Tomillo, un desinfectante ideal0

El tomillo (farigola o timó, en catalán) es una hierba aromática de la familia de las labiadas, de flores purpúreas, rosadas o blancas que florece de marzo a junio. Se cría sobre todo en lugares soleados, calizos o arcillosos.

Se puede cultivar en casa o recolectar de la naturaleza (no debe confundirse entonces con el serpol). Se recogen algunas ramitas a media mañana de un día soleado y se dejan secar a la sombra, en un lugar ventilado, procurando hacer pequeños ramilletes, teniendo en cuenta que habría que dejar algunas flores en la planta y no arrancar de raíz la mata entera.

El Thymus vulgaris ya se conocía en la Antigüedad. En Egipto se elaboraban pócimas y ungüentos que se utilizaban en los embalsamamientos. Los griegos creían que tenía poderes curativos. Galeno ya afirmó que curaba enfermedades respiratorias y articulares. En cambio los romanos introdujeron su uso en la cocina, como especia para aromatizar vinos y quesos. Y en la Edad Media se regalaba tomillo a los caballeros para desearles suerte y protegerlos en las batallas.

Actualmente, se utiliza en la cocina como planta aromática para condimentar platos pero también se utilizan las hojas y las flores con fines más terapéuticos.

Propiedades del tomillo:

  • Antivírico. Se utiliza en cualquier tipo de infección vírica, ya sea de vías respiratorias como del aparato digestivo.
  • Expectorante y mucolítico. Tomar infusiones de tomillo podrá ayudar a eliminar la mucosidad y reducir la tos en caso de resfriado.
  • Desinfectante, cicatrizante y antiséptico. Por ello el tomillo es muy apropiado para tratar heridas. Es necesario hervirlo en un cazo con agua, dejarlo enfriar, colarlo y aplicar el líquido resultante sobre la herida mojando una gasa esterilizada. Hay que repetir este proceso tantas veces al día como sea conveniente hasta que la herida esté totalmente cicatrizada.
  • Antiinflamatorio y fungicida que ayuda a eliminar las llagas o aftas bucales mediante enjuagues.
  • Digestivo, ya que una infusión de tomillo después de las comidas principales favorece la buena digestión. Asimismo evita la formación de gases y puede resultar útil en casos de indigestión, dolores estomacales o flatulencias.
  • Repelente de insectos. Se utiliza el aceite de tomillo para protegerse de las picaduras de insectos.

Receta de la sopa de tomillo:

Entre nosotros son bien conocidas estas propiedades y por ello ya nuestros antepasados hacían habitualmente un plato exquisito conocido como “sopa de farigola” que les ayudaba a prevenir ciertas dolencias. ¿Queréis saber cómo se prepara?

Sopa de tomillo
Sopa de tomillo

Los ingredientes para 4 personas son 1,5l agua mineral, pan seco, 2 ajos, 1 ramita de tomillo, aceite y sal. Se pone el agua en una olla y cuando empiece a hervir, añadimos los ajos pelados (también puede ser ajo negro) y el pan seco, con un poco de sal y aceite. Lo removemos y dejamos cocer durante 5 minutos. Después incorporamos el tomillo y lo dejamos infusionar tapado y apartado del fuego durante 10 minutos más. Lo servimos, ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y ya está lista para tomar. Para hacerla más apetitosa podemos tirar huevo batido por encima y decorar con unas hojitas de menta. El pan seco también puede cortarse en finas láminas y añadirse al final para que quede más crujiente.

¡Como veis, es importante tener siempre algunas ramitas de tomillo en casa y ahora es un buen momento para ir al campo a recogerlas y disfrutar del espectacular paisaje!

Remedios naturales para aliviar resfriados y gripes en bebés y niños3

En esta época del año, cuando más bajan las temperaturas, es el momento en que aparecen gripes, resfriados y catarros. Los bebés y los niños son especialmente susceptibles a este tipo de enfermedades. ¿Sabías que hay remedios naturales especialmente recomendados para prevenir y curar los resfriados en los más pequeños? En este artículo te explicamos cómo preparar vahos, baños nasales y gargarismos, además de otros remedios, como los cataplasmas o el aceite descongestivo, ideales para aliviar los síntomas de los resfriados y gripes en bebés y niños.

Cómo hacer vahos, baños nasales y gargarismos

Vahos

En un litro de agua añadimos tres cucharadas soperas de una mezcla de plantas antisépticas, balsámicas y descongestivas: la Tisana Vahos, baños nasales y gargarismos compuesta por eucaliptus, yemas de pino, romero, espliego, gordolobo y manzanilla de Mahón.

Los vahos para bebés se pueden hacer poniendo una olla con hierbas en su habitación. Otra opción natural es colar el agua de hierbas en su bañerita y pasar una pequeña esponja bañada en infusión por el pecho, la espalda y la nariz del bebé. Esto se puede hacer desde que son pequeños, y a todas las edades.

En el caso de adultos y niños más mayores, al finalizar la ebullición recogeremos el vaho, aspirándolo y buscando su impacto sobre la zona nasal, durante 4 o 5 minutos.

Tisana para vahos.
Tisana para vahos.

Baños nasales

Una vez realizado el vaho, colar un poco del agua utilizada en una taza, añadir una pizca de sal y cuando esté templada hacer un baño nasal durante 1 o 2 minutos. Se puede hacer directamente o mediante de una lota. En el baño nasal, si es posible respirar por la boca.

Gargarismos

En caso de que haya mucosidad en el cuello o aparezca carraspera se puede colar otra pequeña cantidad del agua de los vahos, añadirle un poco de zumo de limón y hacer gargarismos.

Cómo preparar aceite anti-catarral descongestivo

Las calefacciones resecan mucho la mucosa nasal. Por eso en esta época del año es bueno hidratarla para evitar problemas de mucosidad o dolor de garganta. El aceite nasal descongestivo es una solución natural y fácil de preparar, que podemos aplicar a bebés y niños desde pequeños.

El aceite nasal descongestivo contiene, entre otras plantas, pino, eucalipto, espliego, helicriso y tomillo. Para prepararlo necesitaremos un pequeño cazo, preferentemente de cerámica. Incorporaremos 50 gramos de la mezcla de hierbas, cubriéndolas con aceite de oliva de primera presión. Herviremos al baño maría durante 15 minutos, y luego lo dejaremos reposar 12 horas. Posteriormente, lo colaremos y lo guardaremos en un frasco de vidrio opaco bien cerrado y al amparo de la luz. Recomendamos aplicar un toque de este aceite con algodón hidrófilo o con una varilla adecuada a las fosas nasales 2 o 3 veces al día.

Este sencillo aceite hidratante lo puede utilizar toda la familia, desde el bebé hasta los más mayores, tiene tres funciones principales:

  • Lubrifica e hidrata los conductos nasales, permitiendo una respiración adecuada por la nariz.
  • Descongestiona todo el laberinto nasal.
  • Su capacidad de absorción protege de agentes externos (ácaros, polen, humedad, etc.)

Cómo preparar cataplasmas calmantes emolientes

La acción de los cataplasmas se extiende a gran profundidad, mejorando notablemente la respiración en caso de gripes y catarros. Los cataplasmas también están indicados para niños de todas las edades.

En este caso utilizaremos tres cucharadas soperas de la mezcla por ¼ de litro de leche, cocer agitándolo hasta que adquiera consistencia. Una vez retirado del fuego, mezclar una cucharada de miel y extenderlo entre dos gasas. Recomendamos cubrir con franela para mantenerlos calientes.

Cómo preparar mucolítico infantil

Es importante recordar que una buena higiene nasal practicada con regularidad es ideal para prevenir resfriados. Un buen cuidado del conducto nasal es una garantía de salud.

El mucolítico infantil de Manantial de Salud, especialmente indicado para los más pequeños de la casa, contiene malva, malvavisco, llantén, brotes de pino y anís verde. Se trata de una infusión muy recomendada para los más pequeños. Se la podemos dar a los bebés en cucharaditas o un biberón, o también a niños y niñas un poco más mayores.

Añadimos una cucharadita de la mezcla por vaso de agua y lo hervimos todo un par de minutos. Lo dejamos reposar unos 5 minutos y se puede tomar durante el día.