PLANTAS ADAPTÓGENAS0

Las plantas adaptógenas se consideran aquellas que ayudan a equilibrar las respuestas energéticas del cuerpo para resistir situaciones de estrés. Actúan, recuperando el equilibrio homeostático, reduciendo los niveles elevados de cortisol y devolviendo el control y la calma que podamos perder mientras vivimos los cuadros de estrés crónico. Se consideran “bidireccionales” porque actúan en diferentes direcciones según sea la necesidad para lograr un equilibrio interno.

GINSENG

Podemos diferenciar 3 tipos principales de Ginseng según su origen. El ginseng Coreano (el más conocido), el Siberiano y el Americano. Todos ellos actúan elevando el nivel de tolerancia del organismo frente situaciones adversas.

El ginseng coreano, de tallo redondo y raíz gruesa, es rico en ginsenósidos con capacidad tónica y estimulante del organismo. Reduce la secreción de cortisol en situaciones de estrés, mejora la concentración y las actividades cognitivas, disminuye la fatiga y promueve la sensación de bienestar general.  Suele recomendarse a personas que están estudiando o sometidas a situaciones de estrés permanente. Resulta igualmente eficaz para combatir el agotamiento físico y la sensación de debilidad general tras largas jornadas de trabajo o periodos prolongados de convalecencia, y es de gran utilidad para deportistas.

Además es un considerado un gran tónico rejuvenecedor, retrasando el proceso de envejecimiento debido a los antioxidantes que posee.

Tiene una acción estimulante de la energía sexual, especialmente en casos en que una libido baja se asocia al estrés o a una sensación de debilidad.

Por su contenido en fitoestrógenos es una planta adecuada para combatir algunos de los síntomas asociados a la menopausia como fatiga, ansiedad y sofocos.

Ginseng
Ginseng

MACA (Lepidium peruvianum)

Esta planta anual, de tallo reducido y raíz gruesa es originaria de los Andes centrales Peruanos, se cultiva en zonas ubicadas en alturas a partir de 3.700- 4.000 metros.

A pesar de que no existen grandes estudios etnomédicos acerca de las propiedades y formas de utilización, es público y notorio su empleo popular desde hace miles de años así como las propiedades que se le atribuyen. Es considerada un energizante natural que mejora el rendimiento físico y  el estado general del organismo.

Es considera como un alimento aliado con la fecundidad, incrementa el volumen seminal en el hombre, aumenta la líbido y trabaja la armonía del cuerpo de hombres y mujeres.

Maca
Maca

ASHWAGANDHA (Withania somnífera)

Este arbusto de hermosas flores de color blanco amarillento originario de a India es una de las plantas más estudiadas, valoradas y utilizadas por la medicina ayurvédica.

En sus raíces encontramos una amplia variedad de alcaloides así como lactonas esteroideas responsables de las principales propiedades medicinales de esta planta.

La raíz de ashwagandha es un buen antioxidante, tónico del hígado, antiinflamatorio, muy activa en situaciones de estrés, déficit de atención, pérdida de memoria así como un buen potenciador del sistema inmunitario.

Diversa investigaciones han demostrado el efecto ansiolítico y antidepresivo  de esta raíz, se han descrito también efectos neuroprotectores y antiadictivos.

Ashwagandha
Ashwagandha

RHODIOLA (Rhodiola rosea)

Esta planta, de la familia de las Crasuláceas, se encuentra normalmente en zonas muy frías, popularmente es conocida como “raíz del Ártico”. La historia de esta raíz se remonta a miles de años y a distintas civilizaciones. Lo más destacado de esta raíz es su poder adaptógeno, aumenta la vitalidad y ayuda al cuerpo a adaptarse al estrés físico, químico y ambiental. Mejora la lucidez mental, la capacidad de concentración y ayuda a superar los síntomas de agotamiento, depresión y ansiedad. Aumenta el rendimiento atlético y disminuye el tiempo de recuperación tras el ejercicio.

Rhodiola
Rhodiola

Ashwagandha: un adaptógeno para rendir más0

La ashwagandha (Withania somnifera), también conocida como ginseng indio, ha sido una de las plantas más estudiadas, valoradas y utilizadas por la Medicina Ayurvédica desde hace más de 3.000 años. Se emplea como antioxidante, afrodisíaco, adaptógeno, tónico del hígado y antiinflamatorio. También combate algunos de los síntomas asociados al estrés.

La ashwagandha es originaria de Pakistán, India y Sri Lanka. Se trata de un arbusto de la familia de las solanáceas que puede alcanzar 1,5 metros de altura. Sus flores son de color blanco amarillento y sus frutos son anaranjados. Pero es en sus raíces donde concentra todas sus propiedades medicinales, gracias a la gran cantidad de alcaloides y withanolidos que allí encontramos.

Ashwagandha
Ashwagandha

Propiedades de la ashwagandha 

  • Mejora la memoria y el déficit de atención, capacidades afectadas a causa del estrés.
  • Refuerza el sistema inmunitario.
  • Ayuda al fortalecimiento de las estructuras nerviosas y posee efectos neuroprotectores. Para estimular las funciones cognitivas y neuroprotectoras se puede asociar la raíz de ashwagandha con la del ginkgo biloba o la cúrcuma.
  • Es un adaptógeno: mejora la energía física, la capacidad atlética y la resistencia mental.
  • Diferentes investigaciones han demostrado el efecto ansiolítico y antidepresivo de esta raíz.
  • Es un antioxidante. Se utiliza en patologías asociadas al envejecimiento prematuro como Alzheimer o Parkinson.
  • Es analgésica y antiinflamatoria. Tiene un efecto condroprotector sobre el cartílago dañado, al parecer por un mecanismo de inhibición de la colagenasa tipo II.
  • Aumenta la potencia, el deseo sexual y la fertilidad masculina.
  • Ayuda a normalizar el azúcar en sangre, mejorando la sensibilidad de la insulina.
  • Actúa como activador de la circulación sanguínea.
  • Es un vigorizante y tónico en caso de convalecencia y debilidad.
  • Diversas universidades de América y Japón están estudiando la ashwagandha por sus posibles efectos antitumorales.

Modo de empleo

Se aconseja tomar 1 cucharadita (3 gr.) de la raíz en polvo al día, preferentemente por la mañana durante 1 mes e intercalar periodos de descanso (mínimo 2 semanas).

En cuanto a las contraindicaciones, no se debe administrar durante el embarazo, lactancia ni a menores de 16 años. Tampoco en caso de úlcera péptica, antes de una operación (por una posible interacción con los anestésicos) o en caso de alteraciones de tiroides. En caso de tomar ansiolíticos, hipoglucemiantes o hipotensores, se debe consultar al médico.

Tiroides: ¿has probado estas plantas medicinales?2

La tiroides es una glándula endocrina en forma de mariposa situada en la parte anterior del cuello, delante de la tráquea. Su misión es la de regular el metabolismo del cuerpo. Así las hormonas tiroideas influyen en procesos como el ritmo cardíaco, la velocidad del metabolismo, la temperatura corporal o el ritmo intestinal.

Las enfermedades de la tiroides pueden deberse a diversas causas, que van desde la ausencia de yodo en la dieta a enfermedades de tipo autoinmune o lesiones sobre la glándula.

El hipotiroidismo se caracteriza por la insuficiente cantidad de hormona tiroidea en sangre. La causa más común de esta patología es el déficit de yodo en la dieta. Los síntomas son la fatiga, la sequedad de la piel, la intolerancia al frío, la caída de cabello, problemas de concentración, estreñimiento, somnolencia, depresión, alteraciones en la menstruación o dolores musculares, todo ello acompañado de un aumento de peso y retención de líquidos.

Tiroides
Tiroides

Cuando hay un exceso de hormona en sangre, hablamos de hipertiroidismo. La sobreestimulación de la glándula tiroidea provoca síntomas como la aceleración del ritmo cardiaco, temblor, nerviosismo y pérdida de peso.

Plantas para el hipotiroidismo

  • Algas. Las algas marinas son una destacada fuente de yodo y su consumo ayuda al buen funcionamiento de la glándula tiroides, especialmente en los casos de hipotiroidismo. Las algas más ricas en yodo son las algas fucus, kombu, arame y kelp. Es importante seguir las pautas médicas, pues un consumo excesivo de yodo puede derivar en hipertiroidismo.
  • Nogal (Juglans regia). Las hojas de nogal también contienen una cantidad considerable de yodo.
  • Genciana (Gentiana lutea). Procedente del sur y del este de Europa, en su raíz hay numerosas sustancias beneficiosas para tonificar el organismo, favorecer las digestiones, proteger el hígado y reforzar las defensas. También estimula la tiroides e incrementa la producción hormonal de la glándula.
  • Ashwagandha (Withania somnífera). Es una planta muy utilizada en la medicina ayurvédica. Aumenta la producción de T4 (tiroxina) a la vez que reduce el estrés oxidativo.

Plantas para el hipertiroidismo

  •  Melisa (Melissa officinalis). Una infusión de melisa o mezclada con menta de lobo ayuda a reducir la producción de la tiroides. La melisa, además, por su efecto calmante y relajante contribuye a reducir los síntomas del nerviosismo, insomnio y ansiedad, característicos del hipertiroidismo.
  • Menta de lobo (Lycopus europaeus). Esta planta presenta una actividad antitiroidea. Diferentes ensayos farmacológicos demuestran una reducción de los niveles de T3 (triyodotironina), T4 (tiroxina) y TSH (hormona tirotropa). También se ha observado que mejora los síntomas cardíacos, palpitaciones, irritabilidad y falta de aire, asociados al hipertiroidismo.
  • Crucíferas. También son recomendables alimentos como la col o el rábano. La raíz de estas crucíferas puede ayudar a controlar la producción excesiva de hormonas que produce el hipertiroidismo.