Antojos y carencias nutricionales0

Seguramente todos hemos sentido en algún momento la necesidad imperiosa de comer algún alimento muy concreto y en la mayoría de los casos esos “antojos” son por alimentos procesados, chocolate, pasteles, pizza, patatas fritas, etc. El cuerpo es sabio y generalmente esta apetencia desmesurada es el reflejo de una deficiencia nutricional, nos avisa que carecemos de alguna sustancia esencial para el organismo.

Para suplir esta falta es importante el aporte a través de alimentos saludables y no dejarnos llevar por la tentación de productos que contienen esa sustancia pero muy ricos también en ingredientes nocivos para la salud, grasas saturadas, sal, azúcares, aditivos, etc. Los antojos pueden presentarse a lo largo de nuestra vida, a mujeres, principalmente antes de la menstruación, hombres, niños, adolescentes y ancianos, todos somos susceptibles a la falta de algún nutriente: proteínas, hidratos de carbono, grasas,   vitaminas o minerales. En muchas ocasiones están asociados a una situación de estrés o a una falta de hidratación, por lo que se aconseja que ante cualquier antojo bebamos un vaso de agua porque podríamos estar dando a nuestro cuerpo exactamente lo que necesita y conseguir que ese capricho desaparezca.

Con esta práctica tabla indicamos qué dicen tus antojos y como saciarlos de forma saludable.

 

Chocolate

Generalmente la tentación por el chocolate está relacionada a una deficiencia de magnesio. Se calcula que el 80% de la población carece de este mineral, esencial para más de 300 reacciones bioquímicas de nuestro cuerpo, entre las que se incluyen reacciones relacionadas con la relajación. Los síntomas de su deficiencia se asocian a ansiedad, irritabilidad e insomnio, por lo que no es de extrañar que después de tomar una barrita de chocolate nos encontremos más relajados. Pero hay fuentes más saludables que una tableta de chocolate procesado. Encontramos magnesio en los frutos secos, las semillas, legumbres y vegetales de hoja verde. El chocolate sin azúcar, con un mínimo del 70% en cacao, es también una fuente de antioxidantes y la toma de una pequeña porción está dentro de una dieta saludable, sin duda, una buena noticia para los amantes del chocolate.

Alimentos dulces

La apetencia por pasteles, tartas, golosinas y alimentos dulces en general puede reflejar la deficiencia de varios nutrientes: cromo (oligoelemento que ayuda a regular los niveles de azúcar), carbono (uno de los componentes de los azúcares), fósforo (contribuye en la producción de energía), azufre (facilita la eliminación de toxinas) y triptófano (un regulador de la serotonina y asociado al bienestar). Si el antojo por el dulce es continuo es necesario redirigir nuestra dieta y potenciar los alimentos ricos en minerales, principalmente frutas, verduras, frutos secos y semillas.

Pan y pasta

Nuestro cuerpo nos pide azúcares refinados, lo que se traduce en una escasez de nitrógeno. El nitrógeno es un componente de las proteínas, por lo que una carencia de éste puede provocar una desnutrición por deficiencia de proteínas. Podemos suplirlo aumentando la dosis de frutos secos, fruta, verduras y semillas.

Alimentos salados

La sal es necesaria para mantener el equilibrio de los líquidos y regular el pH del organismo. La sal que el cuerpo requiere es obtenida de los alimentos que tomamos, por lo que no es necesario tomar más, un exceso puede provocar hipertensión.

Las dietas bajas en sodio o algunas enfermedades como trastornos suprarrenales, pueden provocar ansiedad por alimentos salados. También podemos tener la necesidad de comer salados después de practicar ejercicio intenso o en un ambiente muy caluroso, esto es debido a la pérdida de agua y electrolitos que deberemos reponer con bebidas isotónicas como el agua de coco.

Pero si la ansiedad por alimentos salados es ocasional y no estamos ante ninguna de las situaciones anteriores, podemos sufrir una carencia de fibra, electrolitos y vitaminas del grupo B y es recomendable el aumento de frutas y verduras.

Alimentos fritos y lácteos

Posiblemente nos encontramos ante una deficiencia de calcio y de grasas. Nuestra dieta debe incluir alimentos ricos en grasas saludables (mono y poli-insaturadas), que encontramos en frutos secos (nueces), semillas (chía, lino) y pescados (salmón, atún, caballa)

El calcio es otra de las posibles causas de la apetencia por alimentos fritos. Es interesante el aporte a partir de hortalizas de hoja verde, sésamo, legumbres y tofu.

Carne

Nuestro cuerpo se encuentra débil o requiere un desarrollo de la masa muscular. Necesita que aumentemos el consumo de proteína y el aporte de hierro. Escogeremos carnes bajas en grasa y ricas en proteína, como la carne de ave o de pescado.

Se recomienda el consumo de frutos secos (pistachos, pipas de girasol, nueces y almendras), legumbres y vegetales de hoja verde.

 

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