Tiroides: ¿has probado estas plantas medicinales?2

La tiroides es una glándula endocrina en forma de mariposa situada en la parte anterior del cuello, delante de la tráquea. Su misión es la de regular el metabolismo del cuerpo. Así las hormonas tiroideas influyen en procesos como el ritmo cardíaco, la velocidad del metabolismo, la temperatura corporal o el ritmo intestinal.

Las enfermedades de la tiroides pueden deberse a diversas causas, que van desde la ausencia de yodo en la dieta a enfermedades de tipo autoinmune o lesiones sobre la glándula.

El hipotiroidismo se caracteriza por la insuficiente cantidad de hormona tiroidea en sangre. La causa más común de esta patología es el déficit de yodo en la dieta. Los síntomas son la fatiga, la sequedad de la piel, la intolerancia al frío, la caída de cabello, problemas de concentración, estreñimiento, somnolencia, depresión, alteraciones en la menstruación o dolores musculares, todo ello acompañado de un aumento de peso y retención de líquidos.

Tiroides
Tiroides

Cuando hay un exceso de hormona en sangre, hablamos de hipertiroidismo. La sobreestimulación de la glándula tiroidea provoca síntomas como la aceleración del ritmo cardiaco, temblor, nerviosismo y pérdida de peso.

Plantas para el hipotiroidismo:

  • Algas. Las algas marinas son una destacada fuente de yodo y su consumo ayuda al buen funcionamiento de la glándula tiroides, especialmente en los casos de hipotiroidismo. Las algas más ricas en yodo son las algas fucus, kombu, arame y kelp. Es importante seguir las pautas médicas, pues un consumo excesivo de yodo puede derivar en hipertiroidismo.
  • Nogal (Juglans regia). Las hojas de nogal también contienen una cantidad considerable de yodo.
  • Genciana (Gentiana lutea). Procedente del sur y del este de Europa, en su raíz hay numerosas sustancias beneficiosas para tonificar el organismo, favorecer las digestiones, proteger el hígado y reforzar las defensas. También estimula la tiroides e incrementa la producción hormonal de la glándula.
  • Ashwagandha (Withania somnífera). Es una planta muy utilizada en la medicina ayurvédica. Aumenta la producción de T4 (tiroxina) a la vez que reduce el estrés oxidativo.

Plantas para el hipertiroidismo

 Melisa (Melissa officinalis). Una infusión de melisa o mezclada con menta de lobo ayuda a reducir la producción de la tiroides. La melisa, además, por su efecto calmante y relajante contribuye a reducir los síntomas del nerviosismo, insomnio y ansiedad, característicos del hipertiroidismo.

  • Menta de lobo (Lycopus europaeus). Esta planta presenta una actividad antitiroidea. Diferentes ensayos farmacológicos demuestran una reducción de los niveles de T3 (triyodotironina), T4 (tiroxina) y TSH (hormona tirotropa). También se ha observado que mejora los síntomas cardíacos, palpitaciones, irritabilidad y falta de aire, asociados al hipertiroidismo.
  • Crucíferas. También son recomendables alimentos como la col o el rábano. La raíz de estas crucíferas puede ayudar a controlar la producción excesiva de hormonas que produce el hipertiroidismo.

Melisa: calma los nervios de manera natural0

El estrés, el trabajo o algunas situaciones personales pueden causar ansiedad, depresión, tensión nerviosa, dolores de estómago o malestares digestivos… ¿Quieres descubrir una manera natural de tratarlos? En este artículo te presentamos las propiedades de la melisa, una planta medicinal relajante y tonificante del sistema nervioso.

Melisa ("Melissa officinalis")
Hojas de Melisa

La melisa (Melissa officinalis), también conocida como toronjil, es originaria de la cuenca del Mediterráneo. Es una hierba perenne de la familia de las lamiáceas y crece de forma silvestre.

Propiedades medicinales de la melisa:

  • Relajante: como planta medicinal tiene propiedades sedantes, relajantes y es buena para el insomnio. Además de calmar la sobreexcitación, esta planta medicinal es muy buena para aliviar los dolores de cabeza.
    En las palpitaciones o taquicardias de origen nervioso la melisa tiene la propiedad de relajar el músculo cardíaco y restablecer el ritmo normal del corazón. También se le atribuyen propiedades antiespasmódicas; se emplea en la reanimación de desmayados y como tranquilizante o calmante natural.
  • Antidepresiva: se han encontrado propiedades antidepresivas, ansiolíticas y antioxidantes en los compuestos de la melisa.
  • Antivírica: es eficaz contra las paperas, la varicela, y en la cicatrización de afecciones como herpes labial.
  • Mejora la digestión: como infusión también se usa para curar el dolor de estómago y está indicada para mejorar la digestión.
  • Aromática: sus partes herbáceas se utilizan en aromaterapia ya que poseen un intenso aroma a limón cuando se machacan, debido a su contenido en terpenos, citronella, citronelol, citral y geraniol.
  • Se utiliza como repelente de mosquitos, sin afectar a niños ni bebés. El toronjil es utilizado en algunos dentífricos, debido a sus propiedades antisépticas, antibacterianas y aromáticas.

La melisa es una planta medicinal muy fácil de cultivar, lo cual es una gran ventaja. Se puede cultivar en maceta, de manera que la tengamos siempre a mano. Se la debe proteger del frío en invierno.

Es una planta de mata densa, frondosa, erecta y perenne, que puede llegar a crecer un metro de altura. Tiene flores blancas, ricas en néctar, que atraen a las abejas y sus hojas son muy grandes y ovaladas. La recolección de sus partes aéreas debe realizarse antes de que florezca, en verano, porque al florecer se pierden principios activos.

Cómo tomar melisa:

  • Infusión: sólo tienes que colocar un puñadito de hojas verdes frescas o secas en una taza, agregarle agua hirviendo y dejar reposar 15 minutos.
    Recomendamos tomar una dosis de 20 a 50 gramos por litro, 3 ó 4 veces diarias para problemas de tensión nerviosa, depresión o agotamiento nervioso. La misma dosis sirve para afecciones de estómago, indigestión o náuseas.
    La infusión caliente de las hojas de melisa o toronjil está indicada también para resfriados y gripes. También se puede utilizar una infusión diluida para los niños con varicela.
  • Loción: agrega 1 ml (20 gotas) de aceite esencial de melisa a 100 ml de aceite de jojoba y obtendrás una loción para aplicarse sobre la piel como repelente de insectos.
  • Aceite para masaje: para obtenerlo añade 5-6 gotas de aceite esencial a 15 ml de aceite de coco y aplícalo masajeando, para la depresión, tensión, asma o bronquitis; o con suaves toques sobre las llagas en cuanto aparezcan.
  • Crema: el aceite esencial diluido en crema o ungüento se puede aplicar sobre llagas, calenturas, heridas que no cicatrizan o picaduras de insecto.
  • Condimento: además de ser una planta medicinal, podemos usar melisa para cocinar, como condimento, gracias a su olor a limón. Sus  hojas se usan tanto frescas como secas, para aromatizar ensaladas, salsas, sopas, carnes y postres.