Que viene el coco…0

El coco (Cocos nucifera) es una fruta exótica obtenida del cocotero, la palmera más cultivada del mundo. Es originario de las islas de clima tropical y subtropical del océano Pacífico pero su cultivo se ha extendido a Centroamérica, Caribe y África tropical. Su cosecha varía según el tipo de producción, siendo sobre todo de febrero a julio.

El nombre proviene de la época de los descubrimientos. A los exploradores españoles y portugueses, que lo trajeron a Europa, les parecía que al ser un fruto de cáscara marrón, un poco peluda y con tres agujeros podía parecerse a la cara del Coco, aquel fantasma que aparece en las historias que se cuentan a los niños pequeños.

Coco
Coco

El coco es muy versátil; se ha convertido en un componente para productos de belleza, además de ser un ingrediente para diversos platos de cocina. Pero lo realmente importante es su gran potencial nutritivo ya que es rico en hierro, potasio y minerales que participan en la mineralización de los huesos, como el calcio, el fósforo y el magnesio. Además tiene un gran contenido en fibra, por lo que es ligeramente laxante. También ayuda a normalizar los niveles de colesterol así como a controlar los niveles de azúcar en sangre.

Aparte de tomarlo como fruta fresca, cuya pulpa es exquisita y muy aromática, también es consumido en otras formas:

  • Azúcar de coco: es un sustituto natural del azúcar tradicional y tiene un índice glucémico muy bajo. Se produce a partir de las flores del cocotero y calentando lentamente la savia. Es muy rico en minerales (potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, azufre) así como en pequeñas trazas de boro, zinc, hierro, cobre y vitaminas, además de 16 de los 20 aminoácidos esenciales, mayoritariamente glutamina que nos ayuda a controlar los impulsos de comer dulce.
  • Agua de coco: se extrae del coco verde, de esa pulpa que después se convertirá en la parte blanca del coco. Es una bebida muy refrescante, baja en calorías y rica en electrolitos, que ayudan al sistema nervioso. Pero también contiene potasio, magnesio, sodio, calcio y fósforo. Por ello, es utilizada por los deportistas después de realizar ejercicio ya que es una fuente de hidratación natural.
  • Leche de coco: es la carne del coco maduro triturada. Este delicioso líquido se puede consumir fresco o bien como bebida envasada. Es una bebida rica en minerales y vitaminas del grupo B y C. Aunque su sabor es dulce, el contenido en azúcar es bajo. Es un buen sustituto de la leche de vaca porque no contiene lactosa. Y al contener ácido laúrico, nos protege frente a infecciones y virus.
  • Aceite de coco: se extrae de la pulpa del coco. Además de ácido laúrico, contiene ácidos fenólicos antioxidantes que nos protegen frente a los radicales libres. Se puede utilizar tanto para hidratar la piel como para cuidar el cabello o consumirlo en nuestros platos preferidos. Por sus propiedades antibióticas y antimicrobianas puede ayudar a prevenir y combatir infecciones de la piel. El aceite de coco se emplea como protector del cabello porque lo hidrata, aportando brillo y vitalidad. Asimismo actúa contra la caspa por sus propiedades fungicidas.

Como ves, del coco podemos aprovecharlo todo. ¡Anímate a incorporarlo a tu vida diaria y notarás sus múltiples beneficios!

Germen de trigo: cinco motivos para incorporarlo a tu dieta0

El germen del trigo es la parte interior del grano. Contiene todas las sustancias que la planta necesita para germinar y madurar. La mayoría de harinas y productos derivados del trigo que consumimos pasan por un proceso de refinamiento en el que se elimina el germen. Sin embargo, es muy rico en proteínas, minerales y vitaminas, y se trata de un excelente complemento nutritivo.

¿Quieres conocer los principales beneficios que aporta el germen de trigo, así como las propiedades que tiene como cosmético natural? Pues entonces, sigue leyendo…

Propiedades del germen de trigo:

  • Desarrollo muscular: por su alta cantidad de proteína y hierro, el germen de trigo es altamente recomendable para el desarrollo muscular. Muchos deportistas lo incluyen en su dieta para mejorar su rendimiento, especialmente para entrenamientos intensos. Es un excelente regenerador de los tejidos, muy útil para mantener la musculatura, las paredes de los vasos sanguíneos y el corazón en perfectas condiciones.

También es un gran apoyo en fases de crecimiento, embarazo, lactancia y estados postoperatorios. Contribuye a la cicatrización de heridas y a metabolizar las proteínas.

  • Antiestrés: la vitamina B2 que contiene el germen de trigo ayuda a combatir las migrañas, mantener una buena salud ocular y reducir problemas nerviosos como el insomnio, la ansiedad o el estrés. Además, su contenido en magnesio y zinc ayuda a combatir la fatiga física y el cansancio intelectual.
  • Antioxidante: el alto contenido en vitamina E convierte el germen de trigo en un potente antioxidante. A nivel celular controla la síntesis de enzimas que generan sustancias tóxicas y es eficaz como preventivo de la arteriosclerosis.
  • Equilibra los niveles de grasas y azúcares en sangre porque contiene ácidos grasos omega-3 y omega-6, que intervienen en los procesos de asimilación de las grasas, azúcares y proteínas. También aporta fosfolípidos que previenen la acumulación de colesterol, y zinc que facilita la asimilación y almacenamiento de la insulina.
  • Protector cardiovascular: es rico en potasio y magnesio, lo cual contribuye a mejorar la circulación, regulando la presión arterial, e incluso podría prevenir enfermedades reumáticas o artritis. Mantiene la integridad del sistema vascular y el sistema nervioso central.

Y además… Por ser rico en fibra, ayuda a favorecer el tránsito intestinal. También es un alimento indicado para personas con un nivel alto de ácido úrico, ya que ayuda a evitar ataques de gota. El germen de trigo favorece el equilibrio del sistema inmunológico y regula funciones fisiológicas y endocrinas. E incluso ayuda en el tratamiento de la esterilidad.

¿Cómo tomar germen de trigo?

Puedes encontrarlo en nuestros herbolarios y en nuestra tienda on line.

Los copos o escamas pueden tomarse durante el desayuno, mezclados con los cereales, espolvoreados en la leche, yogur… o también en ensaladas, sopas, sémolas o zumos.

El aceite de germen de trigo (muy rico en vitamina E y en ácidos grasos poliinsaturados) se ingiere en forma de cápsulas y perlas que deben tomarse durante las comidas.

Germen de trigo
Germen de trigo

Cuida de tu piel y cabello con aceite de germen de trigo

El germen de trigo tiene un alto contenido en vitaminas del grupo B, entre las que se encuentran la B1, B2 y B6. Todas ellas, junto a minerales como el zinc y el magnesio, convierten el aceite de germen de trigo en un fantástico tratamiento de belleza.

Nutre y regenera la piel. Sus propiedades antioxidantes retrasan el envejecimiento de la piel, previniendo arrugas, líneas de expresión y piel flácida. Dota la piel de vitalidad y le da un aspecto saludable. También ayuda a prevenir estrías y cicatrices.

Mejora enfermedades como la psoriasis o el eczema y se recomienda en quemaduras, incluyendo las provocadas por el sol, y las erupciones cutáneas.

Refuerza y repara el cabello. Nutre y da vigor al cabello, a la vez que combate la caspa. Mejora el aspecto del pelo seco, elimina el encrespado y repara cabellos muy dañados por productos químicos o calor. Masajear el cabello con germen de trigo también promueve su crecimiento y ayuda a mantener los folículos pilosos sanos.

Diabetes: qué es y cómo controlarla de forma natural0

La diabetes es una enfermedad crónica ocasionada por la dificultad del organismo para procesar el azúcar que proviene de los alimentos. Como consecuencia de ello, la concentración de glucosa aumenta a nivel sanguíneo (aumento de glucemia) y es la detección de esta hiperglucemia la que sirve de diagnóstico. La insulina, una hormona secretada por el páncreas, es la encargada de pasar la glucosa de la sangre al interior de las células de nuestro organismo, donde se metabolizará generando básicamente energía. Se diferencian tres tipos de diabetes.

 

Tipos de diabetes

  • Diabetes tipo 1: se da en aquellos casos en que el páncreas no produce insulina o no produce la suficiente. Este tipo de diabetes suele diagnosticarse en la infancia, aunque hay pacientes que reciben el diagnóstico cuando tienen más de 20 años y aparece de forma brusca y con sintomatología clásica (polidipsia, poliuria, adelgazamiento…). Son insulinodependientes (tienen que inyectarse insulina a diario). No se sabe la causa de esta enfermedad, aunque la genética, los virus y los problemas inmunitarios pueden favorecer su aparición.
  • Diabetes tipo 2: es la más habitual y generalmente se presenta en la edad adulta (aunque cada vez hay pacientes más jóvenes). Normalmente no se manifiesta sintomatología en su inicio y su comienzo es lento y gradual. Aparece cuando las células del cuerpo no responden a la insulina. Las causas de la diabetes tipo 2 tienen que ver con la obesidad y el sedentarismo, a pesar de que existe una predisposición genética clara y una asociación con el síndrome metabólico que incluye altos niveles de colesterol y problemas cardiovasculares. Normalmente se compensa con la dieta y el ejercicio, aunque según el caso pueden ser necesarios fármacos que movilicen la insulina o bien que desciendan la glucosa sanguínea (hipoglucemiantes orales). No son insulinodependientes.
  • Diabetes gestacional: se produce sólo durante el embarazo y suele desaparecer después. Sin embargo, es importante controlarla para la buena salud del feto.

 

Cómo se diagnostica la diabetes

Algunos de los síntomas de la diabetes son: visión borrosa, sed excesiva, fatiga, micción frecuente, hambre en exceso y pérdida de peso. No obstante, debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunos pacientes con niveles altos de glucemia no presentan síntomas.

En un análisis de orina se puede buscar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas, pero esta prueba por si sola no diagnostica la diabetes. En necesario alguno de estos exámenes de sangre:

  • Glucemia en ayunas: se diagnostica diabetes si se obtiene un resultado mayor de 126 mg/dl en dos analíticas.
  • Hemoglobina A1c: es una prueba empleada para ayudar a los pacientes tratados con fármacos a vigilar sus niveles de glucosa en sangre. En 2010, la American Diabetes Association recomendó este análisis para diagnosticar la
  • Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dl después de 2 horas de ingerir una cantidad controlada de glucosa.

 

Tratamiento de la diabetes

La mayoría de personas con diabetes pueden llevar una vida normal equilibrando su dieta, practicando ejercicio y, si es necesario, utilizando medicación. Los objetivos a largo plazo son reducir los síntomas y prevenir complicaciones (ceguera, insuficiencia renal, cardiopatías y problemas circulatorios periféricos). El paciente tendrá que controlar parámetros tales como la presión arterial, el colesterol y los niveles de glucemia. Cabe decir que hay plantas medicinales que pueden ser una ayuda complementaria para mejorar la regulación de la diabetes.

 

Plantas para regular los niveles de azúcar

  • Canela (Cinnamomum zeylanicum). Puede ser una aliada para los pacientes de diabetes tipo 2. Parece ser que uno de los componentes de la canela (el polímero metil-hidroxi-chalcona o MHCP) puede mejorar la forma en que las células responden a la insulina. Aparentemente el MHCP imita parte de la actividad de la insulina y mejora su eficacia. Además también ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos, siendo una herramienta para tratar el síndrome metabólico. Se recomienda tomar ½ cucharadita de postre al día.
Plantas para regular los niveles de azúcar (diabetes): estevia, canela y copalchi.
Plantas para regular los niveles de azúcar: estevia, canela y copalchi.
  • Vainas de judías (Phaseolus vulgaris). Tradicionalmente se ha utilizado la infusión de vainas de judías para mejorar el aprovechamiento de la glucosa en personas con diabetes tipo 2. Sus componentes amargos ejercen una acción que mejora el aprovechamiento de la insulina para controlar la glucosa. Se deben tomar tres infusiones al día antes de las comidas. Para preparar la infusión necesitamos una cucharada sopera rasa de vainas de judías Se infusionan en un vaso de 200 ml. de agua. Se deja reposar 5 minutos y se cuela antes de tomar.
  • Copalchi (Coutarea latiflora D.C.). Se comercializa la corteza del tallo, rica en un heterósido amargo llamado coutareósido, responsable de la acción reguladora del azúcar. Debido a su sabor amargo, lo mejor es tomarla macerada en frío. Se recomienda dejar macerar durante toda la noche una cucharada de postre de copalchi en un vaso de 200 ml. A la mañana siguiente, se cuela y se toma en ayunas. Se pueden tomar hasta tres vasos al día si es necesario.
  • Estevia (Stevia rebaudina Bertoni). Las hojas de estevia mejoran la respuesta a la insulina y son un buen apoyo para controlar los niveles de azúcar. Además, su sabor extremadamente dulce, es utilizado por la industria alimentaria para la elaboración de distintos formatos edulcorantes (líquidos, comprimidos, sobres, etc.) pobres en calorías y aptos para diabéticos.