Alimentos para las defensas0

La llegada del frío pone a prueba nuestras defensas y la alimentación, para bien o para mal, influye directamente en nuestro sistema inmunológico.

Si seguimos una dieta con exceso de harinas, grasas y azúcares es probable que nuestra inmunidad esté más debilitada y seamos más susceptibles a la entrada de virus y bacterias. Seguir una dieta equilibrada y saludable, incluyendo frutas y verduras de temporada, ayudan al cuerpo a obtener las vitaminas, minerales y antioxidantes necesarios para ayudarnos a reforzar nuestro organismo.

 

Existen alimentos especialmente recomendables en caso de infección, debido a que:

• Favorecen la función del sistema inmunitario. Algunos nutrientes que fortalecen nuestra defensas son: las proteínas, las vitaminas (A, C y E) y los oligoelementos (hierro, selenio, cinc y cobre)

• Contienen sustancias antibióticas, que luchan contra los agentes infecciosos.
• Favorecen la depuración del organismo, incrementando la eliminación de sustancias tóxicas.

Qué debemos comer en caso de fiebre?…

 Un incremento de la temperatura corporal generalmente indica la lucha contra una infección. Debemos optar por alimentos de fácil digestión, nutritivos, con abundante líquido para reponer el agua que se pierde y evitar la deshidratación, rica en vitaminas A, C y E que favorezcan las defensas antiinfecciosas, y sales minerales de acción alcalinizante. Las frutas y hortalizas cumplen con todos éstos requisitos y deben ser la base de la dieta en caso de fiebre. Incrementaremos el consumo de agua, jugos de fruta, jugos de cítricos ricos en vitamina C (naranja, mandarina, limón), caldos depurativos y remineralizantes.

En caso de inmunodepresión o bajada de defensas…

Aumentaremos la ingesta de antioxidantes (fruta y hortalizas), que neutralizan los radicales libres que se generan como consecuencia de la infección. Debemos incrementar las proteínas y el hierro, preferentemente de origen vegetal (proteína de cáñamo, de guisante, alga spirulina y chlorella), cítricos (mandarina, naranja, limón) y acerola, que nos aportan vitamina C y flavonoides que aumentan la capacidad defensiva de los glóbulos blancos. Los aceites de semillas (germen de trigo, lino, sésamo) contienen ácido linoleico necesario para la formación de los anticuerpos y vitamina E. El ajo, cuenta con importantes propiedades antibacterianas y antivirales a la vez que estimula las defensas y la cebolla principalmente ayuda a combatir las enfermedades respiratorias y estimula el sistema inmune. Para restablecer la flora intestinal y reforzar su función defensora podemos incorporar lácteos fermentados como el yogur o el kéfir. Otros suplementos que nos pueden ayudar son la jalea real y el polen, ricos en nutrientes que tonifican y refuerzan de forma general todo el organismo y el propóleo, una sustancia antibiótica e inmunoestimulante producida por las abejas.

En caso de gripe…

Podemos incorporar en nuestra dieta alimentos ricos en oligoelementos como el selenio, necesario para activar las enzimas que sintetizan los anticuerpos, como las nueces de Brasil, la levadura de cerveza, el germen de trigo y la melaza. Los alimentos que contienen cinc pueden acortar los resfriados y la gripe, destacan el germen de trigo, los frutos secos, el sésamo y la avena.

Si padecemos faringitis…

Nos interesan alimentos ricos en vitamina A, necesaria para la estabilidad de las mucosa que recubre la faringe o garganta. Las zanahorias, el mango y los albaricoques son buenas fuentes de beta-caroteno o provitamina A, que se transforma en vitamina A en el organismo. La miel con jugo de limón ayuda a suavizar y desinfectar la mucosa inflamada.

 

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