LA IMPORTANCIA DE LA FIBRA0

La fibra dietética se trata de una sustancia que contienen las plantas y que una vez la consumimos no es digerida ni absorbida en nuestro intestino, sino que puede ser fermentada, en parte, por nuestra flora intestinal. Es decir, pasa a través de nuestra digestión sin ser procesada junto a los alimentos, aumenta el bolo fecal facilitando el tránsito intestinal. Por ello no se la considera un nutriente. La cantidad diaria recomendada de fibra es de unos 25 gramos para mujeres y 38 gramos para hombres. La fibra, engloba diversas sustancias, pero se divide principalmente en dos grandes grupos: la fibra soluble y la fibra insoluble.

FIBRA SOLUBLE

Tiene la capacidad de formar un gel con el agua y atrapar así algunas sustancias, como por ejemplo el colesterol. Un ejemplo de alimento que contiene esta fibra serían los copos de avena, o el salvado de avena, frutas y frutos secos. Además, la fibra soluble aumenta la sensación de saciedad al ganar volumen en el estómago -el glucomanano es empleado para reducir la sensación de hambre y ayudar a bajar de peso-; también contribuye a regular y mantener un nivel estable de glucosa en sangre. Una de las sustancias que encontramos entre los diferentes tipos de fibra soluble son los fructooligosacáridos o FOS. Se tratan de moléculas pequeñas, que no están unidas tan fuertemente como en el caso de los polisacáridos -que encontramos en la fibra insoluble- y por ello son solubles en agua y pueden ser fermentados por nuestra flora, además promueven el crecimiento de varias especies de Bifidobacterium. Comúnmente también se les llama prebióticos y se suelen añadir a suplementos de probióticos -bacterias buenas- para asegurar una mejor repoblación de la flora intestinal.

FIBRA INSOLUBLE

Está formada por cadenas mucho más largas llamadas polisacáridos y por ello no es fermentable. Ejemplos de fibra insoluble serían la celulosa y la lignina, que aportan dureza a los vegetales, presentes sobretodo en los tallos. Pasa a través del tracto intestinal aumentando el volumen del bolo fecal y el peristaltismo intestinal y es a la que se le atribuye mayor capacidad laxante. Fuentes de   fibra insoluble serían, el salvado de trigo, los tallos de brócoli, verduras de hoja verde, alcachofas o los espárragos, aunque la podemos encontrar también en frutos secos, semillas y en todos los cereales integrales.

Probiótico multiflora + Fructooligosacáridos (prebiótico). Cuida tu flora intestinal. Sin necesidad de refrigeración. Sin gluten. Sin lactosa.

LA IMPORTANCIA DE LA FLORA INTESTINAL

Para tener una buena flora intestinal es muy importante el consumo de fibra, cuanto más variadas sean las fuentes, mejor, ya que haremos proliferar mayor número de cepas diferentes de bacterias y podremos potenciar la absorción de nutrientes, una correcta digestión y menos gases.

Otra importante función de la flora intestinal es protegernos frente infecciones, ya que es la primera barrera defensiva de nuestro cuerpo.

Una flora intestinal escasa nos predispone a sufrir problemas digestivos y estreñimiento, además de tener más propensión de que proliferen bacterias o levaduras no deseadas como las cándidas.

Es muy importante mantener una flora intestinal fuerte en el caso de sufrir enfermedades intestinales como la enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o celiaquía ya que también se protege el epitelio intestinal además de mejorar la absorción de los nutrientes.

Cada vez se relaciona más una flora intestinal sana con un correcto estado de ánimo, protección frente alergias y una buena salud de la piel. Además, las alteraciones de la mucosa intestinal y de la flora pueden estar relacionadas con la aparición de psoriasis, eccemas, acné o dermatitis.

Con una buena flora intestinal también tendremos mejores digestiones, menor hinchazón y gases. A veces, al introducir más cantidad de alimentos con fibra en la alimentación algunas personas sufren más molestias digestivas y gases; esto se puede deber a una microbiota débil, que no es suficiente para digerir la cantidad de fibra que ahora se le está dando, por lo que se tendrá que pasar un periodo de adaptación durante el que habrá un cambio de la flora intestinal y en que podemos ayudar con un suplemento de probióticos.

Un ejemplo de alimento rico en fibra que suele causar molestias digestivas son las legumbres. Se suelen consumir con menor frecuencia de lo que sería lo ideal y por ello, muchas veces, ocasionan gases, debido, en algunos casos, a la poca capacidad de la microbiota de poder fermentar la fibra presente en la piel de éstas. Para poder acostumbrarnos a digerirlas es recomendable empezar, por ejemplo, incluyendo una tacita de lenteja roja como guarnición en varias comidas a lo largo de la semana y luego probar con otras legumbres como garbanzos o judías, primero en pequeñas cantidades o peladas. También podemos condimentarlas con semillas carminativas como el comino, coriandro o hinojo, ya sean molidas o añadidas al caldo de cocción.

fi Regulador intestinal. Mezcla de semillas de lino y zaragatona, ispágula y salvado de trigo. Ayuda a normalizar el tránsito intestinal sin irritar.

BENEFICIOS DEL CONSUMO DE FIBRA

La fibra tiene una función reguladora de la digestión y además también reduce el riesgo de sufrir  algunas enfermedades como el cáncer de colon. Al mantenerse el intestino mejor lubricado y con menos residuos debido al efecto de arrastre de la fibra, reducimos el riesgo de padecer pólipos y evitamos la absorción de un exceso de tóxicos que nuestro cuerpo necesita eliminar ya que se acelera el proceso de excreción y las heces pasan menos tiempo en contacto con las paredes del intestino grueso.

¿Cómo consumimos más fibra?

La forma más fácil de consumir fibra es llevar una dieta equilibrada en la que prioricemos los alimentos de origen vegetal; que en la base de la alimentación estén las frutas y verduras –ya que siempre que estén en nuestro plato habrá una buena cantidad de fibra-, que los cereales sean integrales, así como sus derivados -pan, harinas, pasta- y que las legumbres las consumamos al menos 4 veces por semana. Además no nos olvidemos de los frutos secos y semillas, que deberían estar presentes todos los días en nuestra alimentación; son una muy buena opción para comer a media mañana o en la merienda, solos, con un yogur o acompañados de fruta deshidratada, como los orejones, ciruelas o pasas, otra muy buena fuente de fibra. De esta forma nos aseguramos de obtener suficiente cantidad y variedad de fibra. Es muy importante beber suficiente agua para facilitar el buen tránsito intestinal y aún más consumiendo buenas cantidades de fibra.

Algunos ejemplos de raciones de fibra son: 2-3 cucharadas de copos de avena, una taza de arroz integral de guarnición, un puñado de frutos secos, una cucharada de semillas, una pieza de fruta o 2-3 ciruelas deshidratadas.

Semillas como la zaragatona, son buenas opciones en el caso de sufrir pólipos ya que están compuestas mayoritariamente por fibra soluble de modo que poniendo una cucharada en un vaso de agua y dejándola unas cuantas horas tendremos una gelatina, que nos ayuda de forma suave con el tránsito intestinal, además de nutrir la microbiota.

Las semillas de chía también tienen gran cantidad de fibra soluble y las podemos emplear para preparar postres  como puddings y batidos o añadirlas a un yogur. Dejándolas reposar para que se hidraten en el líquido que queramos obtendremos una textura cremosa y agradable.

El lino o linaza es otra de las semillas más utilizadas para añadir un extra de fibra a la dieta, posee los dos tipos de fibra; también lo tenemos que dejar en agua para que se hidrate y poder así digerirlo, puesto que su capa externa de fibra insoluble protege a la semilla; si no la trituramos o hidratamos hasta que se ponga gelatinosa pasará intacta por el tubo digestivo.

Consumir estas semillas no sólo aporta fibra a nuestra dieta, también son fuentes de ácidos grasos omega 3 -lino y chía- y de proteínas además de otros fito-químicos beneficiosos como la gran mayoría de alimentos vegetales.

 

Por Bárbara Galindo

Dietista

¡Toma 20 almendras al día y verás qué cambios!3

La almendra es un alimento imprescindible en una dieta sana y equilibrada, por su riqueza en calcio, proteína y vitamina E. Además de ser una excelente fuente de energía, ayuda a regular el colesterol y crea sensación de saciedad. Se ha demostrado que en las comunidades donde se consumen dosis altas de almendras, hay menos enfermedades cardiovasculares. ¿Quieres conocer más curiosidades y beneficios de este alimento? ¡No te pierdas este artículo!

La almendra (Prunus amygdalus) es la parte comestible del fruto del almendro. Es originaria de las zonas templadas y desérticas del oeste de Asia, desde donde se fue extendiendo hacia las regiones cálidas y secas de la cuenca mediterránea.

¿Sabías que en hebreo, luz y almendra se designan con la misma palabra? Y es que el almendro, con su temprana floración invernal, anuncia el renacimiento de la luz en la naturaleza.

Almendras
Almendras

Existen dos tipos: las almendras dulces (Amygdalus communis), que se consumen como fruto seco y comprenden dos variedades (de cáscara blanda y de cáscara dura); y las amargas (Amygdalus amara), que tienen una cáscara dura más pequeña. No se usan como alimento ya que, además de su sabor amargo, contienen amigdalina, un compuesto que puede convertirse en ácido cianhídrico, una sustancia venenosa.

¿Por qué deberías comer más almendras?

  • Son una importante fuente de energía, con 575 kcal por cada 100 gr.
  • Son más ricas en proteínas que la carne. Contienen 19 gr. de proteína por cada 100 gr., mientras que la ternera aporta 16 gr. Por ello, en las dietas vegetarianas, las almendras y los frutos secos en general tienen una gran importancia. Además, la almendra es una de las pocas fuentes de proteínas vegetales que contiene arginina, un aminoácido esencial muy beneficioso para los niños.
  • Grasas saludables: contienen un 52% de grasas, de las cuales un 90% son insaturadas. De ellas, ⅔ partes corresponden al ácido oleico, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol total y colesterol “malo” o LDL, mientras que aumenta el colesterol “bueno” o HDL. También son ricas en ácido linoléico (omega-6), ácido graso esencial para el organismo.
  • Por su alto contenido en vitamina E, las almendras tienen propiedades antioxidantes. Una ración de 300 gr. (unas 25 unidades) aporta el 50% de la cantidad diaria recomendada de vitamina E, así como vitaminas del grupo B.
  • La almendra es el fruto seco con mayor contenido en fibra: 15 gr. por cada 100 gr. A pesar de su aspecto seco, contiene mucha  fibra soluble, ideal para estimular los movimientos intestinales.
  • Son una fuente importante de minerales, con el calcio necesario para la formación de huesos y dientes, además de magnesio, potasio, cobre, fósforo y zinc.
  • El contenido en hierro es otra de sus virtudes: 50 gr. de almendras aportan una dosis de hierro similar a 50 gr. de espinacas.

Ideales para reducir el colesterol, proteger el corazón y para personas diabéticas

  • Son especialmente beneficiosas para personas con índices elevados de colesterol y triglicéridos, afecciones óseas, nerviosas o del corazón. Protegen el sistema cardiovascular gracias a su perfil lipídico.
  • Se recomienda incluirlas en las dietas de personas diabéticas, por su bajo contenido en azúcares y alto contenido en fibra. Además, son alcalinizantes y desintoxicantes.
  • La leche de almendras es ideal para las personas intolerantes a la leche de vaca o a la lactosa, para los celíacos y, en general, para aquellos que buscan un sustituto de los lácteos. Destaca su alto contenido en calcio ya que aporta casi el doble de calcio que la leche de vaca. También da muy buen resultado durante los períodos postoperatorios, porque las personas convalecientes necesitan alimentos que les nutran pero que sean de fácil digestión.
  • La dosis recomendable de almendras es de 25 gr. al día (20 unidades). Se aconseja comer con moderación a personas obesas, de estómago delicado, con disfunciones hepáticas o propensas a dispepsias.

Ideas para tomar más almendras en tu día a día

Ahora que ya conoces sus múltiples propiedades, es hora de incluirlas en tu dieta y así aprovecharte de sus beneficios. Es uno de los frutos secos más apreciados en la cocina y en la dieta mediterránea porque, al tratarse de un ingrediente muy versátil, se adapta tanto a platos salados como dulces, haciéndolos más nutritivos, sanos y completos.

Las almendras se pueden tomar crudas, tostadas, secas, fritas… pero se recomienda comerlas crudas o secas, ya que al tostarlas se hacen más digestibles, pero pierden algunas proteínas y vitaminas. Asimismo, es necesaria cierta moderación a la hora de tomarlas fritas, pues a pesar de que son muy sabrosas, ¡las calorías se disparan!

También se pueden consumir enteras a cualquier hora del día. Como complemento del desayuno, a media mañana con un yogur o una fruta, como aperitivo, para merendar en sustitución de la bollería… o para aderezar ensaladas, pasta o verduras.

Prueba a triturarlas y añadirlas a sopas y cremas de verduras o para dar un toque de sabor a tus salsas, ¡te sorprenderán!

Además, la leche de almendras es perfecta para acompañar los cereales del desayuno o elaborar postres.

Y el aceite de almendra se usa sobre todo como cosmético. Se obtiene por presión en frío de las almendras trituradas y es excelente como base de mezclas con otros aceites por su buena relación calidad-precio. Está especialmente indicado para pieles delicadas.

Que viene el coco…0

El coco (Cocos nucifera) es una fruta exótica obtenida del cocotero, la palmera más cultivada del mundo. Es originario de las islas de clima tropical y subtropical del océano Pacífico pero su cultivo se ha extendido a Centroamérica, Caribe y África tropical. Su cosecha varía según el tipo de producción, siendo sobre todo de febrero a julio.

El nombre proviene de la época de los descubrimientos. A los exploradores españoles y portugueses, que lo trajeron a Europa, les parecía que al ser un fruto de cáscara marrón, un poco peluda y con tres agujeros podía parecerse a la cara del Coco, aquel fantasma que aparece en las historias que se cuentan a los niños pequeños.

Coco
Coco

Es una fruta muy versátil; se ha convertido en un componente para productos de belleza, además de ser un ingrediente para diversos platos de cocina. Pero lo realmente importante es su gran potencial nutritivo ya que es rico en hierro, potasio y minerales que participan en la mineralización de los huesos, como el calcio, el fósforo y el magnesio. Además tiene un gran contenido en fibra, por lo que es ligeramente laxante. También ayuda a normalizar los niveles de colesterol así como a controlar los niveles de azúcar en sangre.

Cómo tomarlo

Aparte de tomarlo como fruta fresca, cuya pulpa es exquisita y muy aromática, también es consumido en otras formas:

  • Azúcar de coco: es un sustituto natural del azúcar tradicional y tiene un índice glucémico muy bajo. Se produce a partir de las flores del cocotero y calentando lentamente la savia. Es muy rico en minerales (potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, azufre) así como en pequeñas trazas de boro, zinc, hierro, cobre y vitaminas, además de 16 de los 20 aminoácidos esenciales, mayoritariamente glutamina que nos ayuda a controlar los impulsos de comer dulce.
  • Agua de coco: se extrae del coco verde, de esa pulpa que después se convertirá en la parte blanca. Es una bebida muy refrescante, baja en calorías y rica en electrolitos, que ayudan al sistema nervioso. Pero también contiene potasio, magnesio, sodio, calcio y fósforo. Por ello, es utilizada por los deportistas después de realizar ejercicio ya que es una fuente de hidratación natural.
  • Leche de coco: es la carne del coco maduro triturada. Este delicioso líquido se puede consumir fresco o bien como bebida envasada. Es una bebida rica en minerales y vitaminas del grupo B y C. Aunque su sabor es dulce, el contenido en azúcar es bajo. Es un buen sustituto de la leche de vaca porque no contiene lactosa. Y al contener ácido laúrico, nos protege frente a infecciones y virus.
  • Aceite de coco: se extrae de la pulpa del coco. Además de ácido laúrico, contiene ácidos fenólicos antioxidantes que nos protegen frente a los radicales libres. Se puede utilizar tanto para hidratar la piel como para cuidar el cabello o consumirlo en nuestros platos preferidos. Por sus propiedades antibióticas y antimicrobianas puede ayudar a prevenir y combatir infecciones de la piel. El aceite de coco se emplea como protector del cabello porque lo hidrata, aportando brillo y vitalidad. Asimismo actúa contra la caspa por sus propiedades fungicidas.

Como ves, del coco podemos aprovecharlo todo. ¡Anímate a incorporarlo a tu vida diaria y notarás sus múltiples beneficios!

Germen de trigo: cinco motivos para incorporarlo a tu dieta0

El germen del trigo es la parte interior del grano. Contiene todas las sustancias que la planta necesita para germinar y madurar. La mayoría de harinas y productos derivados del trigo que consumimos pasan por un proceso de refinamiento en el que se elimina el germen. Sin embargo, es muy rico en proteínas, minerales y vitaminas, y se trata de un excelente complemento nutritivo.

¿Quieres conocer los principales beneficios que aporta el germen de trigo, así como las propiedades que tiene como cosmético natural? Pues entonces, sigue leyendo…

Propiedades del germen de trigo

  • Desarrollo muscular: por su alta cantidad de proteína y hierro, el germen de trigo es altamente recomendable para el desarrollo muscular. Muchos deportistas lo incluyen en su dieta para mejorar su rendimiento, especialmente para entrenamientos intensos. Es un excelente regenerador de los tejidos, muy útil para mantener la musculatura, las paredes de los vasos sanguíneos y el corazón en perfectas condiciones.

También es un gran apoyo en fases de crecimiento, embarazo, lactancia y estados postoperatorios. Contribuye a la cicatrización de heridas y a metabolizar las proteínas.

  • Antiestrés: la vitamina B2 que contiene el germen de trigo ayuda a combatir las migrañas, mantener una buena salud ocular y reducir problemas nerviosos como el insomnio, la ansiedad o el estrés. Además, su contenido en magnesio y zinc ayuda a combatir la fatiga física y el cansancio intelectual.
  • Antioxidante: el alto contenido en vitamina E convierte el germen de trigo en un potente antioxidante. A nivel celular controla la síntesis de enzimas que generan sustancias tóxicas y es eficaz como preventivo de la arteriosclerosis.
  • Equilibra los niveles de grasas y azúcares en sangre porque contiene ácidos grasos omega-3 y omega-6, que intervienen en los procesos de asimilación de las grasas, azúcares y proteínas. También aporta fosfolípidos que previenen la acumulación de colesterol, y zinc que facilita la asimilación y almacenamiento de la insulina.
  • Protector cardiovascular: es rico en potasio y magnesio, lo cual contribuye a mejorar la circulación, regulando la presión arterial, e incluso podría prevenir enfermedades reumáticas o artritis. Mantiene la integridad del sistema vascular y el sistema nervioso central.

Y además… Por ser rico en fibra, ayuda a favorecer el tránsito intestinal. También es un alimento indicado para personas con un nivel alto de ácido úrico, ya que ayuda a evitar ataques de gota. El germen de trigo favorece el equilibrio del sistema inmunológico y regula funciones fisiológicas y endocrinas. E incluso ayuda en el tratamiento de la esterilidad.

¿Cómo tomar germen de trigo?

Puedes encontrarlo en nuestros herbolarios y en nuestra tienda on line.

Los copos o escamas pueden tomarse durante el desayuno, mezclados con los cereales, espolvoreados en la leche, yogur… o también en ensaladas, sopas, sémolas o zumos.

El aceite de germen de trigo (muy rico en vitamina E y en ácidos grasos poliinsaturados) se ingiere en forma de cápsulas y perlas que deben tomarse durante las comidas.

Germen de trigo
Germen de trigo

Cuida de tu piel y cabello con aceite de germen de trigo

El germen de trigo tiene un alto contenido en vitaminas del grupo B, entre las que se encuentran la B1, B2 y B6. Todas ellas, junto a minerales como el zinc y el magnesio, convierten el aceite de germen de trigo en un fantástico tratamiento de belleza.

Nutre y regenera la piel. Sus propiedades antioxidantes retrasan el envejecimiento de la piel, previniendo arrugas, líneas de expresión y piel flácida. Dota la piel de vitalidad y le da un aspecto saludable. También ayuda a prevenir estrías y cicatrices.

Mejora enfermedades como la psoriasis o el eczema y se recomienda en quemaduras, incluyendo las provocadas por el sol, y las erupciones cutáneas.

Refuerza y repara el cabello. Nutre y da vigor al cabello, a la vez que combate la caspa. Mejora el aspecto del pelo seco, elimina el encrespado y repara cabellos muy dañados por productos químicos o calor. Masajear el cabello con germen de trigo también promueve su crecimiento y ayuda a mantener los folículos pilosos sanos.

Frambuesas y hojas de frambueso: ¡Te sorprenderán!1

El frambueso (Rubus idaeus) es un arbusto nativo de Europa y del norte de Asia que puede alcanzar los 2,5 metros de altura. Sus propiedades medicinales las encontramos en las hojas y en los frutos, las frambuesas, que aparecen a finales de verano y a principios de otoño.

Frambuesas y el frambueso
Frambuesas y el frambueso

Las frambuesas, ricas en minerales, vitamina C y fibra

El fruto del frambueso es rico en potasio, magnesio, calcio y zinc, así como en vitamina C y fibra. Facilita las digestiones y el tránsito intestinal. Además, las frambuesas aportan pocas calorías y por eso son utilizadas en dietas para adelgazar. Lo que se suele emplear para perder peso es la cetona de frambuesa, un extracto que tiene un efecto más pronunciado.

Por su alto contenido en vitamina C y en flavonoides, las frambuesas poseen un gran poder antioxidante para combatir los radicales libres. Así este fruto tiene un efecto antienvejecimiento y es un aliado en la prevención del cáncer.

Consumir frambuesas también tiene importantes beneficios para el sistema circulatorio y para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Pero no sólo su fruto tiene propiedades beneficiosas para nuestro organismo sino también sus hojas.

Infusión de hojas de frambueso para el embarazo, el parto y el postparto

Las hojas de frambueso son conocidas por su utilidad durante el embarazo y el parto. Tienen efectos relajantes y, a la vez, tónicos, especialmente para el útero. Sus propiedades astringentes y estimulantes ayudan a fortalecer los músculos pélvicos y uterinos. Pero no solo eso. Las hojas de frambueso son efectivas para calmar las náuseas del embarazo, estimulan la producción de leche materna y aceleran la recuperación después del parto. También se han utilizado tradicionalmente para favorecer un parto fácil, rápido y sin riesgos. Por sus efectos tónicos y relajantes sobre la musculatura lisa del útero, las hojas de frambueso reducen el dolor de las contracciones y hace que sean más productivas, lo que facilita y acorta la duración del parto.

La mejor manera de tomar hojas de frambueso es en infusión caliente. Desde el tercer mes de embarazo se puede beber una taza diaria y, a partir del sexto mes, tres veces al día. Cuando empiezan las contracciones del parto, se debería tomar una taza cada hora mientras sea posible. Después del parto, se debe continuar tomando entre una y tres tazas al día para fortalecer los tejidos pélvicos.

¿Te imaginabas todas estas propiedades? Esperamos haberte sorprendido y recuerda que nos tienes a tu disposición para aclarar cualquier duda que te pueda surgir.

Frutos secos y sus bondades para la salud4

Incorporar frutos secos en nuestra dieta habitual nos ayudará a reducir el colesterol y a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorará nuestro sistema inmunológico y evitará el envejecimiento prematuro. Además nos da un aporte extra de energía para enfrentarnos a las temperaturas más bajas clásicas de la estación invernal.

La naturaleza es sabia. Nos da lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos. Todos los frutos de otoño son muy buenos paras la salud. Los de color rojizo, violeta o amoratado, como los arándanos, las moras, los escaramujos, las bayas de sauco o los frutos del granado son ricos en antioxidantes y antocianósidos. Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas, piñones, etc.) son ricos en nutrientes, muy especialmente en ácidos grasos omega 3 y omega 6. También son una fuente de vitaminas (principalmente de vitamina E) y ricos en minerales (calcio, magnesio, fosforo y zinc). Hay que destacar, además, que los frutos secos contienen fibra de alta calidad, que nos ayuda a regular el tránsito intestinal. La característica común de todos los frutos secos es que en su composición natural tienen menos de un 50% de agua.

Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.
Los frutos secos son fuente de proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.

Frutos secos de cáscara dura

  • Almendras. Son ricas en proteínas, además de una de las pocas fuentes de proteínas vegetales que contiene arginina, aminoácido esencial para los niños. Aportan ácido oleico, que disminuye el colesterol y por tanto ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Por su alto contenido en fibra y bajo en azúcares, son ideales para personas con diabetes. También son ricas en minerales (calcio, magnesio, potasio, cobre, fósforo y zinc).
  • Anacardos. Son ricos en proteínas, fibra y ácidos grasos insaturados y contienen vitaminas B-1 y B-2, vitamina E, omega 3, omega 6, calcio, ácido fólico y magnesio. Son energéticos, fortalecen la memoria y disminuyen el nerviosismo. Reducen el colesterol y los triglicéridos, son beneficiosos para el corazón, fortalecen el sistema inmunológico, favorecen el tránsito intestinal, previenen el cáncer de colon, evitan el envejecimiento y ayudan a controlar la obesidad.
  • Avellanas. Contienen ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y vitamina E. Ayudan a reducir el colesterol y disminuyen el riesgo de enfermedades cardiacas. Son energéticas y una buena fuente de calcio para luchar contra la descalcificación y la osteoporosis.
  • Nueces. Destacan por sus aceites vegetales poliinsaturados y son una buena fuente de vitamina E, vitamina C, vitamina B, omega-3, omega-6, zinc y calcio. Rebajan el colesterol y ayudan a prevenir hasta un 50% las enfermedades cardiovasculares. Mantienen el buen estado de la piel, el cabello y los huesos. Se recomiendan para prevenir la osteoporosis.
  • Pistachos. Destacan por su alto contenido en ácido fólico (vitamina B-9) y su nivel proteico. Es el fruto seco con más vitamina A. Son ricos en potasio, calcio, hierro y fósforo. Reducen el colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por su contenido en fibra y tomados con moderación, son ideales para regular el tránsito intestinal.
  • Piñones. Aportan energía y nutrientes. Son ricos en ácidos grasos y minerales (calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro y ácido fólico). Son aconsejables en las etapas de crecimiento como complemento a los lácteos. También están indicados para combatir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares, así como para estados carenciales, cansancio y anemias.

Frutos secos provenientes de frutas desecadas

  • Uvas pasas. Ricas en hidratos de carbono simples y azúcares, así como en minerales (potasio, calcio y hierro). Son una fuente excelente de provitamina A (beta-caroteno), esencial para la visión, buen estado de la piel, del cabello, de los huesos, de las mucosas y del buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes.
  • Higos secos. Son nutritivos y ricos en hidratos de carbono, ácidos orgánicos y sales como potasio, calcio y vitaminas A, B-1, B-2, B-3 y C. Mejoran el tránsito intestinal.
  • Orejones. Representan un concentrado de vitaminas, minerales y nutrientes. Un puñado de orejones puede ser una alternativa a la ingesta de pastillas de vitamina A. Contienen hierro, muy beneficioso para la prevención de la anemia. Su riqueza en potasio ayuda a los problemas de hipertensión y circulatorios, facilitando la expulsión de líquidos. Están considerados como una medicina natural para el sistema nervioso, gracias a la vitamina B-3, que combate el nerviosismo, la ansiedad, la depresión y el insomnio.