Aprende a gestionar el estrés0

El estrés es un conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción ante una situación que percibe como amenazante. El lado bueno del estrés es que nos mantiene activos y nos ayuda a poner en marcha nuevos recursos, incrementando así nuestra autoestima y posibilidades de éxito.

El problema aparece cuando la causa del estrés se prolonga en el tiempo. El cuerpo intenta adaptarse y se esfuerza de manera constante para mantener el equilibrio hasta que acaba agotado. La reacción ante una determinada circunstancia varía de persona a persona e incluso puede ser distinta en un mismo individuo en diferentes periodos de su vida. Los factores estresantes pueden ser de cualquier tipo: el entorno laboral, un nuevo jefe, un nuevo puesto de trabajo, los problemas familiares, una separación, una mudanza, un fallecimiento, una enfermedad… ¡Incluso las fiestas navideñas originan estrés!

Gestionar el estrés de manera natural
El lado bueno del estrés es que nos mantiene activos y nos ayuda a poner en marcha nuevos recursos, incrementando así nuestra autoestima y posibilidades de éxito.

El estrés continuado puede conllevar problemas de salud

Ya hemos dicho que las consecuencias negativas aparecen cuando el estrés se presenta con demasiada frecuencia o se prolonga en el tiempo. Es entonces cuando tiene efectos en nuestra salud.

  • Respuestas psicofisiológicas. El aumento de la tasa cardíaca, de la presión sanguínea o de la respiración son ejemplos de respuestas que se desencadenan de manera involuntaria.
  • Trastornos emocionales. El estrés puede generar ansiedad, depresión, impaciencia, frustración, insomnio, nerviosismo, trastornos alimenticios, pérdida del sentido del humor, del apetito y de la memoria, fatiga y dolores y contracturas musculares.
  • Trastornos físicos graves. Si el estrés persiste puede originar alteraciones cardíacas y enfermedades inflamatorias, deprimir el sistema nervioso  y producir alteraciones metabólicas, por citar algunos ejemplos.

¡Gestiona el estrés de manera natural!

El hecho de aprender a gestionar el estrés es esencial para nuestra calidad de vida. En las siguientes líneas te proponemos cuatro maneras de lograrlo.

  • Hábitos de vida saludables: sal a pasear, practica algún deporte, mantén relaciones gratificantes y haz ejercicios de relajación. Contribuirás a mejorar tu mundo emocional.
  • Flores de Bach. La terapia floral del Dr. Edward Bach no es un tratamiento para dolencias particulares. Sin embargo, como nuestro cuerpo responde de manera positiva o negativa al modo que pensamos o sentimos, al ayudarnos a sentir más positivamente, nuestro cuerpo tendrá la oportunidad de responder de forma igualmente positiva.
  • Aceites esenciales. Además de aliviar los síntomas físicos que suelen manifestarse en situaciones de estrés, nos ayudarán a recuperar la calma. Algunos aceites esenciales para combatir el estrés y restablecer el equilibrio son la mejorana, la mandarina, la bergamota, la lavanda, la manzanilla romana, el naranjo amargo y la ravintsara.
  • Triptófano. Es un aminoácido esencial poco abundante en los alimentos. Es el precursor de la serotonina, el neurotransmisor que estabiliza el estado de ánimo, combate la depresión y facilita un sueño reparador. La serotonina también ayuda a estabilizar la hiperactividad infantil, reduce el estrés, es beneficiosa para el corazón y contribuye a controlar el peso (al reducir el apetito y la ansiedad por comer). El triptófano se obtiene sólo a través de la alimentación y abunda en los huevos, el amaranto, la leche, los cereales integrales, el chocolate, la avena, los dátiles, las semillas de sésamo, los garbanzos, las pipas de girasol, las pipas de calabaza, los cacahuetes, los plátanos, la calabaza y la alga espirulina. Si tu dieta no incluye la cantidad suficiente de estos alimentos, puedes presentar una deficiencia de triptófano y, por lo tanto, corres mayor riesgo de padecer estrés. Con todo, también puedes tomar triptófano como complemento alimenticio.