preparar infusiones en las que se asocien hierbas que ayuden a la reducción total del colesterol y al aumento del colesterol bueno; plantas que actúen sobre la excreción del colesterol y la estimulación de la vesícula biliar; y hierbas que protejan el hígado. Algunas de estas plantas son guggul (Commiphora mukul), té de java (Ortosiphon aristatus), travalera (Centaurea aspera), centaura menor (Erytraea centaurium), cardo mariano (Silybum marianum), alcachofera (Cynara scolymus) y romero (Rosmarinus officinalis).

Desde Manantial de Salud proponemos una mezcla específica, la Tisana Col. Se trata de una combinación de plantas tradicionalmente utilizadas para ayudar a mantener los niveles normales de colesterol. Se recomienda tomarla dos veces al día, preferiblemente antes de las comidas. Para prepararla, pondremos una cucharada sopera de la mezcla en un vaso de agua. Lo pondremos a hervir durante 1 minuto y luego lo dejaremos en reposo 5 minutos. Una vez colada la mezcla, ya estará lista para tomar. La Tisana Col está compuesta por las siguientes plantas: Centaurium linariifolium (Centaura, sumidad florida), Fumaria officinalis (Fumaria, planta florida), Rosmarinus officinalis (Romero, sumidad florida); Fucus vesiculosus (Fucus, talos); Taraxacum officinale (Diente de león, planta); Medicago sativa (Alfalfa, hojas); Cynara scolymus (Alcachofera, hojas), Paliurus aculeatus (Paliure, fruto) y Celtis australis (Almez, hojas).

Foto: www.alimmenta.com

La soja y sus beneficios0

La soja es una legumbre presente en la mayoría de las recetas de la cocina oriental. Aunque forma parte de la cocina asiática desde hace milenios, ha sido durante los últimos años cuando diferentes estudios han demostrado los beneficios de la soja si se consume de manera habitual. Entre sus bondades, está el hecho de no contener lactosa, el no aportar colesterol a la dieta y la capacidad como proteína vegetal de poder suplir la carne animal. Hoy en día la soja es la legumbre más consumida del mundo y sus derivados están cada vez más presentes en nuestros hogares. Presentamos diferentes formas de consumirla.

  • Soja verde Mungo. Es la variedad más conocida y una importante fuente de proteína vegetal. Es de fácil cocción (recomendamos un remojo de 12 horas). Como todas las legumbres, su piel contiene fitina, un componente que dificulta la digestión e incluso la absorción de ciertos minerales como el calcio. Para evitarlo, después de las 12 horas de remojo, debemos hervir la soja junto con un trozo de alga Kombu, cuyo ácido algínico favorecerá la descomposición de la fitina y la digestión de la legumbre. De las diferentes sojas verdes, la variedad Mungo es la visualmente más blanca y apetitosa.
  • Soja blanca. Se utiliza para hacer la bebida de soja. Para ello, se deja remojar con agua a lo largo de toda la noche. Al día siguiente se hierve durante 15 minutos con un trozo de alga Kombu y después se cuela. Acto seguido se tritura junto con cuatro veces su volumen de agua y ya está lista para colar y tomar, endulzándola con miel o sirope de agave.
  • Soja roja o Azuki. Es similar a una judía y su forma recuerda a un riñón. Por analogía, la medicina tradicional china ha empleado la soja roja para personas con problemas renales. Se debe remojar durante 12 horas y hervir durante 30 minutos y se puede consumir como caldo. 
  • Lecitina de soja. Es un aceite que contiene la soja. Una vez procesado, se presenta en pequeñas bolitas de color blanco o en perlas del mismo aceite. Su consumo habitual debe ser de 2 gramos (aproximadamente 2 perlas) o una cucharada sopera al día de lecitina granulada tomada directamente o mezclada con cualquier líquido. La lecitina de soja es favorable para el buen control del colesterol.
Campo de cultivo de soja
La soja es, hoy en día, la legumbre más consumida en el mundo.
  • Miso. Es un fermentado natural de las legumbres de soja, que aporta una base de proteína a nuestra alimentación. Existen diferentes variedades: miso de cebada (llamado mugi miso o barley miso); miso de arroz (aka miso, de sabor salado y fuerte, y shiro miso, de sabor más suave); miso de arroz integral (genmai miso); miso de soja puro (hatcho miso); o miso de garbanzos (yellow miso). Se presenta en una pasta que debemos conservar en frío, o bien en sobres de miso en polvo, que se disuelven rápidamente en agua caliente, convirtiéndose en un consomé ideal para las noches de otoño.
  • Tamari. Es una salsa de soja que acompaña diferentes platos de la cocina oriental. Se obtiene de la soja fermentada en agua y sal. Se utiliza como condimento del tofu o del tempeh y también está indicado para guisos.
  • Shoyu. Similar al tamari, pero de sabor más suave. Se obtiene a partir de la soja y trigo tostado y, por lo tanto, contiene gluten. Se recomienda para condimentar sin cocinar.
  • Tofu. Es la leche de soja cuajada con cloruro de magnesio en escamas (llamado popularmente Nigari). Es exquisito ligeramente salteado en la sartén y aderezado con tamari o acompañando ensaladas como si fuera queso fresco.
  • Tempeh. Se obtiene por la fermentación de la soja, en este caso por la acción de un hongo del género Rhizopus. Destaca por su valor nutricional, con proteínas de alta calidad, vitaminas del grupo B y fibra. El tempeh tiene un aspecto de conglomerado blanquecino donde se distinguen aún los trozos de soja. Por su consistencia, se puede cortar y hacer filetes. El tempeh es originario de Indonesia, donde se le atribuyen propiedades terapéuticas para tratar enfermedades intestinales. 

Foto: www.hola.com