PLANTAS PARA LOS HOMBRES (PRIMERA PARTE)0

En el reino vegetal encontramos numerosas plantas que la tradición popular sigue utilizando para tratar y paliar algunos trastornos que afectan al género masculino. Plantas que ayudan a equilibrar el sistema hormonal, con propiedades antiinflamatorias, vigorizantes y antioxidantes. Plantas de nuestro entorno y otras que nos llegan de distintas zonas del planeta.

SEMILLAS DE CALABAZA (Cucurbita pepo)

Utilizadas desde la antigüedad por sus propiedades medicinales y alimentarias. Son una buena fuente de grasas insaturadas (principalmente omega 6 y omega 3), proteína, fibra, vitaminas y minerales, principalmente el complejo B (excepto la B12), potasio, fósforo, calcio, magnesio, selenio y zinc.  Entre sus propiedades beneficiosas para la salud destaca la capacidad de aliviar los síntomas asociados a una hiperplasia de próstata, su riqueza en fitosteroles, omega 3 y cucurbitacina ayudan tanto a regular el flujo de la orina como a evitar un crecimiento desmesurado de esta glándula.  Contienen Arginina y zinc, ambos componentes juegan un papel importante en la producción y movilidad del esperma, por lo que se emplean como complemento en la infertilidad masculina. Añadir dos cucharaditas de semillas de calabaza (10g) a ensaladas, sándwich, etc, realzará el sabor y brindará textura a  los platos además de aportar multitud de nutrientes y beneficios a nuestro organismo.

DAMIANA (Turnera diffusa)

Este pequeño arbusto crece en las zonas áridas de la América Tropical, en sus hojas encontramos aceite esencial, resinas en cantidad importante, glucósidos cianogénicos, fenoles y principios amargos que le dan propiedades estimulantes del sistema nerviosos , por lo que se recomienda para combatir depresiones leves y estados de abatimiento,  astenia y para levantar el ánimo.

La Damiana es  una planta masculina por excelencia, su efecto tónico-estimulante resulta efectivo para restablecer el ímpetu sexual ayudando a superar la eyaculación  precoz e   impotencia.

SAW PALMETTO (Serenoa repens)

También conocido como palmera enana o sabal, de hojas alargadas, de color verde brillante y en forma de abanico es originario de la costa atlántica  de Estados Unidos.

Sus frutos de sabor dulzón son desagradables  al gusto y en ellos encontramos una serie  de principios activos (aceites ricos en ácidos grasos, aceites esenciales, alcoholes, ésteres, esteroles….)  que hacen del mismo uno de los productos naturales más estudiados para  la salud del género masculino.

Su indicación  principal es el tratamiento de la hipertrofia  prostática y la retención de orina producida por ésta. Igualmente está indicado como tratamiento de apoyo en caso de prostatitis. Mejora la circulación sanguínea en los órganos sexuales masculinos.

Su efecto inhibidor natural de producción de la hormona DHT (dihidrotestosterona), es de gran utilidad para combatir la alopecia androgenética, una de las principales causas de pérdida de cabello en hombres y algunas mujeres.  La hormona DHT parece ser la causante, en gran medida, de la inflamación de la próstata, uretra y la alopecia. El sabal actuaría impidiendo su formación de forma segura y sin efectos secundarios.

ROMERO (Rosmarinus officinalis)

Otra de las plantas empleadas para fortalecer el cabello es el romero, cuyo aceite esencial ejerce una acción activadora de la circulación de la sangre, rubefaciente y tonificante del sistema  nervioso. Utilizado diluyendo unas gotitas del aceite esencial en el champú habitual actúa como estimulante del cuero cabelludo. También se puede utilizar una decocción de romero en abundante agua y utilizarla como último aclarado después de lavarse la cabeza acompañado de un ligero masaje.

BUCHÚ (Barosma betulina)

Planta originaria del sudoeste de la zona del Cabo de Buena Esperanza en África. Pequeño arbusto de hojas pequeñas, ligeramente amarillentas   y muy aromáticas, en ellas encontramos   aceites esenciales y heterósidos como la hesperedina , que le confieren a las hojas de buchú propiedades diuréticas  y antisépticas de las vías urinarias. Es una planta indicada para aquellos hombres con  trastornos de cistitis y prostatitis especialmente cuando hay dificultad para orinar.

 

Betacarotenos, funciones y beneficios0

Los betacarotenos son un grupo de pigmentos responsables del color naranja y amarillo de determinadas frutas y hortalizas. Pertenecen al grupo de los carotenoides, un tipo de flavonoides.

Los encontramos en zanahorias, pimientos, calabazas, nectarinas, nísperos, albaricoques, mangos, sandía, etc.

También están presentes en alimentos de hoja verde, cuyo contenido en clorofila tiñe el color amarillento de los carotenoides, como brócoli, espinacas, ortigas, borrajas, verdolagas, etc. Son agentes antioxidantes y precursores de la vitamina A, necesaria para mantener una buena salud de la piel, las mucosas y la vista. La vitamina A como tal la encontramos principalmente en alimentos de origen animal, principalmente la grasa de la carne y de los lácteos. Sin embargo es más recomendable obtenerla en forma de pro- vitamina, como los betacarotenos, ya que estos presentan además propiedades anti- oxidantes.

Se ha asociado el consumo de betacarotenos a la protección contra la aparición de algunos tipos de cáncer. Estudios comparativos han manifestado que el índice de cáncer en personas que realizan una alimentación vegetariana, rica en betacarotenos, es menor que las personas que no los consumen.

Otra de las funciones más reconocidas es su capacidad de cuidar la piel. Previenen el daño causado por los radicales libres, evitando el envejecimiento prematuro, la aparición de arrugas y la falta de elasticidad. Por su función de pro-vitamina A, aceleran la curación de lesiones de la piel, como heridas, quemaduras y cortes. Consumirlos en verano nos proporcionará un bronceado más intenso y duradero. Cuidan y mantienen el cabello, evitan la caída, promueven su crecimiento, proporcionándole brillo y vitalidad y reducen la sequedad y descamación del cuero cabello y la caspa. Tienen un papel importante en la salud ocular, previenen la degeneración macular, protegen la vista y reducen la sequedad de ojos y mucosas.

Contribuyen a la protección cardiovascular, parece ser que impiden los depósitos de colesterol en las arterias, favoreciendo la circulación e impidiendo la formación de trombos.

Refuerzan el sistema inmunitario, aumentan la producción de linfocitos y la capacidad de luchar contra agentes patógenos.

Aumentan la capacidad pulmonar y alivian las dolencias respiratorias como el asma, la bronquitis y el enfisema. El efecto protector en fumadores es mediante betacarotenos obtenidos a partir de fuentes naturales (zanahoria, alga dunaliella, etc.), no recomendándose la toma en forma de suplementos de síntesis porque podrían actuar como agentes oxidativos y perjudicarles.

Beneficios de la dieta Oriental0

La población asiática es una de las más saludables y longevas del mundo. Estos países presentan menor incidencia de enfermedades del corazón, osteoporosis, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, entre ellos el de mama y de próstata. Gran parte del éxito de estas cifras radica en el tipo de alimentación, rica en verduras, arroz, soja, pescado, frutas y té y pobre en carne y leche.

Los alimentos y la forma de cocinarlos aseguran un aporte diario de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.

Entre los 5 alimentos más relevantes podemos mencionar:

Soja y sus derivados, aporte de fitoestrógenos

La soja es una fuente de proteína de alto valor biológico que puede suplir las carencias a personas vegetarianas o con un bajo consumo de carne. El contenido en fitoestrógenos, concretamente las isoflavonas, mejoran los síntomas de la menopausia y la salud ósea, disminuyendo el riesgo de osteoporosis. Es una fuente de lecitina, que ejerce una acción reguladora del colesterol en sangre y beneficios sobre la memoria, protegiendo las células nerviosas y mejorando el rendimiento intelectual en niños, adolescentes y ancianos. Numerosos estudios relacionan el consumo de soja con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Los fosfolípidos, ácidos grasos poliinsaturados y la vitamina E contribuyen a mantener nuestras células en buen estado. Incluyamos en nuestra dieta soja en sus múltiples variedades, edamame, tofu, tempeh, miso y tamari, entre los más conocidos. Una tradición japonesa: la sopa o caldo caliente con miso (un fermentado de la soja) nos aportará energía, en invierno nos previene del frío, y mejorará la digestibilidad de los alimentos, por su contenido en enzimas.

Algas, valioso alimento

Ya hemos hablado en varias ocasiones de la riqueza de las algas. Hoy en día se conocen 24000 especies de algas, de las cuales solo una pequeña parte empleamos con fines culinarios o medicinales. Todo un mundo por descubrir. Se caracterizan por su elevada concentración de minerales, entre ellos el yodo, que puede ayudar a prevenir el bocio y ayudar a disolver grasas. Tienen un efecto alcalinizante y desintoxicante de la sangre, que junto a la presencia de calcio favorecen la salud ósea. La presencia de vitaminas y oligoelementos refuerzan el sistema inmunitario. Podemos incluirlas en sopas, caldos, salteados de verduras, legumbres, etc.

Licuados vegetales, buenas alternativas a la leche de vaca

La leche de vaca es una buena fuente de calcio, pero cada vez son más las personas que no la toleran por mala digestión o por el deterioro que ocasiona a la mucosa intestinal. La lactosa, un azúcar presente en la leche de vaca, es el causante de esta intolerancia. Existen otras opciones para el desayuno o merienda que no contienen lactosa y destacan por su buena digestibilidad y alta tolerancia, son las conocidas como “leche vegetales”. Encontramos la leche de soja, de avena, de arroz, de kamut, de almendras, de avellanas. Cada una de ellas con numerosos beneficios para la salud.

Pescado, fuente de omega-3

El consumo de pescado es importante por su contenido en omega 3. El aporte de este tipo de grasa poliinsaturada es esencial para una buena salud cardiovascular, al regular los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Forma parte del cerebro y sistema nervioso central, por lo que su consumo favorece el aprendizaje y capacidad intelectual y ayuda a regular trastornos como la ansiedad, estrés, hipertactividad, insomnio, etc. Presentan una actividad antiinflamatoria beneficiosa en casos de dolor menstrual, dermatitis, psoriasis y artritis, entre otras.

Té, aporte de antioxidantes

El té verde es una fuente de antioxidantes, concretamente de un polifenol llamado Epigalocatequina 3 -galato (EGCG). El consumo diario de té verde ha sido asociado con un mejor sistema inmune, así como en la prevención de cáncer, particularmente el de próstata y mama. En Asia la ceremonia del té es un ritual milenario donde se concentra toda su tradición y cultura.

DIETA SIN GLUTEN0

En la actualidad muchas personas se plantean llevar una dieta libre de gluten, pero a veces hay confusión en cuanto a qué es el gluten, cuáles son los alimentos que lo contienen o si es beneficioso o no eliminarlo de la dieta, aunque no se padezca celiaquía.

¿QUÉ ES EL GLUTEN?

Se trata de una proteína presente en algunos cereales formada por prolaminas y glutelinas compuestos de aminoácidos que pueden variar en proporción y composición de un cereal a otro y que provoca una respuesta inmunitaria y/o desórdenes digestivos en casos de celiaquía o sensibilidad al gluten no celíaca. El trigo es uno de los cereales que suele causar más rechazo entre las personas que quieren evitar el gluten y es que su composición es un poco diferente a la de otros cereales con gluten debido a su gran explotación en la agricultura a lo largo de los años. El gluten del trigo, en su composición presenta un 80% de su composición en gluteninas principalmente glutelina y alrededor de un 20% en prolaminas como la gliadina, causante de la respuesta inmunitaria en las personas celíacas.

LAS DIFERENCIAS ENTRE LA CELIAQUÍA Y LA SENSIBILIDAD AL GLUTEN

La celiaquía se trata de una enfermedad genética autoinmune que provoca gran variedad trastornos digestivos, cutáneos, de crecimiento y del estado de ánimo. Las personas con familiares con celiaquía están más predispuestas a sufrirla, pero ésta se puede desarrollar a cualquier edad. La respuesta al gluten causa una atrofia de las

vellosidades intestinales y con ello una disminución de la capacidad de absorción de nutrientes por la dieta que puede derivar en multitud de síntomas, por lo que se suele recomendar suplementar algunos nutrientes como la vitamina B12. La enfermedad celíaca puede pasar años desapercibida y sin diagnosticar. Si se va a realizar una prueba diagnóstica de celiaquía se recomienda no dejar de consumir gluten ya que puede dar un falso negativo.

En la sensibilidad al gluten no celíaca se presentan síntomas similares a los de la celiaquía, pero en esta no hay una respuesta autoinmune, no hay prueba diagnóstica como para la celiaquía, aunque se produce mejoría al retirar el gluten de la dieta. También existe la alergia al trigo, en la que se produce un aumento de las inmunoglobulinas como respuesta a las proteínas del trigo. Provoca una reacción en poco tiempo que puede ir desde náuseas y vómitos hasta erupciones e hinchazón de mucosas e incluso problemas de respiración, igual que cualquier otra alergia. En todos estos casos el tratamiento consiste en la eliminación del gluten por completo de la dieta -o del trigo en el caso de alergia además de evitar aquellos productos en los que se indique que puedan contener trazas ya que una pequeña cantidad de gluten puede desencadenar una respuesta inmunitaria. A la hora de cocinar los alimentos es importante que se hagan separados de los productos que contienen gluten y con otros utensilios de cocina para evitar contaminación cruzada.

 ¿QUÉ SE PUEDE CONSUMIR EN UNA DIETA SIN GLUTEN?

El gluten no es una proteína indispensable y podemos sustituirla y llevar una dieta perfectamente equilibrada. Es tan fácil como basarla en productos frescos y alimentos completos sin procesar como son las frutas, verduras, cereales que no contengan gluten, legumbres, semillas y frutos secos, carnes, pescados, lácteos y huevos, los cuales no contienen gluten de forma natural. Aquellos cereales a evitar puesto que contienen gluten son: trigo, espelta, kamut, centeno, cebada, y triticale; la avena naturalmente no contiene gluten, pero sí una prolamina que puede causar intolerancia a algunas personas celíacas, aun así, se debería escoger aquella certificada sin gluten, ya que se asegura que no hay contaminación aérea.

¿PUEDE SER EQUILIBRADA?

Una dieta sin gluten es segura siempre que sea equilibrada y sustituya los cereales con gluten por aquellos que no lo contienen. No hay que caer en el abuso de productos ultraprocesados sin gluten, ya que al igual que los productos tradicionales utilizan harinas refinadas, almidones y azúcar y no hay que pensar que como no contienen gluten son más sanos, por lo que sólo deberíamos consumirlos ocasionalmente. Una dieta equilibrada estándar sin gluten debería constar de un 55-60% de carbohidratos procedentes de cereales integrales sin gluten, tubérculos y legumbres, un 10-15% de proteínas de calidad como son las carnes sin procesar, pescado, huevos, lácteos sin procesar, legumbres y frutos secos y un 30% de grasas de calidad como el aceite de oliva, frutas grasas, o pescado. Además, consumir fruta y verdura a diario tanto cruda como cocida, siempre tiene que estar presente en nuestras comidas. Prescindir de alimentos procesados, ya que, a menos que estén certificados, pueden contener gluten en forma de aditivos o trazas. Hay que poner atención en los frutos secos y en su etiquetado si se padece celiaquía ya que puede haber contaminación cruzada.

¿CÓMO SE SUSTITUYEN LOS CEREALES CON GLUTEN?

Existe gran variedad de cereales sin gluten: como la avena certificada, el arroz, mijo, maíz y trigo sarraceno y pseudocereales como la quínoa y el amaranto. Los podemos encontrar en forma de copos, en grano entero, pasta, harinas y panes e introducir en la dieta como lo haríamos con los cereales con gluten. Las pastas hechas con harina de legumbres son una opción saludable para sustituir a la pasta convencional; contienen mayor cantidad de proteínas por 100g alrededor de un 20% frente al 10%-15% de la de cereales y menor cantidad de carbohidratos, además nos permiten introducir legumbres en la dieta de una forma diferente y saludable.

Podemos hacer todo tipo de preparaciones en su versión sin gluten.

Un ejemplo de receta tradicional sin gluten podría ser la paella, si lo pensamos, no es difícil hacer comidas completas sin gluten, hay muchas recetas tradicionales que no lo contienen sólo que no hemos caído en ello. No hay que alarmarse por el gluten ni retirarlo de nuestra dieta si no nos causa ningún problema aparente, pero independientemente de que seamos intolerantes al gluten o no, siempre está bien introducir mayor variedad de cereales en nuestra dieta más allá del trigo y el arroz. Algunos cereales como la espelta, por ejemplo, nos ofrecen un perfil nutricional superior al del trigo común; contiene mayor cantidad de proteínas y menor presencia de gluteninas por lo que puede ser más digestiva para algunas personas. La dieta sin gluten puede ser beneficiosa para el tratamiento de algunas enfermedades autoinmunes y de la enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa ya puede reducir los síntomas además del deterioro de las vellosidades intestinales y la permeabilidad intestinal.

Por Bárbara Galindo Dietista

 

¡Complementa tus zumos de fruta natural con superalimentos!0

El verano es quizás la época del año en que los zumos de fruta natural ganan protagonismo ya que la calor es la mejor excusa para consumirlos. Los zumos de fruta natural nos aportan vitaminas; beta-carotenos, unos nutrientes esenciales excelentes para el cuidado de la piel y para lograr un buen bronceado; antioxidantes, que retardan los signos del envejecimiento y previenen enfermedades degenerativas; fibra, que favorece el tránsito intestinal, etc. Puedes aumentar los beneficios de los zumos de fruta natural si los complementas con superalimentos como la alga chlorella, la alga espirulina, la maca o la hierba de trigo.

Cada fruta te aportará beneficios concretos. Así, el melón y la sandía son buenos aliados para los riñones y están indicados en caso de afecciones urinarias. El níspero es diurético y normaliza el tránsito intestinal. El melocotón es beneficioso para el corazón. Y el albaricoque mejora la salud visual, por citar sólo unos ejemplos.

¡Añádeles superalimentos!

¿Cuál de estos cuatro superalimentos prefieres?

Alga chlorella

Ayuda a depurar y desintoxicar el organismo, potencia el sistema inmune, ayuda a disminuir la tasa de colesterol en sangre, a compensar la hipertensión y a aumentar la producción de glóbulos rojos así como atenuar los síntomas de las reacciones alérgicas o ayudar a cicatrizar heridas cutáneas y regenerar las células de la piel.

Alga espirulina

Protector cardiovascular y celular, ayuda a proteger el organismo del envejecimiento, fuente de proteínas altamente digestibles, contiene los nueve aminoácidos esenciales así como hierro y es rica en vitaminas del grupo B, E, F y beta-carotenos.

Maca

Esta planta posee un alto contenido en minerales además de tener propiedades reconstituyentes y es utilizado popularmente para aumentar la fertilidad.

Wheatgrass

La hierba de trigo tiene un alto contenido en clorofila, vitaminas (A, C y E), aminoácidos y encimas. Excelente contra el estreñimiento y combinado con frutas y verduras, reconstruye las células sanguíneas ayudando a prevenir la anemia. También contribuye a la eliminación de toxinas y en la oxigenación de las células.

Receta: Licuado vegetal de frutas y hortalizas

Ingredientes:

ramita de apio.

1 zanahoria pelada.

1 remolacha pelada.

1 manzana cortada (sin el corazón).

Preparación:

Batimos todos los ingredientes hasta conseguir un licuado fino. Este batido nos aporta gran cantidad de vitaminas y minerales así como energía. También tiene un gran valor nutritivo. ¿Con qué superalimento lo vas a enriquecer?

Deficiencias nutricionales y sus síntomas0

La carencia nutricional aparece cuando la alimentación de una persona no aporta uno o más nutrientes en cantidades suficientes. Esta deficiencia puede provocar síntomas leves en un principio pero si persisten en el tiempo pueden ocasionar problemas graves de salud. Principalmente hablamos de carencias de vitaminas, proteínas y minerales y, según el nutriente que se trate, las consecuencias serán más o menos acusadas. Una dieta sana y variada normalmente es suficiente para corregir las deficiencias alimentarias.

Algunos de los factores que pueden desencadenar una falta de nutrientes son deficiencias en la calidad, almacenamiento y cocción de los alimentos, consumo de sustancias tóxicas, medicamentos, síndrome de malabsorción, dietas estrictas, aumento de las necesidades diarias (embarazo, lactancia, ejercicio intenso, etc.)

Las vitaminas actúan como cofactores en todas las reacciones bioquímicas del organismo.

La vitamina D, ayuda en la absorción del calcio y el fósforo, imprescindible para el buen funcionamiento de los huesos. La vitamina A mantiene la integridad de la piel y las mucosas, es imprescindible para la salud ocular y protege contra las infecciones. La vitamina K actúa en los mecanismos de coagulación de la sangre. La vitamina E es un potente antioxidante que previene el envejecimiento celular y tiene efectos extraordinarios sobre el sistema reproductor, mejorando la fertilidad femenina y masculina, y a restaurar la potencia masculina. Las vitaminas del complejo B actúan como coenzimas en numerosas reacciones enzimáticas, son claves para el buen funcionamiento del sistema nervioso, son necesarias para el buen desarrollo fetal, son imprescindibles para la formación de células, participan en la regeneración y cicatrización de tejidos, etc. Se necesitan en pequeñas cantidades pero su carencia puede ocasionar desequilibrios importantes ya que son indispensables para que múltiples funciones del organismo se puedan llevar a cabo correctamente. El grupo B está formado por vit. B1 o tiamina, vit. B2 o riboflavina, bit. B3 o niacina, vit. B5 o ácido pantoténico, vit. B6 o piridoxina, vit. B8 o biotina, vit.B9 o ácido fólico, vit. B12 o cobalamina.

La carencia de minerales también puede provocar deficiencias orgánicas importantes.

La deficiencia de hierro es una de las más comunes. El hierro interviene en muchas reacciones enzimáticas y es un componente de la hemoglobina, encargada de oxigenar todos los tejidos. El calcio es un componente fundamental de huesos y dientes, también participa en la coagulación de la sangre y las funciones musculares, y es vital para la transmisión nerviosa. El magnesio participa en la contracción y relajación muscular, activa gran variedad de enzimas y ayuda a mantener el sistema articular en buen estado. El potasio regula el pH y la osmolaridad celular, interviene en el metabolismo de proteínas, lípidos y carbohidratos, ayuda a mantener el ritmo cardíaco adecuado y una presión arterial normal. Es esencial para la transmisión de todos los impulsos nerviosos. El zinc es necesario para un correcto crecimiento, regula el desarrollo sexual, la producción de insulina, refuerza las defensas y mantiene la piel, las uñas y el cabello en buen estado. En la tabla informativa mostramos algunas de las deficiencias más comunes y los síntomas que pueden ocasionar, así como algunos de los alimentos interesantes a incluir en la dieta para satisfacer nuestros necesidades. Ante una sintomatología siempre deberá ser el médico quién haga el diagnóstico y establezca una pauta de actuación.

Antojos y carencias nutricionales0

Seguramente todos hemos sentido en algún momento la necesidad imperiosa de comer algún alimento muy concreto y en la mayoría de los casos esos “antojos” son por alimentos procesados, chocolate, pasteles, pizza, patatas fritas, etc. El cuerpo es sabio y generalmente esta apetencia desmesurada es el reflejo de una deficiencia nutricional, nos avisa que carecemos de alguna sustancia esencial para el organismo.

Para suplir esta falta es importante el aporte a través de alimentos saludables y no dejarnos llevar por la tentación de productos que contienen esa sustancia pero muy ricos también en ingredientes nocivos para la salud, grasas saturadas, sal, azúcares, aditivos, etc. Los antojos pueden presentarse a lo largo de nuestra vida, a mujeres, principalmente antes de la menstruación, hombres, niños, adolescentes y ancianos, todos somos susceptibles a la falta de algún nutriente: proteínas, hidratos de carbono, grasas,   vitaminas o minerales. En muchas ocasiones están asociados a una situación de estrés o a una falta de hidratación, por lo que se aconseja que ante cualquier antojo bebamos un vaso de agua porque podríamos estar dando a nuestro cuerpo exactamente lo que necesita y conseguir que ese capricho desaparezca.

Con esta práctica tabla indicamos qué dicen tus antojos y como saciarlos de forma saludable.

 

Chocolate

Generalmente la tentación por el chocolate está relacionada a una deficiencia de magnesio. Se calcula que el 80% de la población carece de este mineral, esencial para más de 300 reacciones bioquímicas de nuestro cuerpo, entre las que se incluyen reacciones relacionadas con la relajación. Los síntomas de su deficiencia se asocian a ansiedad, irritabilidad e insomnio, por lo que no es de extrañar que después de tomar una barrita de chocolate nos encontremos más relajados. Pero hay fuentes más saludables que una tableta de chocolate procesado. Encontramos magnesio en los frutos secos, las semillas, legumbres y vegetales de hoja verde. El chocolate sin azúcar, con un mínimo del 70% en cacao, es también una fuente de antioxidantes y la toma de una pequeña porción está dentro de una dieta saludable, sin duda, una buena noticia para los amantes del chocolate.

Alimentos dulces

La apetencia por pasteles, tartas, golosinas y alimentos dulces en general puede reflejar la deficiencia de varios nutrientes: cromo (oligoelemento que ayuda a regular los niveles de azúcar), carbono (uno de los componentes de los azúcares), fósforo (contribuye en la producción de energía), azufre (facilita la eliminación de toxinas) y triptófano (un regulador de la serotonina y asociado al bienestar). Si el antojo por el dulce es continuo es necesario redirigir nuestra dieta y potenciar los alimentos ricos en minerales, principalmente frutas, verduras, frutos secos y semillas.

Pan y pasta

Nuestro cuerpo nos pide azúcares refinados, lo que se traduce en una escasez de nitrógeno. El nitrógeno es un componente de las proteínas, por lo que una carencia de éste puede provocar una desnutrición por deficiencia de proteínas. Podemos suplirlo aumentando la dosis de frutos secos, fruta, verduras y semillas.

Alimentos salados

La sal es necesaria para mantener el equilibrio de los líquidos y regular el pH del organismo. La sal que el cuerpo requiere es obtenida de los alimentos que tomamos, por lo que no es necesario tomar más, un exceso puede provocar hipertensión.

Las dietas bajas en sodio o algunas enfermedades como trastornos suprarrenales, pueden provocar ansiedad por alimentos salados. También podemos tener la necesidad de comer salados después de practicar ejercicio intenso o en un ambiente muy caluroso, esto es debido a la pérdida de agua y electrolitos que deberemos reponer con bebidas isotónicas como el agua de coco.

Pero si la ansiedad por alimentos salados es ocasional y no estamos ante ninguna de las situaciones anteriores, podemos sufrir una carencia de fibra, electrolitos y vitaminas del grupo B y es recomendable el aumento de frutas y verduras.

Alimentos fritos y lácteos

Posiblemente nos encontramos ante una deficiencia de calcio y de grasas. Nuestra dieta debe incluir alimentos ricos en grasas saludables (mono y poli-insaturadas), que encontramos en frutos secos (nueces), semillas (chía, lino) y pescados (salmón, atún, caballa)

El calcio es otra de las posibles causas de la apetencia por alimentos fritos. Es interesante el aporte a partir de hortalizas de hoja verde, sésamo, legumbres y tofu.

Carne

Nuestro cuerpo se encuentra débil o requiere un desarrollo de la masa muscular. Necesita que aumentemos el consumo de proteína y el aporte de hierro. Escogeremos carnes bajas en grasa y ricas en proteína, como la carne de ave o de pescado.

Se recomienda el consumo de frutos secos (pistachos, pipas de girasol, nueces y almendras), legumbres y vegetales de hoja verde.

 

Plantas del Mundo0

La flora o conjunto de especies vegetales que encontramos distribuidas a lo largo de todo el planeta depende de factores ambientales como el clima. Algunas de las plantas que crecen en una zona de forma autóctona tradicionalmente son empleadas por la población con fines medicinales. La gran mayoría de ellas no disponen de estudios científicos que certifiquen la eficacia de las mismas, pero es la experiencia  del uso popular el que durante generaciones avala sus propiedades. Exponemos algunos de los usos que tradicionalmente se les han dado a plantas que encontramos fuera de nuestro entorno.

COPALCHI (Coutarea latiflora)

Este arbusto de hojas pecioladas y ovales, flores amarillentas y frutos en forma de cápsula es originario de América, especialmente Colombia y México.

Su corteza contiene un heterósido amargo  con efecto hipoglucemiante. En 1922, un médico de la Universidad Nacional de Colombia, el Dr. Francisco Obregón, publicó una tesis de grado titulada “estudio fisiopatológico de la diabetes azucarada y su tratamiento”  en la que narra su experiencia con 10 pacientes diabéticos, a los que trató con cocimientos de corteza de Copalchi con unos resultados más que satisfactorios. Obregón concluye su estudio afirmando “el tratamiento dietético sigue siendo el más eficaz en la diabetes… el  Copalchi es digno de atento estudio, porque de su acción antiglicosúrica se deduce que es un buen medicamento, y que probablemente  obra excitando la secreción pancreática para la utilización de los hidratos de carbono por el organismo o favoreciendo directamente el metabolismo de dichos hidratos”. Finaliza diciendo “el Copalchi es probablemente un secretagogo de los islotes de Langerhans”

A parte de sus propiedades hipoglucemiantes, en Sudamérica lo consideran  un potente antimalárico y un buen antipirético. También  es valorada su eficacia como diurético, febrífugo y tónico amargo.

La toxicidad del copalchi a dosis moderadas es muy baja, no obstante se aconseja tomarlo en periodos intermitentes. Personas con problemas hepáticos abstenerse. No aconsejado en embarazadas, madres lactantes y niños por falta de evidencias científicas.

GIMNEMA (Gymnema sylvestre)

Planta muy común en la India, se extiende por otras regiones tropicales y sub-tropicales de Asia. Es una planta trepadora, leñosa, con flores pequeñas agrupadas en cimas de color amarillo.

En sus hojas encontramos  un alcaloide, la gymnamina, ácido gymnémico,  flavonoides, ácidos orgánicos, minerales y substancias nitrogenadas.

A mediados del siglo XIX los Hindús ya utilizaban las infusiones de la hoja de esta planta para anular o suprimir la sensación de dulce. Además de la rara propiedad de anular el sabor dulce del azúcar y otros edulcorantes, impide la absorción de los azucares en el proceso digestivo, ya que el ácido gymnémico puede bloquear los receptores de la glucosa. Se ha ensayado con éxito en el tratamiento de la diabetes tipo II, reduciendo las elevaciones anormales de glucosa plasmática por inhibición de su absorción en el intestino delgado. Parece que además, estimula las enzimas que intervienen en la utilización de la glucosa.

Es ligeramente diurética a la vez que un buen activador de la circulación central y periférica. Las infusiones de Gymnema  provocan una reducción de alimentos hipocalóricos dulces, por lo que se recomiendan como terapia en casos de bulimia con adicción a los alimentos dulces o como complemente  en las dietas de adelgazamiento

La gymnema es una planta muy segura, incluso mujeres embarazadas con diabetes la pueden tomar con éxito, pero en este caso siempre bajo control médico.

VIBURNO AMERICANO (Viburnum prunifolium)

Este árbol de hasta 8 metros de altura, de aspecto tortuoso, hojas dentadas que en otoño adquieren un color rojizo y flores blancas reunidas en cimas es originaria de América del Norte.

En su composición encontramos flavonoides, cumarinas, triterpenos, ácidos orgánicos y taninos que le confieren un efecto vasoconstrictor-hemostático a nivel pélvico, venotónico, ligeramente espasmolítico y diurético.

Es un gran tónico del aparato reproductor que estimula los músculos excesivamente relajados y, al mismo tiempo, actúa como sedante para los dolores espasmódicos del útero. Potencia la irrigación de la zona pélvica.

Se ha demostrado que varios de los componentes de la planta, especialmente la escopoletina, tienen efectos relajantes sobre el útero. Es específico para los cólicos uterinos, dolores lumbares y pélvicos, falsos dolores de parto y dolores postparto. Durante la menstruación, el Viburno alivia la dismenorrea, también se recomienda para los calambres uterinos y los calambres nocturnos de los músculos de las piernas.

El Viburno americano tiene buena reputación como fortalecedor del sistema reproductor y un efecto beneficioso general sobre el sistema nervioso muy especialmente en casos de ansiedad.

Es una planta muy indicada para la mujer y muy utilizada por los profesionales de Norteamérica. Su uso en nuestro entorno es limitado, seguramente por falta de información.

Está contraindicada en casos de hipertensión y arritmias. Por su riqueza en salicilatos deben evitarlo los que tomen fármacos hemostáticos y anticoagulantes.

SÁNDALO (Santalum album)

Esta especie botánica es originaria de las zonas semiáridas del subcontinente Indio, aunque se ha adaptado en otros lugares del mundo, especialmente Norteamérica y Australia. Es un árbol semiparásito, de hoja perenne, delgadas y opuestas, el color marrón claro o casi negro de la corteza está en función de su edad, como más viejo, puede vivir 100 años, más oscuro es el color de su corteza. El fruto aparece a partir de los tres años.

Su madera es conocida por sus tallas y porque de ella se extrae un aceite esencial  muy volátil, realmente extraordinario. La corteza de Sándalo más valorada es la originaria de la India, donde ese árbol es considerado patrimonio nacional, solo se permite su tala cuando el árbol ha cumplido los 30 años de vida. Debe tenerse en cuenta que el tronco demora 25 años en obtener 6 cm. de espesor. Tanto la corteza en sahumerios como su aceite son utilizados como aromatizantes para alcanzar la armonía espiritual.

El aceite esencial de la madera de Sándalo Hindú  es un aceite denso, de color oro, con aromas sutiles al principio, que se intensifica en una fragancia de maderas exóticas según se va evaporando. Mejora la respiración y favorece la meditación y la creatividad.

Si quieres que alguien recuerde aquella cena de forma muy especial, ambienta la situación con un aroma de sándalo.

Platos de colores, nutritivos y saludables0

El color es la primera sensación que percibimos de los alimentos y podemos considerarlo como un indicador del valor nutricional de éstos ya que ofrecen algunos detalles sobre los beneficios que aportan. Los responsables de las distintas tonalidades de los vegetales son los pigmentos. Los expertos en cromoterapia otorgan al color de frutas y verduras propiedades energéticas y emocionales.

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ALIMENTOS PARA EL APARATO RESPIRATORIO0

La alimentación influye en el buen estado del aparato respiratorio. La mucosidad presente en algunas enfermedades respiratorias y la dificultad para respirar provocada por la inflamación de la mucosa de las vías aéreas, nos obliga revisar nuestra dieta.

Es necesario introducir alimentos con propiedades expectorantes y antiinflamatorias y reducir aquellos que provoquen más mucosidad.

 

Muchos de los problemas respiratorios se agravan con la exposición continua a aire contaminado y el tabaquismo. El exceso de radicales libres  causan envejecimiento y muerte celular, inflamación del tejido pulmonar y aumenta el riesgo de infección respiratoria.  Es necesario incrementar la ingesta de alimentos antioxidantes para contrarrestar el efecto negativo de los radicales libres.

Entre los alimentos antioxidantes que debemos potenciar encontramos las frutas y verduras ricas en beta-caroteno o provitamina A, como zanahoria, calabaza, mango, melocotón, albaricoque y espinacas.

Los alimentos ricos en vitaminas C y E tienen capacidad antioxidante y refuerzan el sistema inmunitario.  Algunos ejemplos de alimentos con vitamina C son los cítricos (naranja, mandarina, limón, pomelo), kiwis, tomates y pimientos.

La vitamina E la encontramos en frutos secos, aceites vegetales como el aceite de oliva y  en el germen de trigo.

Los alimentos mucolíticos ablandan la mucosidad y favorecen su expulsión, como la cebolla o el rábano.

Los dátiles y los higos tienen propiedades emolientes, suavizan y desinflaman las mucosas respiratorias.

El ajo y el propóleo presentan un efecto antibiótico y antiséptico y combaten los gérmenes causantes de afecciones como la bronquitis.

La miel ejerce una acción sedante, antitusígena y suavizante de las vías respiratorias.

Los alimentos ricos en compuestos azufrados como el ajo, la cebolla y los puerros, tienen la propiedad de disolver la mucosidad, reduciendo la congestión nasal.

Los ácidos grasos omega 3 tienen un efecto antiinflamatorio de las mucosas de las vías respiratorias. El consumo de alimentos ricos en omega 3 mejora aquellos trastornos que cursan con inflamación de las mucosas, como la bronquitis y la EPOC.

Naturalmente debemos incrementar la ingesta de agua para fluidificar las secreciones y facilitar su eliminación.

 

Por el contrario, algunos alimentos o ingredientes interfieren en nuestra función respiratoria y deberemos evitar su consumo:

Sal:

El sodio retiene agua en los tejidos, lo cual no resulta conveniente cuando existe un proceso infeccioso o inflamatorio.

Bebidas alcohólicas:

el alcohol deprime las defensas y retrasa o hace más difícil la curación de la bronquitis.

Grasa saturada:

Su exceso debilita el sistema inmunológico y retrasa la curación.

Lácteos:

Aumentan la producción de mucosidad, lo que puede desencadenar o agravar la tos.

Aditivos:

Pueden provocar alergias alimentarias y crisis asmáticas. Algunos ejemplos son el glutamato monosódico (un potenciador del sabor), los sulfitos (un conservante de frutas desecadas y del vino), el nitrito y nitrato sódico (utilizado en las carnes curadas y embutidos) y los colorantes artificiales.