Té matcha, la bebida zen venida desde Japón0

El té matcha es un tipo de té verde muy apreciado en Japón. Cuenta la leyenda que la isla de Okinawa es la más longeva del mundo gracias al habitual consumo de esta bebida. Si quieres beneficiarte de sus propiedades, puedes tomar una cucharita de té matcha con un vaso de agua caliente (85ºC), preferiblemente por la mañana. También puedes añadirlo a zumos, batidos y postres.

Te matcha
Te matcha

Té matcha: de China a los monjes budistas de Japón

Este té molido tiene sus orígenes en China, en tiempos de la dinastía Song, pero fueron los monjes budistas del Japón quienes popularizaron esta bebida desde finales del siglo XII. El té matcha les permitía estar alerta y tranquilos durante sus largas horas de meditación (zen), favoreciendo la concentración y la claridad mental sin la energía nerviosa que aporta el café. El consumo de este té verde fue desapareciendo en China, mientras que arraigaba en las clases altas japonesas entre los siglos XIV y XVI. Todavía hoy es tradición la ceremonia del té matcha.

¿Cómo se obtiene el matcha?

La preparación del té matcha empieza varias semanas antes de su recolección. Primero se cubren las plantas del té para protegerlas del sol. Así se retrasa su crecimiento y se consiguen unas hojas de un color verde más oscuro. Con este proceso el té gana aminoácidos, obteniendo de esta forma un sabor más dulce.

Tras la cosecha, las hojas se colocan en una superficie plana para su secado. El resultado se llama “tencha”. Se les retira el tallo y las venas antes de molerlas hasta conseguir una textura de polvo fino como el talco, de un verde intenso, conocido como “matcha”.

Lo que el té matcha puede hacer por ti

  • Mejora la concentración. Contiene L-teanina, un aminoácido capaz de aumentar los niveles de dopamina y serotonina en el organismo, calmando así los nervios, mejorando el estado de ánimo y el rendimiento intelectual y proporcionando un estado general de bienestar.
  • Es un tónico general para el organismo. La teína de esta bebida tiene un efecto similar a la cafeína aunque más suave y prolongado.
  • Ayuda a perder peso. El té matcha es rico en catequinas, unas sustancias que favorecen el metabolismo para quemar grasas.
  • Tiene un alto poder antioxidante. Contiene múltiples compuestos que retrasan el envejecimiento celular y neutralizan los radicales libres.
  • Depura la sangre. Su abundante clorofila no solo le aporta su característico color verde oscuro, sino también propiedades desintoxicantes y depurativas de la sangre.

 ¡Prepárate un batido antioxidante!

 Esperamos que te guste esta rápida y sencilla receta. Necesitarás los siguientes ingredientes:

  • ½ vaso de leche de almendras o de cualquier otra bebida vegetal.
  • ½ cucharada de matcha.
  • ½ plátano.
  • ½ vaso de hielo triturado.
  • 1 cucharada de sirope de agave.

Prepararlo es muy fácil. Solo hay que batir todos los ingredientes en una licuadora y ya está listo para tomar. ¡Pruébalo y cuéntanos cómo te ha sentado!

Cómo preparar un té: todo lo que necesitabas saber0

El es originario de China, aunque progresivamente fue extendiéndose su cultivo por Japón, Java, Ceilán y la India. Todos los tés proceden de la misma especie botánica (Thea sinensis) y las diferencias entre ellos se deben al tipo de procesado (grado de oxidación o fermentación), a la zona de origen (clima y tierra de cultivo) y a la parte de la planta utilizada (brotes más tiernos, hojas más viejas o ramitas).

Cómo prepararlo

Si lo preparamos en una tetera, hay que calentar la tetera y después poner una cucharada de por taza, más una cucharada extra. Hay que tapar la tetera y dejar reposar el té sin agua durante 5 minutos. Transcurrido ese tiempo, añadiremos agua a una temperatura de 70-80 grados centígrados (que no llegue a hervir). Después lo dejaremos reposar durante 1-2 minutos (té verde) o 4 minutos (té negro). Por último, se retirarán las hojas de y ya estará listo para servir.

Si lo preparamos en la taza, hay que calentarla. Después habrá que poner una cucharadita (tamaño de postre) de en un colador de bola, cerrarlo y dejarlo en la taza. Luego añadiremos agua caliente sin que llegue a la ebullición (70-80 grados). Finalmente lo dejaremos reposar el tiempo necesario según el tipo de .

Recuerda que el debe guardarse en un lugar seco y fresco, alejado de olores fuertes, ya que absorbe los aromas con gran facilidad.

Taza de té
El té debe guardarse en un lugar seco y fresco, alejado de olores fuertes.

Qué té elegir

Para quienes aprecian las cualidades refrescantes y aromáticas del té verde, son ideales los tés de China y Japón. El té verde es de color claro, de tonalidad dorada. Su sabor es suave y delicado, pero con personalidad. Entre sus propiedades, destaca su acción antioxidante y desintoxicante, así como su capacidad para mejorar la eficiencia celular para quemar grasas.

Los que son aficionados a las infusiones más fuertes, pueden elegir un té negro. Y quienes deseen disfrutar de los sentidos, pueden optar por mezclas aromatizadas con frutos secos y flores.

Selección de tés

  • Té negro (de Ceilán). Su consumo está muy extendido. El color de la infusión es oscuro, con tonalidades rojizas. El aroma es más fuerte y denso que el té verde. Se puede tomar solo, con leche o con limón.
  • Té Darjeeling. Procede de una región de India situada a 2.200 metros de altitud. De sabor a nuez moscada, también picante, fresco y áspero, es un excelente energético.
  • Té Earl Grey. Té negro aromatizado con aceite esencial natural de bergamota. Sabor cítrico y refrescante. Ideal para cualquier hora del día. Se puede tomar solo o con leche.
  • Té a la menta. Mezcla de té con hojas de menta, al estilo marroquí. Muy aromático, refrescante, digestivo y tónico. Se toma solo.
  • Té de canela. Mezcla de té con trocitos de canela. De agradable sabor especiado.
  • Té de frutas del bosque. Té negro de China, enriquecido con fresa, frambuesa y mora. Sabor afrutado. Se toma solo o con leche.
  • Té mil y una noches. Mezcla de té negro y té verde con flores y frutas tropicales. Sabor suave y aromático. Se toma solo o con leche.
  • Té verde (Gunpowder). En su elaboración, las hojas se enrollan en pequeñas bolas que parecen perlas o que recuerdan a las bolas de pólvora (“Gunpowder”, en inglés). Contiene poca teína y tiene un sabor suave.
  • Sen Cha (Té verde). Es la modalidad más popular en Japón. Sus hojas son grandes, de un tono verde oscuro y con forma de aguja. Contiene poca teína, tiene un sabor de verduras y ligeramente astringente (acción antiinflamatoria y antihemorrágica).
  • Kukicha. Se extrae de las ramas de la planta del té. Sabe ligeramente a heno. Se toma solo.
  • Té Mao Feng (Té Blanco). Su producción es limitada por su elaboración especial. Las yemas nuevas se recolectan antes de que se abran, se dejan que pierdan la humedad de forma natural y después se desecan. Se obtiene una infusión de color pálido y sabor suave.
  • Té desteinado (de Ceilán). Conserva las características de los grandes tés sin contener teína. El método de desteinado se realiza empleando vapor a alta temperatura. Es ideal para horas de la tarde y noche.
  • Té rojo o Pu Erh. Es original de la provincia de Yunnan, conocida como la región de la eterna primavera. Se conoce como el té de la salud por sus propiedades curativas. Actúa sobre las energías que regulan las funciones del cuerpo y recientes estudios científicos indican que es un té bajo en ácidos tánicos y teína y, por lo tanto, lo pueden tomar las personas con el estómago delicado. En China se bebe tradicionalmente para reducir grasas y el nivel de colesterol al activar el metabolismo del hígado. Refuerza el hígado y el bazo, desintoxica y depura, y estimula la secreción de todas las glándulas digestivas.

Mezclas especiales

  • Té Chay. Té negro, canela, vainilla, cardamomo verde, amapola, jengibre y clavo.
  • Yogi té. No contiene té. Es una mezcla reequilibrante con canela, jengibre, cardamomo, pimienta negra y clavo.
  • Té de la polaridad. No contiene té. Es una mezcla de lino, regaliz, anís verde, fenogreco, menta y jengibre.
  • Té Mu. No contiene té. Mezcla de raíz de peonía, raíz de perejil japonés, canela, raíz de jengibre, palo de regaliz, ralladura de mandarina, ciprés, clavo y ginseng. Es beneficiosa para problemas respiratorios, circulatorios, enfermedades del aparato genital femenino, debilidad, cansancio y alteraciones del sistema nervioso central. Purifica la sangre, es diurético, tonifica y vigoriza el cuerpo.

Otras infusiones

  • Té rooibos. No procede de la planta del té, sino de un arbusto que crece en Sudáfrica (Aspalathus lineraris). Su infusión es suave y digestiva, antioxidante y tiene la capacidad de frenar la producción de histamina en procesos alérgicos.

Mezclas de frutas y flores para infusionar solas o para aromatizar los tés

  • Frutos silvestres: Hibisco, uvas pasas, piña, papaya, arándano, limón, mango y rosal silvestre.
  • Karcadé: pétalos de flor de Hibisco.

Foto: El alma zen verde