Marrubio: una planta para el sistema respiratorio y digestivo0

El marrubio (Marrubium vulgare), que también es conocido como malva del sapo o malvarubia, es originario del continente eurasiático y norte de África. Sin embargo, ha acabado aclimatándose en muchas regiones templadas del mundo, especialmente en América del Norte. Las principales virtudes del marrubio son para el sistema respiratorio y digestivo, aunque como veremos tiene muchas más.

Marrubio

Esta planta herbácea perenne, arbustiva, cuya raíz es fibrosa, que crece en terrenos secos y arenosos, ya era conocida en la Antigüedad por sus propiedades balsámicas. Incluso había médicos que recomendaban el marrubio para aquellos que habían bebido veneno o habían sido mordidos por serpientes.

Del marrubio se utilizan las hojas, que desprenden un ligero olor almizclado, y la parte terminal del tallo, recogidas justo antes de la floración. Las flores, que aparecen de junio a septiembre, son pequeñas y de color blanco.

Su sabor áspero y amargo viene dado por las sustancias amargas (la marrubina en un 0,3-1% y la premarrubina) que contiene. Asimismo, el marrubio también está compuesto de ácidos fenoles (ácido cafeico, ursólico y clorogénico). También contiene indicios de aceite esencial (0,06%), antocianos, mucílagos, pectina (3%), beta sitosterol, betocina, colina, flavonoides, saponósidos (0,18%), sales de potasio (3%), de calcio y hierro (0,2%) y taninos (3%).

Propiedades medicinales del marrubio:

  • Sistema respiratorio: el marrubio es un tónico estimulante, expectorante, balsámico, fluidificante bronquial. Se usa en la preparación de tisanas pectorales.
  • Sistema digestivo: se utiliza como tónico estomacal y estimulante de la función hepática y de la secreción biliar.
  • Sistema nervioso: en dosis elevadas, posee propiedades febrífugas, tónicas y estimulantes.
  • Sistema cardiovascular: en combinación con el espino albar, el marrubio se utiliza en el tratamiento de taquicardias y extrasístoles. La infusión caliente provoca sudoración. Las dosis muy elevadas podrían afectar el ritmo cardíaco.

Preparación:

En infusión prepararemos una cucharada sopera rasa de la planta por vaso de agua, lo haremos hervir 2 minutos, reposar 10min y lo tomaremos preferentemente antes de las comidas.

Según cada caso tomaremos una o varias tazas al día:

  • Como preventivo de afecciones respiratorias tomaremos un vaso al día desde septiembre hasta marzo.
  • En caso de afección pulmonar en curso, tomaremos 1 litro al día (4 vasos) durante almenos 15 días.
  • Para problemas digestivos una taza antes de las principales comidas.
  • El marrubio se suele utilizar mezclado con otra plantas para obtener una magnífica tisana pectoral. Mezclamos marrubio, malvavisco, yemas de pino, líquen, guayaco, malva y enula campana. Para prepararlo tomar una cucharada sopera rasa por vaso de agua, hervir de 5 a 10 minutos y tomar dos vasos al día como preventivo de afecciones del tracto respiratorio.

A dosis adecuadas el marrubio no presenta toxicidad.

Plantas para cuidar los bronquios. ¡Descúbrelas!1

Con el frío del invierno, una de las partes más amenazadas de nuestro sistema respiratorio son los bronquios. En este artículo te presentamos cinco plantas para cuidar los bronquios, algunas muy conocidas y otras menos populares, pero todas ellas eficaces y muy cercanas a nosotros. También te enseñamos a preparar algunas tisanas y remedios naturales para mantener la salud de tus bronquios. ¡Atrévete a prepararlos y cuéntanos tu experiencia!

Herba blava (Polygala calcarea)

La herba blava pertenece a la familia de las polygonáceas. Se encuentra sobre todo en terrenos calcáreos y rupestres de toda Cataluña. Es una planta herbácea que florece a principios de marzo y continua toda la primavera. La herba blava se caracteriza por sus flores de color intensamente azul. Se trata de una planta medicinal de poco uso (seguramente por su desconocimiento), a pesar de ser un excelente mucolítico. La herba blava está indicada en congestiones pulmonares, resfriados, gripes, bronquitis y demás alteraciones del aparato respiratorio. Por este motivo la hemos incluido dentro de las plantas para cuidar los bronquios. En forma de decocción, se recomienda tomar 2 tacitas al día.

Plantas para cuidar los bronquios: Herba blava.
Plantas para cuidar los bronquios: Herba blava.

 

Marrubio (Marribium vulgare)

El marrubio es una planta vivaz de hasta un metro de altura, con numerosos tallos cuadrados, hojas redondeadas, flores blancas que se aglomeran en gran número en las axilas de las hojas superiores. Es una planta clásica en la flora medicinal de nuestro país. El marrubio tiene un color grisáceo-blanquecino, presenta abundante vellosidad y desprende un olor característico. Florece a partir de mayo.

De las muchas propiedades del marrubio, destacamos que es un excelente tónico estimulante, balsámico, fluidificante bronquial y ligeramente diurético. Por su carácter amargo, se emplea como tónico estomacal y estimulante de la función hepática. También es eficaz contra la fiebre.

Plantas para cuidar los bronquios: Marrubio.
Marrubio.

De entre las plantas para cuidar los bronquios, entendemos que el uso del marrubio es preventivo. Las personas con problemas bronquiales importantes, para las que un simple resfriado se puede convertir en una patología grave, pueden tomar durante todo el invierno dos infusiones diarias de una mezcla de malva, malvavisco, yemas de pino y marrubio. Si lo hacen, verán como estas crisis no llegan; y, si aparecen, son mucho menos alarmantes.

 

Flor de malva (Malva sylvestris)

La malva forma parte de la flora de nuestro país y siempre ha sido una planta de referencia en la medicina natural. Es una planta humilde, que podemos encontrar con facilidad en los bordes de los caminos. Florece en primavera y verano, y es entonces cuando se recolectan sus flores de color azul intenso.

La flor de malva tiene múltiples aplicaciones (se utiliza para tratar faringitis, aftas bucales y conjuntivitis, además de ser un tónico digestivo e intestinal), pero queremos destacarla como una de las plantas para cuidar los bronquios.

Plantas para cuidar los bronquios: Flor de Malva.
Flor de malva.

Las infusiones de flor de malva combinadas con plantas balsámicas son excelentes para combatir resfriados y procesos gripales. Podemos mezclar a partes iguales flor de malva, yemas de pino, raíz de regaliz y hojas de pulmonaria. De esta combinación, tomaremos una cucharada sopera en un vaso de agua (250 ml) y la herviremos durante 3 minutos. Pasado este tiempo, la dejaremos reposar 5 minutos. Se toma, preferiblemente endulzada con miel de eucaliptus, 3 ó 4 veces al día.

 

Helenio (Inula helenium)

El helenio –también conocido como ínula, énula campana– pertenece a la familia de las compuestas. Crece en toda Europa meridional, en los Balcanes y en Asia occidental. Sus flores, de color amarillo intenso, aparecen entre julio y septiembre y son similares a las de árnica.

El nombre de ínula deriva del griego y significa “purgar”, en clara alusión a sus propiedades depurativas. Es en la raíz y el rizoma del helenio donde encontramos sus propiedades medicinales: su aceite esencial tiene una acción expectorante y relajante de los bronquios, produciendo una acción benéfica en casos de tos irritativa y rebelde. El helenio se suele tomar mezclado con otras plantas para cuidar los bronquios y el sistema respiratorio, como el tomillo, la malva, la borraja, etc. También se puede tomar solo. Se necesita una cucharada sopera por vaso de agua. Hay que hervirlo 4 minutos a fuego lento y, luego, dejarlo reposar hasta que esté tibio. Te toman 3 vasos al día.

Plantas para cuidar los bronquios: Helenio, ínula o énula campana.
Plantas para cuidar los bronquios: Helenio, ínula o énula campana.

Tisana pectoral de helenio

Se deben hervir a fuego lento 150 gramos de raíz de helenio en un 1,5 litros de agua durante 15 minutos. Acto seguido, hay que dejar reposar la tisana 5 minutos y, luego, añadir una cucharada sopera de jugo de ajo. Se agita bien y se le añade miel al gusto. Se puede tomar una taza 3 ó 4 veces al día.

 

Pino abeto (Abies alba)

En las laderas umbrías de las montañas de nuestro pre-Pirineo, encontramos una de las joyas de nuestra flora: el pino abeto (avet). Su corteza de color gris aparece lisa en los ejemplares jóvenes y resquebrajada en los de muchos años. Sus ramas horizontales le dan un porte piramidal. Los frutos del pino abeto, las piñas, son grandes y pueden llegar a medir 15 cm.

El principio activo más importante del pino abeto es su aceite: la trementina. En la medicina popular, el pino abeto, siempre ha sido reconocido como una de las más destacadas plantas para cuidar los bronquios por su poder balsámico, expectorante y desinfectante bronquial.

Por vía interna, las yemas de pino abeto tienen propiedades antigripales y diuréticas. Se toman 10 g. de yemas de abeto en 250 cl. de agua. Se hierven durante 3 minutos. Después de dejarlas reposar 10 minutos, se les añade un poco de miel y ya tenemos un excelente jarabe balsámico y tónico pectoral. Si mientras está hirviendo aspiramos sus vapores, nos ayudaran a fluidificar la mucosidad.

La resina del pino abeto aplicada por vía externa actúa como un excelente antirreumático. Una fricción de resina de abeto diluida en un aceite base nos aliviara los dolores articulares o reumáticos.

Plantas para cuidar los bronquios: Pino abeto ("avet").
Plantas para cuidar los bronquios: Pino abeto (“avet”).

Jarabe de pino abeto

Existe un jarabe artesano muy popular que preparan todos los amantes de los remedios naturales en el pre-Pirineo leridano. En agosto, recolectan las piñas del abeto, aún verdes. Son muy resinosas. Las cortan a rodajas finas y las colocan en un envase de cristal de boca ancha, dispuestas en capas alternas de piñas y azúcar moreno, hasta llenar el bote. Hay que guardarlo bien tapado. Al cabo de un mes aproximadamente, el azúcar se habrá licuado mezclándose con la resina que emana las piñas. Al colar la mezcla, utilizando una gasa fina, obtenemos un jarabe con propiedades balsámicas y expectorantes, que nos ayudará a prevenir los catarros y a aliviar procesos bronquiales.