FRUTOS DE OTOÑO
Esencias de otoño
PLANTAS PARA CUIDAR EL PÁNCREAS
LA IMPORTANCIA DE LA FIBRA
Dieta alcalina

FRUTOS DE OTOÑO0

Ningún alimento estimula tanto los sentidos como una pieza de fruta. Además de vitaminas y minerales, las frutas contienen cientos de sustancias llamadas elementos fitoquímicos, que desarrollan importantes funciones preventivas y curativas.

Fruta es sinónimo de salud. Es atractiva, apetitosa, fácil de comer y refrescante. Desintoxica el organismo, regula el intestino, es antioxidante, evita las enfermedades cardiovasculares y disminuye el riesgo de padecer cáncer.

La naturaleza es muy sabia y generosa, y por ello en cada temporada se crían las frutas adecuadas para ese momento del año y los requerimientos de nuestro cuerpo.

El otoño es una época rica en frutas que aportan energía, vitaminas y antioxidantes, ayudándonos a afrontar el frío del invierno y prevenir resfriados, reforzando las defensas

La Mandarina

La facilidad de pelar y comer una mandarina, su agradable dulzor y su escaso grado de acidez, la convierten en una de las frutas favoritas de los niños. Pertenece a la familia de los cítricos y presenta una composición parecida a la de la naranja, aunque la proporción de nutrientes es algo inferior.  El componente mayoritario en las mandarinas es el agua y, respecto a otras frutas de su género, aporta menos cantidad de azúcares y por tanto menos calorías. La cantidad de fibra es apreciable y ésta se encuentra sobre todo en la parte blanca entre la pulpa y la corteza, por lo que su consumo favorece el tránsito intestinal. Destaca el contenido en vitamina C, ácido fólico y  provitamina A, más abundante que en cualquier otro cítrico. También contiene cantidades destacables de potasio y magnesio. En menor proporción se encuentran ciertas vitaminas del grupo B y minerales como el calcio.

Es antiinfecciosa, fluidificante de la sangre, hipotensora, laxante, antialérgica, remineralizante , depurativa y antioxidante. Muy recomendable en estados febriles, resfriados, gripe e infecciones de garganta.

La Uva

Es una de las frutas más cultivadas del mundo, después de la naranja. Desgraciadamente solo una pequeña parte de su producción se consume como fruta; la mayor parte se destina a la fabricación de bebidas alcohólicas, especialmente vino. Se la considera un componente básico de la dieta y la cultura mediterránea.

Contiene entre un 15 y 30% de azúcares, según la variedad de uva, de los cuales la glucosa y la fructosa son los más abundantes, ambos monosacáridos de rápida absorción. Rica en vitaminas del grupo B, principalmente B6, B1, B2 y B3 que, entre otras funciones, favorecen la metabolización de los azúcares. También contiene cantidades significativas de provitamina A y de vitamina C. El potasio y el hierro son los minerales más abundantes, aunque contiene también calcio, fósforo, magnesio y cobre.

La uva contiene una gran variedad de sustancias químicas, conocidas como elementos fitoquímicos que ejercen numerosas funciones en el organismo. Entre ellos resaltar la presencia de ácidos orgánicos (tartárico, málico, cítrico, etc.) que son los responsables del sabor ligeramente ácido y producen una alcalinización de la sangre y de la orina, lo que facilita la eliminación de los residuos metabólicos, como el ácido úrico. Los flavonoides de tipo fenólico actúan como potentes antioxidantes, impidiendo la oxidación del colesterol causante de la arteriosclerosis. El resveratrol que encontramos en la piel de la uva tiene propiedades antifúngicas y sobre todo, antioxidante. Recientemente se ha comprobado que es un poderoso anticancerígeno. Las antocianinas también actúan como potentes antioxidantes preventivos de las afecciones cardiovasculares.

En esencia podemos decir que la uva aporta energía a nuestras células y que favorece el buen estado de nuestras arterias.

La Granada

Contiene una cantidad de hidratos de carbono superior a la mayoría de las frutas. Es bastante rica en vitamina C, E y B6, y cantidades significativas de B1, B2 y niacina. Los minerales más abundantes son el potasio, el cobre y el hierro. Las antocianinas actúan como antisépticos y antiinflamatorios en el conducto digestivo y como poderosos antioxidantes en las células, frenando los procesos de envejecimiento y degeneración cancerosa.

La peletierina es un alcaloide  de acción vermífuga (hace expulsar los parásitos intestinales) que se encuentra en la corteza del fruto y en los tabiques internos.

La granada está especialmente indicada en casos de trastornos intestinales como diarreas infecciosas, flatulencias y cólicos intestinales por su acción astringente y antiinflamatoria sobre el tracto digestivo. El efecto astringente frena la producción de jugo gástrico y logra desinflamar el estómago irritado. El aporte de hierro y cobre lo convierten en un aliado en caso de anemia. La riqueza en flavonoides y vitaminas antioxidantes la hacen beneficiosa en casos de trastornos cardiovasculares. Rica en potasio y baja en sodio, ideal para la dieta de los hipertensos. Su efecto alcalinizante y depurativo es de utilidad en trastornos del metabolismo como la gota y la obesidad.

La Calabaza

Destaca su riqueza en beta-caroteno (provitamina A) y en minerales como el potasio y el calcio. Su contenido en fibra soluble también es remarcable, a lo que se nos debe su efecto saciante sobre el apetito. Se trata de uno de los alimentos más bajos en grasa y en sodio, dos declarados enemigos de la salud de las arterias y del corazón. Este fruto está especialmente recomendado en casos de hipertensión (por su bajo contenido en sodio y riqueza en potasio), afecciones coronarias y arteriosclerosis, afecciones renales (diurético suave y antiinflamatorio) y estomacales (neutraliza la acidez y ejerce una acción emoliente y protectora sobre la mucosa gástrica), afecciones oculares (por su riqueza en beta-caroteno) y prevención del cáncer (contiene tres de las sustancias vegetales de mayor acción anticancerígena comprobada, beta-caroteno, vitamina C y fibra vegetal).

Debemos hacer una mención especial a las semillas, también llamadas pipas, de la calabaza. Estas pueden consumirse crudas o ligeramente tostadas. Tantos ellas como su aceite son muy ricos en vitamina E, ácido linoleico, cinc y hierro. Contienen cucurbitina, un principio activo con propiedades medicinales bien conocidas: Protección prostática y efecto vermífugo (antiparasitario).

Frutos secos

Son muchas las propiedades y nutrientes que nos aporta el consumo de frutos secos. Energía inmediata, para aquellos con un desgaste físico o mental importante; proteína vegetal completa libre de ácido úrico, especialmente indicados para vegetarianos, convalecientes; ácidos grasos mono y poliinsaturados, que ayudan a regular los niveles de colesterol y triglicéridos; ricos en minerales (calcio, magnesio, fósforo, hierro, etc.), oligoelementos (cinc, manganeso, cobre, selenio) y elementos fitoquímicos activos sobre nuestro organismo (sustancias antioxidantes, fitoesteroles que favorecen la reducción del colesterol, isoflavonas que protegen contra la arteriosclerosis, la osteoporosis, etc.). Adecuadas para todos los públicos y que no deben ser consideradas como simples golosinas para picar sino como auténticos y valiosos alimentos.

Prestaremos especial atención en las nueces, que en el mes de noviembre es cuando se encuentran en su mejor momento. Constituyen un alimentos muy concentrado en nutrientes, especialmente en ácidos grasos esenciales, vitaminas del grupo B (principalmente la B6) y oligoelementos como el cinc, el cobre y el manganeso.

Su alta concentración en grasas insaturadas (principalmente linoleico y linolénico) lo  convierten en un gran aliado de las arterias y el corazón. Reduce el nivel de colesterol y triglicéridos, evita la formación de trombos y frena los procesos inflamatorios.

Su escaso aporte de hidratos de carbono hace que las nueces sean muy bien toleradas por los diabéticos. Contienen hasta un 14.3% de proteínas de buena calidad biológica. Es algo deficitaria en el aminoácido metionina, lo cual se soluciona fácilmente combinándolas con cereales.

Indicadas en caso de afecciones coronarias, tasas elevadas de colesterol, afecciones del sistema nervioso, trastornos sexuales y esterilidad y situaciones en las  que se vean aumentadas las necesidades nutricionales (embarazo, lactancia, deportistas, estudiantes, convalecencias y estrés)

Esencias de otoño0

El otoño es una estación de cambio y es común que muchas personas padezcan un estado de decaimiento y tristeza, conocido ya como  depresión o astenia otoñal. Esta situación suele estar relacionada principalmente al cambio horario y a la disminución de luz solar. La aromaterapia es una herramienta útil que puede facilitar esta adaptación al cambio. Es una manera de buscar el equilibrio entre cuerpo y mente para volver a recuperar el estado óptimo de salud. Es el momento de respirar esencias que mejoren nuestro estado emocional, aromas con actividad antiséptica que liberen el hogar de virus y microorganismos típicos de las estaciones frías, olores que refuercen nuestro sistema inmunitario.

El otoño huele a madera, a tierra mojada, es un aroma intenso y penetrante, es una estación inspiradora, donde la melancolía y la nostalgia se hacen presentes. Inspirar sus esencias nos hacen vivirlo con intensidad. El cedro además de su acción antiséptica pulmonar nos aporta calma; el pachuli alivia la confusión  mental  energizando nuestra mente; la fragancia de la madera de sándalo aumenta la sensación de paz preparándonos para la meditación;  el aroma de la raíz de vetiver  favorece la conciencia, nos hará disfrutar del otoño; la esencia de salvia nos sacará del agotamiento y la apatía.

Entre los aromas que mejoran nuestro estado de ánimo podemos destacar el aceite esencial de  limón, neroli, naranja, bergamota o petitgrain. Los utilizaremos diluidos mezclándolos en un aceite base y lo aplicaremos en forma de masaje en las sienes, el cuello y el pecho.

Sándalo

Entre las esencias que favorecen la concentración y el estado de alerta encontramos la menta, el romero, la pimienta negra, el limón y la nuez moscada. Podemos aplicar un par de gotas en cada sien, empapar un algodón con unas gotas y dejarlo cerca de la zona de estudio, o bien utilizar un difusor de esencias.

Si buscamos aromas con actividad descongestiva y expectorante podemos optar por el benjuí, eucalipto, incienso, menta, niauli, pino y salvia esclarea. Los utilizaremos diluidos en un aceite base para realizar un masaje sobre el pecho o bien añadiremos algunas gotas en agua caliente para hacer inhalaciones.

Los aceites esenciales con mayor acción antimicrobiana son el árbol de té, ravintsara, orégano, bergamota y lavanda. Los utilizaremos mediante un difusor ambiental o mezclando unas gotas en el agua de limpieza del hogar.

Nuez moscada

Si queremos sentirnos enérgicos y aumentar nuestra vitalidad seleccionaremos el cardamomo, romero, enebro y jengibre.

Es una época donde la incidencia en la caída del cabello aumenta. Las mascarillas con aceites esenciales nutren y estimulan el crecimiento y la salud del cuero cabelludo. Podemos utilizar esencias de romero, tomillo o cedro en una base de aceite de coco o jojoba.

Aceites esenciales

PLANTAS PARA CUIDAR EL PÁNCREAS0

En el cuidado del páncreas, es importante seguir una alimentación variada y equilibrada y mantener unos hábitos de vida saludables. Para favorecer la función normal del páncreas, podemos complementar nuestra dieta con algunas plantas.

DIENTE DE LEON (Taraxacum officinale)

Esta planta herbácea de hojas dentadas y una flor central amarilla es un clásico de nuestra flora, las hojas tiernas especialmente de zonas montañosas son excelentes en la ensalada.

El diente de león es un tónico amargo que estimula la secreción de los órganos digestivos, se utiliza en casos de acidez o falta de apetito, ejerce una acción sobre el hígado, la vesícula y el páncreas llegando a doblar la producción de bilis.

DIENTE DE LEON (Taraxacum officinale)

ROMERO (Rosmarinus officinalis)

Sus flores, violáceas o blanquecinas destacan durante casi todo el años en las colinas calcáreas y áridas de la cuenca mediterránea. En sus hojas encontramos principios amargos y cantidades importantes de flavonoides.

El romero ayuda a reducir la inflamación y a desintoxicar el páncreas. Es un buen diurético a la vez que excelente tónico general de la circulación sanguínea. Su aceite esencial es un gran antiséptico y cicatrizante. Vía externa tanto los baños, los alcoholatos o los aceites de romero son extraordinarios en el tratamiento de dolores reumáticos, ideal para curtir la piel de las personas encamadas y así evitar que se formen las temidas úlceras por decúbito.

Tomar una infusión de romero por la mañana da fuerza y vigor sin causar nerviosismo.

ROMERO (Rosmarinus officinalis)

CÚRCUMA (Curcuma longa)

Planta perenne con rizomas oblongos de color amarillo intenso y flores también de color amarillo. Crece en diversas zonas del suroeste asiático, es una de las joyas de la cultura China.

Entre las muchas propiedades que se le atribuyen cabe destacar la acción antiinflamatoria que ejerce sobre diferentes órganos. Está indicada en caso de pancreatitis, enfermedad inflamatoria intestinal, colon irritable o inflamación de la córnea ocular.

En los últimos años se han publicado estudios científicos que documentan cómo la cúrcuma puede disminuir el crecimiento tumoral. Se están realizando estudios de combinación de quimioterapia con cúrcuma para potenciar su efecto quimioterapéutico en cáncer de colon, páncreas, ovario, o de combinación con radioterapia, potenciando el efecto antitumoral y minimizando los efectos secundarios de la irradiación.

CÚRCUMA (Curcuma longa)

TÉ VERDE (Thea sinensis)

Esta planta originaria de la zona oriental de Asia, Ceylan y Java es, seguramente, la bebida más consumida en el mundo.

Sus hojas, de color verde oscuro y brillante contienen alcaloides, la teína, así como flavonoides y aceite esencial.

Su propiedad más destacable es su poder antioxidante.  La lucha contra los radicales libres y la protección celular son algunas de las vías de estudio en la prevención del desarrollo de cáncer. Algunas investigaciones indican que en los lugares donde se consume té verde de forma regular, el porcentaje de cáncer es inferior, hecho que algunos autores han sugerido que, sin considerarlo un anticancerígeno, su consumo regular y de forma moderada puede ayudar en la prevención de la aparición de cáncer.

Se está estudiando su posible utilidad para promover la salud pancréatica y proteger contra el desarrollo del cáncer. El compuesto responsable parece ser una catequina, el EGCG (galato de epigalocatequina-3-gallate), cuya actividad parece inhibir la formación de células tumorales.

Es té verde es un estimulante suave, agudiza el estado de alerta y las habilidades intelectuales, estimula el metabolismo y mejora el rendimiento físico, utilizándose en las dietas de control de peso, cuida el sistema cardiovascular y favorece la desintoxicación del organismo.

TÉ VERDE (Thea sinensis)

 

FENOGRECO (Trigonella foenum-graecum)

Planta herbácea contallo simple y poco ramificado, hojas trifoliadas, flor amarilla clara de la que sale un fruto en forma de vaina en la se encuentran entre 10 y veinte semillas de fenogreco. Las semillas son apreciadas por la cantidad de nutrientes y moléculas activas que contiene, así como por sus propiedades medicinales.

Tradicionalmente se ha utilizado para estimular y fortalecer el páncreas. Ayuda a prevenir el riesgo de cáncer de páncreas y la insuficiencia pancreática.

Es considerado un fortificante general del organismo, rico en proteínas y minerales, aumenta la masa muscular, mejora la secreción de insulina y regula nos niveles de glucosa, regula los niveles de colesterol,cuida y protege la función hepática y renal, antiinflamatorio, alivia trastornos intestinales y digestivos,promueve la producción y calidad de la leche materna, incrementa la líbido, etc. Vía externa se utiliza en el tratamiento del acné, eczema, abscesos, forúnculos, emplastos mucolíticos y descongestivos, lociones fortificante del cabello, etc.

FENOGRECO (Trigonella foenum-graecum)

LA IMPORTANCIA DE LA FIBRA0

La fibra dietética se trata de una sustancia que contienen las plantas y que una vez la consumimos no es digerida ni absorbida en nuestro intestino, sino que puede ser fermentada, en parte, por nuestra flora intestinal. Es decir, pasa a través de nuestra digestión sin ser procesada junto a los alimentos, aumenta el bolo fecal facilitando el tránsito intestinal. Por ello no se la considera un nutriente. La cantidad diaria recomendada de fibra es de unos 25 gramos para mujeres y 38 gramos para hombres. La fibra, engloba diversas sustancias, pero se divide principalmente en dos grandes grupos: la fibra soluble y la fibra insoluble.

FIBRA SOLUBLE

Tiene la capacidad de formar un gel con el agua y atrapar así algunas sustancias, como por ejemplo el colesterol. Un ejemplo de alimento que contiene esta fibra serían los copos de avena, o el salvado de avena, frutas y frutos secos. Además, la fibra soluble aumenta la sensación de saciedad al ganar volumen en el estómago -el glucomanano es empleado para reducir la sensación de hambre y ayudar a bajar de peso-; también contribuye a regular y mantener un nivel estable de glucosa en sangre. Una de las sustancias que encontramos entre los diferentes tipos de fibra soluble son los fructooligosacáridos o FOS. Se tratan de moléculas pequeñas, que no están unidas tan fuertemente como en el caso de los polisacáridos -que encontramos en la fibra insoluble- y por ello son solubles en agua y pueden ser fermentados por nuestra flora, además promueven el crecimiento de varias especies de Bifidobacterium. Comúnmente también se les llama prebióticos y se suelen añadir a suplementos de probióticos -bacterias buenas- para asegurar una mejor repoblación de la flora intestinal.

FIBRA INSOLUBLE

Está formada por cadenas mucho más largas llamadas polisacáridos y por ello no es fermentable. Ejemplos de fibra insoluble serían la celulosa y la lignina, que aportan dureza a los vegetales, presentes sobretodo en los tallos. Pasa a través del tracto intestinal aumentando el volumen del bolo fecal y el peristaltismo intestinal y es a la que se le atribuye mayor capacidad laxante. Fuentes de   fibra insoluble serían, el salvado de trigo, los tallos de brócoli, verduras de hoja verde, alcachofas o los espárragos, aunque la podemos encontrar también en frutos secos, semillas y en todos los cereales integrales.

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LA IMPORTANCIA DE LA FLORA INTESTINAL

Para tener una buena flora intestinal es muy importante el consumo de fibra, cuanto más variadas sean las fuentes, mejor, ya que haremos proliferar mayor número de cepas diferentes de bacterias y podremos potenciar la absorción de nutrientes, una correcta digestión y menos gases.

Otra importante función de la flora intestinal es protegernos frente infecciones, ya que es la primera barrera defensiva de nuestro cuerpo.

Una flora intestinal escasa nos predispone a sufrir problemas digestivos y estreñimiento, además de tener más propensión de que proliferen bacterias o levaduras no deseadas como las cándidas.

Es muy importante mantener una flora intestinal fuerte en el caso de sufrir enfermedades intestinales como la enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o celiaquía ya que también se protege el epitelio intestinal además de mejorar la absorción de los nutrientes.

Cada vez se relaciona más una flora intestinal sana con un correcto estado de ánimo, protección frente alergias y una buena salud de la piel. Además, las alteraciones de la mucosa intestinal y de la flora pueden estar relacionadas con la aparición de psoriasis, eccemas, acné o dermatitis.

Con una buena flora intestinal también tendremos mejores digestiones, menor hinchazón y gases. A veces, al introducir más cantidad de alimentos con fibra en la alimentación algunas personas sufren más molestias digestivas y gases; esto se puede deber a una microbiota débil, que no es suficiente para digerir la cantidad de fibra que ahora se le está dando, por lo que se tendrá que pasar un periodo de adaptación durante el que habrá un cambio de la flora intestinal y en que podemos ayudar con un suplemento de probióticos.

Un ejemplo de alimento rico en fibra que suele causar molestias digestivas son las legumbres. Se suelen consumir con menor frecuencia de lo que sería lo ideal y por ello, muchas veces, ocasionan gases, debido, en algunos casos, a la poca capacidad de la microbiota de poder fermentar la fibra presente en la piel de éstas. Para poder acostumbrarnos a digerirlas es recomendable empezar, por ejemplo, incluyendo una tacita de lenteja roja como guarnición en varias comidas a lo largo de la semana y luego probar con otras legumbres como garbanzos o judías, primero en pequeñas cantidades o peladas. También podemos condimentarlas con semillas carminativas como el comino, coriandro o hinojo, ya sean molidas o añadidas al caldo de cocción.

fi Regulador intestinal. Mezcla de semillas de lino y zaragatona, ispágula y salvado de trigo. Ayuda a normalizar el tránsito intestinal sin irritar.

BENEFICIOS DEL CONSUMO DE FIBRA

La fibra tiene una función reguladora de la digestión y además también reduce el riesgo de sufrir  algunas enfermedades como el cáncer de colon. Al mantenerse el intestino mejor lubricado y con menos residuos debido al efecto de arrastre de la fibra, reducimos el riesgo de padecer pólipos y evitamos la absorción de un exceso de tóxicos que nuestro cuerpo necesita eliminar ya que se acelera el proceso de excreción y las heces pasan menos tiempo en contacto con las paredes del intestino grueso.

¿Cómo consumimos más fibra?

La forma más fácil de consumir fibra es llevar una dieta equilibrada en la que prioricemos los alimentos de origen vegetal; que en la base de la alimentación estén las frutas y verduras –ya que siempre que estén en nuestro plato habrá una buena cantidad de fibra-, que los cereales sean integrales, así como sus derivados -pan, harinas, pasta- y que las legumbres las consumamos al menos 4 veces por semana. Además no nos olvidemos de los frutos secos y semillas, que deberían estar presentes todos los días en nuestra alimentación; son una muy buena opción para comer a media mañana o en la merienda, solos, con un yogur o acompañados de fruta deshidratada, como los orejones, ciruelas o pasas, otra muy buena fuente de fibra. De esta forma nos aseguramos de obtener suficiente cantidad y variedad de fibra. Es muy importante beber suficiente agua para facilitar el buen tránsito intestinal y aún más consumiendo buenas cantidades de fibra.

Algunos ejemplos de raciones de fibra son: 2-3 cucharadas de copos de avena, una taza de arroz integral de guarnición, un puñado de frutos secos, una cucharada de semillas, una pieza de fruta o 2-3 ciruelas deshidratadas.

Semillas como la zaragatona, son buenas opciones en el caso de sufrir pólipos ya que están compuestas mayoritariamente por fibra soluble de modo que poniendo una cucharada en un vaso de agua y dejándola unas cuantas horas tendremos una gelatina, que nos ayuda de forma suave con el tránsito intestinal, además de nutrir la microbiota.

Las semillas de chía también tienen gran cantidad de fibra soluble y las podemos emplear para preparar postres  como puddings y batidos o añadirlas a un yogur. Dejándolas reposar para que se hidraten en el líquido que queramos obtendremos una textura cremosa y agradable.

El lino o linaza es otra de las semillas más utilizadas para añadir un extra de fibra a la dieta, posee los dos tipos de fibra; también lo tenemos que dejar en agua para que se hidrate y poder así digerirlo, puesto que su capa externa de fibra insoluble protege a la semilla; si no la trituramos o hidratamos hasta que se ponga gelatinosa pasará intacta por el tubo digestivo.

Consumir estas semillas no sólo aporta fibra a nuestra dieta, también son fuentes de ácidos grasos omega 3 -lino y chía- y de proteínas además de otros fito-químicos beneficiosos como la gran mayoría de alimentos vegetales.

 

Por Bárbara Galindo

Dietista

Dieta alcalina0

El pH de los líquidos del organismo (piénsese que el 75% de nuestro peso corporal es agua), incluida la sangre, debe ser ligeramente alcalino (7,35-7,45) para que el organismo esté en equilibrio y goce de salud. Ésta es la base de la dieta alcalina. Si estamos por encima o por debajo de estos valores, corremos el riesgo de padecer enfermedades.

El pH se mide en una escala que va del 0 al 14. Un pH exactamente de 7,0 se considera neutro. Un pH por debajo del 7,0 es ácido y un pH por encima del 7,0 se dice que es alcalino. Nuestro pH puede llegar a ser ácido por múltiples factores: un estrés continuado en el tiempo, emociones negativas, reacciones del sistema inmunológico, etc. Sin embargo, el motivo más habitual es una dieta inadecuada.

Muchas personas tienen una dieta demasiado alta en alimentos formadores de ácido: productos de origen animal (carne, pescado, leche, huevos…), alimentos procesados, harinas blancas y azúcares, café, bebidas alcohólicas, refrescos gaseosos, etc. También son generadores de ácido los medicamentos.

 

Verduras y frutas, base de la dieta alcalina

Las verduras de hoja verde y las frutas (también los cítricos) son alimentos que contienen altas cantidades de minerales alcalinos de fácil biodisponibilidad. También forman parte de una dieta alcalina las legumbres, los brotes, los frutos secos, las especias y las algas, por citar algunos ejemplos. Una dieta alcalina es sinónimo de buen funcionamiento de las células y de los órganos y tejidos que forman nuestro cuerpo. Para ello necesitamos, como ya hemos dicho, un pH ligeramente alcalino.

 

pH y enfermedad

Si en la dieta hay un déficit de alimentos alcalinos, el cuerpo sufre un pérdida constante de compuestos minerales. Esto explica el hecho de que haya tantas personas que padecen osteoporosis y desgaste óseo o el hecho de que haya cada vez más jóvenes que tienen estos problemas.

Si la dieta incluye alimentos acidificantes durante mucho tiempo, el sistema digestivo se atrofia en distintos grados progresivos hasta que se colapsa. Primero empieza con malestares intestinales leves, luego devienen en colitis, gastritis, Crohn y otros trastornos que pueden transformarse en dolencias graves y enfermedades crónicas.

La falta de alimentos alcalinos también implica una disminución de la capacidad del organismo para absorber nutrientes, una baja producción de energía en las células, menor capacidad para reparar las células dañadas, dificultad para desintoxicar los metales pesados, una deficiencia del sistema inmune para combatir y eliminar las células tumorales, fatiga… También es habitual la hiperuricemia (exceso de ácido úrico), que puede derivar en gota, cálculos renales y artritis crónica. En definitiva, el desequilibrio acídico es un imán para la enfermedad.

Dieta alcalina y salud

Una dieta alcalina para mantener la salud debe consistir en un 60% de alimentos alcalinos y un 40% de alimentos ácidos. Hay fuentes que elevan esta proporción hasta el 75%-25%. En todo caso, para devolver la salud al organismo, la proporción debe ser más alta (80%-20%).

Entre los alimentos alcalinos que deberíamos introducir en nuestra dieta destacamos:

  • Verduras y hortalizas: Col, brócoli, lechuga, zanahoria, coliflor, apio, pepino, espárragos, etc.
  • Frutas: Manzana, uva, aguacate, pera, tomate, limón, naranja, etc
  • Germinados: soja, brócoli, alfalfa, hierba de trigo, hierba de cebada, etc.
  • Granos: Trigo sarraceno, quinoa, amaranto, cereales integrales
  • Frutos secos y deshidratados: almendra cruda, orejones, higos, goji, etc.
  • Algas y productos asiáticos: chlorella, spirulina, nori, wakame, daikon, tofu, umeboshi, reishi
  • Tisanas o infusiones depurativas: Diente de león, cardo mariano, ortiga verde, cola de caballo, hinojo y zarzaparrilla
  • Té verde
  • Condimentos y especias: perejil, mostaza, jengibre
  • Sal del Himalaya, sal marina sin refinar
  • Edulcorantes: stevia

El ejercicio físico moderado adaptado a cada persona activa el metabolismo y facilita la eliminación de toxinas.

A todo esto no debemos olvidar el lema “Mens sana in corpore sano” (Sátiras de Juvenal, s.l-ll), en el que ya se promulgaba la importancia del equilibrio emocional como un componente indispensable para mejorar el bienestar y la salud en general.

El Noni, La Fruta Prodigiosa0

El noni (Morinda citrifolia) es uno de los pocos productos naturales que cuentan con el respaldo tanto de científicos y médicos tradicionales; como de homeópatas, naturistas y sanadores de otras culturas. Todos ellos coinciden en lo asombroso de las propiedades de esta planta sagrada que se viene utilizando desde hace miles de años por culturas indígenas, y que actualmente se está empleando en Occidente como suplemento alimenticio.

La ciencia confirma lo que sabía la medicina tradicional en Polinesia. “… tomar NONI, en dosis concentradas puede mejorar nuestra salud, nuestro organismo y nuestra vitalidad”.

El jugo de Noni ha sido declarado Novel Food de acuerdo con la decisión de 05 de Junio de 2003 nº 2003/426/CE de Parlamento Europeo

Origen y características

Se trata de una planta tropical, típica de Polinesia y Tahití, originaria de la India.

La planta crece en forma de arbusto dando frutos del tamaño de un aguacate, de donde se extrae su valioso zumo. Pertenece a la familia de las Rubiaceae,  puede alcanzar los seis metros de altura y vivir más de ochenta años.

¿Cómo actúa el Noni?

La Xeronina es un alcaloide muy parecido a la Bromelaina (presente en la piña), que se encuentra en todas las células de los seres vivos en cantidades muy pequeñas y se encarga de activar todas las enzimas catalizadoras de los procesos metabólicos celulares y de regular la síntesis de proteínas estructurales
La Xeronina es el elemento más activo en la acción fisiológica de este producto. Aunque en estado puro se encuentra de forma escasa, el noni posee la capacidad de crearla en el propio organismo. Este proceso se realiza por conversión de la Proxeronina en Xeronina mediante la acción de la enzima Proxeronasa a nivel de intestino delgado.

En el ZUMO DE NONI se encuentran más de 150 nutracéuticos que actúan en interrelación con otros potenciando así sus efectos. Los más importantes son: xeronina, proxeronina, escopoletina, damnacantal, ácido ursólico, hierro, fósforo, magnesio, sodio, calcio, cinc, cobre, y las vitaminas A, C, E, B1, B2, B6 y B12.

Propiedades del Noni

El noni actúa a nivel celular básico, por esta razón posee tantas y tan variadas cualidades como son éstas:

  • Estimular las funciones celulares.
  • Incrementar el calor corporal.
  • Inhibir el crecimiento de células cancerígenas.
  • Regular el sueño.
  • Regular la función intestinal (mayor absorción de los nutrientes).
  • Regular la presión arterial (es hipotensor).
  • Regular el metabolismo.
  • Actuar como regenerador celular.
  • Actuar como antihistamínico y antiséptico natural.
  • Presentar una acción analgésica y antiinflamatoria.
  • Presentar una marcada acción inmunológica y antioxidante.
  • Estimular la producción de óxido nítrico en el organismo.

Recomendación de consumo

Tomar diariamente 30ml antes de cada comida. Mantener en lugar fresco y salvaguardar de la luz.

La lecitina de soja: un complemento para absorber las grasas y reducir el colesterol0

La lecitina de soja es un producto natural obtenido del germen de la soja. Se emplea como complemento gracias a sus propiedades nutricionales. Uno de los principales beneficios de la lecitina de soja es que contribuye a la disolución de las grasas en agua. Si tenemos en cuenta que los líquidos del organismo, el plasma y las secreciones digestivas son medios acuosos, nos daremos cuenta de la importancia de la lecitina. También reduce el colesterol y, con ello, el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

 

De hecho, la lecitina ya se encuentra ampliamente distribuida en nuestro cuerpo. Es un fosfolípido imprescindible que forma parte de las membranas celulares. El organismo produce la lecitina en el hígado, pero su producción se ve limitada si falta alguno de los componentes básicos, como el fósforo o algunas vitaminas. Es recomendable entonces que la dieta se complemente con lecitina de soja.

La lecitina de soja contribuye a mejorar el aprendizaje y la memorización.

La lecitina es necesaria en el organismo porque:

  • Participa en la digestión de las grasas de la dieta.
  • Facilita la absorción de las vitaminas liposolubles A, D, E y K.
  • La lecitina, en la sangre, ayuda a mantener los lípidos en general y el colesterol en particular, evitando que se deposite en las paredes de los vasos sanguíneos. Así se reduce el riesgo de padecer arteriosclerosis y sus complicaciones.
  • Favorece la síntesis hepática de lipoproteínas de alta densidad (más conocidas como colesterol bueno), que transportan el colesterol que ha quedado depositado en las paredes vasculares y lo devuelven al hígado para ser reciclado. Una dieta complementada con lecitina de soja reduce el colesterol total en sangre y disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • La lecitina es una fuente importante de fosfatidilcolina, que aporta colina y fósforo, ambos implicados en la función cerebral y en la mejora del aprendizaje y la memorización.
  • La colina es también indispensable para el normal funcionamiento del hígado. La lecitina es un excelente protector de la célula hepática.

Cantidad recomendada de lecitina de soja

Al no tratarse de un nutriente esencial, no existen necesidades cuantificadas. La dosis mínima, según los expertos, sería unos 2 gramos diarios de lecitina de soja, cantidad suficiente para que la lecitina ejerza sus efectos en los diferentes órganos y sistemas de nuestro cuerpo. No obstante, las necesidades de lecitina varían en función del estado de salud, la edad, el esfuerzo intelectual o el grado de actividad física. Así, en determinados casos, sería aconsejable incrementar la ingesta de lecitina de soja hasta 10 ó 12 gramos diarios, o asociar a la lecitina otras sustancias específicas, como por ejemplo el germen de trigo.

Hogar sano y ecológico0

Hay estudios que hablan de que en una casa se pueden concentrar hasta 900 compuestos tóxicos, mucho más concentrados en el aire de nuestro hogar que en la calle. Tal ambiente puede causar problemas de salud como ojos irritados, dificultades respiratorias, alergias, hipersensibilidad o cefaleas.

Lograr un hogar sano y ecológico no es fácil si usamos insecticidas, combustibles o según qué tipo de productos de limpieza. Las sustancias nocivas también pueden venir de los materiales de construcción, los muebles, los microorganismos, etc.

Es un placer estar en un hogar sano y ecológico.

Nueve medidas para apostar por un hogar sano y ecológico

  • La primera medida para sanear el ambiente es la ventilación. Se deben abrir las ventanas entre 10 y 20 minutos al día, preferiblemente por la mañana y a las horas con menos tráfico.
  • La humedad debe situarse entre el 35 y el 45%. Un ambiente húmedo facilita la proliferación de hongos. Un ambiente seco, sobre todo por el uso de la calefacción, reseca la piel, los ojos y las mucosas.
  • Los productos de limpieza suelen liberar gases tóxicos como los compuestos orgánicos volátiles. Pueden ser la causa de hipersensibilidad, alergia e irritación ocular y afectar al hígado, a los riñones, al sistema nervioso, al sistema hormonal. Incluso hay productos de limpieza que son considerados cancerígenos.
  • Empleando productos ecológicos contribuimos a un hogar sano y ecológico y cuidamos al planeta. Cuando quieras puedes revisar los productos conflictivos que tienes en casa y sustituirlos por opciones más respetuosas con el medio ambiente.
  • Piensa que también podemos crear nuestros propios limpiadores y detergentes con productos que tenemos en casa: vinagre, limón, bicarbonato de sodio, alcohol, agua oxigenada, jabón natural vegetal, glicerina, aceites esenciales naturales, etc.
  • El uso de cosméticos y productos de higiene convencionales que contienen derivados del petróleo también pueden contribuir a contaminar el ambiente. Siempre es mejor optar por los buenos productos ecológicos existentes en el mercado.
  • Si tenemos previsto pintar el piso, informémonos de las pinturas ecológicas.
  • Y si queremos cambiar los muebles o la decoración, apostemos por materiales y elementos naturales.
  • Las lámparas de cristal de sal compensan el equilibrio entre iones positivos y negativos. Cuando hay un exceso de iones positivos (generados por electrodomésticos, humo de tabaco, calefacción, aparatos de aire acondicionado, teléfonos móviles…) puede generar fatiga, irritabilidad, falta de concentración, insomnio, cefaleas y estados depresivos.

Cinco recetas para una limpieza ecológica

  • Eco-limpiador. Hay que mezclar 180 ml de alcohol etílico, 800 ml de vinagre blanco, 15 ml de aceite esencial (pino, árbol de té, lavanda, limón o menta). Se utiliza disolviendo un tapón de la mezcla por cada cubo de agua.
  • Limpiador de inodoros. Debemos espolvorear el inodoro con bicarbonato y vinagre, y dejar actuar durante 30 minutos. Después hay que fregar y pasar agua caliente. Se puede mejorar la desinfección con unas gotas de aceite esencial de árbol de té o de pino.
  • Abrillantador de muebles. Hay que mezclar el zumo de un limón con el doble de cantidad de aceite. Se abrillantan los muebles pasando un paño seco.
  • Limpia cristales. La mezcla consiste en añadir un chorrito de limón y otro de vinagre a un litro de agua.
  • Limpiador de plata. Podemos mezclar agua y bicarbonato de sodio. La pasta resultante se puede aplicar a los objetos y joyas de plata y frotar con un algodón.

¿Y tú, tomas alguna medida para evitar los tóxicos en casa? Si es así, deja tu comentario al final del post. ¡Tus ideas pueden ayudar a muchas otras personas!

Uso terapéutico de las plantas0

Cuando consideramos el papel de los vegetales en la alimentación humana, solemos tener en cuenta solo los nutrientes, pero no menos importantes son las sustancias naturales que la planta elabora promotoras de la salud, sin ellas, probablemente, la especie humana no existiría.

Los compuestos más importantes a nivel medicinal son los conocidos como principios activos. Estos se definen como sustancias con actividad biológica que tienen la capacidad de interactuar con nuestro organismo, alterando o modificando su funcionamiento. La investigación científica ha permitido descubrir una gran variedad de principios activos que han sido la base de la mayoría de los fármacos. Sin embargo, la principal diferencia entre los fármacos y las plantas medicinales es precisamente la sinergia que se establece entre la multitud de sustancias que componen una planta medicinal, muchas de ellas aún desconocidas. Estos componentes tienen la capacidad de regular y potenciar la acción de las sustancias activas o reducir posibles riesgos.

Los principios activos son moléculas derivadas del metabolismo secundario, las plantas las sintetizan como mecanismo de defensa, adaptación, etc.

Se clasifican según su estructura química en:

Heterósidos

Antraquinónicos, Cardiotónicos, Cianogénicos, Cumarínicos, Fenólicos, Flavónicos, Ranunculósidos, Saponósidos, Sulfurados

Polifenoles

Ácidos fenólicos, Cumarinas, Flavonoides, Lignanos, Taninos, Quinonas.

Terpenoides

Aceites esenciales, Iridoides, Lactonas, Diterpenos, Saponinas

Alcaloides

Mucílagos y gomas

Características de los principios activos más importantes:

Heterósidos

Los heterósidos o glucósidos están formados por una parte de azúcar y otra de no azúcar (o aglicón o genina). Se clasifican según las características estructurales de la parte aglicón. Su nombre termina en –ósido, aunque algunos mantienen su nombre tradicional acabado en –ina (ej. Digitoxina). Constituyen los principios activos de muchas plantas y su actividad farmacológica se debe fundamentalmente a la parte no glucídica. Los más importantes son los fenólicos, y dentro de este grupo los salicílicos (presentes en el sauce, abedul, ulmaria, etc. Son antiinflamatorios, provocan sudor, bajan la fiebre y tienen acción antirreumática y diurética), hidroquinónicos (principalmente antisépticos de las vías urinarias y genitales, los encontramos en la gayuba y el arándano), antraquinónicos (se emplean como laxantes, los encontramos en la Cáscara Sagrada y el Sen), cardiotónicos (por su acción tonificante sobre el corazón. Debido a su estrecho margen terapéutico su uso debe realizarse bajo prescripción médica), saponósidos, etc. Los compuestos azufrados destacan principalmente por su efecto desintoxicante y protector del sistema osteoarticular.

Polifenoles

Estructuralmente son sustancias con un núcleo bencénico que soporta un grupo hidroxilo. Se suelen unir a azúcares para formar heterósidos, pero también se pueden encontrar libres.

Ácidos fenólicos

Presentan propiedades antioxidantes, analgésicas, coleréticas. Encontramos el eugenol (antiséptico y anestésico local empleado en odontología).

Flavonoides

Agrupa una familia muy diversa de compuestos, aunque todos los productos finales se caracterizan por ser polifenólicos y solubles en agua. Para los vegetales ejercen papeles cruciales, además de ser responsables de la coloración de flores, frutos y hojas, intervienen en la polinización atrayendo a los insectos, protegiéndoles de la radiación UV y ejercer una eficaz actividad antioxidante. Se clasifican en: chalconas, flavonas, flavonoles, flavanoles, antocianidinas, taninos condensados, xantonas y auronas. Las flavonas están presentes en la prímula, el espino blanco o la manzanilla. Las antocianinas son las responsables del color rojo, azul o violeta de algunos alimentos y plantas como el arándano, malva, zarzamora, etc.

De manera general, los flavonoides actúan:

-Sobre el sistema circulatorio. Disminuyen la presión sanguínea, son cardiotónicos, mejorar la circulación en general, evitan la formación de trombos y ayudan a reparar los capilares rotos

-Depurativos. Son diuréticos y estimulan las funciones del hígado y el riñón.

-Antioxidantes. Reducen el efecto negativo de los radicales libres.

-Regulan los niveles de colesterol y triglicéridos.

Cumarinas

Compuestos aromáticos que ofrecen posibilidades medicinales muy interesantes: Anticoagulantes (ej. dicumarol), antiedematosas, antiinflamatorias, analgésicas, antitumorales, etc.

Lignanos

Constituye un grupo ampliamente distribuido en el reino vegetal y con una elevada diversidad de estructuras. Entre las principales funciones destacan el papel antioxidante, antifúngico y antibacteriano. Los encontramos en las semillas de lino, calabaza, sésamo, soja, brócoli y frijoles, entre otros.

Taninos

Son sustancias complejas que no es posible clasificar dentro de una estructura química única. Interactúan con las proteínas de colágeno presentes en la piel haciéndola más resistente al calor y al ataque de microorganismos, protegiendo las mucosas. Tienen un componente astringente y un sabor amargo y aunque algunos de ellos pueden ser muy beneficiosos, otros pueden llegar a resultar tóxicos y antinutritivos, es decir, en altas cantidades reducen la asimilación de algunos nutrientes. Los encontramos en el té verde, arándanos, hojas de gayuba, etc. Entre las principales funciones que ejercen sobre el cuerpo destacan: Trastornos digestivos (ayudan a controlar la diarrea, cólicos y flatulencias), inflamaciones (ayudan a cicatrizar heridas, mejorar hemorroides y enfermedades de la piel), vasoconstrictor y antioxidante.

Terpenoides

Comprenden los aceites esenciales, los iridoides, lactonas sesquiterpénicas y saponinas.

Aceites esenciales

Son sustancias volátiles muy concentradas. La variedad y los efectos son tan amplios que resulta difícil establecer generalidades para todos ellos. Dependiendo de las propiedades de la planta, cada aceite esencial tiene capacidad para actuar en distintos sistemas del organismo.

Iridoides

Encontramos los valepotriatos de raíz de valeriana, harpagósidos del harpagofito, oleuropeósido de la hoja de olivo y genciopicrósido de la raíz de genciana.

Lactonas sesquiterpénicas

Son responsables del sabor amargo de muchas drogas como el cardo santo, el ajenjo o el diente de león. Tienen actividad antibacteriana y antifúngica.

Saponinas

Son glucósidos con propiedades parecidas a las del jabón (tienen poder espumante en soluciones acuosas y son tensioactivos naturales). Actúan ejerciendo una acción irritante sobre las mucosas gástricas e intestinales y mejoran el estado de los bronquios. Las hay triterpénicas (las encontramos en la semilla de castaño de indias, regaliz, centella asiáticay el ginseng) y esteroideas (presentes en el rusco, ágave y dioscoreas)

Alcaloides

El grupo con mayor interés farmacológico. Están ampliamente presentes en el reino vegetal. Conforman un grupo muy heterogéneo en cuanto la composición y acción en el organismo. Destacan por su notable efecto biológico en el cuerpo y la mente y normalmente se los asocia con drogas psicotrópicas (morfina, colchicina, atropina…). La humanidad los ha utilizado desde la antigüedad con fines religiosos y la industria farmacéutica los utiliza con frecuencia por su alta actividad farmacológica. Encontramos la cafeína, teína, atropina, quinina, etc.

Mucílagos y gomas

Se estructuran en largas cadenas de hidratos de carbono que se caracterizan por formar soluciones gelatinosas con el agua. Actúan sobre todo como protectores de las mucosas reduciendo la irritación. Se utilizan frecuentemente en dolencias del sistema respiratorio (tos, bronquitis, catarros e irritaciones de garganta), alteraciones de la piel (calman la irritación). Son laxantes mecánicos, por su capacidad de retener agua se hinchan y presionan las paredes intestinales, aumentando el peristaltismo. Son protectores de la mucosa gástrica y la protegen frente diarreas, sobre todo en las debidas a toxinas bacterianas. Los encontramos en las semillas de lino y de chía, malvavisco, aloe, etc.

Ayurveda, la Ciencia de la vida0

La palabra ayurveda proviene del sánscrito y significa “ciencia de la vida”. Probablemente es el sistema curativo más antiguo del mundo, data de aproximadamente 5000 años y ha sido nombrada como “La Madre de Todas las Curaciones”.  Está relacionada con la visión yóguica profunda de la vida y la conciencia.

Es difícil, incluso imposible resumir una ciencia de miles de años, pero intentaremos introducir sus conceptos más básicos.

La práctica ayurveda combina la ciencia y la filosofía para comprender los componentes físicos, mentales, emocionales y espirituales necesarios para conservar la salud entendida de una forma global (holística). Según esta filosofía los cinco elementos básicos Tierra, Agua, Fuego, Aire y Éter se manifiestan en el cuerpo humano en lo que denominamos Tridosha conformado por los tres humores o doshas Vata, Pitta y Kapha. El aire del cuerpo, Vata, se manifiesta a partir del Éter y de los elementos aéreos y está asociado con la liviandad y el movimiento. Pitta se manifiesta tanto del fuego como del agua y está asociado con los procesos metabólicos de transformación, como por ejemplo, la digestión de alimentos para producir energía. Kapha consta de los elementos tierra y agua y está asociado con la estructura y la estabilidad. Si bien en cada persona residen todos los tipos de energía, por lo general uno es dominante.

Un balance perfecto Vata-Pitta-Kapha es esencial para las condiciones fisiológicas normales y cualquier desequilibrio resulta en enfermedad. La constitución de cada persona es determinada en el momento de la fertilización y viene dada por las permutaciones y combinaciones del Tridosha corpóreo o humores biológicos manifestado en sus padres.

LA DOSHA VATA

Es el producto de la combinación de los elementos aire y éter, determinando así la actividad del sistema nervioso. Etimológicamente significa “lo que hace mover las cosas”. Gobierna nuestro balance mental y sensorial, así como nuestra orientación. Promueve la adaptabilidad mental y la comprensión. Las personas con predominio Vata, son rápidas, inquietas, activas. Habitualmente corresponde a personas delgadas de cabellos lacios o poco enrulados. Tienen tendencia a la ansiedad, al nerviosismo, con problemas de piel y de digestión, especialmente intestinales.

LA DOSHA PITTA

Es una mezcla de fuego y de agua. Significa “aquello que cocina”. El Pitta gobierna el proceso de transformación tanto en el cuerpo como en la mente al digerir y asimilar en todos los niveles desde comida hasta las ideas. Predomina en el sistema digestivo particularmente en el intestino delgado y en el hígado, donde opera el fuego digestivo. A nivel mental Pitta gobierna la razón, la inteligencia y la comprensión, es decir, la capacidad iluminadora de la mente, la cual puede percibir, juzgar y discriminar gracias al Pitta. La ira es la principal alteración emocional del Pitta, el cual es ardiente, nos calienta y nos ayuda a defendernos de ataques externos. Los Pitta son inteligentes, perceptivos, enérgicos, apasionados y emotivos. Sin embargo, debido a sus claras ideas tienden a ser obstinados, perfeccionistas. Poseen una fuerte voluntad y pueden ser impulsivos. Generalmente son robustos, musculosos y están más relacionados con enfermedades cardíacas, úlceras, etc.

LA DOSHA KAPHA

Es una combinación de agua y tierra. Significa literalmente aquello que “se adhiere o se pega”. Kapha gobierna los sentimientos, las emociones y la capacidad de la mente para aferrarse a la forma. Gobierna la estructura osteomuscular y grasa de nuestro organismo, suelen tener tendencia a la obesidad o el sobrepeso. Su predominio determina un carácter sereno, afectuoso y realista. Un exceso de Kapha puede generar fatiga y lentitud mental. Sus enfermedades son las metabólicas y endocrinológicas, asma, etc.

TÉS AYURVÉDICOS DEL MANANTIAL

Conocer nuestra constitución física y mental nos permite saber lo que nos es favorable para recuperar el equilibrio interno y mantener nuestra salud y vitalidad. Las infusiones ayurvedas forman parte del estilo de vida, ayudando al cuerpo en su proceso de depuración y recuperando la vitalidad. Mayoritariamente compuestas de especias, semillas y raíces que favorecen la depuración del organismo, aportan vitalidad, mejoran la digestión, aceleran el metabolismo y contribuyen a reforzar el sistema inmunitario.

Aunque cada uno de nosotros somos únicos y necesitaríamos un estudio personalizado, la tradición ayurveda, en su búsqueda de encontrar la armonía entre el individuo y la naturaleza que le rodea, recomienda el consumo de infusiones según la época del año.

Té Pitta, verano

Infusión de cardamomo, regaliz, pétalos de rosa, canela, jengibre. Aporta frescor y armonía. Alivia la tensión emocional.

Te Vata, otoño y primera parte del invierno

Infusión de regaliz, cardamomo, canela, anís, jengibre. Aporta calidez y templanza.

Té Kapha, segunda parte del invierno y primavera

Infusión de cardamomo, cúrcuma, jengibre, clavos, pimienta. Aporta calor y energía en momentos de fatiga y desgana.