PLANTAS PARA MEJORAR LA MICROCIRCULACIÓN CEREBRAL0

GINKGO (Ginkgo biloba)

Árbol considerado un verdadero fósil viviente, único representante de una familia que hace millones de años pobló extensamente grandes zonas de nuestro planeta. Aunque originario de China y Japón actualmente y debido a su facilidad para adaptase, lo podemos encontrar en jardines de todo el mundo.

En sus hojas encontramos derivados flavónicos, terpenos y procianidinas, todos ellos responsables de sus propiedades medicinales.

Sus hojas son efectivas sobre la microcirculación, tanto a nivel cerebral como periférico. También es muy eficaz, por su notable efecto vasodilatador, en casos de insuficiencia vascular senil, vértigos, pérdida de memoria y alteraciones del equilibrio. Reduce la cantidad de radicales libres y por ello, ejerce una protección inespecífica de los tejidos, especialmente los más delicados como el tejido nervioso.

GINKGO (Ginkgo biloba)
GINKGO (Ginkgo biloba)

BACOPA (Bacopa monnieri)

Esta planta herbácea y rastrera crece comúnmente en las zonas pantanosas de la India, Nepal, China, Taiwán, Vietnam y también Florida y otros estados del sur de EEUU.

Los componentes responsables de los efectos farmacológicos de la Bacopa son los alcaloides, las saponinas y esteroles. Todos ellos contribuyen a los efectos cognitivos de esta planta. Su capacidad para mejorar la transmisión nerviosa, para reparar las neuronas dañadas, para mejorar la actividad enzimática, la restauración de la actividad sináptica y de la transmisión de los impulsos nerviosos, hace de la Bacopa una gran opción natural para rejuvenecer el cerebro, desarrollar la memoria, el aprendizaje y la concentración. Los antioxidantes presentes en esta planta inhiben el estrés oxidativo neuronal y contribuyen a la reducción de la oxidación de lípidos en sangre. Los bacósidos desempeñan un papel protector en las funciones sinápticas de los nervios del hipotálamo, sede de la memoria.

BACOPA (Bacopa monnieri)

SALVIA (Salvia lavandulifolia)

Esta variedad de Salvia crece en la zona occidental del mediterráneo. Sus hojas de color verde-grisáceo son opuestas, pecioladas y rugosas al tacto. En sus hojas encontramos abundante aceite esencial, flavonoides entre los que destacamos la apigenina junto con otros de tipo estrogénico y principios amargos con efecto antibiótico y antiséptico. Su aceite esencial paraliza las terminaciones nerviosas de las glándulas sudoríparas actuando sobre el centro cerebral termorregulador. Sus poderosas propiedades antioxidantes ayudan a retrasar el envejecimiento celular, reduciendo los peligros de los radicales libres y mejorando el flujo sanguíneo a través de las arterias hacia el cerebro.

SALVIA (Salvia lavandulifolia)