ALIMENTOS PARA EL APARATO RESPIRATORIO0

La alimentación influye en el buen estado del aparato respiratorio. La mucosidad presente en algunas enfermedades respiratorias y la dificultad para respirar provocada por la inflamación de la mucosa de las vías aéreas, nos obliga revisar nuestra dieta.

Es necesario introducir alimentos con propiedades expectorantes y antiinflamatorias y reducir aquellos que provoquen más mucosidad.

 

Muchos de los problemas respiratorios se agravan con la exposición continua a aire contaminado y el tabaquismo. El exceso de radicales libres  causan envejecimiento y muerte celular, inflamación del tejido pulmonar y aumenta el riesgo de infección respiratoria.  Es necesario incrementar la ingesta de alimentos antioxidantes para contrarrestar el efecto negativo de los radicales libres.

Entre los alimentos antioxidantes que debemos potenciar encontramos las frutas y verduras ricas en beta-caroteno o provitamina A, como zanahoria, calabaza, mango, melocotón, albaricoque y espinacas.

Los alimentos ricos en vitaminas C y E tienen capacidad antioxidante y refuerzan el sistema inmunitario.  Algunos ejemplos de alimentos con vitamina C son los cítricos (naranja, mandarina, limón, pomelo), kiwis, tomates y pimientos.

La vitamina E la encontramos en frutos secos, aceites vegetales como el aceite de oliva y  en el germen de trigo.

Los alimentos mucolíticos ablandan la mucosidad y favorecen su expulsión, como la cebolla o el rábano.

Los dátiles y los higos tienen propiedades emolientes, suavizan y desinflaman las mucosas respiratorias.

El ajo y el propóleo presentan un efecto antibiótico y antiséptico y combaten los gérmenes causantes de afecciones como la bronquitis.

La miel ejerce una acción sedante, antitusígena y suavizante de las vías respiratorias.

Los alimentos ricos en compuestos azufrados como el ajo, la cebolla y los puerros, tienen la propiedad de disolver la mucosidad, reduciendo la congestión nasal.

Los ácidos grasos omega 3 tienen un efecto antiinflamatorio de las mucosas de las vías respiratorias. El consumo de alimentos ricos en omega 3 mejora aquellos trastornos que cursan con inflamación de las mucosas, como la bronquitis y la EPOC.

Naturalmente debemos incrementar la ingesta de agua para fluidificar las secreciones y facilitar su eliminación.

 

Por el contrario, algunos alimentos o ingredientes interfieren en nuestra función respiratoria y deberemos evitar su consumo:

Sal:

El sodio retiene agua en los tejidos, lo cual no resulta conveniente cuando existe un proceso infeccioso o inflamatorio.

Bebidas alcohólicas:

el alcohol deprime las defensas y retrasa o hace más difícil la curación de la bronquitis.

Grasa saturada:

Su exceso debilita el sistema inmunológico y retrasa la curación.

Lácteos:

Aumentan la producción de mucosidad, lo que puede desencadenar o agravar la tos.

Aditivos:

Pueden provocar alergias alimentarias y crisis asmáticas. Algunos ejemplos son el glutamato monosódico (un potenciador del sabor), los sulfitos (un conservante de frutas desecadas y del vino), el nitrito y nitrato sódico (utilizado en las carnes curadas y embutidos) y los colorantes artificiales.

 

Marrubio: una planta para el sistema respiratorio y digestivo0

El marrubio (Marrubium vulgare), que también es conocido como malva del sapo o malvarubia, es originario del continente eurasiático y norte de África. Sin embargo, ha acabado aclimatándose en muchas regiones templadas del mundo, especialmente en América del Norte. Las principales virtudes del marrubio son para el sistema respiratorio y digestivo, aunque como veremos tiene muchas más.

Marrubio

Esta planta herbácea perenne, arbustiva, cuya raíz es fibrosa, que crece en terrenos secos y arenosos, ya era conocida en la Antigüedad por sus propiedades balsámicas. Incluso había médicos que recomendaban el marrubio para aquellos que habían bebido veneno o habían sido mordidos por serpientes.

Del marrubio se utilizan las hojas, que desprenden un ligero olor almizclado, y la parte terminal del tallo, recogidas justo antes de la floración. Las flores, que aparecen de junio a septiembre, son pequeñas y de color blanco.

Su sabor áspero y amargo viene dado por las sustancias amargas (la marrubina en un 0,3-1% y la premarrubina) que contiene. Asimismo, el marrubio también está compuesto de ácidos fenoles (ácido cafeico, ursólico y clorogénico). También contiene indicios de aceite esencial (0,06%), antocianos, mucílagos, pectina (3%), beta sitosterol, betocina, colina, flavonoides, saponósidos (0,18%), sales de potasio (3%), de calcio y hierro (0,2%) y taninos (3%).

Propiedades medicinales del marrubio:

  • Sistema respiratorio: el marrubio es un tónico estimulante, expectorante, balsámico, fluidificante bronquial. Se usa en la preparación de tisanas pectorales.
  • Sistema digestivo: se utiliza como tónico estomacal y estimulante de la función hepática y de la secreción biliar.
  • Sistema nervioso: en dosis elevadas, posee propiedades febrífugas, tónicas y estimulantes.
  • Sistema cardiovascular: en combinación con el espino albar, el marrubio se utiliza en el tratamiento de taquicardias y extrasístoles. La infusión caliente provoca sudoración. Las dosis muy elevadas podrían afectar el ritmo cardíaco.

Preparación:

En infusión prepararemos una cucharada sopera rasa de la planta por vaso de agua, lo haremos hervir 2 minutos, reposar 10min y lo tomaremos preferentemente antes de las comidas.

Según cada caso tomaremos una o varias tazas al día:

  • Como preventivo de afecciones respiratorias tomaremos un vaso al día desde septiembre hasta marzo.
  • En caso de afección pulmonar en curso, tomaremos 1 litro al día (4 vasos) durante almenos 15 días.
  • Para problemas digestivos una taza antes de las principales comidas.
  • El marrubio se suele utilizar mezclado con otra plantas para obtener una magnífica tisana pectoral. Mezclamos marrubio, malvavisco, yemas de pino, líquen, guayaco, malva y enula campana. Para prepararlo tomar una cucharada sopera rasa por vaso de agua, hervir de 5 a 10 minutos y tomar dos vasos al día como preventivo de afecciones del tracto respiratorio.

A dosis adecuadas el marrubio no presenta toxicidad.

El ajo, un alimento medicinal1

Las propiedades medicinales del ajo (Allium sativum) son conocidas desde la época de Hipócrates (unos 400 años antes de nuestra era). Procede de Asia central, pero se cultiva desde épocas remotas en toda la cuenca mediterránea. La parte utilizada son los bulbos, donde se concentra su acción medicinal.

El principal componente activo del ajo es la aliína, responsable de su olor característico. También contiene pequeñas cantidades de vitaminas (A, B1, B2, B6 y C), adenosina y sales minerales de hierro, sílice, azufre, yodo, selenio y germanio.

En los herbolarios comercializamos perlas de ajo para evitar el fuerte olor característico. Las perlas de ajo evitan también la inflamación y el ardor que puede producir la ingesta excesiva de ajo crudo.

Cabeza de ajo blanco.
Las propiedades del ajo son conocidas desde la época de Hipócrates.

Beneficios del aceite macerado de ajo para la salud

  • Destaca por sus beneficios a nivel del sistema sanguíneo. Tiene un papel importante como fluidificante sanguíneo, ya que reduce la viscosidad plasmática a nivel coronario y pulmonar. Es un vasodilatador periférico. Es hipolipemiante (inhibe la síntesis de colesterol y triglicéridos) y hipoglucemiante (reduce los niveles de glucosa en sangre). Es eficaz en casos de hipertensión arterial y arteriosclerosis y reduce el riesgo de trombosis y embolias.
  • A nivel respiratorio, los componentes sulfurados del ajo que se eliminan por vía pulmonar desempeñan un papel importante en enfermedades infecciosas del aparato respiratorio como gripe, resfriados, sinusitis, faringitis y bronquitis. También se observan mejorías en casos de asma.
  • Destaca por ser antioxidante, evitando así el envejecimiento celular prematuro y reduciendo el riesgo de enfermedades degenerativas.
  • Es considerado un “antibiótico natural” por su amplio campo de actividad contra gran variedad de microorganismos: virus, bacterias, espiroquetas, amebas y hongos.
  • Alivia alteraciones del sistema digestivo como gastritis, flatulencias y trastornos hepatobiliares.
  • Combate parásitos intestinales. Evita el crecimiento de bacterias perjudiciales para la flora intestinal a nivel de colon, sin dañar aquellas que ejercen una acción beneficiosa.
  • Ayuda a combatir la fiebre.
  • Alivia molestias y dolores articulares en casos de reuma, artritis, gota y ciática.
  • Estimula el funcionamiento de diversos órganos y glándulas: hígado, páncreas, tiroides y suprarrenales.

El ajo negro, cada vez más popular

En los últimos años se está popularizando el ajo negro, que no es más que el ajo blanco sometido a un proceso de fermentación en una determinadas condiciones de temperatura, humedad y tiempo. Este proceso de maduración natural le confiere el color negro, una textura más blanda y un sabor más suave. Pero lo que es más importante es que los beneficios del ajo negro se ven aumentados.

Ajo negro.
Las propiedades del ajo negro se ven aumentadas.
  • Ayuda a reforzar el sistema inmunitario, con lo cual es un alimento a tener en cuenta en otoño e invierno, cuando nuestras defensas están más debilitadas.
  • Tiene unas propiedades antioxidantes mayores que el ajo común.
  • Es útil para reducir el colesterol y los triglicéridos.
  • Es un energizante natural, adecuado tanto para deportistas como para estudiantes.

Encontrarás más información sobre el ajo negro en:

http://www.dmedicina.com/vida-sana/alimentacion/nutricion/2016/03/16/ajo-negro-beneficios-110161.html

http://www.natursan.net/ajo-negro-beneficios-y-propiedades/