Stevia: la planta que nos endulza0

La stevia (Stevia Rebaudiana Bertoni) es una planta nativa de Paraguay que se utiliza como endulzante natural alternativo al azúcar y los endulzantes artificiales. Ya en la antigüedad era utilizada por los indios guaraníes y, actualmente, en países como Japón su consumo representa el 41% del total de los endulzantes consumidos.

Las hojas de esta planta son 30 veces más dulces que el azúcar y el extracto de stevia, unas 200 veces más. Además contienen un 42% aproximadamente de sustancias hidrosolubles, por ello endulza más al mezclarla con líquidos.

Stevia
Stevia

Aunque el principio activo más importante es el Esteviósido, también contiene proteínas, fibra, hierro, fósforo, calcio, potasio, zinc, rutina y vitaminas A y C.

Propiedades de la stevia:

  • Tiene 0 calorías, o sea, que es totalmente acalórica.
  • Regula los niveles de glucosa en sangre por lo que puede ser consumida por personas con diabetes.
  • Al reducir la ansiedad por la comida, se aconseja su uso en dietas de control de peso (tomar de 10 a 15 gotas o una infusión 20 minutos antes de las comidas) y al regular la insulina del cuerpo, éste almacena menos grasas.
  • Realza el aroma de las infusiones o alimentos donde se añada.
  • Bactericida: se utiliza en dentífricos y chicles para prevenir la caries dental por su acción contra la placa bacteriana. También se usa para realizar enjuagues bucales o podemos añadir unas gotitas a nuestra pasta de dientes habitual.
  • Hipotensor suave, ya que regula la tensión arterial.
  • Es un diurético suave, porque ayuda a reducir los niveles de ácido úrico.
  • Digestiva: la stevia ayuda a mejorar las funciones gastrointestinales así como a facilitar la digestión o la absorción de grasas.
  • La infusión en compresas, cicatrizante y bactericida cuando se aplica sobre quemaduras o heridas leves.
  • Su consumo es beneficioso frente a la desintoxicación de tabaco y alcohol, ya que el té de stevia reduce el deseo de estos tóxicos.
  • Mejora la resistencia frente a resfriados y gripes.

Podemos encontrarla en solución acuosa concentrada, que es muy práctica para endulzar; en hojas que se usan como té o se mezclan con otras hierbas para infusión (se puede preparar en infusión caliente o en maceración en frío); o en concentrado de esteviósido, en forma de polvo blanco, también para endulzar.

Y si además quieres tener una piel tersa, puedes aplicar el concentrado de hoja de stevia en base líquida acuosa como cosmético. Sólo es necesario que te apliques una mascarilla y verás como tu piel se vuelve más suave y sin tantas impurezas.

Diabetes: qué es y cómo controlarla de forma natural0

La diabetes es una enfermedad crónica ocasionada por la dificultad del organismo para procesar el azúcar que proviene de los alimentos. Como consecuencia de ello, la concentración de glucosa aumenta a nivel sanguíneo (aumento de glucemia) y es la detección de esta hiperglucemia la que sirve de diagnóstico. La insulina, una hormona secretada por el páncreas, es la encargada de pasar la glucosa de la sangre al interior de las células de nuestro organismo, donde se metabolizará generando básicamente energía. Se diferencian tres tipos de diabetes.

 

Tipos de diabetes

  • Diabetes tipo 1: se da en aquellos casos en que el páncreas no produce insulina o no produce la suficiente. Este tipo de diabetes suele diagnosticarse en la infancia, aunque hay pacientes que reciben el diagnóstico cuando tienen más de 20 años y aparece de forma brusca y con sintomatología clásica (polidipsia, poliuria, adelgazamiento…). Son insulinodependientes (tienen que inyectarse insulina a diario). No se sabe la causa de esta enfermedad, aunque la genética, los virus y los problemas inmunitarios pueden favorecer su aparición.
  • Diabetes tipo 2: es la más habitual y generalmente se presenta en la edad adulta (aunque cada vez hay pacientes más jóvenes). Normalmente no se manifiesta sintomatología en su inicio y su comienzo es lento y gradual. Aparece cuando las células del cuerpo no responden a la insulina. Las causas de la diabetes tipo 2 tienen que ver con la obesidad y el sedentarismo, a pesar de que existe una predisposición genética clara y una asociación con el síndrome metabólico que incluye altos niveles de colesterol y problemas cardiovasculares. Normalmente se compensa con la dieta y el ejercicio, aunque según el caso pueden ser necesarios fármacos que movilicen la insulina o bien que desciendan la glucosa sanguínea (hipoglucemiantes orales). No son insulinodependientes.
  • Diabetes gestacional: se produce sólo durante el embarazo y suele desaparecer después. Sin embargo, es importante controlarla para la buena salud del feto.

 

Cómo se diagnostica la diabetes

Algunos de los síntomas de la diabetes son: visión borrosa, sed excesiva, fatiga, micción frecuente, hambre en exceso y pérdida de peso. No obstante, debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunos pacientes con niveles altos de glucemia no presentan síntomas.

En un análisis de orina se puede buscar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas, pero esta prueba por si sola no diagnostica la diabetes. En necesario alguno de estos exámenes de sangre:

  • Glucemia en ayunas: se diagnostica diabetes si se obtiene un resultado mayor de 126 mg/dl en dos analíticas.
  • Hemoglobina A1c: es una prueba empleada para ayudar a los pacientes tratados con fármacos a vigilar sus niveles de glucosa en sangre. En 2010, la American Diabetes Association recomendó este análisis para diagnosticar la
  • Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dl después de 2 horas de ingerir una cantidad controlada de glucosa.

 

Tratamiento de la diabetes

La mayoría de personas con diabetes pueden llevar una vida normal equilibrando su dieta, practicando ejercicio y, si es necesario, utilizando medicación. Los objetivos a largo plazo son reducir los síntomas y prevenir complicaciones (ceguera, insuficiencia renal, cardiopatías y problemas circulatorios periféricos). El paciente tendrá que controlar parámetros tales como la presión arterial, el colesterol y los niveles de glucemia. Cabe decir que hay plantas medicinales que pueden ser una ayuda complementaria para mejorar la regulación de la diabetes.

 

Plantas para regular los niveles de azúcar

  • Canela (Cinnamomum zeylanicum). Puede ser una aliada para los pacientes de diabetes tipo 2. Parece ser que uno de los componentes de la canela (el polímero metil-hidroxi-chalcona o MHCP) puede mejorar la forma en que las células responden a la insulina. Aparentemente el MHCP imita parte de la actividad de la insulina y mejora su eficacia. Además también ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos, siendo una herramienta para tratar el síndrome metabólico. Se recomienda tomar ½ cucharadita de postre al día.
Plantas para regular los niveles de azúcar (diabetes): estevia, canela y copalchi.
Plantas para regular los niveles de azúcar: estevia, canela y copalchi.
  • Vainas de judías (Phaseolus vulgaris). Tradicionalmente se ha utilizado la infusión de vainas de judías para mejorar el aprovechamiento de la glucosa en personas con diabetes tipo 2. Sus componentes amargos ejercen una acción que mejora el aprovechamiento de la insulina para controlar la glucosa. Se deben tomar tres infusiones al día antes de las comidas. Para preparar la infusión necesitamos una cucharada sopera rasa de vainas de judías Se infusionan en un vaso de 200 ml. de agua. Se deja reposar 5 minutos y se cuela antes de tomar.
  • Copalchi (Coutarea latiflora D.C.). Se comercializa la corteza del tallo, rica en un heterósido amargo llamado coutareósido, responsable de la acción reguladora del azúcar. Debido a su sabor amargo, lo mejor es tomarla macerada en frío. Se recomienda dejar macerar durante toda la noche una cucharada de postre de copalchi en un vaso de 200 ml. A la mañana siguiente, se cuela y se toma en ayunas. Se pueden tomar hasta tres vasos al día si es necesario.
  • Estevia (Stevia rebaudina Bertoni). Las hojas de estevia mejoran la respuesta a la insulina y son un buen apoyo para controlar los niveles de azúcar. Además, su sabor extremadamente dulce, es utilizado por la industria alimentaria para la elaboración de distintos formatos edulcorantes (líquidos, comprimidos, sobres, etc.) pobres en calorías y aptos para diabéticos.