Plantas utilizadas en la enfermedad inflamatoria intestinal0

La enfermedad inflamatoria intestinal se define como un trastorno inflamatorio crónico de causa desconocida que afecta al aparato gastrointestinal, y que engloba principalmente dos patologías: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas se caracterizan por la aparición de una inflamación repetitiva del intestino delgado y/o grueso, lo que puede producir diferentes manifestaciones clínicas, tal como el dolor abdominal, la diarrea o la emisión de sangre con las heces. En ocasiones resulta muy difícil diferenciar ambas entidades, conociéndose como colitis indeterminada a un cuadro de solapamiento entre las anteriores.

Puede aparecer a cualquier edad, si bien se suele diagnosticar con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años. Actualmente la causa por la que se desencadena la enfermedad es desconocida, aunque se han implicado a agentes microbianos, la dieta, factores psicoemocionales, tóxicos, etc.  Lo que sí parece ser cierto, es que estas enfermedades se desencadenan en personas que tienen una predisposición genética para padecerla. En estos pacientes se produce una alteración en cómo su organismo responde a la acción de la flora microbiana, que reside en el propio intestino del enfermo, dando lugar a unas alteraciones del sistema inmunológico que serían las responsables de la respuesta inflamatoria crónica.

La colitis ulcerosa afecta la mucosa del intestino grueso o colon de forma difusa y continua, y no afecta otros tramos del aparato gastrointestinal. En cambio la enfermedad de Crohn puede afectar todo el grosor de la pared intestinal, lo que llamamos afectación transmural, y  puede aparecer de manera simultánea en varios segmentos de todo el aparato gastrointestinal, siendo normal la pared del tubo digestivo entre las zonas afectadas. La zona más frecuentemente implicada es la zona final del intestino delgado (ileon) y el ciego (hasta un 40-50% del total de pacientes).

El tratamiento médico integrativo sería la combinación de las medidas farmacológicas necesarias con otras derivadas del uso de la acupuntura, la fitoterapia, la homeopatía o el tratamiento de los conflictos psicológicos subyacentes.

PLANTAS PARA PROTEGER EL SISTEMA DIGESTIVO

RABO DE GATO / ZAHAREÑA (Sideritis angustifolia)

Una planta poco conocida, pero de propiedades medicinales excepcionales, los herbolarios decimos de ella que nunca falla. Es una planta herbácea, leñosa, grisácea, de tallos erectos y flores de color amarillo pálido agrupadas en verticilos distantes unos de otros. Es originaria de las montañas interiores de la costa mediterránea, la Sierra de Mariola, en el País Valencià, encontramos el de mejor calidad.

Rico en flavonoides, saponósidos, taninos y aceite esencial. Por ser una planta muy localizada y utilizada particularmente no hay estudios acerca de su actividad terapéutica, pero a nivel popular se ha usado, siempre con mucho éxito, por sus propiedades digestivas, antisépticas y antiinflamatorias en casos de malas digestiones, meteorismo, diarreas, colon irritable y espasmos gastrointestinales. En uso externo se emplea en casos de conjuntivitis, párpados hinchados, llagas bucales, quemaduras débiles y dolores articulares. Se trata de una de las joyas de nuestro entorno y debemos conservarla.

RABO DE GATO

 

OLMO

Encontramos distintas especies de este majestuoso árbol. Sus propiedades medicinales se deben principalmente a la presencia de mucílagos y a la capacidad de proteger el sistema digestivo.

Uno de los más apreciados es el olmo americano (Slippery elm), un árbol poderoso, puede crecer hasta los 30 metros y el diámetro de su tronco puede llegar hasta los 120 cms.

Su albura es muy rica en mucilagos y oxalato de calcio que le dan unas propiedades demulcentes y emolientes

Su segunda corteza en polvo se puede mezclar con agua formando una solución gelatinosa de imitadas aplicaciones, ya sea aplicada directamente sobre la piel o ingerida para tratar el sistema gastrointestinal.

El polvo de la corteza de este árbol calma y protege en casos de acidez, colon irritable o enfermedad de Crohn.

No tomar el olmo conjuntamente con otros medicamentos ya que puede reducir su absorción y que pierdan eficacia.

OLMO

 

FLOR DE MALVA (Malva Sylvestris)

Esta planta, que se encuentra expandida por toda Europa, crece de forma espontánea en laderas de caminos, ribazos y cunetas, aunque actualmente ya se está cultivando.

Es una planta herbácea, perteneciente a la familia de las malváceas, nos deleita a principios de junio con unas flores de un bello color rosáceo o violáceo, se agrupan en manojos y poseen venillas de color rojo purpurea.

Esta flor, es rica en mucilagos, glucósidos, una pequeña cantidad de taninos así como pequeñas cantidades de vitaminas A, B y C.

Por su contenido en mucilagos es muy útil en todas las enfermedades del aparato respiratorio. Sus mucilagos también son muy útiles en problemas digestivos, con  su acción antiinflamatoria protege las paredes del intestino en casos de diarrea, gastroenteritis o colon irritable.

La flor de malva es una de las más utilizadas y valorada dentro de nuestra cultura herbal.

FLOR DE MALVA

 

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