La Miel, un edulcorante nutritivo y con valor terapéutico0

La miel procede del néctar de las flores y de otras sustancias azucaradas de la superficie de los vegetales que recolectan las abejas. Los egipcios, los griegos y otras muchas civilizaciones han venerado las abejas por proporcionarles la miel, el primer y más natural edulcorante.

 

Características nutricionales de la miel

Los diferentes tipos de miel vienen determinados por factores como el tipo de abejas productoras, la especie vegetal de la que recolectan el néctar, la época del año y el clima. Estos factores harán que cada miel tenga su peculiaridad, con matices a nivel nutricional, de consistencia, sabor, aroma, color… Por ejemplo, sabemos que las mieles más oscuras son más ricas en componentes minerales.

Composición común de todas las mieles

  • Agua: alrededor de un 20%.
  • Glúcidos simples: destacan la fructosa (hasta un 40%), la glucosa (33%) y, en porcentajes minoritarios, maltosa y sacarosa.
  • Proteínas: en cantidades que oscilan entre el 1 y el 2%. Destaca el contenido en aminoácidos: prolina, ácido glutámico, alanina, glicina y leucina.

Componentes de proporciones variables según el tipo de miel

  • Otros glúcidos (en bajas proporciones): erlosa, rafinosa, melecitosa, taninos y dextrinas.
  • Sales minerales y oligoelementos: azufre, fósforo, sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro, cobre y manganeso.
  • Ácidos orgánicos: málico, cítrico, láctico, fosfórico, etc.
  • Polen: es lo que permite reconocer el origen floral de cada tipo de miel.
  • Enzimas: diastasas, invertasas y amilasas. Es importante saber que se destruyen, si se calienta la miel.
  • Sustancias antibióticas: ácido fórmico, inhibina y germicidina.

Valor terapéutico de la miel

  • Alto poder nutritivo en nutrientes esenciales y valor energético.
  • Posee propiedades antisépticas: evita el desarrollo de infecciones.
  • Es útil en afecciones respiratorias: tos, bronquitis, faringitis y sinusitis.
  • Facilita la digestión, alivia trastornos gástricos y mejora la asimilación de otros alimentos.
  • Es ligeramente laxante.
  • Tiene una acción positiva sobre la flora intestinal, especialmente en lactantes.
  • Desfatigante muscular. Aumenta la resistencia y facilita la recuperación. La miel es muy indicada para deportistas. También es útil en casos de astenia, fatiga y agotamiento.
  • Equilibra situaciones de agotamiento nervioso y favorece el rendimiento intelectual.
  • Tiene acción antioxidante. Además de nutrir e hidratar la piel, tiene usos cosméticos, por la luminosidad que proporciona a la piel, por atenuar las arrugas y por eliminar las espinillas.
  • Es útil en casos de insuficiencia hepática.
  • Tiene propiedad cicatrizante. Es útil en heridas bucales y cutáneas. Alivia el dolor y el escozor en la piel.

Tipos de miel

  • Miel de acacia: ligeramente laxante y sedante.
  • Miel de azahar: es antiespasmódico (útil en casos de contracturas, calambres y convulsiones). Es sedante, muy adecuada en casos de insomnio originados por problemas digestivos.
  • Miel de brezo: es diurética, reconstituyente y produce un efecto tónico sobre el corazón. Es útil en casos de anemia, reumatismo, clorosis, inapetencia y desmineralizaciones.
  • Miel de castaño: estimula la circulación sanguínea.
  • Miel de encina: tiene propiedades remineralizantes y astringentes (acción cicatrizante, antiinflamatoria y antihemorrágica). Es útil para combatir la diarrea crónica.
  • Miel con própolis: actúa como cicatrizante y antiséptico (útil en infecciones).
  • Miel de espliego: tiene propiedades tónicas y antiespasmódicas (útil en casos de contracturas, calambres y convulsiones). Alivia la tos y la faringitis. Es hipotensora. Útil para el nerviosismo y el estrés.
  • Miel de eucalipto: se utiliza en el tratamiento de infecciones respiratorias y desinfecta el tracto urinario.
  • Miel de mil flores: tiene diversas especies sin que destaque ninguna en concreto. Es digestiva.
  • Miel de romero: se recomienda en trastornos hepáticos, amenorrea y úlceras gástricas e intestinales.
  • Miel de romero + Jalea real: aúna las propiedades de la miel de romero, reforzado por el aspecto nutricional y vitalizante de la jalea real.
  • Miel de tilo: es antiespasmódica, sedante y relajante. Alivia los dolores de cabeza y calma el tracto digestivo.
  • Miel de tomillo: es eficaz en resfriados y bronquitis. Es digestiva, tónica (da vigor), antiséptica (impide el desarrollo de infecciones) y emenagoga (estimula el flujo sanguíneo de la pelvis y el útero y, en algunos casos, la menstruación).

Esencias de invierno, aromaterapia para prevenir afecciones respiratorias0

La difusión de aceites esenciales nos permite crear un entorno armonioso con nuestro estado emocional. Con la aromaterapia también purificamos y desodorizamos el ambiente. Las esencias de invierno son aquellas que destacan por sus propiedades anti-infecciosas, inmunoestimulantes, antivirales y tonificantes para prevenir y tratar las afecciones respiratorias de esta estación.

Para la difusión de las esencias de invierno podemos utilizar un quemador de aceites esenciales. Después de llenar el receptáculo con agua, hay que añadir 3 o 4 gotas de la esencia de invierno que hayamos elegido. Así evitamos quemar directamente el aceite esencial y sólo se calienta para favorecer sus dispersión. Otro tipo de vehículos utilizados en aromaterapia son los difusores de esencias, los cuales dispersan en el ambiente gotas minúsculas de aceite esencial para que puedan ser inhaladas para conseguir el efecto deseado.

En este artículo te presentamos cuatro esencias de invierno:

Eucaliptus radiata (Eucalyptus radiata)

El eucaliptus pertenece a la familia de las mirtáceas. Originario de Australia, es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Sus hojas jóvenes son redondeadas y sus hojas adultas, estrechas lanceoladas. El aceite esencial de eucaliptus radiata se obtiene mediante destilación de las hojas. Tiene un olor suave y agradable. Las moléculas aromáticas más abundantes son el 1,8-cineol y el α-terpineol. Es ideal para toda la familia, incluso para los niños.

El aceite esencial de eucaliptus es recomendable para prevenir y tratar trastornos invernales. En difusión contribuye a disminuir considerablemente los riesgos de contagio. Entre las esencias de invierno, este aceite esencial es conocido por sus propiedades anticatarrales, expectorantes, antivirales, inmunoestimulantes, antibacterianas y vigorizantes.

Romero (Rosmarinus officinalis)

El romero es una planta vivaz, de hoja verde grisácea en forma de aguja, con flores blancas-azuladas. El aceite esencial de romero se obtiene por destilación de la sumidad florida. Entre las esencias de invierno destaca por su aroma intenso, fresco y herbal.

El aceite esencial de romero tiene propiedades antibacterianas, fungicidas, anticatarrales, expectorantes y mucolíticas. Está especialmente indicado en casos de infección respiratoria con congestión mucosa, como sinusitis, catarro bronquial y congestión pulmonar.

Pino silvestre (Pinus sylvestris)

El pino silvestre se encuentra ampliamente distribuido en Europa y Asia. Es un árbol perennifolio, con hojas aciculares rígidas que miden de 3 a 10 centímetros. El aceite esencial de pino silvestre se obtiene de la destilación de las agujas. Es una esencia de invierno rica en pineno y limoneno.

El aceite esencial de pino silvestre destaca por su actividad antibacteriana, antiséptica respiratoria, descongestionante y balsámica. Se emplea para combatir la gripe y la tos, en particular en forma de inhalaciones. También es de gran utilidad en caso de rigidez muscular y reumatismo aplicado sobre la zona afectada.

El aceite esencial de pino silvestre combina bien con los aceites esenciales cítricos, maderas, herbales y resinas, si es que se quiere utilizar esta esencia de invierno para purificar el ambiente.

Ravintsara (Cinnamomum camphora qt cineol)

Es un árbol originario de Madagascar, que crece silvestre en los bosques tropicales y que puede alcanzar los 15 metros de altura. Las hojas de ravintsara son ovales, alternas, coráceas y largas, resistentes y brillantes por la parte superior. De la destilación de las hojas obtenemos el aceite esencial de ravintsara. Sabineno, 1,8-cineol y α-terpineol son sus moléculas aromáticas más destacadas.

El aceite esencial de ravintsara presenta una potente actividad antiviral y antibacteriana, inmonoestimulante, expectorante y vigorizante. Numerosos estudios avalan la eficacia de esta esencia de invierno en casos de infecciones virales de todo tipo, deficiencia inmunitaria, bronquitis y como tónico en casos de fatiga.

¿Cómo utilizaremos las esencias de invierno?

Otras alternativas a la difusión ambiental de esencias son la realización de vahos y el masaje. Para realizar vahos, hay que añadir 2 o 3 gotas en un recipiente con agua a punto de ebullición. Al hacer las inhalaciones se deben mantener los ojos cerrados para evitar posibles irritaciones.

Para aplicarlos en forma de masaje se debe diluir el aceite esencial  en un aceite vehicular (el más utilizado es de almendras dulces). Para calcular la cantidad de gotas de aceite esencial se debe dividir el volumen del aceite vehicular entre 2, si se quiere lograr una dilución normal (2,5% de AE), o entre 4, si se busca una dilución débil (1% de AE). Por ejemplo, para preparar 20ml de una mezcla al 2,5% de AE de pino silvestre en aceite de almendras dulces, mezclaremos en 20 ml de aceite de almendras / 2 = 10 gotas de aceite esencial de pino silvestre.

Consejos dietéticos para las comidas de Navidad0

En las comidas de Navidad no tenemos por qué privarnos de placeres como comer un poco de turrón. Solamente debemos ser moderados con la cantidad de comida que ingerimos, puesto que es el comer grandes cantidades lo que nos puede dañar. Conviene evitar, por otro lado, la mezcla de muchos alimentos distintos, dado que eso nos provocará una digestión más lenta y es fácil que produzca putrefacciones y fermentaciones que acaben generando gases, inflamación de vientre e intestinos, e incluso mal aliento. También te animamos a seguir las siguientes recomendaciones.

Consejos dietéticos a tener en cuenta en las comidas Navidad

  • Incluir verduras en los menús. Las tradicionales comidas de Navidad suelen ser ricas en proteínas, azúcares y grasas. Para compensarlo y para acompañar los platos, deberemos incluir más verduras: ensaladas, canapés, verduras rellenas o croquetas vegetales, cocas, pinchitos o empanadas, cremas de verduras servidas con pan tostado, consomés vegetales y patés vegetales (remolacha, zanahoria, berenjena, humus…).
  • Tomar postres más ligeros. Sin privarnos de los turrones y los polvorones, en las comidas de Navidad recomendamos intercalar postres ligeros y que se puedan confeccionar sin azúcar añadido: macedonia de frutas, peras al jengibre, gelatina de frutas…
  • Sustituir las proteínas animales. Los más atrevidos pueden cambiarlas por platos de origen vegetal equivalentes: canelones o rustidos de seitán, albóndigas de tofu… También podemos incluir algas en las empanadas, caldos, cremas y ensaladas. Las algas Arame, Hiziki y Wakame ayudan a disolver depósitos de grasa, a digerir, a alcalinizar la sangre y a remineralizar el organismo.
  • Preparar cenas ligeras. Así nos reequilibraremos después de las pesadas comidas de Navidad. Cenar en exceso sobrecarga y agota el metabolismo, ya que por naturaleza la energía del organismo ya va enfocada hacia el reposo. Ejemplos de cenas ligeras pueden ser: una manzana y un yogurt natural sin azúcar, compota de manzana, crema de verduras, sopa de cebolla con copos de avena o un caldo vegetal.
  • Tomar verduras depurativas. Hay verduras que también nos ayudarán a reequilibrarnos: nabo, rabanitos, verdura verde (berros, brócoli, perejil, col verde, apio, puerro…).

Recomendaciones para digerir mejor

  • Masticar bien los alimentos. No sólo nos ayuda en la digestión, sino que también hace que comamos menos y que disminuya la ansiedad.
  • Digerir mejor las proteínas animales. Enzimas como la papaína (proviene de la papaya) y la bromelaína (está en la piña) ayudan a mejorar la digestión de proteínas animales. Podemos incluir estas frutas en los menús y en las ensaladas, o tomar algún complejo a base de estas enzimas, si tenemos una digestión lenta.
  • Tomar plantas medicinales. Para después de las comidas de Navidad, podemos preparar tisanas a base de plantas carminativas y digestivas como Anís, Hierba Luisa, Melisa, Poleo… Las plantas hepáticas amargas (Boldo, Alcachofera, Cardo mariano…) ayudan al hígado en sus funciones y a mantenerlo limpio, además de contribuir a la digestión de grasas. También podemos tomar Aloe Vera para proteger nuestro epitelio gástrico de la acidez y además obtener un efecto depurativo. Y en caso de estreñimiento, se recomendamos tomar un regulador intestinal a base de semillas de lino o zaragatona.
  • Mantener la grasa a raya con Neopuntia, un bloqueador de la grasa ingerida en una comida. Es una mezcla de fibras dietéticas extraídas de las hojas carnosas del cactus Opuntia ficus indica. Actúa como un secuestrador de grasas, disminuyendo la biodisponibilidad de la grasa ingerida en la dieta y eliminándola de manera natural. Tiene la capacidad de absorber hasta un 30% de las grasas presentes en una comida. Para optimizar los resultados debemos tomarlo 1 hora después de una comida rica en grasas
  • No abusar del café, de la sal, del alcohol ni de refrescos con gas.

Y si tenemos invitados…

  • Plantear el menú con antelación. Así tendremos en cuenta todos los detalles en las comidas de Navidad: si hay personas mayores o niños, si comen de todo o son vegetarianos…
  • Apostar por menú sencillos. No es momento de hacer experimentos y acabar con un ataque de nervios en el último momento. A veces las cosas más sencillas, presentadas de modo diferente, son las que más éxito tienen. En las comidas de Navidad, podemos jugar con creatividad en la mezcla de colores, texturas y sabores, y hacer de esa comida algo totalmente especial.
  • Cocinar con amor. El estado de ánimo también influye en los resultados.

Dieta para después de las Navidades

Tras las comidas de Navidad, durante 2 ó 3 días deberemos hacer una dieta muy ligera a base de:

  • Arroz integral con verduras (preparadas al vapor, hervidas, escaldadas o al horno).
  • Compotas de manzana sin azúcar.
  • Caldos vegetales a base de cebolla, apio, col blanca, nabo, perejil, hojas de lechuga, un poco de calabaza o zanahoria e incluso un trocito de alga Kombu. Este caldo lo podemos tomar como: base para otras sopas; consomé de primer plato, añadiéndole un poco de miso (pasta fermentada de soja); o tomarlo en ayunas, media hora antes de desayunar, con un poco de zumo de limón para ayudar a depurar.
  • Cremas de verduras sin añadirle cremas de leche ni quesos (sólo un poco de aceite de oliva crudo al final de la cocción).
  • Licuados de verduras como el de zanahoria, apio y col.
  • Al cabo de 2 días, podemos incluir ensaladas crudas y entre horas alguna fruta cruda de temporada (preferiblemente de una sola clase) y, si toleramos los lácteos, tomaremos algún yogurt natural sin azúcar.
  • Si tomamos proteína animal, al cabo de 2 ó 3 días, podemos empezar a incluir un poco de pescado blanco en la dieta (cocido al vapor, al horno o a la plancha).
  • Evitaremos los fritos, sofritos y comidas precocinadas.
  • También nos puede ayudar el complemento dietético Herbo Dep, elaborado con plantas que favorecen la depuración del organismo.

CONTROL DEL ÁCIDO ÚRICO0

El ácido úrico es uno de los  productos de desecho del organismo que, en condiciones normales, se elimina a través de la orina. Cuando se produce una cantidad mayor de la que pueden filtrar y eliminar los riñones, se acumula formando cristales de ácido úrico, que suelen depositarse en las articulaciones y el tejido que las rodea, provocando inflamación y dolor intenso. En algunas ocasiones, estos cristales se acumulan en los riñones pudiendo provocar litiasis renal.

Un paciente presentará hiperuricemia si la concentración de ácido úrico en sangre está por encima de los 7 milígramos por decilitro. No necesariamente viene acompañada de gota o de litiasis renal, en cuyo caso se tratará de una hiperuricemia asintomática, pero sí que nos estará avisando de un exceso que puede llevar a la manifestación final de un ataque agudo.

 

La gota es una de las enfermedades más antiguas en los registros históricos médicos. Suele producirse a partir de los 35 años y se caracteriza por dolor artrítico intenso y localizado, de inicio súbito en el dedo gordo del pie y que puede continuar arriba hacia la pierna. Sé manifiesta también con el enrojecimiento de la piel de zona inflamada. La medicina alopática trata el ataque agudo de gota con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y colchicina. Para mantener controlados los niveles de ácido úrico se recetan medicamentos hipouricemiantes como el conocido Alopurinol. … Leer más →