Las Artemisas0

El género Artemisia está formado por un grupo muy amplio de plantas herbáceas o arbustivas de la família de las compuestas (Asteraceae). Generalmente son pequeñas y aromáticas.

Algunas de ellas, con propiedades medicinales y que podemos encontrar en herboristerías son:

 

ARTEMISA COMÚN (Artemisia vulgaris)

Esta planta, de raíces leñosas y hojas de color verde oscuro, y que puede alcanzar el metro de altura, tiene numerosas cabezas florales que se abren en panículas racimosas. Florece de julio a septiembre y es rica en aceite esencial que contiene cineol, alcanfor y tuyona, además de flavonoides.

La artemisa tiene propiedades tónicas y aperitivas, pero la propiedad más conocida es su capacidad de provocar y regular la menstruación en caso de reglas que se retrasan, poco abundantes o dolorosas. Es eficaz tanto tomada en infusión como haciendo fricciones con las hojas tiernas machacadas sobre el bajo vientre. A través de la historia también se le han atribuido propiedades mágicas. En la Medicina Tradicional China se utiliza pulverizada, tostada y recompuesta en forma de moxa y se aplica según la técnica de moxibustión.

ARTEMISA COMÚN (Artemisia vulgaris)

 

ESTRAGÓN (Artemisia dracunculus)

Aunque es originario de Siberia, el Estragón se cultiva en todo el mundo. De tallo erecto, hojas lineales en forma de lanza de color verde claro, sus flores blanquecinas en verano. Es muy rica en nutrientes, destaca el contenido en aceite esencial, que le da un aroma característico y muy valorado. Sus hojas, frescas y secas, tienen un aroma dulce parecido al anís y un sabor agridulce peculiar.

Se utiliza para condimentar ensaladas, sopas, guisos o salsas. La cocina francesa lo emplea para aromatizar aceites y vinagres.

ESTRAGÓN (Artemisia dracunculus)

AJENJO DULCE (Artemisia annua)

Planta herbácea anual nativa de Asia y extendida por todo el mundo. De porte erecto y tallo poco ramificado, crece en zonas muy ricas en materia orgánica, sus hojas desprenden una esencia ligeramente alcanforada. Las hojas inferiores son alternas y las superiores son pinatipartidas. Las flores de color amarillo, se agrupan en pequeños capítulos. La Medicina Tradicional China la utiliza popularmente para reducir la fiebre, reforzar el sistema inmunitario y como agente antimicrobiano. Científicos e investigadores se han centrado en el estudio de uno de sus componentes, la artemisinina, para desarrollar medicamentos para tratar la malaria y el cáncer. No se recomienda en mujeres embarazadas, en estado de lactancia ni en niños.

AJENJO DULCE (Artemisia annua)

AJENJO AMARGO (Artemisia absinthium)

El Donzell es nativo de Latinoamérica y regiones templadas de Europa y Asia. Las hojas son de color verde grisáceo recubiertas de una pilosidad muy fina plateada. Las flores son amarillas y aparecen a principios de verano. En sus hojas se encuentra aceite esencial rico en tuyona y un principio amargo, la absintina, que le aporta propiedades como vermífuga, antihelmíntica, aperitiva y tónica estomacal. Tradicionalmente se utiliza para normalizar el ciclo menstrual en periodos irregulares. Se utiliza en la preparación de bebidas alcohólicas. Debe tomarse con moderación.

AJENJO AMARGO (Artemisia absinthium)

Combatir los parásitos intestinales en animales de forma natural0

Los animales están expuestos a infestaciones por un gran número de parásitos que pueden afectar su salud. Es necesario un diagnóstico y tratamiento adecuado así como tomar medidas preventivas. Es importante el seguimiento por un veterinario que supervise el tratamiento.

 

Encontramos diversos recursos naturales que permiten tratar los parásitos intestinales de forma completamente natural y respetuosa con el organismo del animal. Las plantas con acción vermífuga deben utilizarse a dosis bajas y durante periodos cortos de tiempo, normalmente una semana. El tratamiento puede volverse a repetir al cabo de dos semanas para eliminar las formas resistentes.  Se suele recomendar que se realicen desparasitaciones cada 3 meses

 

Ajenjo (Artemisia absinthium).

Presenta propiedades antihelmínticas, favorece la eliminación de los gusanos. Por su sabor amargo, que le confiere un efecto tónico digestivo, se recomienda mezclarlo con la comida. Suministrar media cucharadita de polvo al día, durante una semana.

 

Semillas de calabaza (Cucurbita pepo).

La cucurbitina es la sustancia que ayuda a la expulsión de los parásitos. Se recomienda administrar media cucharadita de semillas crudas molidas por 30Kg de peso.

 

Ajo (Allium sativum).

Presenta un amplio espectro de acción contra multitud de microorganismos. No se recomienda su uso en gatos, salvo indicación veterinaria. Es eficaz para combatir un gran número de parásitos. Podemos machacar un ajo y mezclarlo en la comida.

 

Genciana (Gentiana lutea).

Las propiedades antiinflamatorias y antisépticas  fortalecen el aparato digestivo y ayudan a depurar el organismo, por lo que es una buena opción para la desparasitación interna. Herviremos 1 cucharadita de raíz en un vaso de agua durante 5 minutos y se la daremos dos veces al día, durante una semana.

 

Aceite de coco.

Mejora el aspecto y cuidado de la piel, favorece la digestión y absorción de nutrientes y por su contenido en ácido láurico destruye virus, bacterias y parásitos. La dosis recomendada es 1 cucharadita por cada 5Kg de peso, directamente sobre la comida. Externamente podemos aplicarlo mezclado con unas gotas de aceite esencial que potencie el efecto repelente.

 

Tierra de Diatomeas.

Es un mineral silíceo formado por algas microscópicas fosilizadas. De origen 100% natural, constituye un insecticida seguro para la salud del animal. Debemos asegurarnos que sean de tipo alimenticio. Vía interna tiene la capacidad de actuar sobre todas las fases del ciclo biológico del microorganismo mediante un mecanismo de arrastre y de absorción de toxinas, bacterias y parásitos intestinales, eliminándolos posteriormente por las heces. No destruye la flora intestinal del animal. Se puede aplicar externamente sobre la piel o esparcirlo en su hábitat para el control de pulgas, garrapatas, ácaros y parásitos internos.

 

Los parásitos dañan la flora intestinal y la alteran significativamente. Cuando ésta se encuentra desequilibrada, los parásitos tienen más facilidad de proliferar. Para recuperar la flora y mantenerla saludable se recomienda la toma de probióticos, microorganismos vivos que prevalecen en los intestinos y favorecen el correcto funcionamiento.