Aceites macerados de plantas: Propiedades y aplicaciones0

La primavera es la estación en la que florecen un gran número de plantas y será el momento adecuado para recolectarlas y poder elaborar distintas preparaciones, como son los Aceites Macerados.

Los aceites macerados se caracterizan por aunar las propiedades de los componentes con los que se elaboran. Por un lado se aprovecha la acción emoliente (suavizante) del aceite básico (uno de los más empleados suele ser el de almendras dulces, oliva o sésamo) y por otro, las propiedades específicas de cada una de las plantas medicinales seleccionadas.

La preparación de los macerados es muy sencilla. Escogemos la planta que queremos macerar. Debe estar seca, en caso que sea fresca la secamos en un lugar oscuro y ventilado, colgada boca abajo. Seleccionamos la parte que nos interese (flores, hojas, corteza…) y la colocamos en un tarro de cristal. La cantidad aproximada son 100g de planta seca por cada litro de macerado. La cubrimos totalmente con el aceite, asegurándonos que no queda ninguna parte fuera porque podría crear moho. Cerramos el tarro herméticamente y lo dejamos en un lugar fresco durante cuarenta días, removiendo cada día la botella de forma suave,  evitando la exposición directa del sol y de fuentes de calor. Pasado este tiempo lo filtramos con una tela fina en frascos ámbar debidamente identificados con el nombre del preparado y la fecha de elaboración. Ya lo tenemos listo para utilizar.

Aceite de Caléndula

La Caléndula officinalis o maravilla pertenece a la familia de las Compuestas y es típica de la región Mediterránea. Florece casi todo el año y son los capítulos florales, de un vivo color anaranjado, los que se utilizan con fines terapéuticos. Contiene principalmente flavonoides, saponósidos y alcoholes triterpénicos, carotenoides, polisacáridos, ácidos fenólicos, cumarinas y aceite esencial. Se le atribuye una notable actividad antiinflamatoria, antiséptica, antiespasmódica, emenagoga, colerética y cicatrizante.

El aceite macerado de flores de caléndula es excelente para pieles secas, delicadas y sensibles. Muy empleada en niños y ancianos por sus propiedades dermoprotectoras. Acelera notablemente la curación de heridas, quemaduras, picaduras de insectos, dermatitis, irritación, eccemas y vulvovaginitis.

ACEITE CALENDULA

Aceite de Gordolobo

El Gordolobo o Verbasco (Verbascum thapsus) es una planta de origen europeo que se caracteriza por hojas pilosas, largo tallo floral con pequeñas y vistosas flores amarillas. Las flores contienen mucílagos, iridoides, saponósidos y flavonoides. Presentan actividad antiespasmódica, antiinflamatoria, analgésica y antiviral. Se utilizan vía interna para tratar afecciones de las vías respiratorias. Vía externa, el oleomacerado de las flores de gordolobo se emplea sobre quemaduras, sabañones y hemorroides. Tradicionalmente se aplica sobre el cabello  para mantener el color rubio dorado, además de hidratarlo y darle brillo.

Puede aplicarse sobre el oído externo (no en el interior) en caso de tinnitus o acúfenos.

ACEITE GORDOLOBO

Aceite de Ruda

La ruda (Ruta graveolens) es un arbusto de un metro de altura, perenne, con hojas ovaladas verde-grisáceas con numerosos puntos translúcidos. No se recomienda su uso interno porque puede resultar tóxica. En América del Sur se considera una planta protectora que aleja las fuerzas negativas  y proporciona suerte y éxito. Es frecuente encontrarla en jardines de las casas y de las iglesias.

El oleomacerado de las flores de ruda presenta una acción venotónica, vasoprotectora y rubefaciente. Indicado en dolores osteoarticulares, en contusiones sin herida y en unturas externas sobre el oído cuando hay problemas de falta de riego sanguíneo que se manifiesta en forma de acúfenos (ruidos) o ligera sordera.

ACEITE RUDA

Aceite de Hipérico

El Hipérico (Hypericum perforatum), Corazoncillo o Hierba de San Juan es una planta endémica de Europa, aunque la podemos encontrar distribuida en otras zonas del mundo. Tradicionalmente se ha utilizado como cicatrizante y antibacteriano, en la actualidad su principal interés se debe a su efecto antidepresivo.

El aceite de hipérico se considera un excelente cicatrizante. Por sus propiedades antisépticas ayuda a reducir el riesgo de infección en heridas. Se emplea para tratar pequeños cortes, quemaduras o picaduras de insectos. Reduce la inflamación y activa la circulación de la sangre, lo que lo hace útil en caso de hemorroides. También conocido como “oli de cop” alivia el dolor y la inflamación en contusiones y golpes. Por sus características antioxidantes se emplea en todo tipo de tratamientos regeneradores. Favorece la salud de la piel en casos de acné, eccemas y psoriasis. Mitiga los hematomas, flebitis e hinchazón. Tiene efecto antiviral en uso tópico para herpes labial. Calma los dolores de cabeza, jaqueca o migraña.

ACEITE HIPERICO

Aceite de Árnica.

La Árnica (Arnica montana) es una planta originaria de Europa que crece silvestre en la alta montaña. Está en peligro de extinción y su recolección esta prohibida en muchos países. Debe obtenerse de campos de cultivo o plantaciones particulares. Las flores son de un color amarillo anaranjado y se le atribuyen propiedades analgésicas, rubefacientes, antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas y cicatrizantes.

Desde la antigüedad se ha utilizado por los pueblos de las montañas para aliviar el dolor producido por  golpes o caídas. Es un remedio que no debería faltar en nuestro botiquín de primeros auxilios. Siempre por vía tópica, está indicada para el tratamiento de hematomas, esguinces e inflamación. Alivia dolores musculares y articulares, contusiones, torceduras y golpes.

ACEITE ARNICA

Aceite de Alcamae

El Alcamae (Alkanna tinctoria), raíz del Traidor o Palomilla de Tintes, pertenece a la familia de las Boragináceas, presenta pequeñas flores violáceas. Su raíz ya era empleada en la época medieval de los druidas para curar heridas, pero fue prohibida porque teñía el agua del color de la sangre. El oleomacerado tiene un efecto hidratante y promueve la renovación celular. Tiene propiedades astringentes y emolientes. Indicado para problemas de la piel, cicatrización de las heridas, psoriasis y para el tratamiento de quemaduras. Ayuda a atenuar estrías. Dada su cloración y al ser un producto suave y no irritante, se ha utilizado en la elaboración de productos de maquillaje natural como coloretes, sombras, labiales, henna, laca de uñas y delineadores.

ACEITE ALCAMAE

Aceite de Manzanilla

Las flores de Manzanilla son bien conocidas por sus propiedades antiinflamatorias, antiespasmódicas y analgésicas. En forma de infusión se emplean para tratar trastornos digestivos, gases, náuseas, cólicos e indigestión. En forma de compresas pueden aplicarse para tratar algunos casos de conjuntivitis e inflamaciones de la piel. Aporta relajación y calma, se incorpora en muchos preparados herbales para ayudar a conciliar el sueño.

El oleomacerado de flores de Matricaria chamomilla presenta una acción relajante y antiinflamatoria. Especialmente indicada en cólicos infantiles y dolores abdominales, aplicados en forma de suaves masaje circulares en sentido horario.

ACEITE MANZANILLA

Aceite de Oreja de oso y gordolobo

A las propiedades del gordolobo que ya hemos comentado, se suman las propiedades de la Oreja de oso. De nombre botánico Ramonda myconi, la oreja de oso es una planta propia del Pirineo catalán y aragonés. Por sus propiedades antitusivas, expectorantes y balsámicas se emplea para tratar resfriados y estados gripales. Se le atribuye una actividad antiinflamatoria y calmante, vía externa se emplea para aliviar afecciones que cursan con inflamación.

El aceite macerado con hojas y flores de Oreja de oso y Gordolobo presenta una acción calmante, astringente y antiinflamatoria. Está especialmente indicado para paliar las molestias de hemorroides y sabañones.

ACEITE GORDOLOBO Y OREJA OSO

Aceite de Perilla

La Perilla o Shiso (Perilla frutescens) es una planta que se cultiva popularmente en países asiáticos. Las hojas son ricas en ácido rosmarínico con actividad antiinflamatoria y antialérgica. Popularmente se emplea para tratar afecciones de las vías respiratorias, intoxicación al marisco y brotes alérgicos estacionales o puntuales. En los restaurantes japoneses disponen de la planta para evitar alergias al pescado crudo.

El oleomacerado de las hojas presenta una acción antiinflamatoria y antialérgica muy eficaz para tratar reacciones alérgicas de la piel, escozor y urticarias.

 

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