Omega 3, 6, 7 y 9: unas grasas amigas imprescindibles para la salud0

¿Sabías que existe un tipo de grasas muy beneficiosas para nuestro organismo? Se trata de los ácidos grasos omega 3, omega 6, omega 7 y omega 9. Estos ácidos grasos de tipo omega pertenecen al grupo de nutrientes esenciales. Se les denomina así porque no somos capaces de fabricarlos pero, en cambio, son imprescindibles para mantenernos en un buen estado de salud. Por lo tanto, debemos tenerlos en cuenta en la alimentación.

Omega 3: para el corazón y el cerebro

Una dieta rica en omega 3 reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares. El ácido α-linolénico inicia la serie de los ácidos grasos de la familia omega-3, de la que también forman parte el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Los encontramos en aceites de primera presión en frío (lino, calabaza, germen de trigo, cáñamo), semillas de chía, pescado azul y aceite de krill.

El ácido graso omega 3 es bueno para el corazón y el cerebro. Regula la tensión arterial, reduce el nivel de colesterol y triglicéridos e inhibe trombosis en arterias y hace más fluida la sangre. El Omega 3 favorece la comunicación química de las neuronas y, por lo tanto, es muy beneficioso para paliar enfermedades degenerativas relacionadas con el envejecimientocomo el alzheimer.

También reduce todo tipo de inflamaciones internas, por lo que resulta un buen suplemento para controlar dolencias como la artrosis, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

Durante el embarazo y la lactancia, estos ácidos grasos juegan un papel importante en el desarrollo del sistema nervioso, fundamentalmente durante las últimas semanas del periodo fetal y los primeros meses de vida. Previene la hipertensión de la madre relacionada con el embarazo y el posparto, beneficia el desarrollo visual del feto, mejora el índice de desarrollo mental de los nacidos prematuramente, refuerza el sistema inmunológico del recién nacido y estimula el crecimiento y el desarrollo neurológico y psicomotor del niño.

Además, reduce el dolor asociado al síndrome premenstrual e incluso mejora el estado de ánimo durante este periodo.

Omega 6: para una buena salud celular y del sistema reproductor

El ácido cis-linoléico inicia la serie de ácidos grasos de la familia omega 6, de la que también forma parte el ácido gamma-linolénico (GLA). Los encontramos en aceites de primera presión en frío de semillas de onagra, borraja, cáñamo y pepitas de uva.

Tradicionalmente se han utilizado para conseguir una piel más firme, sedosa, hidratada y para combatir problemas dermatológicos como fragilidad de uñas y cabellos, piel reseca y escamosa, aparición de arrugas y regular el exceso de sebo en pieles grasas.

El ácido gamma-linolénico forma parte de las membranas celulares, asegurando la fluidez y permeabilidad para mantener un correcto estado de salud celular. Además, es precursor de las moléculas prostaglandinas E1, que refuerzan las defensas, reducen la coagulación y tienen una acción vasodilatadora que contrarresta la hipertensión arterial. Sobre el sistema cardiovascular, reduce la tendencia a la trombosis y previene trastornos cardíacos vasculares.

El ácido graso omega 6 es muy empleado en el cuidado del sistema reproductor para prevenir y tratar trastornos hormonales como el síndrome premenstrual, menstruaciones irregulares y dolorosas, menopausia y producción escasa de semen.

Tiene cierta acción antiinflamatoria, indicada para tratar procesos artríticos, alérgicos y asmáticos.

Es importante que exista un equilibrio en el aporte de las grasas omega 3 y omega 6, ya que un exceso de omega 6 podría tener consecuencias negativas. En una dieta saludable la proporción de ácidos omega 6 debería ser aproximadamente de 2 a 4 veces mayor que la de omega 3.

Omega 7: el gran aliado de la piel y las mucosas

El ácido palmitoléico, también conocido como omega 7, es un ácido graso monoinsaturado presente principalmente en el aceite de los frutos de espino amarillo (Hippophae rhamnoides).Es un excelente aliado para nutrir y mantener un buen estado de salud de la piel y mucosas. Ayuda a nutrir y a hidratar la piel seca, sensible y envejecida y a protegerla de los daños causados por los rayos UVA y el sol.

Presenta una cierta acción antiinflamatoria, por lo que está indicado para paliar síntomas de afecciones de la piel como eccemas, dermatitis atópica y psoriasis. Sobre las mucosas ejerce la misma actividad, siendo de gran ayuda en casos de úlcera péptida, estomatitis ulcerativa o inflamación vaginal. Es un buen complemento en el tratamiento del síndrome de la boca seca o xerostomía, y mejora las molestias ocasionadas por el síndrome de Sjören, enfermedad caracterizada por la escasa lubricación de las mucosas.

Omega 9: ideal para controlar el colesterol

A diferencia de los omega 3 y 6, los omega 9 no se clasifican como ácidos grasos esenciales porque pueden ser sintetizados por el cuerpo, aún así los beneficios que presentan nos obliga a incluirlos dentro de nuestra dieta. Entre los ácidos grasos omega 9, los más destacables son el ácido oleico y el ácido erúcico.

Si se quiere obtener la máxima cantidad de este nutriente, la forma idónea de ingerirlos es cruda, como los aceites vegetales crudos, ya que el grado de oxidación es muy elevado. Una de las mayores fuentes naturales de omega 9 es el aceite de oliva virgen extra. También lo encontramos en las nueces, avellanas, cacahuetes, semillas de lino, etc.

Contribuye a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, aumentando el colesterol “bueno” (HDL) y disminuyendo el colesterol “malo” (LDL), regula la tensión arterial y presenta un cierto efecto antiinflamatorio.

Omega 9: aceite de oliva.
Una de las mayores fuentes naturales de omega 9 es el aceite de oliva virgen extra.