Esencias de invierno: aromaterapia para prevenir afecciones respiratorias0

La difusión de aceites esenciales nos permite crear un entorno armonioso con nuestro estado emocional. Con la aromaterapia también purificamos y desodorizamos el ambiente. Las esencias de invierno son aquellas que destacan por sus propiedades anti-infecciosas, inmunoestimulantes, antivirales y tonificantes para prevenir y tratar las afecciones respiratorias de esta estación.

Para la difusión de las esencias de invierno podemos utilizar un quemador de aceites esenciales. Después de llenar el receptáculo con agua, hay que añadir 3 o 4 gotas de la esencia de invierno que hayamos elegido. Así evitamos quemar directamente el aceite esencial y sólo se calienta para favorecer sus dispersión. Otro tipo de vehículos utilizados en aromaterapia son los difusores de esencias, los cuales dispersan en el ambiente gotas minúsculas de aceite esencial para que puedan ser inhaladas para conseguir el efecto deseado. En este artículo te presentamos cuatro esencias de invierno: eucaliptus radiata, romero, pino silvestre y ravintsara.

Esencias de invierno: romero, eucaliptus...
Esencias de invierno: romero, eucaliptus…

Eucaliptus radiata (Eucalyptus radiata)

El eucaliptus pertenece a la familia de las mirtáceas. Originario de Australia, es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Sus hojas jóvenes son redondeadas y sus hojas adultas, estrechas lanceoladas. El aceite esencial de eucaliptus radiata se obtiene mediante destilación de las hojas. Tiene un olor suave y agradable. Las moléculas aromáticas más abundantes son el 1,8-cineol y el α-terpineol. Es ideal para toda la familia, incluso para los niños.

El aceite esencial de eucaliptus es recomendable para prevenir y tratar trastornos invernales. En difusión contribuye a disminuir considerablemente los riesgos de contagio. Entre las esencias de invierno, este aceite esencial es conocido por sus propiedades anticatarrales, expectorantes, antivirales, inmunoestimulantes, antibacterianas y vigorizantes.

Romero (Rosmarinus officinalis)

El romero es una planta vivaz, de hoja verde grisácea en forma de aguja, con flores blancas-azuladas. El aceite esencial de romero se obtiene por destilación de la sumidad florida. Entre las esencias de invierno destaca por su aroma intenso, fresco y herbal.

El aceite esencial de romero tiene propiedades antibacterianas, fungicidas, anticatarrales, expectorantes y mucolíticas. Está especialmente indicado en casos de infección respiratoria con congestión mucosa, como sinusitis, catarro bronquial y congestión pulmonar.

Pino silvestre (Pinus sylvestris)

El pino silvestre se encuentra ampliamente distribuido en Europa y Asia. Es un árbol perennifolio, con hojas aciculares rígidas que miden de 3 a 10 centímetros. El aceite esencial de pino silvestre se obtiene de la destilación de las agujas. Es una esencia de invierno rica en pineno y limoneno.

El aceite esencial de pino silvestre destaca por su actividad antibacteriana, antiséptica respiratoria, descongestionante y balsámica. Se emplea para combatir la gripe y la tos, en particular en forma de inhalaciones. También es de gran utilidad en caso de rigidez muscular y reumatismo aplicado sobre la zona afectada.

El aceite esencial de pino silvestre combina bien con los aceites esenciales cítricos, maderas, herbales y resinas, si es que se quiere utilizar esta esencia de invierno para purificar el ambiente.

Ravintsara (Cinnamomum camphora qt cineol)

Es un árbol originario de Madagascar, que crece silvestre en los bosques tropicales y que puede alcanzar los 15 metros de altura. Las hojas de ravintsara son ovales, alternas, coráceas y largas, resistentes y brillantes por la parte superior. De la destilación de las hojas obtenemos el aceite esencial de ravintsara. Sabineno, 1,8-cineol y α-terpineol son sus moléculas aromáticas más destacadas.

El aceite esencial de ravintsara presenta una potente actividad antiviral y antibacteriana, inmonoestimulante, expectorante y vigorizante. Numerosos estudios avalan la eficacia de esta esencia de invierno en casos de infecciones virales de todo tipo, deficiencia inmunitaria, bronquitis y como tónico en casos de fatiga.

¿Cómo utilizaremos las esencias de invierno?

Otras alternativas a la difusión ambiental de esencias son la realización de vahos y el masaje. Para realizar vahos, hay que añadir 2 o 3 gotas en un recipiente con agua a punto de ebullición. Al hacer las inhalaciones se deben mantener los ojos cerrados para evitar posibles irritaciones.

Para hacer el masaje se deben diluir las gotas de aceite esencial de pino silvestre en un aceite vehicular (el más utilizado es del almendras dulces). Para calcular la proporción se debe dividir el volumen del aceite vehicular entre 2, si se quiere lograr una dilución normal (2,5% de AE), o entre 4, si se busca una dilución débil (1% de AE). Por ejemplo, para preparar 20ml de una mezcla al 2,5% de AE de pino silvestre en aceite de almendras dulces, mezclaremos en 20 ml de aceite de almendras / 2 = 10 gotas de aceite esencial de pino silvestre.

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Hongos medicinales2

Los hongos medicinales han sido apreciados en la cultura oriental desde la más remota antigüedad. Las setas con propiedades curativas se han empleado para el tratamiento de múltiples enfermedades. Sus buenos resultados han hecho que hoy los hongos medicinales sean utilizados en todo el mundo y que sus extractos sean estudiados en los distintos campos de la medicina.

Características comunes de los hongos medicinales

Existen algunas moléculas que se encuentran en la inmensa mayoría de hongos medicinales. Son las siguientes:

  • Betaglucanos y proteoglucanos. Actúan sobre el sistema inmunitario, activándolo y regulándolo.
  • Tienen propiedades antivirales, hipotensoras, antihistamínicas, protectoras del hígado, reguladoras del colesterol, etc.
  • Esteroles (concretamente el ergosterol). Tiene acción antiviral y antitumoral.
  • Poseen enzimas detoxificantes y enzimas antioxidantes. Estas últimas inhiben la proliferación celular, limitando el crecimiento de tumores y evitando la metástasis.

Los tres hongos medicinales más empleados son el reishi, el hongo del sol y el shiitake.

Reishi (Ganoderma lucidum)

Las medicinas orientales lo utilizan para tratar numerosos trastornos:

  • Insomnio. El reishi ha sido recomendado tradicionalmente por los especialistas chinos y japoneses pera tratar trastornos del sueño.
  • Analgésico y relajante muscular. Se usa como calmante, pero no es narcótico ni hipnótico.
  • Sistema circulatorio. En numerosos ensayos clínicos se ha observado que mejora el flujo sanguíneo y baja el consumo de oxígeno por parte del corazón. Regula la presión arterial e inhibe la formación de plaquetas.
  • La acción antiinflamatoria de este hongo medicinal se debe a un efecto antioxidante de los radicales libres.
  • Alergias. Varias investigaciones avalan que inhibe de manera significativa algunas reacciones alérgicas, incluyendo efectos positivos contra el asma y la dermatitis de contacto.
  • Hígado. En las medicinas orientales el reishi es empleado para tratar la hepatitis. Se considera que este hongo medicinal es un regenerador hepático.
El reishi es un de los hongos medicinales más utilizado en Oriente.
El reishi es un de los hongos medicinales más utilizado en Oriente.

Hongo del sol (Agaricus blazei)

El hongo del sol es originario de Brasil y destaca por sus cualidades gastronómicas y culinarias, además de las propiedades como hongo medicinal. Sus efectos beneficiosos se deben a la presencia de beta-glucanos con capacidad para modular las respuestas del organismo.

  • Sistema inmunitario. El hongo del sol aumenta la producción de glóbulos blancos (macrófagos, neutrófilos y monocitos), incrementa la movilización de las células, produce más sustancias antimicrobianas y da una mayor respuesta ante agentes infecciosos específicos.
  • Este hongo medicinal presenta un excelente perfil nutricional, contiene vitaminas B1, B2, B3, inositol, ácido pantoténico, ergosterol, vitamina C, enzimas, minerales y aminoácidos esenciales.

Shiitake (Lentinus edodes)

Actúa principalmente sobre el sistema inmunitario. El shiitake crece espontáneamente en un roble japonés llamado shii. Debe luchar para asegurar su desarrollo y para ello crea su propio sistema de defensa fabricando sustancias inmunoestimulantes.

Las actuales investigaciones científicas revelan que este hongo medicinal contiene unas 50 enzimas, todos los aminoácidos esenciales, minerales, vitaminas y eritadenina (una sustancia que regula los niveles de colesterol y activa la circulación de la sangre). De sus esporas se ha aislado el polisacárido lentinano, que estimula la producción de interferones y ejerce una acción protectora frente a las infecciones víricas y frente al desarrollo de tumores.

10 consejos para mantener la salud en invierno1

Con la llegada del invierno nuestro sistema inmunitario se resiente, ya que las bajas temperaturas y el hecho de quedarnos más tiempo en casa pueden disminuir nuestra vitalidad diaria y propiciar un desequilibrio en las funciones del organismo. Así pues, debemos tomar medidas. Hoy te ofrecemos los diez consejos que pueden ayudarnos a prevenir contratiempos así como a mejorar nuestra salud física y emocional.

¡Cuida la salud en invierno!

Evita permanecer mucho tiempo en lugares cerrados o mal ventilados. Aunque haga frío, es aconsejable salir y respirar aire puro. Para ello, elige las horas centrales del día, ya que es cuando hay más sol (las temperaturas son más elevadas que a primera hora de la mañana o después del atardecer). Así pues, abrígate y sal.

Mantente activ@. El sol nos proporciona energía y el hecho de disfrutar de los rayos solares durante unos minutos cada día nos ayuda a combatir el agotamiento invernal. El contacto con la naturaleza y tratar con otras personas te ayuda a mejorar el estado de ánimo y eso repercute en tu bienestar físico.

Abrigarte y salir para que te toque el aire y el sol también es necesario para mantener la salud en invierno.
Abrigarte y salir para que te toque el aire y el sol también es necesario para mantener la salud en invierno.

Ventila bien la casa. Hay que abrir las ventanas 15 minutos cada día, por la mañana. También debes evitar que el ambiente de las estancias se reseque en exceso debido a la utilización de la calefacción. Utiliza humidificadores si es necesario.

Haz ejercicio físico.Te ayudará a mantenerte en forma y a tener una actitud más positiva frente a las adversidades. No olvides hacer ejercicios respiratorios, con respiraciones lentas y profundas para ventilar el árbol bronquial.

Sigue una dieta rica en vitaminas y minerales. Consume varias piezas de fruta y verdura al día. Si tomas más alimentos ricos en vitamina C (naranjas, limones, coles de Bruselas, brócoli, pimientos, espinacas…), reforzarás el sistema inmunitario. Si es necesario, puedes tomar algún complemento natural. La miel también te ayudará a mantener un buen nivel de defensas en tu organismo.

Evita el exceso de carbohidratos y grasas saturadas. Sigue una dieta equilibrada. Las bajas temperaturas requieren de un aporte calórico mayor. Intenta que estas calorías sean fáciles de metabolizar: el consumo de frutos secos es una buena opción. Se recomiendan varias comidas ligeras al día en lugar de dos comidas en exceso. Nos mantendremos energéticos toda la jornada, evitaremos bajadas de azúcar y evitaremos un apetito voraz.

Trata los primeros síntomas del resfriado hasta su totalidad. Puedes tomar infusiones calientes y hacer inhalaciones de plantas aromáticas. Flor de Malva, raíz de Malvavisco, Pulmonaria, Liquen, yemas de Pino, Eucalipto, Tomillo, y un largo etcétera de plantas tradicionalmente utilizadas para normalizar la función del sistema respiratorio y evitar complicaciones.

Mantén la piel bien hidratada.Las bajas temperaturas y el aire seco pueden perjudicar la piel. Contribuiremos a su bienestar bebiendo 2 litros de agua al día, como mínimo, así como poniendo en práctica remedios naturales para hidratarla. Únete a la cosmética natural para recuperar la belleza natural de la piel evitando el uso de sintéticos que pueden perjudicarla. Aloe vera, caléndula, manteca de karité, aceite de coco, aceite de argán, aceite de rosa mosqueta… y un sinfín de elementos de origen vegetal que protegen, nutren e hidratan la piel.

Activa la circulación caminando. Es muy aconsejable salir a caminar cada día utilizando un calzado cómodo. Asimismo, puedes realizar pequeños masajes ascendentes, desde los pies hacia las caderas, con una crema hidratante y tonificante.

Reserva un tiempo para ti. No es particularmente un consejo de invierno sino una sugerencia para todo el año. Tener un poco de tiempo para uno mismo, reencontrarse, disfrutar de una afición, un libro y evadirse por un momento del entorno puede ayudarnos a relajarnos, aliviar tensiones e indirectamente mejorar nuestro ánimo para relacionarnos con los demás. ¡Cuidemos de nosotros mismos para ser mas felices!

Diabetes: qué es y cómo controlarla de forma natural2

La diabetes es una enfermedad crónica ocasionada por la dificultad del organismo para procesar el azúcar que proviene de los alimentos. Como consecuencia de ello, la concentración de glucosa aumenta a nivel sanguíneo (aumento de glucemia) y es la detección de esta hiperglucemia la que sirve de diagnóstico. La insulina, una hormona secretada por el páncreas, es la encargada de pasar la glucosa de la sangre al interior de las células de nuestro organismo, donde se metabolizará generando básicamente energía. Se diferencian tres tipos de diabetes.

 

Tipos de diabetes

  • Diabetes tipo 1: se da en aquellos casos en que el páncreas no produce insulina o no produce la suficiente. Este tipo de diabetes suele diagnosticarse en la infancia, aunque hay pacientes que reciben el diagnóstico cuando tienen más de 20 años y aparece de forma brusca y con sintomatología clásica (polidipsia, poliuria, adelgazamiento…). Son insulinodependientes (tienen que inyectarse insulina a diario). No se sabe la causa de esta enfermedad, aunque la genética, los virus y los problemas inmunitarios pueden favorecer su aparición.
  • Diabetes tipo 2: es la más habitual y generalmente se presenta en la edad adulta (aunque cada vez hay pacientes más jóvenes). Normalmente no se manifiesta sintomatología en su inicio y su comienzo es lento y gradual. Aparece cuando las células del cuerpo no responden a la insulina. Las causas de la diabetes tipo 2 tienen que ver con la obesidad y el sedentarismo, a pesar de que existe una predisposición genética clara y una asociación con el síndrome metabólico que incluye altos niveles de colesterol y problemas cardiovasculares. Normalmente se compensa con la dieta y el ejercicio, aunque según el caso pueden ser necesarios fármacos que movilicen la insulina o bien que desciendan la glucosa sanguínea (hipoglucemiantes orales). No son insulinodependientes.
  • Diabetes gestacional: se produce sólo durante el embarazo y suele desaparecer después. Sin embargo, es importante controlarla para la buena salud del feto.

 

Cómo se diagnostica la diabetes

Algunos de los síntomas de la diabetes son: visión borrosa, sed excesiva, fatiga, micción frecuente, hambre en exceso y pérdida de peso. No obstante, debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunos pacientes con niveles altos de glucemia no presentan síntomas.

En un análisis de orina se puede buscar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas, pero esta prueba por si sola no diagnostica la diabetes. En necesario alguno de estos exámenes de sangre:

  • Glucemia en ayunas: se diagnostica diabetes si se obtiene un resultado mayor de 126 mg/dl en dos analíticas.
  • Hemoglobina A1c: es una prueba empleada para ayudar a los pacientes tratados con fármacos a vigilar sus niveles de glucosa en sangre. En 2010, la American Diabetes Association recomendó este análisis para diagnosticar la
  • Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dl después de 2 horas de ingerir una cantidad controlada de glucosa.

 

Tratamiento de la diabetes

La mayoría de personas con diabetes pueden llevar una vida normal equilibrando su dieta, practicando ejercicio y, si es necesario, utilizando medicación. Los objetivos a largo plazo son reducir los síntomas y prevenir complicaciones (ceguera, insuficiencia renal, cardiopatías y problemas circulatorios periféricos). El paciente tendrá que controlar parámetros tales como la presión arterial, el colesterol y los niveles de glucemia. Cabe decir que hay plantas medicinales que pueden ser una ayuda complementaria para mejorar la regulación de la diabetes.

 

Plantas para regular los niveles de azúcar

  • Canela (Cinnamomum zeylanicum). Puede ser una aliada para los pacientes de diabetes tipo 2. Parece ser que uno de los componentes de la canela (el polímero metil-hidroxi-chalcona o MHCP) puede mejorar la forma en que las células responden a la insulina. Aparentemente el MHCP imita parte de la actividad de la insulina y mejora su eficacia. Además también ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos, siendo una herramienta para tratar el síndrome metabólico. Se recomienda tomar ½ cucharadita de postre al día.
Plantas para regular los niveles de azúcar (diabetes): estevia, canela y copalchi.
Plantas para regular los niveles de azúcar: estevia, canela y copalchi.
  • Vainas de judías (Phaseolus vulgaris). Tradicionalmente se ha utilizado la infusión de vainas de judías para mejorar el aprovechamiento de la glucosa en personas con diabetes tipo 2. Sus componentes amargos ejercen una acción que mejora el aprovechamiento de la insulina para controlar la glucosa. Se deben tomar tres infusiones al día antes de las comidas. Para preparar la infusión necesitamos una cucharada sopera rasa de vainas de judías Se infusionan en un vaso de 200 ml. de agua. Se deja reposar 5 minutos y se cuela antes de tomar.
  • Copalchi (Coutarea latiflora D.C.). Se comercializa la corteza del tallo, rica en un heterósido amargo llamado coutareósido, responsable de la acción reguladora del azúcar. Debido a su sabor amargo, lo mejor es tomarla macerada en frío. Se recomienda dejar macerar durante toda la noche una cucharada de postre de copalchi en un vaso de 200 ml. A la mañana siguiente, se cuela y se toma en ayunas. Se pueden tomar hasta tres vasos al día si es necesario.
  • Estevia (Stevia rebaudina Bertoni). Las hojas de estevia mejoran la respuesta a la insulina y son un buen apoyo para controlar los niveles de azúcar. Además, su sabor extremadamente dulce, es utilizado por la industria alimentaria para la elaboración de distintos formatos edulcorantes (líquidos, comprimidos, sobres, etc.) pobres en calorías y aptos para diabéticos.

Alimentación en otoño e invierno: consejos dietéticos0

Detrás de muchas enfermedades físicas y emocionales, a menudo hay una dieta inadecuada. Una buena alimentación en otoño e invierno debe priorizar aquellos alimentos que nos proporcionan la energía específica necesaria para adaptarnos a los cambios de temperatura y a la humedad. También utilizamos la energía de estos alimentos para regenerar distintos órganos.

El otoño es tiempo de interiorización. Nuestro organismo, como la propia naturaleza, necesita recogerse, relajarse y volverse a concentrar en las tareas y estudios habituales. Es el momento de reforzar el sistema inmunitario y de generar calor interno para prevenir gripes y resfriados. Nuestra alimentación en otoño e invierno debe tener en cuenta que éstas son las estaciones para mimar pulmones, riñones, intestino grueso y vejiga. Todo lo que hagamos por ellos en estos meses tendrá un efecto preventivo y curativo. 

Principales productos de la alimentación en otoño e invierno

Cereales

  • Debemos consumir sobre todo mijo, quinoa, arroz de grano medio y corto, arroz salvaje, avena y trigo sarraceno. De manera más ocasional, tomaremos cuscús, bulgur, pan y pasta.
  • Estilos de cocción: en olla a presión, hervidos sin previo remojo, salteados con verdura y un poco de aceite una vez cocidos. Con restos de cereales se pueden hacer croquetas o enriquecer sopas y otros platos.

Alimentos proteicos

  • La alimentación en otoño e invierno debe incluir pescado, seitán y leguminosas: judías, lentejas, garbanzos, soja y sus derivados (azuki, tofu, tempeh…). Debe reducirse el consumo de carne, huevos y lácteos. De manera ocasional, podemos realizar algún frito.
  • Las cocciones tienen que ser más largas, más lentas y con menos agua. Cuanto más frío haga, añadiremos un poquito más de aceite de 1ª presión. Es época para hacer estofados y cocinar al horno. También podemos cocinar la carne a la plancha (después de haberla macerado con tamari y hierbas aromáticas).

Verduras

  • Aconsejamos principalmente las redondas y de raíz (zanahoria, nabo, chirivía, calabaza, cebolla, daikon…), complementándolas con verduras de hoja verde (perejil, berro, judía verde…). Es también un buen momento para el brócoli, la col, la coliflor y las algas. Hay que comer menos patata, boniato, tomate, berenjena y pimiento.
  • La alimentación en otoño e invierno debe incluir verduras al horno, consomés, caldos con algas, sopas remineralizantes y cremas de verduras. Hay que reducir las ensaladas crudas en favor de las ensaladas tibias con verduras escaldadas.
Verduras propias de la alimentación en otoño e invierno.
Verduras propias de la alimentación en otoño e invierno.

Aceites

  • De oliva de 1ª presión en frío. Aporta energía y calor al organismo, al mismo tiempo que favorece la salud cardiovascular.
  • Semillas: sésamo, calabaza, girasol… Con ellas podemos enriquecer los salteados, las cremas de verduras, etc.
  • Los frutos secos (avellanas, nueces, almendras, piñones…) preparan el organismo para el frío.

Frutas

Debemos apostar por las frutas del tiempo y tomar sólo ocasionalmente frutas tropicales. Es el momento de hacer compotas, tartas o cocinar frutas al vapor y al horno.

Otros alimentos

  • Hierbas aromáticas secas y especias: canela, jengibre, clavo y nuez moscada, ya que generan calor interno.
  • Bebidas calientes de leches vegetales (avena, arroz, soja, almendras o avellanas) sin azúcar y con café de cereales.

Complementos para reforzar la alimentación en otoño e invierno

  • Productos de la colmena (polen, jalea real, própolis, miel).
  • Oligoelementos.
  • Plantas medicinales (en infusiones, jarabes, viales, extractos líquidos, comprimidos o cápsulas) para prevenir y tratar afecciones típicas de la época de frío: alteraciones del sistema inmune, resfriados, bronquitis, laringitis, sinusitis… ¡Déjese asesorar por su herbolario para saber cuál es la mejor planta en cada caso!

Fuentes de proteína vegetal0

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos ha puesto en estado de alerta al relacionar el consumo de carne roja o carne procesada con un mayor riesgo de padecer cánceres terminales y enfermedades cardiovasculares. Algunos ejemplos de carnes procesadas son el jamón, el bacon y los embutidos, las salchichas, butifarra, morcilla, chistorra, lasañas precocinadas, patés, etc. Las hamburguesas y la carne picada se consideran carnes procesadas si se les ha añadido sal o aditivos químicos para su conservación. Lo cierto es que en nuestro país se abusa de este tipo de alimentos. Por eso hemos creído necesario presentarte algunas fuentes de proteína vegetal que pueden ayudar a equilibrar la dieta.

 

Proteínas de origen vegetal

  • Legumbres como las judías, los garbanzos, las lentejas o la soja y sus derivados. La soja puede tomarse como azuki (legumbre similar a la judía), como miso (fermentado natural de legumbres de soja), tofu (leche de soja con cloruro de magnesio en escamas: es ideal salteado en la sartén para luego acompañar ensaladas), tempeh (proteína de alto valor nutricional y con fibra) y lecitina de soja (ideal para reducir el colesterol), entre otros derivados.
  • Seitán. Es considerado como una auténtica carne vegetal, tanto por su alto contenido en proteínas como por su aspecto y su sabor. El seitán nos facilita el paso a una dieta más vegetariana. ¿Te acuerdas de nuestro artículo sobre recetas con seitán?
  • Semillas como la chía, el lino o el cáñamo. Las semillas de chía son ricas en omega 3, proteínas, fibra y minerales, y destacan por sus propiedades antioxidantes. Las semillas de lino también son ricas en omega 3, fibra, vitaminas y minerales, y en proteínas. Tienen un pobre contenido en hidratos de carbono. La proteína de cáñamo (no tiene propiedades psicóticas como la marihuana, aunque proceda de la misma planta) es un polvo rico en fibra y proteína de alta calidad. Se puede añadir a batidos, ensaladas y cereales.
  • Quinoa. Decimos que la quinoa es una proteína completa porque en ella encontramos todos los aminoácidos esenciales (los aminoácidos que forzosamente debemos obtener a través de la alimentación). Como explicamos en un artículo anterior, la quinoa aporta proteínas de alto valor biológico, es fácil de digerir y ayuda a mantener una buena salud cardiovascular, entre otros beneficios.
  • También son importantes fuentes de proteína vegetal los granos enteros (trigo, arroz, maíz…) y los frutos secos (almendras, anacardos, nueces…). Los frutos secos, además, ayudan a reducir el colesterol, fortalecen nuestras defensas y tienen propiedades antioxidantes. Para conocer con más detalle sus virtudes, puedes consultar el post que escribimos sobre los beneficios de los frutos secos.
Fuentes de proteína vegetal.
Fuentes de proteína vegetal.

 

Proteína vegetal y proteína completa

Todas las proteínas están hechas a base de aminoácidos. Estos actúan como componente estructural de las células, forman los músculos y los huesos, transportan nutrientes y actúan como enzimas y hormonas. Los aminoácidos también son fuente de energía, ya que cuando los digerimos son transformados en glucosa. Hay 20 tipos de aminoácidos. Los aminoácidos esenciales (leucina, metionina, isoleucina, lisina, fenilalanina, triptófano, valina, treonina, histidina y arginina) se obtienen sólo mediante la alimentación, mientras que los aminoácidos no esenciales (asparagina, alanina, ácido glutámico, ácido aspártico, glutamina, glicina, prolina, serina, cisteína y tirosina) los puede producir nuestro organismo.

Si un alimento contiene 8 de los 10 aminoácidos esenciales se considera una proteína completa o de alto valor biológico. Esto no siempre ocurre con la proteína vegetal. Por eso a menudo es necesario mezclar dos proteínas de origen vegetal para obtener una proteína completa (equivalente a la carne roja). Al unir un grano entero con una leguminosa, obtenemos una proteína completa. Es tan fácil como preparar un sándwich de pan de trigo integral con crema de cacahuete (que es leguminosa y no un fruto seco) o bien elaborar un plato de arroz con lentejas.

Dieta alcalina0

El pH de los líquidos del organismo (piénsese que el 75% de nuestro peso corporal es agua), incluida la sangre, debe ser ligeramente alcalino (7,35-7,45) para que el organismo esté en equilibrio y goce de salud. Ésta es la base de la dieta alcalina. Si estamos por encima o por debajo de estos valores, corremos el riesgo de padecer enfermedades.

El pH se mide en una escala que va del 0 al 14. Un pH exactamente de 7,0 se considera neutro. Un pH por debajo del 7,0 es ácido y un pH por encima del 7,0 se dice que es alcalino. Nuestro pH puede llegar a ser ácido por múltiples factores: un estrés continuado en el tiempo, emociones negativas, reacciones del sistema inmunológico, etc. Sin embargo, el motivo más habitual es una dieta inadecuada.

Muchas personas tienen una dieta demasiado alta en alimentos formadores de ácido: productos de origen animal (carne, pescado, leche, huevos…), alimentos procesados, harinas blancas y azúcares, café, bebidas alcohólicas, refrescos gaseosos, etc. También son generadores de ácido los medicamentos. 

Verduras y frutas, base de la dieta alcalina

Las verduras de hoja verde y las frutas (también los cítricos) son alimentos que contienen altas cantidades de minerales alcalinos de fácil biodisponibilidad. También forman parte de una dieta alcalina las legumbres, los brotes, los frutos secos, las especias y las algas, por citar algunos ejemplos. Una dieta alcalina es sinónimo de buen funcionamiento de las células y de los órganos y tejidos que forman nuestro cuerpo. Para ello necesitamos, como ya hemos dicho, un pH ligeramente alcalino.

Fruta y verdura, base de la dieta alcalina.
Fruta y verdura, base de la dieta alcalina.

pH y enfermedad

Si en la dieta hay un déficit de alimentos alcalinos, el cuerpo sufre un pérdida constante de compuestos minerales. Esto explica el hecho de que haya tantas personas que padecen osteoporosis y desgaste óseo o el hecho de que haya cada vez más jóvenes que tienen estos problemas.

Si la dieta incluye alimentos acidificantes durante mucho tiempo, el sistema digestivo se atrofia en distintos grados progresivos hasta que se colapsa. Primero empieza con malestares intestinales leves, luego devienen en colitis, gastritis, Crohn y otros trastornos que pueden transformarse en dolencias graves y enfermedades crónicas.

La falta de alimentos alcalinos también implica una disminución de la capacidad del organismo para absorber nutrientes, una baja producción de energía en las células, menor capacidad para reparar las células dañadas, dificultad para desintoxicar los metales pesados, una deficiencia del sistema inmune para combatir y eliminar las células tumorales, fatiga… También es habitual la hiperuricemia (exceso de ácido úrico), que puede derivar en gota, cálculos renales y artritis crónica. En definitiva, el desequilibrio acídico es un imán para la enfermedad.

Dieta alcalina y salud

Una dieta alcalina para mantener la salud debe consistir en un 60% de alimentos alcalinos y un 40% de alimentos ácidos. Hay fuentes que elevan esta proporción hasta el 75%-25%. En todo caso, para devolver la salud al organismo, la proporción debe ser más alta (80%-20%).

Entre los alimentos alcalinos que deberíamos introducir en nuestra dieta destacamos:

  • Verduras y hortalizas: col, brócoli, lechuga, zanahoria, coliflor, apio, pepino, espárragos, etc.
  • Frutas: manzana, uva, aguacate, pera, tomate, limón, naranja, etc.
  • Germinados: soja, brócoli, alfalfa, hierba de trigo, hierba de cebada, etc.
  • Granos: trigo sarraceno, quinoa, amaranto y cereales integrales.
  • Frutos secos y deshidratados: almendra cruda, orejones, higos, goji, etc.
  • Algas y productos asiáticos: chlorella, spirulina, nori, wakame, daikon, tofu, umeboshi, reishi.
  • Tisanas o infusiones depurativas: diente de león, cardo mariano, ortiga verde, cola de caballo, hinojo y zarzaparrilla.
  • Té verde.
  • Condimentos y especias: perejil, mostaza y jengibre.
  • Sal del Himalaya y sal marina sin refinar.
  • Edulcorantes: stevia.

Hábitos saludables

El ejercicio físico moderado adaptado a cada persona activa el metabolismo y facilita la eliminación de toxinas. A todo esto no debemos olvidar el lema “Mens sana in corpore sano” (Sátiras de Juvenal, s.l-ll), en el que ya se promulgaba la importancia del equilibrio emocional como un componente indispensable para mejorar el bienestar y la salud en general.

Foto: http://www.esteticaycuerpo.com/dietas/dieta-alcalina-la-alimentacion-de-las-celebridades/

Manzanilla: mucho más que una planta medicinal digestiva0

Hay muchos tipos de manzanilla, todas importantes y todas con propiedades peculiares. Pero sobre todo, las manzanillas que trataremos en este artículo están muy arraigadas a nuestra cultura, incluso algunas de ellas forman parte de la historia de algunos pueblos.

Manzanilla dulce (Matricaria chamomilla)

Las flores de manzanilla son una de las joyas de nuestra flora, originaria de Europa. Se cultiva en Hungría, Egipto y los países que conforman la antigua Yugoslavia. Nuestra camamilla de l’Urgell, cultivada en la bella comarca leridana, era una de las más preciadas del mundo. La macro producción agrícola hizo que prácticamente se perdiera esta especie de manzanilla, pero por suerte en la actualidad se está recuperando el cultivo.

Manzanilla dulce.
Manzanilla dulce.

Su peculiar aroma y sus discos florales, con numerosas flores de color amarillo intenso, pero con un fondo azulado debido a la presencia de su aceite esencial, hacen de la manzanilla dulce una de las plantas más queridas de nuestra tierra.

Rica en aceite esencial, cumarinas, glucósidos y flavonoides, la manzanilla dulce nos aporta un efecto estimulante de las secreciones digestivas así como una acción antiespasmódica y carminativa, ligeramente relajante y buena acción antiinflamatoria debido a su alto contenido de camazuleno. Por vía externa, este tipo de manzanilla ejerce una acción emoliente, calmante y antiséptica y se usa en forma de colirios o lavados oculares en casos de conjuntivitis catarral. Es clásica la utilización del agua de manzanilla dulce para aclarar los cabellos rubios.

Manzanilla de Mahón (Santolina chamaecyparissus)

También conocida como abrótano hembra, camamilla de la Mola, esparnellac o botja de Sant Joan, la manzanilla de Mahón es muy popular en la Catalunya central y muy especialmente en las Baleares, donde se le tiene una veneración especial. La gran complicidad de su aceite esencial la hacen especialmente indicada como vermífuga (expulsa las lombrices intestinales) así como estomacal y espasmolítico. En uso externo son reconocidas sus propiedades antialérgicas. Se usa con éxito en forma de compresas en casos de eccemas de origen alérgico. Los mahoneses consideran que la manzanilla criada en los alrededores del castillo de la Mola es de superior calidad a la de la península.

Manzanilla de Mahón.
Manzanilla de Mahón.

Matricaria (Chrysanthemum parthenium)

La matricaria crece de forma silvestre en las montañas de Soria y del Moncayo. Sus flores son parecidas a las de la manzanilla común, algo más pequeñas, pero que desprenden un olor muy fuerte, incluso ligeramente alcanforado. En su composición encontramos principios amargos, aceite esencial e hidrocarburos terpénicos.

Matricaria.
Matricaria.

A las propiedades digestivas de la manzanilla debemos resaltar su acción beneficiosa sobre el sistema nervioso. Está especialmente indicada en casos de migraña. También hay que resaltar su buena reputación como desintoxicante hepático y, en ginecología, se recomienda por su buena acción emenagoga (estimulan el flujo sanguíneo en el área de la pelvis y el útero y, en algunos casos, fomentan la menstruación). Para el que escribe este artículo, esta manzanilla es la mejor del mundo. Basta con oler las flores secas para darnos cuenta que estamos ante una planta muy especial. Debemos cuidarla, ya que puede estar en peligro de extinción.

L. Teixé

20 especias que no pueden faltar en tu cocina0

Las especias son consideradas desde la antigüedad como un auténtico tesoro. A lo largo de la historia, las especias han sido empleadas por distintas civilizaciones dadas sus propiedades conservantes, como condimentos, como remedios naturales, como moneda de cambio, como herramienta para ritos mágicos o religiosos y hasta como regalo propio de reyes y dioses. Hoy en día también valoramos las especias porque dan un toque saludable extra a nuestros platos. En este artículo enumeramos 20 especias que no pueden faltar en tu cocina.

Especias para la cocina.
Las especias son consideradas desde la antigüedad como un tesoro.

Especias para dar un toque saludable a nuestros platos

  • Alhabaca. Sus hojas, frescas o secas, se añaden al final de la preparación del plato para conservar su aroma. La alhabaca se caracteriza por sus propiedades estomacales y relaja el tubo digestivo. Combina con huevos, pescados, mariscos, legumbres y tomates.
  • Anís verde. Aromatiza panes y dulces. Posee gran eficacia carminativa: ayuda a combatir las flatulencias. El anís verde está recomendado incluso para paliar los cólicos del recién nacido.
  • Azafrán. Se obtiene de las flores de una planta que florece solo durante dos semanas al año. Su cultivo, recolección y manipulación tan delicados explican su elevado precio. El azafrán es anticatarral, expectorante y sudorífico. Se emplea acompañado de arroces y pescados.
  • Canela. Obtenida de la corteza interior del árbol “Canelera de Ceilán”, es una de las especias más usadas mundialmente para endulzar postres y helados. La canela es carminativa y aromatizante. También estimula el sistema nervioso, circulatorio y gastrointestinal.
  • Clavo. Es una especia muy aromática utilizada habitualmente para condimentar salsas, carnes e incluso pasteles. El clavo es un buen antiséptico y desinfectante. Por sus propiedades analgésicas, se emplea también para mitigar el dolor de muelas.
  • Cúrcuma. Todas las especias picantes destacan por facilitar las digestiones. La cúrcuma, además, evita los gases. A esta planta se le reconocen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, anticancerígenas y como protector hepático.
  • Eneldo. Es muy aromático y dulce. Combina muy bien con otras plantas aromáticas y se suele utilizar en la elaboración de salsas, caldos, verduras, huevos, pescados y mariscos. El eneldo es un excelente carminativo, útil en casos de cólicos, gases y trastornos intestinales.
  • Hinojo. Da un sabor anisado que combina bien con ciertos pescados, ensaladas y salsas. El hinojo es bajo en calorías y rico en fibra, minerales, vitamina B3, provitamina A y ácido fólico.
  • Jengibre. Esta especia es muy utilizada al cocinar galletas, panes, caramelos y bizcochos. El jengibre facilita la digestión y combate la acidez. Además, mejora el flujo sanguíneo. También se le reconocen propiedades para mitigar la sensación de mareo y vértigo.
  • Laurel. Aromatiza todo tipo de platos, especialmente sopas y estofados. Facilita la digestión y la eliminación de líquidos. Si partimos ligeramente las hojas de laurel al añadirlas al guiso, potenciaremos su sabor.
  • Menta. De aroma característico, es una de las especias más utilizadas para decorar postres. La menta facilita las digestiones y evita las flatulencias. Es muy adecuada para aquellas personas a las que les gustan las comidas fuertes pero tienen un estómago delicado.
  • Mostaza. Es una de las especias utilizadas en más gastronomías del mundo. Normalmente se emplea en semillas, aunque también se comercializa en polvo, en aceite y en salsa. La mostaza estimula el apetito y facilita las digestiones.
  • Nuez moscada. Elimina el mal aliento, rebaja la fiebre, alivia el dolor de cabeza y previene las flatulencias. La nuez moscada es considerada afrodisíaca por algunas culturas. Esta especia es útil para acompañar patatas, carnes, quesos, cremas de verduras y algunos postres.
  • Orégano. Es una especia muy típica de la cocina griega e italiana. Alivia la tos y el asma, facilita la digestión y combate el meteorismo (hinchazón del abdomen por acumulación de gases). El orégano sirve para acompañar quesos, ensaladas, arroces, pizzas y pasta.
  • Perejil. Su aroma suave y sus propiedades para realzar el sabor de otras plantas aromáticas, hacen del perejil una especia útil para condimentar casi cualquier tipo de plato. Es recomendable para dolencias estomacales y tiene cierto poder diurético.
  • Pimentón. Dulce o picante, ejerce una acción tónica y estimulante del aparato digestivo. El pimentón combina bien en guisos así como estofados de carnes, verduras y legumbres.
  • Romero. Es una de las especias más empleadas en el mundo, dando a los platos un toque fresco y alimonado. El romero combina muy bien en guisados, carnes (pollo y cordero) y pescados.
  • Tomillo. Es de las especias más conocidas de la cocina mediterránea. Ayuda a aromatizar estofados, carnes o pastas. El tomillo favorece las digestiones, es rico en fitoesteroles, que ayudan a reducir el colesterol, posee gran cantidad de fibra y aporta muchos minerales: hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo y selenio.
  • Vainilla. Su alto precio se explica por la dificultad para obtenerla. La vainilla se utiliza para endulzar todo tipo de postres, cremas, helados, natillas y tartas. Actúa como estimulante digestivo y aperitivo (para abrir el apetito). También se emplea en casos de disminución de la libido, por su leve carácter afrodisíaco.

Plantas medicinales para la hipertensión0

¿Sabías que en España un 35% de los adultos padece hipertensión? Este porcentaje se eleva hasta el 40% cuando hablamos de la población de mediana edad y se acerca al 60% en las personas mayores de 70 años. De hecho, la hipertensión arterial es considerada como uno de los principales problemas de la salud pública en los países desarrollados.

Definimos presión arterial como la medición de la fuerza ejercida sobre las paredes arteriales a medida que el corazón bombea sangre por todo el cuerpo. Los valores normales oscilan según la edad, constitución y sexo, pero en líneas generales se sitúan alrededor de 12/8 mm Hg. Cuando aumentamos estas cifras y sobrepasamos los 14/9 mm Hg de manera continuada, ya estamos ante un paciente que sufre hipertensión en primera fase. La hipertensión puede deberse a múltiples motivos, entre los cuales destacamos una dieta inadecuada, la obesidad, el estrés o el sedentarismo.

Existen diferentes remedios naturales para disminuir la hipertensión, pero en este artículo nos vamos a centrar en cuatro plantas medicinales para la hipertensión.

Calaguala (Polypodium leucotomos)

La calaguala es una planta epífita, es decir, crece básicamente en cortezas y ramas de otros vegetales o en rocas. Es nativa de Centroamérica y se extiende desde Méjico hasta Sudamérica. El nombre calaguala deriva de la lengua quechua. Los indígenas ya utilizaban esta planta antes del descubrimiento, especialmente el pueblo peruano. Recientes estudios demuestran su capacidad como depurativo y relajante. Son las propiedades relajantes de la calaguala la que la hacen indicada para casos de hipertensión, sobre todo cuando hay que regular la tensión mínima. La calaguala tiene baja o nula toxicidad, pero se aconseja tomarla de forma discontinua precisamente por su efecto hipotensor. No es recomendable en caso de tomar medicación anticoagulante por el riesgo de aumentar el sangrado.

Calaguala (Polypodium leucotomos). Plantas medicinales para la hipertensión.
Calaguala (Polypodium leucotomos).

Milenrama (Achillea millefolium)

El nombre Achillea tiene su origen en la leyenda que cuenta que Aquiles utilizaba la milenrama para curar las heridas de sus soldados. Encontramos esta planta de la familia de las compuestas en los prados, pastos y lugares húmedos de toda Europa. Entre las propiedades de la milenrama, cabe destacar su acción como tónico estomático y espasmolítico. También es ligeramente antihemorrágica y, debido a la presencia de colina y su leve acción diurética, es un buen hipotensor.

Milenrama (Achillea millefolium). Plantas medicinales para la hipertensión.
Milenrama (Achillea millefolium).

Sanguinaria (Paronychia kapela)

Es una planta de la familia de las cariofiláceas y se cría en la mitad meridional de la Península. A la sanguinaria se le reconoce popularmente una buena acción diurética, depurativa e hipotensora. También se le atribuyen propiedades antirreumáticas, anticatarrales y cicatrizantes. No se le conocen contraindicaciones y se puede tomar de dos a cuatro vasos al día. En uso tópico, la sanguinaria es muy valorada para curar quemaduras, heridas y contusiones. Hay otra planta, la nevadilla (Paronychia argentea) también conocida en algunos lugares como sanguinaria. Sus propiedades son muy similares a las de la especie descrita.

Sanguinaria (Paronychia kapela). Plantas medicinales para la hipertensión.
Sanguinaria (Paronychia kapela).

Espino blanco (Crataegus oxycantha)

Este arbusto de la familia de las rosáceas, también conocido como majuelo, es muy popular en nuestra fitoterapia. El espino blanco es un hipotensor moderado (reduce la tensión arterial) y mejora la circulación sanguínea, ya que ayuda al corazón a bombear la sangre con más fuerza. La acción del espino blanco es lenta pero se prolonga en el tiempo. Es decir, no baja la tensión arterial con la primera dosis, sino que ésta se irá reduciendo de manera constante y gradual. El espino blanco también ejerce un efecto sedante sobre el sistema nervioso simpático.