CUIDADOS DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA0


Durante la gestación somos partidarios de seguir una dieta sana y equilibrada y tomar la menor cantidad de suplementos posible. Ante la falta de información de seguridad de muchos activos (no se realizan ensayos toxicidad durante el embarazo) no se recomienda su ingesta por precaución. De todos modos existen una serie de consejos o remedios tradicionales probados durante generaciones que pueden sernos de utilidad ante leves molestias que puedan aparecer en esta hermosa etapa de plenitud.

Jengibre, para las náuseas matutinas

No es ciencia cierta el porqué de las náuseas durante el primer trimestre de gestación, aunque existen muchas teorías. La más común culpa a las hormonas del embarazo, como la hormona gonadotrofina coriónica (hCG por su siglas en inglés), que se dispara en las primeras semanas. Quizá se deba también a la progesterona, cuyos altos niveles relajan a los músculos y desaceleran el proceso digestivo.

Es importante comer con frecuencia y en pequeñas cantidades, se recomiendan tres comidas no muy copiosas y dos tentempiés. Es importante beber mucha agua que, además de prevenir la deshidratación, el agua fría refresca la garganta, que puede estar irritada por las náuseas y lo ácidos estomacales. El agua con un poco de zumo de limón ha ayudado a muchas futuras madres.

El Jengibre, tomado con moderación, es también un gran aliado para paliar las náuseas. La raíz seca en infusión, fresca rallandola para aliñar ensaladas y platos, en forma de caramelos o pastillas, disponemos de un sinfín de modalidades para disfrutar y beneficiarse de esta maravillosa raíz de origen asiático.

Tisana digestiva especial

Cuando ya nos encontramos en una etapa avanzada puede aparecer reflujo gástrico, digestiones pesadas, ardor, etc. todo ello como consecuencia de la presión que ejerce el útero sobre el estómago. Esto se debe, en gran parte, a que la progesterona (hormona cuyos niveles se incrementan en el embarazo) relaja el músculo del esfínter esofágico inferior y ralentiza el vaciado gástrico con lo que el contenido estomacal regresa, irrita la zona e incluso la inflama. Es un cuadro reversible que se resuelve una vez ha nacido el bebé.

Para evitarlo es importante no acostarse inmediatamente después de comer, es mejor esperar al menos dos horas ya que estar tumbado favorece el reflujo gastroesofágico.

Deberíamos evitar los alimentos que aumentan la acidez (algunos condimentos, picantes, cítricos, platos con salsa de tomate) y los que retrasan el vaciado gástrico (bebidas carbonatadas, café, chocolate y comidas grasas como fritos, estofados, guisos con salsas)

Una infusión después de las comidas a base de Anís verde, Melisa, Hinojo, Comino y Malva favorece la función digestiva y calma la acidez.

Piernas pesadas

El aumento de peso y  la presión que ejerce el útero, cada vez de mayor tamaño, sobre las extremidades inferiores junto con la retención de líquidos dificultan la circulación sanguínea en esta zona, que podrá traducirse en piernas hinchadas, cansadas, hormigueo, calambres y varices.

Alternar las duchas de agua fría y templada o aplicar cremas hidratantes con efecto frío en la zona afectada, mediante masajes ascendentes pueden mejorar la sintomatología. Dormir con las piernas ligeramente elevadas facilitará la circulación de retorno y descongestionarán los tobillos hinchados. Se recomienda no abusar de la sal ni del café, ya que ambos favorecen la retención de líquidos, y optar por las verduras, frutas, legumbres y cereales integrales que por su alto contenido en flavonoides, son los mejores alimentos con propiedades antiinflamatorias y vasoconstrictoras.

Estreñimiento

Los cambios hormonales que tienen lugar durante la gestación y la presión cada vez mayor que ejerce el útero sobre los intestinos, provoca un paso más lento de los alimentos. Otras circunstancias como, por ejemplo, tomar un suplemento rico en hierro, no realizar ejercicio físico y, sobre todo, beber pocos líquidos y no consumir alimentos que contengan fibra pueden provocar estreñimiento.

Una alimentación rica en fibra, beber suficiente agua y ejercicio regular generalmente son suficientes para combatir este trastorno tan frecuente. Si estos consejos no son suficientes tomar cada día una cucharada de Regulador Intestinal de Manantial de Salud, una mezcla elaborada a base de semillas de Lino y Zaragatona, Ispágula y Salvado de trigo, en un yogur, zumo o un vaso de agua, favorece el tránsito intestinal de forma suave y eficaz.

Hojas de Frambueso

Las hojas del Frambueso (Rubus idaeus) son una de la plantas que más se utilizan durante el embarazo. Tienen efectos a la vez relajantes y tónicos o astringentes, especialmente para el útero. A lo largo de la historia se han empleado para favorecer un parto sin riesgo, fácil y rápido, así como en estimular la producción de leche y acelerar la recuperación  posparto. Gracias a sus efectos tónicos y relajantes sobre la musculatura lisa del útero, reducen el dolor de las contracciones y también hacen que éstas sean más productivas, lo que facilita y acorta la duración del parto.

La mejor manera de tomarlas es en infusión caliente. Desde el tercer mes en adelante puede beberse una taza al día, y desde el sexto mes tres veces al día. Tras el parto se recomienda tomar de una a tres tazas diarias para tonificar y fortalecer los tejidos pélvicos.

Lactancia

La lactancia es una importante decisión de salud y un vínculo de unión físico y afectivo entre madre e hijo que aportará numerosos beneficios a ambos. La leche materna se ha ganado el título del “alimento ideal” porque tiene la composición justa para las diferentes etapas de desarrollo del bebé, pero también tiene beneficios para su sistema inmunológico y su salud a largo plazo.

El calostro, las primeras gotas de leche materna de apariencia espesa entre blanquecina y amarillenta, es rica en los nutrientes y anticuerpos que el bebé necesita justo después de nacer. Contiene Inmunoglobulina A secretora, la cual forma una capa protectora sobre las membranas de las mucosas en los intestinos, nariz y garganta del bebé, precisamente las partes más susceptibles a virus, bacterias e infecciones.

Los niños que han sido alimentados  exclusivamente con leche materna los primeros seis meses de vida tienen menor probabilidad de sufrir infecciones en el oído, enfermedades respiratorias, molestias digestivas e intestinales y afecciones dermatológicas.

Para la madre amamantar a su hijo le aporta menor incidencia de padecer diabetes tipo 2, depresión posparto y cáncer de seno y ovario. La recuperación de peso es más rápida y la comodidad y seguridad de alimentar al bebé más fácil y económica.

Para aumentar la producción de leche y que ésta sea más digestiva recomendamos la decocción de dos cucharadas soperas de Avena (Avena sativa) en un litro de agua durante 15 minutos. Al finalizar añadiríamos 2 cucharadas soperas de una infusión galactogénica elaborada a base de Galega (Galega officinalis), Ortiga verde (Urtica dioica), Hinojo (Foeniculum vulgare), Anís verde (Pimpinella anisum), Comino (Carum carvi). Además de mejorar la calidad y cantidad de leche, la concentración de minerales de la avena favorece la recuperación de la madre y la refuerza para disfrutar al máximo de su hijo. Por otra parte, el anís verde favorece la función digestiva del bebé y evita la aparición de cólicos.

Si aparecen grietas o irritación en el pezón aplicar varias veces al día una mezcla de aceite de oliva y miel, facilita la cicatrización, hidrata y protege la zona.

Cuando decidamos dejar de dar el pecho se recomienda que el destete sea de forma progresiva para evitar la congestión de las mamas. Tomar una infusión de hojas de Salvia dos o tres veces reduce la producción de leche y favorece el proceso.

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